Crítica: LA CIUDAD PERDIDA. Elige tu propia aventura

La aventura supone básicamente salir de nuestra zona de confort, adentrarnos en un territorio desconocido, que puede ser inquietante, amenazador, arriesgado o simplemente inexplorado y enfrentarnos a ese lugar que puede esconder la maravilla o amenazas, pero que, hasta que no superemos ese frontera schrödingeriana, nunca podremos discernir. No tiene por qué venir vinculado con persecuciones o encontronazos violentos, eso es complementario, pero lo importante es, en nuestra opinión, es la emoción de adentrarse en un terreno novedoso para el protagonista. Tolkien lo supo expresar cuando sacó a Bilbo Baggins de su agujero en el suelo. Desgraciadamente, resulta descorazonador ver cómo el género de aventuras ha ido desapareciendo del panorama cinematográfico, fagocitado por el género de acción. A pesar de esto, aún encontramos algunos ejemplos que se “aventuran” por ese camino, definidos más por una cuestión nostálgica y referencial que por un impulso de renovar y revitalizar el género.

CANÍBALES CINEMATOGRÁFICOS

La Ciudad Perdida es un ejemplo de esto. Sobre la mesa tenemos lo que parece una revisión de aquella espléndida cinta de Robert Zemeckis de 1984, Tras el Corazón Verde, que a su vez nació como explotation del éxito de Indiana Jones (no por nada, Spielberg figuraba como productor). Con esa trama de una escritora de novelas románticas de aventuras que no sale de su casa, que es secuestrada para ayudar a un excéntrico millonario a encontrar un tesoro real y que inicia una rocambolesca huida por un territorio exótico acompañada por un atractivo coprotagonista de físico rotundo, no podemos más que ver una canibalización de elementos que van más allá de la mera casualidad u homenaje. Tal vez los creadores de la película pensaron que tras casi cuarenta años ya nadie se acordaría de aquella película que dio el pistoletazo de salida a una de las parejas más carismática y con más química del cine de los 80, Kathleen Turner y Michael Douglas (repitiendo más tarde en La Joya del Nilo y La Guerra de los Rose y reencontrándose recientemente en la serie El Método Kominsky).

TESOROS ESCONDIDOS

Afortunadamente, la película consigue trascender la falta de originalidad de su tratamiento de partida gracias a su desparpajo, su magnífico sentido de la comedia paródica y la excelente labor de los actores. Más dirigida la comedia que su referente, incluso limitando e incluso trasgrediendo al terreno de la parodia, la película saca valor de no tomarse en serio a sí misma y ser consciente de que ante todo se trata de un vehículo de lucimiento de su pareja protagonistas, Sandra Bullock y Channing Tatum.

Bullock recupera aquí el perfil cinematográfico que logró encumbrarla allá por los 90, ese prototipo de personaje sexy pero cercano, patoso y con dificultades para poner en orden sus emociones. Si bien en los últimos tiempos se ha decantado más por papeles dramático, aquí la actriz vuelve a demostrar por qué está considerada como una de las reinas de la comedia hollywoodiense, continuadora del legado de Meg Ryan y Julia Roberts. Sin embargo, manteniendo todo esto, el rey de la función es un divertidísimo Channing Tatum y su paródica representación de macho alfa, aquí reconvertido en modelo de espíritu zen, bajo cuyo contundente físico se revela una personalidad repleta de inseguridades y caricatura del buenísimo de la sociedad actual.

La corta, pero divertidísima participación de Brad Pitt es también uno de los elementos cómicos fundamentales de la película, demostrando en pantalla por qué en este siglo XXI el coprotagonista de la aventura no podía prorrogar precisamente el modelo de personaje, rudo e hipermasculinizado, encarnado por Michael Douglas en Tras el Corazón Verde.

Por último, Daniel Radcliffe continúa en su cruzada buscando papeles que le alejen de Harry Potter y aquí presenta un villano megalomaníaco, pero elegante y refinado con el que logra integrarse en ese tono paródico de la película, siendo en todo momento más pusilánime que amenazador.

SHERPAS DETRÁS DE LA CÁMARA

Por lo demás, la película presenta una puesta en escena dinámica, entretenida, que mantiene el ritmo necesario para la trama por parte de los hermanos Aaron y Adam Nee, pero sin ir más allá en sus ambiciones. Que nadie espere la narrativa de un Spielberg o un Zemeckis, porque es un estrato que los cineastas ni siquiera se plantean alcanzar, prefiriendo quedarse en territorios más modestos, a pesar de que la historia, bien llevada se podía prestar a una puesta en escena más contundente. Los hermanos Nee son conscientes de que la voz cantante la llevan aquí principalmente los actores y que su labor es allanarles el camino lo máximo posible para que exhiban sus habilidades humorísticas, cumpliendo fielmente la misión.

La Ciudad Perdida se salda así como una comedia intrascendente, sin mayor ambición que entretener, pero eso lo cumple a la perfección, ofreciéndote dos horas de evasión, olvidable, pero satisfactoria.

M. Night Shyamalan rueda KNOCK AT THE CABIN

Desde su despegue con El sexto sentido, todo un clásico del cine de suspense y terror protagonizado por Bruce Willis, su director M. Night Shyamalan sorprende cada 2-3 años con una nueva película. Y así, el cineasta confirmaba que ha comenzado el rodaje de su decimoquinto largometraje compartiendo en redes sociales la claqueta de Knock at the cabin, un filme que si todo marcha según lo esperado estará listo para su estreno en un año.

En julio del 2021, M. Night Shyamalan estrenaba el thriller Tiempo, basado en la novela gráfica Castillo de arena de Pierre-Oscar Lévy y Frederick Peeters, la aterradora historia acerca de una familia de vacaciones que descubre que la playa donde se están relajando por unas horas de alguna manera está causando que todos sus miembros envejezcan rápidamente.

Pocos meses después se conocía el título de su nuevo proyecto y la fecha de estreno, el 3 de febrero de 2023, y no fue hasta diciembre cuando se conocieron nuevas pistas, con el anuncio de Dave Bautista (Guardianes de la Galaxia, Dune), como protagonista.

Además, el cineasta revelaba que Knock at the cabin utilizará como técnica narrativa un único plano secuencia. El reparto se completa con Rupert Grint, Ron Weasley en la saga Harry Potter, quien ha trabajado con Shyamalan en la serie Servant; Ben Aldridge, visto en Pennyworth; Jonathan Groff, protagonista en Mindhunter y el agente Smith en Matrix Resurrections; y Nikki Amuka-Bird, quien también repite a las órdenes del director tras participar en Tiempo.

La cabaña del fin del mundo

Se desconoce el argumento de la película, pero los rumores apuntan a que podría ser una adaptación de la novela La cabaña del fin del mundo, del autor estadounidense de literatura fantástica y de terror Paul Tremblay. La historia de una familia que marcha de vacaciones a un lago recóndito, donde no esperan recibir visitas, pero sorprendentemente aparece en la puerta un amable y misterioso desconocido.

Hace tres décadas, en 1992, Shyamalan debutó con su ópera prima Praying with anger, en su época de estudiante: un proyecto producido, escrito, dirigido y protagonizado por sí mismo. Ya en Hollywood, en 1995 rodó en Filadelfia (donde suceden habitualmente sus películas) la comedia Los primeros amigos, una complicada producción con el sello Miramax de Harvey Weinstein que no vería la luz hasta 1998.

Época dorada: El sexto sentido, El protegido y Señales

Posteriormente, conoceríamos al verdadero Shyamalan a partir de 1999 con El sexto sentido, una de las películas con giro final más comentadas de todos los tiempos. En 2000, estrenaba El protegido, con Bruce Willis y Samuel L. Jackson, una historia de superhéroes sin capa que puso a sus fieles seguidores en la tesitura de elegir “entre mamá y papá”, sus dos primeros grandes éxitos.

En 2002 aterrizaba el thriller de ciencia ficción sobre una invasión alienígena Señales, con Mel Gibson y Joaquin Phoenix, aclamada y denostada por partes iguales; y en 2004 era el turno de El bosque, para muchos una obra maestra, con un reparto excepcional, repitiendo Joaquin Phoenix junto a Bryce Dallas Howard, Sigourney Weaver, William Hurt y Adrien Brody. Dos años más tarde, llegaba La joven del agua, un filme que acaparó las peores críticas hasta ese momento para el realizador pero que con el tiempo también se ha convertido en una película de culto. El incidente, de 2008, no cumplía más allá de un arranque y una premisa absolutamente magistrales, para luego derivar en Airbender: El último guerrero y After Earth. Pero en 2015 regresa a sus orígenes con La visita, a la que sucedieron Múltiple (2017) y Glass (Cristal) (2019).

Las cabañas en el bosque han servido de inspiración a numerosas historias de terror llevadas a la gran pantalla y la idea de que uno de los maestros del género localice en este espacio su próximo trabajo resulta apasionante.

EL HOMBRE DEL NORTE, lo nuevo de Robert Eggers tras LA BRUJA y EL FARO

Este viernes 22 de abril se estrena exclusivamente en cines españoles El hombre del norte, la nueva película del aclamado director Robert Eggers (La Bruja y El Faro) que narra la búsqueda de venganza de un príncipe vikingo tras el asesinato de su padre. En la cinta el protagonista no cesará hasta cumplir su promesa: vengar a su padre, salvar a su madre y matar a Fjölnir.

La película está protagonizada por los ganadores del Globo de Oro Alexander Skarsgård (de la serie Big Little Lies, Godzilla vs. Kong y La Leyenda de Tarzán) y Anya Taylor-Joy (La Bruja, Última Noche en el Soho); junto con la ganadora del Oscar® Nicole Kidman (Los otros, Moulin Rouge), los nominados al Oscar Ethan Hawke (Caballero luna, Black Phone) y Willem Dafoe (El faro, El callejón de las almas perdidas y la trilogía Spider-Man) y la cantante Björk.

Sinopsis de EL HOMBRE DEL NORTE

El aclamado director Robert Eggers escribe y dirige El hombre del norte, un thriller épico de venganza que sigue a un príncipe vikingo en su búsqueda de justicia por el asesinato de su padre.

Póster El hombre del norte, de Robert Eggers.
Póster El hombre del norte, de Robert Eggers.

Crítica: ANIMALES FANTÁSTICOS 3. LOS SECRETOS DE DUMBLEDORE. Otra película era posible

Aproximadamente tres años y medio es lo que ha tardado en regresar a la gran pantalla las aventuras de Newt Scamander y su animales fantásticos. Por el camino, una pandemia, un cambio de actor para el personaje de Grindelwald, la casi desaparición de su creadora, J.K. Rowling, de la imagen de la franquicia por sus comentarios tránsfobos y, casi al borde del estreno, el crecimiento de la ficha policial de otros de los rostros principales del reparto principal, Ezra Miller. No se puede decir que la recuperación de la saga haya sido tranquila. Algunos de estos elementos pueden haber afectado al resultado final de la película, otros pueden malograr el rendimiento económico de la misma. Pero, si extirpamos la película de sus circunstancias, ¿qué nos queda?

LA MAGIA NO RESIDE EN LA VARITA

Vamos a partir de la opinión personal de que esta tercera entrega nos parece la más compacta y disfrutable. Desgraciadamente, también sigue manteniendo aquellos elementos que malograban las dos anteriores y que son muy difíciles de exterminar a estas alturas.

Cuando Warner terminó de adaptar las novelas de Harry Potter, su máximo interés estaba en buscar la forma de seguir extendiendo una franquicia que era su gallina de los huevos de oro. Rescatar una especie de bestiario escrito por Rowling acerca de criaturas mágicas del mundo de Hogwarts y darle protagonismo al Magizoólogo identificado como autor de ese tratado, llevando la historia al pasado y explicando los acontecimientos previos a la llegada de Voldemort parecía una buena idea. Enrolar a la creadora de la franquicia como guionista de esa nueva línea de películas y reunir a gran parte del equipo de las aventuras del joven mago, como al director David Yates (responsable de las últimas cuatro películas de la saga anterior), podía ayudar a mantener una continuidad argumental y estilística para no defraudar a los fans.

El problema es que, a medida que las nuevas entregas han ido llegando, cada vez resulta más evidente que el personaje de Newt Scamander y su zoo de criaturas no tienen tirón. A esto se suma la desaparición de algunos personajes clave como Tina Goldstein (interpretada por Katherine Waterston, cuya participación en esta tercera parte es poco más que un cameo) y la imposibilidad de darle más vuelo a otros personajes mucho más atractivos, pero que no son el protagonista, como el propio Albus Dumbledore (magnífico Jude Law, quien ofrece aquí una interpretación aún más carismática que en la segunda entrega). Por resultar más interesante, hasta el que había nacido como secundario cómico en la primera entrega, Jacob Kowalski (estupendo Dan Fogler), alcanza aquí un arco argumental mucho más rico y evolucionado que el del supuesto héroe.

Animales fantásticos_: Los secretos de Dumbledore
Animales fantásticos_: Los secretos de Dumbledore

LA TRAMA DETRÁS DE LA TRAMA

En nuestra opinión, el gran problema es que hay una historia que se quiere contar, que es tremendamente interesante y que ofrece al conjunto múltiples lecturas, pero que hay que encajarla en una franquicia familiar de magia y animales extraordinarios. La franquicia debe mantener unas constantes identitarias que sigan aparentando que estamos ante productos cercanos a las aventuras de Harry Potter y que su público objetivo son niños y adolescentes tempranos. En esta tercera entrega encontramos tres tramas interconectadas.

Por un lado, tenemos la rivalidad entre dos antagonistas, Dumbledore y Grindelwald, dependiente de su relación sentimental en el pasado y los sentimientos que aún albergan entre sí. Ellos son los verdaderos protagonistas de esta historia, contando además con los dos actores con mayor carisma del reparto. Mads Mikkelsen ofrece un Grindelwald muy distinto al de Johnny Depp, menos histriónico y que emocionalmente funciona mucho mejor para la historia que aquí nos quieren contar.

Por otro lado, tenemos una historia de nexos familiares y pecados pasados que cargan de tragedia el presente, donde se ven envueltos los personajes de Credence Barebone, Aberforth Dumbledore, Albus y el recuerdo de su hermana Ariana. Por último, la trama se desarrolla en el periodo de entreguerras y, mientras en el mundo muggle se está produciendo el alzamiento del nacionalsocialismo, en el mundo mágico apreciamos también cómo el personaje de Grindelwald representa ese surgir de una variante del fascismo, con su propio líder con ínfulas de tirano, una lectura que no sólo tiene ese valor histórico, sino que, sin estar prevista, viene a ofrecer una terrible mirada a los acontecimientos actuales.

En nuestra opinión, todos estos ingredientes resultan de lo más atractivos en una película. El problema es que aquí todo esto pasa a un segundo plano, cuando hay que seguir cargando con un personaje (Scamander) impostado y sin ningún tipo de desarrollo dramático, así como elaboradas y extensas secuencias de criaturas mágicas cuquis y graciosas o ridículos bailes con mantícoras, que para colmo de males no se parecen en nada a las mantícoras mitológicas (cabeza de león, el cuerpo rojo y cola de dragón o escorpión), sino a una especie de cangrejos que vienen a ser la versión potteriana de los Porgs de Star Wars.

MANTENER LA ILUSIÓN

A nivel de producción, nada que objetar. La realización de la película es competente, con una estupenda dirección de fotografía, espléndidos efectos especiales, un diseño artísticos muy cuidado, una partitura musical de James Newton Howard perfectamente hilvanada con las imágenes y la trama.

Como diría John Hammond, “no se ha reparado en gastos”, pero da la impresión de que a esta segunda saga de la franquicia sólo le quedan dos opciones, el qilin muerto, que supone una huida hacia delante con las dos entregas que quedan a pesar de saber que el producto no tiene alma; o el quilín vivo, es decir, aprovechar que esta tercera entrega deja la trama lo suficientemente cerrada para pasar la llave y seguir con otra cosa.

Animales fantásticos_: Los secretos de Dumbledore
Animales fantásticos_: Los secretos de Dumbledore

CRIMES OF THE FUTURE: Cronenberg vuelve a sus orígenes

En la pasada edición del Festival de Cine de Cannes se alzaba con la Palma de Oro la película Titane, de Julia Ducournau, un filme de ciencia ficción que rápidamente recibió las etiquetas de los subgéneros del fantástico denominados “horror corporal” (“body horror”) y “nueva carne”, de las que el cineasta canadiense David Cronenberg se coloca como abanderado. Precisamente un año más tarde, ocho después de ‘Maps to the stars’, sorprende el realizador de Crash (1996) o La mosca (1986) con una propuesta para la gran pantalla en la que regresa a estos orígenes.

El titular quedó validado con un póster y un impactante teaser tráiler oficial y con la presentación de la sección oficial de la 75º edición de Cannes, que confirmaba que Crimes of the future de David Cronenberg participará en competición, junto a otros títulos como Decision to leave, el nuevo thriller del cineasta coreano Park Chan-Wook, quien con Oldboy ganó el Gran Premio del festival en 2004, y con Thirst logró el Premio del Jurado en 2009. La lista de largometrajes sin embargo desmentía la noticia que anunciaba a comienzos de semana la revista Variety de que David Lynch tenía nueva película, protagonizada por Laura Dern, la cual también vería luz en el certamen de la Riviera Francesa.

Cabe imaginar que David Cronenberg, como director y guionista del filme, junto a su flamante reparto encabezado por Viggo Mortensen, Léa Seydoux y Kristen Stewart, desfilará por la alfombra roja para arropar su première en Cannes. Según la sinopsis, Crimes of the future supondrá una inmersión en un futuro, no muy lejano, en el que la humanidad está aprendiendo a adaptarse a su entorno sintético. Esta evolución lleva a los humanos más allá de su estado natural y hacia una metamorfosis que altera su composición biológica, como se manifiesta en las imágenes del primer avance que asevera “es el momento de parar de ver, es el momento de parar de hablar, es el momento de escuchar” mientras vemos a un hombre con ojos y boca cosidos y orejas en la frente.

Crímenes del futuro

No es la primera vez que David Cronenberg nos habla de “crímenes del futuro”. Ya en 1970, su segunda película llevaba este mismo título. Un trabajo vanguardista y con un marcado carácter experimental acerca de una clínica dermatológica que busca la cura para una extraña enfermedad que afecta a las mujeres poco después de su pubertad.

Más tarde, en 1999, abría la 32ª edición del Festival de Sitges, tras lograr el Oso de Plata en Berlín, con eXistenZ, título de estreno para un proyecto denominado Crimes of the future durante su producción. La cinta, protagonizada por Jennifer Jason Leigh, Jude Law, Willem Dafoe e Ian Holm, se adentraba en los videojuegos y la realidad virtual, en un mundo en el que están de moda las consolas orgánicas, cuyos puntos de entrada se insertan en las espinas dorsales de los jugadores.

Música y reparto

La nueva Crimes of the future cuenta con música de sintetizadores a cargo de Howard Shore, autor de prácticamente todas las bandas sonoras de la filmografía de Cronenberg. Será además la cuarta película del director que protagoniza Viggo Mortensen, tras Una historia de violencia (2005), Promesas del Este (2007) y Un método peligroso (2011). El actor se meterá en la piel de Saul Tenser, un célebre artista de performances. Kristen Stewart, nominada al Óscar este año por Spencer, toma curiosamente el relevo de su compañero en la saga Crepúsculo, Robert Pattinson (quien protagonizó Maps to the stars y Cosmópolis de Cronenberg), para interpretar a una inspectora del Registro Nacional de Órganos que investiga los espectáculos de Tenser, en los que muestra públicamente la transformación de su cuerpo.

Léa Seydoux, conocida por La vida de Adéle y su participación en Spectre y Sin tiempo para morir de James Bond, completa el trío de estrellas en cartel, que estará acompañado por otros nombres en el reparto, como el de Don McKellar, a quien también vimos en eXistenZ.

Su estreno en Cannes, que tendrá lugar entre el 17 y el 28 de mayo próximos, determinará el destino y distribución internacional de Crimes of the future, que anuncia estreno en Francia el 25 de mayo y que podría llegar en junio al mercado estadounidense.

Póster Crimes of the future, David Cronenberg.
Póster Crimes of the future, David Cronenberg.

Crítica: MORBIUS. El extraño caso del Sr. Morbius y Mr. Vampyre

Como fuente de inspiración, el trastorno disociativo de personalidad ha sido muy prolífico en los mitos y la literatura, mucho antes de serle asignado una etiqueta y unas características médicas. Culturalmente hablando, probablemente quien mejor acuñó el concepto, sirviendo de inspiración para muchísimas obras posteriores, fue Robert L. Stevenson con su novela de 1886 El Extraño Caso del Doctor Jekyll y el Señor Hyde. En la novela encontramos dos elementos muy recurrentes y que, a su vez, son clave para la creación del personaje protagonista de Morbius, el Mad Doctor y la doble personalidad.

La influencia en los cómics es tal, que antes de la llegada del Doctor Michael Morbius en 1971 ya encontramos varios personajes aquejados del mismo síndrome. Stan Lee usó la novela de Stevenson como inspiración confesa para la creación de El Increíble Hulk, pero lo mismo podemos decir de El Lagarto, personaje perteneciente también al Spider-verso y que resulta muy cercano al propio Morbius.

VAMPIROS

Evidentemente, otro elemento de inspiración para la creación de Morbius fue el mito del Vampiro. Aquí confluyeron varios elementos. Por un lado, la década de los 60 fue bastante prolífica en lo que se refiere a la figura del vampiro, y de Drácula en concreto, en el cine gracias a las película de la productora británica Hammer, que no sólo dieron nueva vida al Rey de los Vampiros, sino que estableció una estética gótica de intensidad cromática. En los comics estadounidenses, la figura del vampiro estaba vetada por el Comics Code, el código de autocensura de la industria establecido después de la polémica creada por publicaciones como las que llevó a cabo EC Comics, repletas de terror, gore y violencia explícita.

Entre 1954 y 1971, todo aquellos que se acercara a la violencia, el terror o el erotismo resultaba censurado en el cómic estadounidense al considerarse un medio dirigido a un público infantil y juvenil, altamente sugestionable con este tipo de historias e imágenes. Con la entrada en la década de los 70, siguiendo a la desaparición del Código Hays de la industria del cine en 1967, el Comics Code suavizó sus postulados, abriendo las puertas a la introducción de elementos fantásticos prohibidos en las casi dos décadas anteriores. Para Marvel, Morbius fue su primer vampiro, un tanto atípico al proceder de un experimento fallido y no contar con las debilidades propias de estas criaturas como el crucifijo, el ajo o el agua bendita. Un año más tarde, Marvel presentó su propia serie de terror propiamente dicha, La Tumba de Drácula, a partir de la creación de Bram Stoker, introduciendo al personaje en su propio universo compartido.

LOS EXPERIMENTOS CON MURCIÉLAGOS NO TRAEN NADA BUENO

El salto de Morbius a la gran pantalla nos llega de la mano de Sony, empresa que ostenta los derechos cinematográficos de Spiderman desde finales de los 90. Si bien el Spider-verso de Sony está ya insertado en el Universo Cinematográfico Marvel desde que se llegó a un acuerdo para introducir al arácnido en las películas de Marvel Studios a partir de Capitán América. Civil War, el estudio ha ido desarrollando una serie de títulos donde el Spiderman interpretado por Tom Holland aún no ha participado, como Spiderman. Un Nuevo Universo, las dos entregas de Venom o, próximamente, la película sobre Kraven El Cazador.

Al igual que sucedió con Venom, Sony ha querido aquí hacer un título dedicado en exclusiva a uno de los villanos del cabeza de red, con el fin de poder desarrollar una franquicia que, de manera natural, confluya hacia el encuentro con Spiderman. El problema es que si bien Spiderman. Un Nuevo Universo entra entre las mejores películas de superhéroes realizadas en lo que llevamos de siglo XXI, su acercamiento a los villanos y la reconversión de estos en antihéroes ha resultado bastante errada y deficiente.

Morbius, de Daniel Espinosa.
Morbius, de Daniel Espinosa.

HERMANOS DE SANGRE

Para los orígenes de Morbius, la película se acerca de manera bastante próxima a lo establecido por los cómics, incluyendo la enfermedad de la sangre, el experimento con murciélagos y la conversión en monstruo a pesar del protagonista. El colocar al Dr. Morbius como protagonista de la historia, sin Spiderman, implica buscar un enemigo a la altura, ya que, según el canon de Hollywood, el protagonista no puede ser el villano.

De esta manera, la película, en un giro que nos recuerda Lobo de Mike Nichols, coloca a Milo/Lucien Crown, el mejor amigo del protagonista, como el antagonista perverso de la historia que, mientras Morbius intenta combatir su nueva naturaleza, él abraza por completo la sed de sangre y la esencia depredadora del vampiro. Hay, por lo tanto, a lo largo de la película una lucha interna y externa del héroe por salvar su alma e intentar recuperar su humanidad.

DOBLE NATURALEZA

Como punto de partida, una trama atractiva, pero maniquea y manida que, lamentablemente, la película no es capaz de superar. Pese a las buenas intenciones de sus actores y del director Daniel Espinosa, la película, como su propio protagonista parece un experimento de laboratorio que ha salido mal. No sabemos qué hubiese salido del proyecto inicial de la película, pero la impresión que deja al espectador una vez ha pasado la última de las secuencias postcréditos es que la cinta ha sido ampliamente intervenida en postproducción, cambiando y eliminando elementos fundamentales de la trama, dando como resultado una narración atropellada, confusa, que pretende ser epatante a base de efectos especiales y ralentíes enfáticos, pero que lo que logran es un relato cansino y con graves errores de continuidad.

No creemos, en cualquier caso, que estemos ante un caso como el de La Liga de la Justicia, donde un montaje del director pudiera revelar una película muy distinta a la que ha llegado a las pantallas, pero sí es cierto que los tijeretazos y la forma chapucera en la que se intenta introducir la película en el Universo Cinematográfico Marvel es de lo que puntúa más bajo de este pastiche que nos ha presentado Sony.

Como aspectos positivos, podríamos destacar la fotografía de Oliver Wood o la partitura musical de Jon Ekstrand, pero lo cierto es que incluso estos apartados quedan malogrados por un montaje probeta con el que se ha intentado destilar una historia diferente a la que se rodó.

Al final, lo que tenemos es una película fallida que no cae en el abismo del cine Marvel porque pocos meses atrás tuvimos la desgracia de sufrir Venom 2. Habrá Matanza.

Cuando Arnold blandió en España la espada de Conan

El 15 de abril de 1982, hace cuarenta años, se estrenaba en los cines Capitol, Luchana y Carlton de Madrid, Conan, el bárbaro, un título de John Milius, absolutamente reivindicado en la actualidad, y que en su momento ya fue un auténtico éxito. No fue solo un estreno nacional, si no mundial, ya que la película se había rodado en España, y la productora quiso tener una deferencia con nuestro país.

Cónan, el bárbaro fue de las pocas grandes superproducciones internacionales que se rodaron en España en los años ochenta. Habían pasado los tiempos de oro del rodaje de las llamadas “runaway productions” en España, con la filmación de aquellos títulos mastodónticos como Espartaco, Patton, Doctor Zhivago o las superproducciones Bronston.

Cuando recala el rodaje del productor Dino de Laurentiis en España, ya no existían en Madrid estudios de cine adecuados, por lo que se tienen que acondicionar enormes naves industriales para acoger semejante empresa. En una nave de Torrejón de Ardoz, se construye el exterior a tamaño natural de la cúpula de la Torre de Seth, mientras en otra nave, aún más grande, en Fuenlabrada, no solo se levantan decorados fastuosos para los palacios o fosos tenebrosos, sino también, talleres de todo tipo para decorados, vestuario, atrezzo, y efectos especiales.

Varias provincias españolas acogen el rodaje de exteriores, Almería, Segovia, Ávila, Cuenca, y la Comunidad de Madrid, aquí en municipios como Talamanca de Jarama o Navacerrada, tal y como se explica estos días en la exposición itinerante “Madrid, escenario de cine fantástico”. Conan regalará impresionantes imágenes para la retina, como el Templo del Poder ardiendo en El Ejido, o a Arnold Schwarzenegger blandiendo la espada sobre la roca en Colmenar Viejo, un momento que se convirtió en un auténtico icono de la época. De aquella y de las posteriores.

El rodaje de la película, como todos los rodajes de las películas, tuvo sus avatares. Uno de los más curiosos es que el afortunadamente fallido intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, pilló a la producción de Conan en pleno rodaje. Mientras Tejero levantaba la pistola, Arnold hacía lo propio con la espada. La primera unidad de rodaje se encontraba filmando en Valsaín el poblado arrasado, y la segunda unidad, la lucha del bárbaro contra la serpiente gigante, criatura realizada por técnicos tan memorables como Colin Arthur.

Afortunadamente, la involución, el “tejerazo” no prosperó, y sí la maravillosa película de Milius sobre el personaje de Robert E. Howard, que ha quedado para la posteridad. Invito, cuarenta años después, a revisarla. No defraudará a quien la vea por primera vez. Y la disfrutará quienes ya la conozcan.

Llega a los cines AMBULANCE – PLAN DE HUIDA, la nueva película de acción de Michael Bay

Este miércoles 13 de abril se estrena exclusivamente en cines españoles Ambulance – Plan de Huida, la nueva película de acción de Michael Bay (responsable de la saga Transformers, Armageddon y Pearl Harbor). La cinta, escrita por Chris Fedak, está protagonizada por Jake Gyllenhaal (Zodiac, Brokeback Mountain y Spider-Man: Lejos de casa), Yayha Abdul-Mateen II (Candyman y Matrix Resurrections) y Eiza González (Fast & Furious: Hobbs & Shaw y Baby Driver).

Este thriller narra la trepidante huida de dos hermanos tras llevar a cabo el mayor atraco a un banco en la historia de Los Ángeles. Cuando su fuga se tuerce, secuestrarán una ambulancia para escapar de la policía, enfrentándose a situaciones que cambiarán sus vidas para siempre.

Michael Bay, Jake Gyllenhaal, Yahya Abdul-Mateen II y Brad Fischer, productor de Ambulance – Plan de Huida, presentaron la película en Madrid el pasado 24 de marzo.

SINOPSIS DE AMBULANCE – PLAN DE HUIDA

En el transcurso de un día por las calles de Los Ángeles, tres vidas cambiarán para siempre.

En este trepidante thriller del director y productor Michael Bay, el condecorado veterano Will Sharp (el ganador de un Emmy Yahya Abdul-Mateen II) desesperado por conseguir dinero para pagar las facturas médicas de su esposa, le pide ayuda a la única persona a la que sabe que no debería recurrir: su hermano adoptivo Danny (el nominado al Oscar Jake Gyllenhaal), un carismático delincuente profesional. Este le hace una propuesta: participar en el mayor atraco a un banco de la historia de Los Ángeles, para hacerse con un espectacular botín de 32 millones de dólares. Con la vida de su esposa en juego, Will no puede decir que no.

Pero cuando todo se tuerce en la huida del robo, los hermanos secuestran a la desesperada una ambulancia que lleva a un policía debatiéndose entre la vida y la muerte, y a la increíble técnico de emergencias Cam Thompson (Eiza González) a bordo del vehículo. En una vertiginosa e incansable persecución, Will y Danny deberán huir de un inmenso dispositivo de fuerzas de seguridad desplegado por toda la ciudad, mantener a sus rehenes con vida y, de algún modo, tratar de no matarse mutuamente, todo ello afrontando la huida más espectacular que jamás haya tenido lugar en Los Ángeles.

Ambulance – Plan de Huida está producida por Michael Bay, p.g.a., Bradley J. Fischer, p.g.a. (Zodiac, Shutter Island) para New Republic Pictures, James Vanderbilt (Zodiac, la película de 2022 Scream) y William Sherak (Noche de bodas, la película de 2022 Scream) para Project X, además del nominado al Oscar Ian Bryce (la saga Transformers, Salvar al soldado Ryan).

El guion es de Chris Fedak (las series Prodigal Son y Chuck), basado en la historia original y el guion para el thriller danés Ambulancen, de Laurits Munch-Petersen y Lars Andreas Pedersen.

Ambulance - Plan de huida, lo nuevo de Michael Bay.
Ambulance – Plan de huida, lo nuevo de Michael Bay.

Robert Eggers, el «hombre de la bruja»

A dos semanas del estreno en España de El hombre del norte, lo nuevo del visionario cineasta Robert Eggers, y mientras las primeras críticas lo envuelven en comentarios como “lo ha vuelto a hacer”, “obra maestra”, “inquietantemente visceral y fascinante” o “la mejor película del año”, comienzan a llegar nuevas noticias sobre el próximo proyecto del cineasta.

Nacido en Vancouver, Canadá, pasó su infancia en Nueva Inglaterra, donde localizó la historia de su ópera prima, La Bruja, con la que debutó en el Festival de Sundance de 2015 llamando inmediatamente la atención sobre su trabajo. El sello A24 adquirió la película, que cuenta con la etiqueta de “terror elevado” que marca a los largometrajes de género que se caracterizan por sus múltiples capas, atmósfera, ritmo, tratamiento de personajes y temáticas, y volvió a apostar por Eggers en su segundo filme, El faro, de 2019.

Grabada en blanco y negro, tremendamente oscura y dispuesta en formato 1.19:1, no partía con vocación comercial, pero llamó la atención de la audiencia versada en el género. Willem Dafoe y Robert Pattinson, el Duende Verde del Spider-man de Sam Raimi, y el último Batman de DC visto en el cine, ofrecían un extraordinario duelo interpretativo en este thriller psicológico, tremendamente opresivo, nuevamente localizado en Nueva Inglaterra.

El hombre del norte, 22 de abril estreno en cines

Para lograr la epopeya cinematográfica que promete El hombre del norte, Robert Eggers se ha hecho fuerte, y de los 4 millones de presupuesto de La Bruja da el salto a los 90 millones, trasladando la historia a Islandia. Cuenta con un reparto impresionante en el que vuelve a brillar Anya Taylor-Joy (Gambito de Dama, Última noche en el Soho), a quien descubrió en La Bruja, y Dafoe, junto a Alexander Skarsgård, Ethan Hawke, Nicole Kidman, Claes Bang, Kate Dickie y la cantante Björk, quien será una despiadada bruja en su regreso a la pantalla grande.

Eggers adapta para su tercer trabajo una novela del escritor islandés Sjón Sigurdsson, conocido por ser precisamente el autor de algunas canciones de Björk y coguionista de Bailar en la oscuridad, de Lars von Trier, que protagonizó y musicó la artista. Se trata de una antigua leyenda vikinga de venganza, acerca de un joven príncipe nórdico, heredero al trono, cuyo padre es brutalmente asesinado en su presencia.

El Nosferatu de Eggers

Y, en plena campaña de promoción del nuevo filme, el cineasta nos pone los dientes largos, y nunca mejor dicho, con novedades de su próximo proyecto: un remake de Nosferatu, clásico del cine de vampiros, obra de Friedrich Wilhelm Murnau, que este año cumple su centenario. Como ya se conocía, Anya Taylor-Joy volverá a colaborar con el cineasta norteamericano en esta película, pero sin embargo se ha conocido que el cantautor y actor británico Harry Styles, quien fue uno de los miembros de la banda One Direction y protagonista de Dunkerque, de Christopher Nolan, ha abandonado el proyecto por problemas de agenda. Este proyecto ha sido acariciado por Robert Eggers desde su época de estudiante, cuando codirigió una adaptación teatral en la que participaron sus hermanos Max (coguionista de El faro) y Sam, como dos gárgolas inmóviles.

Los rumores apuntan, por otro lado, a que Willem Dafoe podría ponerse nuevamente a las órdenes de Eggers en este proyecto para interpretar a Nosferatu, un bonito guiño que cierra el círculo tras la mítica interpretación, que le valió una nominación al Óscar, de Max Schreck, el actor que dio vida en 1922 al Conde Orlok de Murnau, en el biopic La sombra del vampiro (2000), de E. Elias Merhige.

El hombre del norte, 22 de abril en cines.
El hombre del norte, 22 de abril en cines.

Crítica: BELLE. Las beldades del mundo digital

A veces el cine es como ese amigo pesimista que te empaña todos los planes. Es cierto que las historias que nos cuentan las películas se nutren del conflicto, pero por regla general, también encontramos una predisposición a tachar de ominoso cualquier nuevo descubrimiento o avance en la humanidad. El ser humano es capaz de viajar al espacio, pues allí nos van a esperar todo tipo de criaturas amenazadoras. Desarrollamos la reconstrucción de ADN y la posibilidad de clonación, los dinosaurios vuelven a poblar La Tierra. Construimos artilugios que facilitan la vida, un terminator va a venir del futuro a destruir la última esperanza de la humanidad. Creamos la realidad virtual, de nuevo las máquinas nos encierran en un mundo ficticio mientras nos usan como pilas cosechables.

La proliferación de las redes sociales se ha convertido en materia de reflexión a partir de las historias que nos narra el séptimo arte y Belle, la nueva película de Mamoru Hosoda ha querido adentrarse en ese metauniverso.

AVATARES DEL DESTINO

La sociedad japonesa vive en un continuo contraste entre su querencia por la tradición y su vínculo con el mundo natural y la tecnologización desbordante a la que se dirige la sociedad. Ya el cine de Akira Kurosawa o Yasujirō Ozu hablaba de ese choque entre el pasado y el futuro. En el anime, este contraste también es inevitable, maestros como Osamu Tezuka o Hayao Miyazaki dedicaron gran parte de sus relatos a marcar esta dicotomía. Como heredero de ellos, es normal que el cine de Hosoda también camina por estas temáticas.

En el caso de Belle, y tras la ruptura con su estilo que supuso Mirai, Mi Hermana Pequeña”, podemos encontrar muchos elementos en común con sus películas más representativas, por supuesto Summer Wars, pero también Los Niños Lobo, El Niño y la Bestia o La Chica que Saltaba a través del Tiempo.

De nuevo, Hosoda marca las distancias entre el mundo real y el mundo virtual con la creación de una red social donde los protagonistas son capaces de redefinirse a sí mismos libres de condicionamientos sociales, familiares o incluso personales. En el universo de Hosoda, el mundo virtual no sólo supone la posibilidad de desprenderse de los traumas que lastran nuestra vida en el plano físico, sino que además pueden ejercer de puente para identificar y denunciar situaciones de riesgo o abusos.

Para Hosoda, la red social puede resultar absorbente o fuente de falsas identidades, pero también una herramienta para sanar, desligándonos momentáneamente de nuestra identidad y nuestro dolor para curar las heridas antes de regresar a nuestro ser. También se presenta como un espacio que magnifica las características de cada personaje, enfatizando su “yo” interior.

REESCRIBIENDO LOS CLÁSICOS

Volviendo a Tezuka y Miyazaki, Hosoda con esta película se suma a la línea de cineastas que toman como punto de partida alguna obra anterior y la reescriben totalmente, saliéndose de los límites habituales de la adaptación y construyendo una historia original que debe a su precedente la inspiración y poco más.

En 1949, Tezuka creó una versión de Metrópolis de Fritz Lang sin haber visto la película de 1927, pero inspirado en las imágenes y ecos de su argumento que le habían llegado, obra que años más tarde el cineasta Rintaro llevó al cine manteniendo fidelidad a las claves de manga del maestro.

Por su parte, Miyazaki no oculta la influencia de dos cuentos clásicos, Alicia en el País de las Maravillas y La Sirenita en la concepción de dos de sus obras magnas, El Viaje de Chihiro y Ponyo en el Acantilado.

Hosoda parte aquí también de un texto clásico, La Bella y La Bestia, del que mantiene algunos elementos concretos (la joven y tímida Bella, el incomprendido e iracundo Bestia, el castillo, las rosas, la turba enfebrecida), pero no podemos decir que estemos ante una adaptación fiel al cuento. El cineasta juega con el espectador y despliega a lo largo de la película guiños, lecturas, reinterpretaciones que nos podrían recordar al relato original o a algunas de las adaptaciones que se han hecho para el cine (llega incluso a replicar de manera sutil el mítico baile final de la versión de Disney de 1991), pero si lo que esperamos es una trama que nos vuelva a contar lo que ya conocemos, no la vamos a encontrar.

UN MUNDO MÁGICO

Arthur C. Clarke dijo “cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. “U”, la realidad virtual donde se desarrolla gran parte de la trama de Belle es un mundo de fantasía, poblado por todo tipo de criaturas y donde sus habitantes cuentan con habilidades extraordinarias. En este caso, la magia no es tal, sino algoritmo virtual, pero que permite a los personajes desprenderse de la física del mundo real. En este sentido, “Belle” es una película de fantasía, aunque en ningún momento se sale de lo realista (más allá de anticiparnos una realidad virtual a día de hoy aún inalcanzable).

Esto da pie al director para desarrollar en la película un trabajo plástico desbordante de imaginación y con imágenes espectaculares y subyugantes, por su despliegue de luz y color, pero también por la escala épica que llega a alcanzar. Mezclando diferentes técnicas de animación, Hosoda nos ofrece una película visualmente deliciosa y seductora, que nos rebosa los sentidos y que nos deja enclavados a la pantalla independientemente de cuál sea la trama. Si el guion es muy rico, complejo y repleto de lecturas y giros narrativos muy interesantes, también es cierto que la trama se dispersa bastante, especialmente en su tramo central, y puede llegar a ser un tanto confusa; sin embargo, ahí tenemos también el componente visual que abriga continuamente al espectador.

Belle está concebida también a modo de musical. La música siempre ha jugado un papel importante dentro de las películas de Mamoru Hosoda, pero en este caso forman parte indispensable de la propia trama y la voz de su personaje protagonista. El trabajo realizado por Yuta Bandoh, Ludvig Forssell y Taisei Iwasaki también despliega diferentes estilos y, si bien destacan las canciones de corte más J-Pop, la partitura musical de la película viene a representar también la confluencia de personas que se reúnen en la red social, de ahí que más que buscar una sonoridad homogénea, la música de la película prefiera desplegar un gran abanico, donde además la música consigue que la voz de Belle logra destacar por encima del maremágnum de identidades.

EXCELENCIA

Belle supone un regreso al Hosoda que se alzó como el gran heredero del trono del anime japonés, junto con Makoto Shinkai. La película es marca de la casa y cuenta con la excelencia que le pedimos a una película de este director. En nuestra opinión, no alcanza los logros de Summer Wars o Los Niños Lobo, pero sí ocupa un lugar indiscutible dentro de una filmografía excelsa e innovadora.

* Belle formó parte de la Sección Oficial a Competición del V Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera.