¡Vuelve Bitelchús! Michael Keaton retoma su icónico papel junto a la nominada al Oscar Winona Ryder (Stranger Things) como Lydia Deetz y la ganadora de dos Emmy Catherine O’Hara (Argylle) como Delia Deetz, con los nuevos miembros del reparto Justin Theroux (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Monica Bellucci (Spectre, las películas de Matrix), Arthur Conti (La casa del dragón) en su debut en el largometraje, con la nominada al Emmy Jenna Ortega (Wednesday, Scream VI) como Astrid, la hija de Lydia, y el nominado al Oscar Willem Dafoe (Pobres criaturas).
Warner Bros. Pictures presenta un primer tráiiler de Bitelchús Bitelchús, que se estrenará únicamente en cines e IMAX el 6 de septiembre de 2024 en España, e internacionalmente a partir del 4 de septiembre de 2024. Será distribuida en todo el mundo por Warner Bros.
Tras una inesperada tragedia familiar, tres generaciones de la familia Deetz regresan a Winter River. La vida de Lydia, todavía atormentada por Bitelchús, da un vuelco cuando su rebelde hija adolescente, Astrid, descubre la misteriosa maqueta de la ciudad en el desván y el portal al Más Allá se abre accidentalmente. Con los problemas que se avecinan en ambos reinos, es sólo cuestión de tiempo que alguien diga el nombre de Bitelchús tres veces y el travieso demonio regrese para desatar su propio caos.
Tim Burton, un género en sí mismo, dirige a partir de un guion de Alfred Gough & Miles Millar (Wednesday), historia de Gough & Millar y Seth Grahame-Smith (The LEGO Batman Movie), basado en personajes creados por Michael McDowell & Larry Wilson. Los productores de la película son Marc Toberoff, Dede Gardner, Jeremy Kleiner, Tommy Harper y Burton, con Sara Desmond, Katterli Frauenfelder, Gough, Millar, Brad Pitt, Larry Wilson, Laurence Senelick, Pete Chiappetta, Andrew Lary, Anthony Tittanegro, Grahame-Smith y David Katzenberg como productores ejecutivos.
Entre los creativos de Burton detrás de las cámaras se encuentran el director de fotografía Haris Zambarloukos (Megalodón 2: La fosa, Asesinato en el Orient Express); colaboradores anteriores y frecuentes como el diseñador de producción Mark Scruton (Wednesday), el montador Jay Prychidny (Wednesday), la diseñadora de vestuario ganadora de un Oscar Colleen Atwood (Alicia en el País de las Maravillas, Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet, Sleepy Hollow), el oscarizado supervisor creativo de efectos especiales y maquillaje Neal Scanlan (Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet, Charlie y la fábrica de chocolate) y el compositor nominado al Oscar Danny Elfman (Big Fish, Pesadilla antes de Navidad, Batman); y la oscarizada diseñadora de peluquería y maquillaje Christine Blundell (Topsy-Turvy).
Dreamworks Animation es un estudio que nunca les ha tenido miedo a las secuelas y ha sustentando gran parte de su filmografía en franquicias de aquellos títulos que mejor le han funcionado, como Shrek, Madagascar, Cómo Entrenar a tu Dragón o Kung Fu Panda. Es cierto que estas franquicias tuvieron su momento en las dos primeras décadas del presente siglo, cerrando su círculo con su tercera entrega (cuarta en el caso de Shrek); sin embargo, el éxito de esa joya que es el segundo spin off de El Gato con Botas en 2022, no sólo reflotó la franquicia del ogro (con nueva película en preproducción para 2025), sino que hizo replantear al estudio que quizás sus viejas franquicias no estaban tan agotadas.
LA HISTORIA DE PO
Kung Fu Panda 4 nos llega ocho años después de la anterior entrega, en la cual ya parecía que el estudio daba un cierre a la historia. La tercera parte daba ya muestras de cansancio, pero con su trama habían logrado dar un cierre a la trilogía, lo que permitía dejar a Po descansar en paz, dejando un buen listón. Es cierto que la posibilidad de una cuarta entrega ya se había plantado tras el estreno de la tercera película, el paso del tiempo parecía haber dejado las aguas en calma.
Para esta nueva aventura, a nuestro héroe se le plantean dos retos. Por un lado, pasar el testigo, dejando de ser el Caballero del Dragón para convertirse en el líder espiritual del Valle de la Paz y tomando un aprendiz que ocupe su lugar; y, por otro, una nueva villana, la Camaleona, que busca apropiarse del espíritu del kung fu de los anteriores enemigos de Po, volviéndose una rival imbatible.
UNA AVENTURA VIBRANTE
A rasgos generales, salvo algún que otro gag menos afortunado, podemos decir que la película en sí, y entendida como título independiente, resulta un entretenimiento de factura más que afortunada, ritmo frenético, gags divertidos y personajes entrañables. Los guiños al cine de artes marciales de los años 60 y 70, principalmente (pasados por la mirada postmoderna de Quentin Tarantino) tienen su encanto, especialmente en el uso de las pantallas partidas tan icónico de aquellas producciones. La acción de la película es vibrante y la plasticidad de las peleas y persecuciones le da una gran prestancia visual. La música de Hans Zimmer y Steve Mazzaro es divertida y dinámica, sirviendo de preciso hilo conductor de la narración y la acción, con frescura y humor.
DÉJÀ VU
El problema. Que todos estos méritos no son nuevos. Todos estaban ya en las entregas anteriores y, en nuestra opinión, mucho más logrados, especialmente en las dos primeras películas. De ahí que, aunque objetivamente el resultado es espléndido y divertido, la sensación constante de Déjà vu, de repetición de esquemas y chistes, de reciclaje del mismo patrón, hace que todo lo positivo de la película mengüe, que la cinta se vuelva predecible y que no termine de aportar nada a sus predecesoras. Al contrario, hay una sensación de pérdida de elementos. La ausencia de Los Cinco Furiosos, la anecdótica presencia del Maestro Shifu no se compensa con los personajes nuevos. Ni Zhen, la más que presumible aspirante a ser la sustituta de Po, ni Camaleona, están a la altura de personajes clásicos como Tigresa o villanos como Tai Lung o Lord Shen. Tampoco el dúo formado por los dos padres de Po, el Sr. Ping y Li, termina de cuajar o tener el peso necesario en la trama.
BALANCE
Kung Fu Panda 4nos recuerda a Toy Story 4, aquella secuela de factura impecable, pero que dejaba de lado a la mayor parte de los personajes clásicos para centrarse en Woody como protagonista y que, tras el cierre perfecto de la entrega anterior, resultaba ya redundante y rutinaria.
Seguramente, los seguidores de Po disfrutarán de esta cuarta entrega y para una sesión de cine familiar es espléndida, pero en el conjunto de la franquicia queda muy por debajo de sus predecesoras. Mientras que las entregas anteriores aportaban algo a la historia del protagonista, ésta se queda en una mera anécdota divertida.
Con su cuarto largometraje, Damsel, Juan Carlos Fresnadillo nos devuelve a la cuentística tradicional, con una historia mágica repleta de viejos estereotipos reimaginados para funcionar mejor en este presente. Tenemos dragones, princesas, príncipes azules, madrastras, reinas y caballeros, pero nada es a la antigua usanza.
EL CUENTO Y LAS RELECTURAS FEMINISTAS
Damseles una cinta de empoderamiento femenino y de sororidad, de lazos familiares y de deudas de sangre que busca subvertir los roles tradicionales, pero manteniendo su espíritu de aventura y de fantasía. Es cierto que, si miramos al pasado, ya encontramos autoras que apostaron por la relectura feminista de los cuentos tradicionales, como Angela Carter, Ana María Matute, Margaret Atwood o Marion Zimmer Bradley. Como en la literatura de estas autoras, en Damsella princesa no va a esperar a que llegue el príncipe azul a rescatarla, la madrastra no será un ser maligno envidioso de la juventud y la belleza de la protagonista, entre otras cosas.
Aún así, la cinta reúne giros y guiños a los cuentos tradicionales, como ese descubrimiento barbaazulesco de las esposas anteriores, no en un sótano, sino en una cueva. Damseles consciente que la cuentística tradicional, para seguir siendo relevante para las nuevas generaciones, también tiene que ajustarse a la evolución de la sociedad y no mantenerse encallada en el discurso social del folclore de los siglos XVIII y XIX.
LA DAMISELA GUERRERA
El diseño artístico de la película nos encandila con su representación inicial de la Edad Media, más preRaphaelista que histórica, para después ir rompiendo a girones esa imagen y dejarnos una protagonista que es una luchadora y una superviviente, para nada una damisela desvalida, aquella delicada princesa del guisante. Es una película donde la supervivencia viene marcada también por el sentimiento de hermandad entre casi todos los personajes femeninos, aunque, en este caso, los personajes masculinos resultan ser más bien peleles, con escasas líneas de diálogo y poco poder para salvar o condenar al personaje femenino protagonista.
NARRATIVA TRADICIONAL VS NARRATIVA POSMODERNA
Fresnadillo arma una narrativa poderosa, con una puesta en escena robusta desde su mismo inicio, con ese plano aéreo siguiendo a los caballeros que cabalgan hacia la cueva del dragón. En esta historia de supervivencia, consigue transmitir la claustrofobia de la protagonista (compartida por la actriz que la interpreta), siguiendo de cerca a Elodie, pero dejando espacio para una imaginería y plasticidad de gran belleza, como los pájaros de fuego o los rincones luminiscentes dentro de la cueva.
Damsel, de Juan Carlos Fresnadillo. (c) Netflix
RAMILLETE DE PERSONAJES
Millie Bobby Brown encarna con entereza a esta princesa guerrera, aunque en ocasiones impera más el artificio heroico que la naturalidad interpretativa. Veteranos como Ray Winstone o Robin Wright (extraordinario guiño cinéfilo al contar con La Princesa Prometida) dan empaque a personajes que tiene poco espacio de desarrollo, resultando más desaprovechada la presencia de Angela Basset, a pesar de que su personaje sí consigue tener más relevancia en la trama. Menos afortunado nos parece el trabajo de Nick Robinson como el príncipe Henry.
EN LA BOCA DEL DRAGÓN
Como cinta de fantasía, Damseldeposita mucha relevancia a la recreación de ese mundo de fantasía medieval, donde destaca como uno de los mayores activos de la película el diseño del dragón, creado por el veterano Patrick Tatopoulos junto con el equipo de efectos visuales y que va poco a poco apropiándose del protagonismo de la película. La partitura musical de David Fleming (en boga tras sus trabajos para las series de The Last of Us y Sr. y Sra. Smith), con producción de Hans Zimmer, afortunadamente se aparta de la última tendencia de la música para el cine y hace una apuesta efectiva por una partitura más tradicional, con sus leitmotivs (espléndidos los temas de Elodie o del Reino de Aurea), su base melódica y predominancia de la orquesta y el coro sobre la electrónica, resultando muy disfrutable tanto dentro y como fuera de la película.
Y COMIERON PERDICES
Damselcumple con lo que propone al espectador, que es devolverle el espíritu del cine de aventuras tradicional, sin desatender la mirada del espectador del siglo XXI. Con esto Fresnadillo demuestra que puede hacerse cargo de una ambiciosa superproducción y presentar una trabajo que cumple con lo comercial, pero también respira una mirada personal.
El suministro de aire escasea en un futuro próximo. Los pocos supervivientes tendrán que luchar desesperadamente por las últimas reservas de oxígeno que quedan en la Tierra. Esta es la aterradora realidad postapocalíptica que plantea Breathe, un nuevo thriller de ciencia ficción, con momentos claustrofóbicos y otros de acción trepidante.
Por un lado, está protagonizado por Jennifer Hudson, ganadora del Óscar en 2007 como mejor actriz de reparto por Dreamgirls, y Quvenzhané Wallis, nominada al Óscar en 2013 como mejor actriz con solo nueve años por su papel protagonista en Bestias del Sur salvaje. Interpretan a una madre y una hija que se ven obligadas a vivir bajo tierra cuando la superficie se vuelve inhabitable. Tras la marcha de Darius, el padre, un genio inventor, en busca de una solución ya hace tres años, no han visto otro ser humano y juntas han salido adelante, hasta que se encuentran en una de sus expediciones fuera del búnker a dos extraños que buscan refugio oxigenado.
Uno de ellos es Tess, interpretada por Milla Jovovich en una nueva incursión en el género tras títulos como El quinto elemento o las seis entregas de Resident Evil, quien les ruega que les dejen entrar a su refugio para poder examinar y replicar el generador de oxígeno del océano de Darius, interpretado por el actor y rapero Common. Su plan podría ayudar a salvar a un grupo de supervivientes y al planeta entero, pero sus verdaderas intenciones podrían ser otras y junto a sus compañeros hará todo lo posible por lograr el oxígeno que necesitan. En el reparto, destacan otros nombres somo Sam Worthington (quien rodó en Canarias Furia de Titanes y su secuela Ira de Titanes) o Raúl Castillo (Ejército de los muertos).
Se trata del segundo largometraje del director Stefon Bristol, después de la película de ciencia ficción de 2019 See You Yesterday (Nos vemos ayer), una aventura para Netflix con viajes en el tiempo que contó con Michael J. Fox en el reparto. El realizador ha optado esta vez por el ecoterror buscando la reflexión del espectador sobre la fragilidad de nuestro planeta y lo cerca que está de ser inhabitable para las generaciones futura a través de la temática y utilizando un ambiente opresivo y de colores terrosos y brillantes.
Con guion de Doug Simon (Demonic), Breathellegará a los cines estadounidenses, y también estará disponible bajo demanda, el próximo 26 de abril.
Publicada en 1965, Dunede Frank Herbert forma parte de la Nueva Ola de literatura de ciencia ficción que abarcó los años 60 y 70. La Edad de Oro, que comprende las dos décadas anteriores, aglutina autores tan dispares, pero fundamentales, como Ray Bradbury, Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein, y venía marcada por aspectos históricos como la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo industrial y tecnológico, la Guerra Fría o la caída de las Utopías sociales. Frente a esto, los escritores de los 60 y los 70 estaban influenciados por las nuevas políticas sociales, la guerra de Vietnam, el consumo de drogas psicotrópicas o el medioambiente. Autores como J. G. Ballard, Brian Aldiss, Phillip K. Dick, Philip José Farmer, Harlan Ellison o el propio Herbert no sólo se debatían en visiones anticipatorias de la sociedad, sino en los límites del propio estado de la conciencia. Conceptos existencialistas como identidad, memoria, realidad o la mera comprensión del bien y del mal se volvían difusos en una sociedad rota por los conflictos internacionales.
HISTORIA DE DUNE
Convertida en un gran éxito nada más publicarse, Duneera hija de su tiempo, por un lado, funcionaba como metáfora de la guerra del petróleo entre los grandes bloques económicos, pero también de la confrontación entre la sociedad anterior y las nuevas culturas que abrazaban las drogas psicotrópicas como herramientas de comprensión más allá de lo físico. La Melange, la especia que sólo existe en el planeta Arrakis, venía a condensar ambos conceptos. El organigrama de poder, la existencia de diferentes casas reconvertidas en bloques comerciales, el peso de todo un pasado de caos y destrucción, la decadencia de esta sociedad servía también de lectura sociopolítica del panorama internacional en la década de los 60.
Herbert diseñó la novela no como una narración con un principio y un final, sino como la estructura base de todo un corpus literario que él seguiría desarrollando durante veinte años hasta completar una hexalogía poco antes de morir, y que posteriormente seguiría ampliándose de la mano de su hijo, Brian Herbert, y Kevin J. Anderson. Dune, por lo tanto, se expande más allá del concepto de saga literaria y se convierte más bien en un universo literario de gran complejidad a todos los niveles.
La extensa y compleja concepción original de Herbert, claramente planteada ya desde la primera novela, convertía a la novela en una obra inabarcable e inadaptable.
El primer intento de adaptación, iniciado por Alejandro Jodorowsky y realizado por David Lynch, lo dejó claro. Los muchísimos méritos de aquella película producida por Dino de Laurentiis en plena moda de la trilogía original de Star Warsno esconden que era imposible condensar el Universo imaginado por Herbert en una única película. A lo largo de los años, ninguno de los diferentes acercamientos a la saga literaria tanto por parte del cine como la televisión resultó satisfactorio. Ahí es cuando entra Denis Villeneuve y se embarca en el ambicioso proyecto de regresar al material de la primera novela.
EL ARRAKIS DE VILLENEUVE
Tras La Llegaday Blade Runner 2049, Denis Villeneuve concibe la adaptación de Dunea modo de díptico. Su visión reduce de manera determinante la parte más esotérica de la novela y se centra más en la épica y los conflictos políticos. Aun así, tampoco puede desarrollar toda la complejidad regimentada de la novela. La primera película, aunque espectacular, con un diseño de producción desbordante y una puesta en escena ambiciosa, era una cinta necesariamente coja, casi un prefacio de la verdadera historia. La segunda parte llega con la responsabilidad no sólo de responder por si misma, sino de dar entidad a su predecesora.
No sabemos cómo hubiese sido esta Dune: Parte Dos de haberse podido rodar de manera simultánea con la primera parte, como era intención de su director; sin embargo, pese a los tres años transcurridos, Villeneuve mantiene una continuidad estilística y tonal entre las dos películas, resultando la segunda mucho más ambiciosa y compleja. Si en la anterior se centraba especialmente en las dos casas enemigas, los Atreides y los Harkonnen, con casi nula presentación del Emperador y su estirpe, aquí el principal protagonismo se lo llevan los Fremen, la raza indígena de Arrakis, sometida a los intereses comerciales del imperio. Es en los Fremen donde reside el mensaje más espiritual y medioambiental de la historia, representada sobre todo por el personaje de Stilgar, a modo de mentor de Paul Atreides.
El componente religioso lo representan la hermandad de las Bene Gesserit, con sus lazos bien anclados en la parte política. Hay en ambos casos, una lectura ominosa con respecto al peso del fanatismo que arrastra hacia el sacrificio en pos de otros intereses más mundanos. Villeneuve subraya el vínculo de la novela original entre Arrakis y Oriente Próximo rodando la película entre Hungría, Jordania y Abu Dhabi, lo que a su vez refuerza la metáfora de la Melange con el petróleo. Por otro lado, aunque en esta segunda parte hay elementos como el Agua de la Vida, Villeneuve (al contrario que Lynch, para el que la lectura política era menos relevante) atenúa el concepto de la especia como un elemento psicotrópico que provoca cambios en el estado dela percepción y de la conciencia.
EL IMPERIO CONTRAATACA
Denis Villeneuve ha querido traer la novela a su sensibilidad, al fin y al cabo, en eso consiste adaptar. Esto le ha llevado a prescindir y modificar elementos de la novela original. Pese a recurrir al díptico cinematográfico, la obra de Herbert sigue resultado demasiado inabarcable para una producción cinematográfica. Esto no quita que Villeneuve haya realizado un esfuerzo loable y que el resultado de la película sea un auténtico espectáculo.
Dune: Parte Dos es una película ambiciosa y compleja, que demuestra que el cine de ciencia ficción de alto presupuesto puede apostar también por planteamientos adultos y densos, como viene demostrando el propio cineasta con sus dos acercamientos al género previos o contemporáneos como Christopher Nolan.
Esta segunda parte da mayor relevancia a los conflictos políticos al mismo tiempo que eleva también la epicidad bélica. El diseño artístico de la película, los efectos especiales, vestuario y maquillaje son de primer orden y la puesta en escena de Villeneuve da a la historia el rango que se merece. Esto no quita que, a pesar de su metraje de dos horas y cuarenta y seis minutos, no percibamos importantes cortes drásticos que hacen que la historia avance en ocasiones a trompicones.
Hay elipsis necesarias para el ritmo de la película, pero que obligan a sacrificar desarrollo de personajes o que estos evolucionen a saltos. Si bien la cinta saca buen partido de actores como Javier Bardem, Rebecca Ferguson o Austin Butler; otros como Florence Pugh, Léa Seydoux, Stellan Skarsgård, Charlotte Rampling o, muy especialmente, Christopher Walken están francamente infrautilizados, resultando más testimoniales que determinantes para la trama, a pesar de la importancia de sus personajes.
SECUELA O NO SECUELA
Como decíamos antes, es difícil entender cada una de las entregas de este díptico de manera independiente. Ambas conforman una unidad y con ellas Denis Villeneuve ha aportado un nuevo título sobresaliente al género de ciencia ficción y la adaptación más ambiciosa de la obra de Christopher Walken hasta la fecha, aunque esperamos que no la definitiva.
Dune: Parte Dos. (c) Warner Bros. Pictures y Legendary Pictures
20th Century Studios presenta el nuevo tráiler y el poster de La primera profecía (The First Omen), el nuevo thriller psicológico precuela de La profecía de Richard Donner, que se estrenará el 5 de abril solo en cines. El avance incluye algunos homenajes a la historia original.
Cuando una joven estadounidense es enviada a Roma para iniciar una vida de servicio a la Iglesia, se topa con una oscuridad que pone en cuestión su propia fe y descubre una conspiración aterradora que espera provocar el nacimiento de la encarnación del mal. La primera profecía está protagonizada por Nell Tiger Free (Servant), Tawfeek Barhom (María Magdalena), Sonia Braga (El beso de la mujer araña), Ralph Ineson (El hombre del norte) y Bill Nighy (Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto).
La película está dirigida por Arkasha Stevenson, basada en personajes creados por David Seltzer (La profecía), con historia de Ben Jacoby (Bleed) y un guion de Tim Smith & Arkasha Stevenson y Keith Thomas (Firestarter). Los productores son David S. Goyer (Hellraiser) y Keith Levine (The Night House) y los productores ejecutivos son Tim Smith, Whitney Brown (Rosalina) y Gracie Wheelan.
Póster La Primera Profecía. (c) 20th Century Studios
Este 2024 la cartelera recibirá dos estrenos de cine de terror bajo el sello Shyamalan. El 7 de junio verá la luz la película Los Vigilantes, debut en la dirección de Ishana NightShyamalan, de 24 años, hija del guionista y director de El sexto sentido, que se reserva en este caso la ficha de productor. Warner Bros. Pictures desvelaba hace apenas unos días el primer avance del filme, que promete un thriller con un audaz giro.
Adaptación del bestseller de terror gótico The Watchers, de A. M. Shine, reúne un extraordinario reparto de artistas ya versados en el género, en el que destacan Dakota Fanning (La Guerra de los mundos, serie El alienista), Georgina Campbell (fantástica en Barbarian), Oliver Finnegan (popular por su participación en Las crónicas del miedoy Outlander) y Olwen Fouéré (aterradora en El hombre del norte y Mandy).
Es la historia de Mina, una artista de 28 años que no encuentra el modo de salir de un bosque (ambiente ya recreado por M. Night Shyamalan en títulos como El bosqueo Llaman a la puerta), en este caso del oeste de Irlanda. Tras encontrar refugio en una misteriosa casa, queda atrapada junto a tres desconocidos, que son observados y acechados cada noche por criaturas invisibles. Mina intentará encontrar respuesta a quiénes son esos seres que les vigilan y por qué les tienen prisioneros, mientras busca el modo de escapar del encierro.
También firma el guion la propia Ishana Night Shyamalan, guionista de varios episodios de la serie Servanty directora de segunda unidad de Tiempo(2021) y Llaman a la puerta, las últimas películas de su progenitor.
TRAP, lo próximo de M. Night Shyamalan
Por otro lado, cerca de dos meses más tarde, el 2 de agosto, también de la mano de Warner Bros. llegará a los cines el 14º largometraje de M. Night Shyamalan: Trap, “un thriller psicológico que se desarrolla en un concierto”.
El actor Josh Harnett, con una filmografía fantástica con títulos como Halloween: H20. 20 años después, The Faculty o 30 días de oscuridad, protagoniza esta propuesta, junto a Hayley Mills (la inolvidable Polyanay las gemelas de Tú a Boston y yo a California) y Saleka, la cantante de R&B también hija de Shyamalan, que interpretará el personaje de Lady Raven. El afamado cineasta ha escrito también el guion original de la película, alrededor de un padre que acude con su hijo a un espectáculo musical y ambos se verán atrapados por los terribles acontecimientos que sucederán en el lugar.
Poco más se sabe de esta nueva propuesta del autor, cuyas películas siempre destacan por sus sorprendentes giros finales, ambientes opresivos, interesantes personajes y sus propios cameos, como hacía Alfred Hitchcock en sus cintas, claves que se han convertido en la seña de identidad de su cine.
Nicolas Cage ha tenido siempre una carrera ecléctica y arriesgada, optando por papeles de lo más variado que se han alimentado de su carisma y su histrionismo, algunos para convertirse en iconos cinematográficos, otros para ser carne de memes. Habrá a quien le guste más sus excesos y a quien le gusten menos, pero lo cierto es que ha conseguido tener una impronta personal y la valentía de reinventarse a sí mismo en multitud de ocasiones.
Precisamente, en estos últimos años, después de un periodo de películas meramente lucrativas hechas en serie para saldar deudas con hacienda, el actor ha vuelto a encontrar su lugar en producciones independientes, fuera del sistema mainstream de Hollywood.
La cinta supone una nueva oportunidad para el actor de mostrarse con una faceta diferente, aunque sin perder esa cualidad excéntrica marca de la casa. La cinta, producida por el estudio A24 y el cineasta Ari Aster, es una reflexión tan divertida como inquietante sobre algunos conceptos de nuestra sociedad moderna, como son la viralidad y la cultura de la cancelación. Tras la cámara y en el guion encontramos al cineasta independiente Kristoffer Borgli, quien se ha ido labrado una carrera también un tanto particular con historias que sirven de sátira de nuestra sociedad.
Dream Scenarioguarda puntos en común con el cine de Spize Jonze (con el que Nicolas Cage trabajó en El Ladrón de Orquídeas, aunque esta cinta recuerde más a Cómo ser John Malkovich) o Michel Gondry por esa plasticidad al a hora de mezclar realidad y fantasía. La película consigue transitar con gran inteligencia de la comedia extraña con la que arranca la historia de este hombre ridículo con ansias de notoriedad que consigue la fama buscada al empezar a aparecer, sin motivo alguno en los sueños de miles de personas, al horror y la desesperación cuando esos sueños empiezan a derivar en pesadillas violentas, afectando a la forma en que estas personas se relacionan con el protagonista que no tiene control ninguno de esas visitas oníricas.
Como argumento extraño y original, la cinta pierde algo de fuelle con un extenso epílogo final, pero sin duda se trata de una de las propuestas más originales y divertidas que nos ha dado recientemente el cine, además de contar con un Nicolas Cage excelso en su capacidad de resultar repelente e insufrible al mismo tiempo que transmite al espectador el sentimiento de inevitabilidad ante todos los acontecimientos de la película.
Una de las cosas que ha hecho al cine coreano tan atractivo a nivel internacional es que es desconcertante. En un momento en el que parece que todas las historias están ya trilladas y que hay poco espacio para la sorpresa, el cine coreano, empleando los mismos patrones de género que en occidente, se las ha apañado para generar todo un catálogo de películas basado en la sorpresa, los giros imposibles, la extrañeza y el desconcierto. Esto ha venido de la mano de toda una oleada de cineastas que han aprendido y estudiado cine de los grandes maestros, pero que han buscado soluciones narrativas propias. Por supuesto, no todas son obras maestras, pero esa búsqueda del asombro bien vale el precio de la entrada.
POR LA FAMILIA, MATO
Ese es el caso de El Bastardo(The Childe), nueva película del director Park Hoon-jung, cineasta que debutó como guionista de Jee-woon Kim con la espléndida Encontré al Diablo y que después estrenaría su primer largometraje como director con la también destacada New World. Con su nueva película, se adentra de nuevo en los terrenos de thriller, con la particularidad de ser una película coproducida por Tailandia, por lo que la trama no sólo se desarrolla en parte en este país, sino que aborda las relaciones entre ambas nacionalidades y, sobre todo, el racismo de los coreanos hacia los tailandeses.
Esta idea desemboca en una frenética persecución, repleta de acción, personajes violentos y ambiciosos y un extraño vínculo de amistad inesperado, que nos recuerda a las cintas frescas y desenfadadas de John Woo o Tsui Hark de finales de los 80 y principios de los 90.
Kang Tae-Ju interpreta a Marco, el bastardo del título, un joven criado por su madre tailandesa, que nunca ha conocido a su padre coreano, y que se gana la vida con una incipiente carrera como boxeador y con diferentes trapicheos. Unos representantes de su padre se ponen en contacto con Marco y descubre que éste es, en realidad, un importante empresario. A partir de ahí diferentes fuerzas intentarán evitar que el reencuentro padre e hijo tenga lugar. Uno de estos agentes, de personalidad un tanto peculiar y cuyas intenciones resultan ambiguas, es el personaje interpretado por Kim Seon-ho, un asesino a sueldo de gran destreza, pero extraña personalidad.
ESO ES TO- ESO ES TO- ESO ES TODO, AMIGOS
El arranque de la película es un tanto irregular. Si bien tiene alguna escena destacada, como el combate de boxeo, la trama tarda un poco en arrancar; sin embargo, una vez el protagonista llega a Corea, el ritmo y la acción toman velocidad de crucero y todo se vuelve frenético y hasta hiperbólico. El personaje de Kim Seon-ho roba continuamente la función y la acción es tan desmadrada que el tono es más cercano al cartoon que al thriller.
La acción, aunque agresiva y, por momentos, explícita y sangrienta, adquiere también un tono más humorístico y caricaturesco, zarandeando al protagonista y al público de una situación inverosímil a otra, hasta llegar al clímax final que se convierte en una auténtica explosión de sangre y violencia. Superado los ajustes de ritmo del principio, la puesta en escena de Park Hoon-jung es demencial y vigorosa, con un crescendo continuo y con personajes e interpretaciones más y más estrambóticas, siendo únicamente Kang Tae-Ju quien mantiene el tipo, marcando el contraste y la mirada racional hacia todo el desvarío en el que se ve inmerso.
DIVERTIMENTO
El Bastardo es un divertimento. No pretende otra cosa, salvo entretener al público, mantenerlo en vilo ante los continuos giros de trama y el devenir de la acción y ofrecerle una experiencia desproporcionada y divertida con la que pasar un rato divertido y sorprendente, con una estupenda factura y personajes carismáticos.
Este viernes 8 de marzo se estrena en cines Vincent debe morir, de la mano de Alfa Pictures y La Aventura Cine. Presentada en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2023, es la ópera prima de Stéphen Castang, un refrescante thriller apocalíptico cargado de humor negro que reflexiona sobre la condición humana y la violencia inherente en nuestra sociedad. Se alzó con los galardones de Mejor dirección novel y Mejor actor para Karim Leklou en el Festival de Sitges 2023.
SINOPSIS DE VINCENT DEBE MORIR
De la noche a la mañana, Vincent empieza a ser atacado por personas desconocidas sin motivo aparente. Cuando las agresiones se descontrolan, se ve obligado a huir. Pero ¿adónde?
En palabras del director Stéphen Castang: «Vincent es un personaje muy corriente, un diseñador gráfico que vive en Lyon, ni simpático ni antipático, bastante satisfecho consigo mismo, pero nada más. De la noche a la mañana se encuentra en el centro de todas las miradas y sufre multitud de agresiones tanto por parte de conocidos como desconocidos. ¿Por qué él? ¿Es el único? ¿Qué ha hecho para merecer esto? ¿Por qué una violencia tan irracional? No lo sabemos, cada uno es libre de tener su propia opinión al respecto. Y rápidamente, para Vincent, la pregunta «¿Por qué todo el mundo intenta matarme?» dará paso a otra más crucial: «¿Cuánto tiempo me queda?». Es a través de esta nueva pregunta, en este modo de supervivencia, cuando le encontrará algún sentido a todo ello«.