BLADE RUNNER, de Ridley Scott. Sueños de Unicornio

Entusiasmado por los resultados artísticos y comerciales de Alien, el 8º pasajero, Ridley Scott asumiría a comienzos de la década de los 80 otro reto importante, dentro del mismo género, que terminaría por colocarlo en la vanguardia de la ciencia ficción del cine estadounidense. Los pasos no fueron sencillos.

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

No fue una decisión inicial la de aceptar las riendas del filme que se estrenaría en 1982. Como el propio protagonista del filme, Deckard, Scott dijo que no al encargo. El productor Michael Deely, artífice de éxitos como Un Trabajo en Italia (The Italian Job, Reino Unido, 1969), de Peter Collison, o El Cazador (The Deer Hunter, EEUU, 1978), de Michael Cimino, siempre tuvo claro que su compatriota fue la opción nº 1 para el filme basado en el relato de Phillip K. Dick. Deeley pensaba que Scott tenía “el mejor ojo para hacer cine de todo el mundo”.

De niño, el futuro cineasta poseía una prodigiosa habilidad para las artes y sus padres le fomentaron esa dedicación. Scott llegó a estudiar en el Royal College of Art de Londres, donde se matriculó entrada la década. Las habilidades innatas y su desarrollo posterior han sido muy útiles para plasmar su visión como realizador.

Douglas Trumbull, técnico de efectos especiales y ocasional director de cine, con dos espléndidos filmes en su haber, Naves Misteriosas (Silent Runnings, EEUU, 1972) y después de su trabajo en el tercer filme de Scott, Proyecto Brainstorm (Brainstorm, EEUU, 1983), fue fundador junto a Richard Yuricich de la Entertainment Effects Group (EEG), compañía encargada de llevar a cabo los complejos efectos visuales de Blade Runner (sobre los 10 meses de trabajo y más de 90 planos con efectos especiales avalan su labor).

Con él Yuricich y David Dryer trabajarían codo a codo, dirigiendo a un equipo de más de 40 personas en la confección de algunas imágenes icónicas del siglo XX. Esa fascinante visión aérea de la ciudad de Los Ángeles, en el momento en que despegan y emprenden el vuelo los vehículos en los que se trasladan los protagonistas, esa descripción de centenares de pisos de edificios dotados de arquitectura futurista (que fueron implantados sobre la cima de edificios auténticos), las imágenes proyectadas sobre pantallas gigantes de video en los laterales de los edificios, y las pantallas que portan los propios vehículos, los paisajes urbanos que pueden verse a través de las ventanas y desde los edificios, o en las calles (el edificio donde vive J. S. Sebastian, es claramente el famoso Edificio Bradbury, pero algunas tomas de su interior son filmadas en el Edificio Roosevelt de Hollywood Boulevard y el lateral frente al mismo es puro efecto visual), son absolutamente prodigiosos, pero especialmente ese soberbio plano aéreo de las afueras mega industrializadas de la ciudad en el momento del aterrizaje del vehículo volante en el helipuerto de la cima de la pirámide gigante que compone la sede de la Tyrell Corporation confirman a Trumbull como uno de los grandes de su género, sin quitar méritos al maquetista Syd Mead.

Trumbull Land

El viernes 13 de octubre de 2018, en el cine Tramuntana de Sitges, durante la 51 edición del festival internacional de cine fantástico de esa ciudad, un interesantísimo acto tenía lugar a partir de las 17.15 horas. La proyección del documental Trumbull Land, producido por el canal de televisión TCM de Francia. Constituye un recorrido inolvidable por la intensa carrera del maestro de los efectos visuales y realizador de los dos filmes de culto ya mencionados.

'Trumbull Land'.
‘Trumbull Land’.

A continuación, una clase magistral impartida por el propio Trumbull dejó al auditorio absolutamente fascinado con la personalidad del ponente y su amor al cine. Una conferencia sobre su visión de la evolución del cine, donde se abordó la influencia del formato Cinerama en su carrera, el notable legado de Stanley Kubrick y su odisea espacial, la concepción de la exhibición del cine a las maneras del espectáculo grandioso: enormes pantallas con visión de 180 grados y proyecciones a 120 imágenes por segundo (James Cameron ha estrenado y estrenará sus secuelas de Avatar en este formato, como vaticinó claramente el propio Trumbull aquel día).

El cineasta proclamaba igualmente la lucha por conseguir cámaras digitales pequeñas, manejables y que permitan filmar directamente en 3D sin necesidad de la rutinaria y deficiente conversión posterior. Fue una muy atractiva sesión, en definitiva, para quienes adoramos el cine en general y el género fantástico en particular. Sentirse partícipe de un sueño glorioso para la exhibición del cine en la gran pantalla no tiene precio.

Pues bien, el maestro Douglas Trumbull dejó claro que la facilidad de Scott para dibujar exactamente las imágenes que quiere ver, permitió extrapolar los efectos especiales perfectamente integrados en el filme a las imágenes icónicas del filme, que son ya posteridad de la historia del cine. Sus ilustraciones también permiten deducir, según Trumbull, la longitud del plano y el ángulo del encuadre que quería Ridley Scott.

Royal College of Art de Londres

Pero regresemos a los años 60 del siglo XX. Scott está cursando sus estudios de arte en la Royal College of Art de Londres. Allí sintió otra profunda llamada vocacional. En un armario de la facultad encontró una antigua cámara de 16 mm que nadie utilizaba. La propia facultad de artes acababa de crear una escuela de cine. Se matriculó. Inmediatamente, una pasión enseguida pasó a igualar a la pintura e incluso llegó a superarla.

En 1965 escribe, dirige y fotografía el cortometraje Boy and Bicycle, protagonizado por su hermano menor Tony (que sería igualmente un prestigioso realizador), que interpreta a un joven que escapa del acoso de un hombre interpretado por el propio padre de ambos futuros realizadores. Hubo un pase en el British Film Institute, que le entregó la cantidad de 250 libras para refinar el proyecto.

Parecía inminente su entrada en la dirección de cine. Se lo tomó con cierta calma. Después de graduarse en el Royal College of Art, Scott obtuvo una beca que lo llevó a Nueva York, trabajando para Bob Drew Associates, donde adquirió experiencia en fotografía de cine y pudo ver a directores de teatro y realizadores de documentales en plena actividad profesional.

Scott regresó a Londres y allí trabajó para la British Broadcasting Company (BBC), primero como escenógrafo y luego como director de programas de televisión tremendamente populares como The Informer o Z Cars.

En 1967, Ridley Scott deja la BBC para dedicarse a la publicidad y creo su propia compañía que continúa trabajando en la actualidad, Ridley Scott Associates. Más de 3.000 anuncios fueron realizados y/o supervisados por él, muchos de los cuales han ganado premios antes de dedicarse al cine.

Imbuido ya en su actividad cinematográfica, el cineasta subcontrata a otros realizadores de cine que deseen aceptar los encargos que él no puede asumir. Uno de ellos ha sido el realizador de origen alemán Marcus Nispel, a quien, en un momento de comienzos del milenio, el británico le propone asumir para su compañía una serie de encargos que sus compromisos fílmicos le impiden asumir directamente. Scott y Nispel se asocian conjuntamente para asumir tales encargos.

Nispel, antes de hacer carrera en el cine, trabajó en el videoclip, en la publicidad y en la empresa R/Greenberg, creando créditos iniciales y tráileres como, casualmente o no, el de Alien, el 8 pasajero. Esa concepción del huevo del Alien y el planeta, sin que aparezca ninguno de los personajes como eje del avance del filme, fue toda suya.

Marcus Nispel asistió al Isla Calavera, Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna, en su 8º edición, y protagonizó un apasionado Q&A después de la proyección de su espléndido remake La Matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, EEUU, 2003), cuyo original tanto gustó e influyó a Ridley Scott para su Alien, el 8º Pasajero.

The Android

Satisfecho con su ópera prima y su premio en Cannes, pero no con la realidad de que jamás obtuvo una difusión masiva, y complacido con los resultados artísticos y económicos de Alien, el 8º Pasajero, en 1979, Ridley Scott rechaza filmar un primer borrador de Hampton Fancher, denominado en aquel momento The Android argumentando que siendo el texto muy bueno, no desea repetirse en el género y menos en un filme tan parecido a su primera incursión.

Scott está desarrollando nuevamente su proyecto sobre Tristan e Isolda, que definitivamente se queda en dique seco. Dino de Laurentiis lo ha convencido para hacerse cargo de Dune, es decir, un mega proyecto dentro de un género en el que no quería repetirse, proyecto al que dedicó más de siete meses, hasta que finalmente lo dejó. El nombre de Walter Hill también sonó para tomar las riendas del macroproyecto, pero el californiano también salió del mismo, siendo asumido y firmado finalmente por David Lynch.

Pasan los meses. Michael Deeley que no ha perdido la esperanza de que Scott capitanee su proyecto de ciencia ficción. Esta vez cuenta con el apoyo de Ivor Powell, asociado del cineasta británico, que se queda prendado del texto de Fancher y también lo ve como una gran oportunidad para un gran creador de imágenes como Ridley Scott. Éste de alguna manera tampoco se ha quitado de la cabeza completamente ese guion. Le gusta mucho como Fancher ha manejado los diálogos y las situaciones en las que se encuentra el personaje.

Dangerous Days

En 1980 muere el hermano mayor de Ridley Scott y éste necesita ocupar su mente. El guion The Android ahora se llama Dangerous Days, después de algunas reescrituras. Todavía pasaría un año adicional antes de comenzar el rodaje de Blade Runner, el título definitivo del filme, cuya concepción fue compleja. Su status legal de derechos, no sólo respecto a la obra de Phillip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, sino con la denominación final del filme, expresión por la que hubo que pagar derechos a William Burroughs, autor de un libro en los años 50 denominado Blade Runner. The film (sic). Alan E. Nurse había, por su parte, escrito una novela francesa con el mismo título. Scott y Fancher trabajan codo a codo.

Los artífices se apartan claramente de la novela de Phillip K. Dick. De una despoblada San Francisco pasamos a una masificada Los Ángeles, y la importancia de los animales vivos como signo distintivo social, se desvía hacia el meollo del filme, que es el cuestionamiento de la existencia por parte de Deckard. Efectivamente, el filme ha motivado igualmente ríos de tinta, no sólo en cuanto a su fascinante concepción estética y unos efectos especiales en edad adulta, perfectamente integrados en la narración. También comparte apasionantes reflexiones y ha desatado encendidos foros en torno a la robótica, la genética, la bioética o la arquitectura, y su aportación al mundo del cómic y de la moda no deja de ser considerable. Todos estos abordajes aún resuenan poderosamente cuarenta y dos años después del estreno del filme.

Con Ridley Scott ya definitivamente a bordo a modo de exorcismo de la muerte de su hermano mayor, se impone una reescritura adicional, que tiene que ver con el toque definitivamente de film noir, especialmente en la versión de su estreno. Efectivamente, con la reescritura de David Peoples entra la voz en off del protagonista, suprimido en el montaje de 1991 y en el montaje final de 2007, que es el exhibido en los cines Prince Charles.

Es la versión por la que se ha optado en sus reposiciones en líneas generales. Esta versión de 2007 bautizada como “el montaje final” es prácticamente igual que la versión de 1991, pero con efectos visuales y algunos defectos formales mejorados, y la imagen envuelta en una pátina de color verdoso que hace la copia inconfundible en su versión.

También entra con Peoples la última reescritura el tono detectivesco y las conclusiones del ex Blade Runner, Deckard, respecto a la investigación que emprende contra su voluntad. En estas versiones vemos al ex policía practicando test a los replicantes. La trama de la escama de serpiente que aparece en el apartamento de León y la denominación de los replicantes, en lugar de androides, aparecen en igual medida con la reescritura de Peoples.

La expresión se utilizaba en la ciencia para el proceso de duplicar células en el proceso de clonación. Un final más sutil que el explícito ajuste de cuentas final que proponía Fancher tuvo lugar en este proceso de reescritura.

Por otra parte, varios estudios de cine entraron en juego igualmente durante el proceso. Desde Filmways Pictures, que había adquirido la productora independiente American International Pictures, a Warner Bros. Cuando la primera salió definitivamente, se involucra a tres compañías pequeñas: The Ladd Company (dirigida y fundada por Alan Ladd Jr. cuando dejó 20th Century Fox), la empresa del millonario Run Run Shaw, el rey de películas en Hong Kong y Tandem Preoductions Inc. dirigida por Bud Yorkin, A. Jerrold Perenchio y Norman Lear (éste último decidió finalmente no participar).

Cada una de las tres productoras puso 7 millones de dólares, lo que otorgó a la producción los 21 millones necesarios para la filmación del guion definitivo, amarrando distribuciones en los territorios respectivos, bajo el auspicio de la major mencionada.

El resultado del filme es sencillamente espectacular y único. Scott no se repitió en relación a Alien, el 8º Pasajero. Son definitivamente filmes diferentes con discursos diferentes. En el filme de 1979 los personajes se mueven por un decorado de hostilidad temporal. Los personajes luchan por sobrevivir a la omnipresente de la figura monstruosa del intruso en la Nostromo en su viaje de regreso.

En el filme de 1982, los personajes viven en lucha continua en un decorado de hostilidad permanente, Los Ángeles convertida en una megalópolis. Alien, el 8 Pasajero es claramente un filme de terror y supervivencia en el marco del género de ciencia ficción en un decorado gótico con la referida presencia monstruosa. Blade Runner es un filme de ciencia ficción sobre la condición humana bajo la mirada de los replicantes.

Finalmente, a nivel formal los cambios son igualmente notables. En su segundo filme, Scott planifica unos travellings a veces histéricos, por lo veloces, cámara en mano captan los apresurados y frenéticos movimientos del caos en la Nostromo con la criatura asediando a la tripulación humana. En el tercero de los filmes del británico y el segundo consecutivo del género, el cineasta opta por movimientos de cámara más solemnes, más lentos y reposados y cuando toca filmar la violencia, obvia los travellings frenéticos, y los sustituye por el plano fijo, o por la ralentización de la imagen, como la espléndida secuencia de la muerte de Zhora (Joanna Cassidy).

Blade Runner es, en definitiva, una de las grandes obras maestras del género y de la historia del cine. Scott, como hizo en Alien, el 8º Pasajero, resulta muy hábil a la hora de presentar el entorno de su historia futurista. Y lo más importante es que esa voluptuosa presentación de la ciudad de Los Ángeles de 2019 nunca eclipsa la correcta narración, la presentación del contenido real del filme, así como de los personajes. La ciudad del futuro, apabullante para el ser humano, en un urbanismo claramente claustrofóbico, plagado de babélicas multi etnias, en constante lluvia, humo, luces de neón, imágenes de mujeres japonesas cantando en las pantallas de los edificios, haces de luz diversos, vehículos voladores, puestos callejeros de comida basura y extravagantes lugares de ocio, convierten a la estructura constructiva en algo tan importante como lo era para el filme Metrópolis (Metropolis, Alemania, 1927), de Fritz Lang, se enlaza en un modélico equilibrio con el retrato del robot o la máquina, y su importancia en la vida del ser humano. Ambas circunstancias, la arquitectura y el robot, se convierten en los ejes vertebradores de la narración, que prevalece en todo el metraje, sin perjuicio de que Blade Runner gira igualmente en torno a la existencia, la muerte, al sentido de la vida, a la soledad que motiva el idilio entre el hombre y la máquina, y, con ello, todo un replanteamiento de la existencia.

Unicornios

Son particularmente importantes los cambios entre la versión de 1982 y los de la versión de 1991. Particularmente dos: la inclusión de un plano de unicornios trotando en un paraje natural a cámara lenta, según las malas lenguas, obtenidos del filme Legend (EEUU, 1985), es decir, de fecha posterior al estreno del filme, insertado como un sueño de Deckard cuando se ha quedado dormido sobre el piano de su apartamento. Los ríos de tinta desatados incluyen la posibilidad de que Deckard sea igualmente un replicante, como el añadido de la secuencia en la que Rachel le pregunta si alguna vez se ha sometido al test que tanto predica. Esa “cortina de humo” ha sido descartada por el propio cineasta, y desmentida categóricamente en Blade Runner 2049.

Voz en off

Pero la variación más sustancial entre ambas versiones, ambos montajes, radica en la retirada de la totalidad de la voz en off que en la versión de 1982 claramente hermanaba este filme con el cine negro y la tradición del detective privado, la femme fatale (fatal para su propio destino del héroe), como manera de expresar el sentir del personaje y hacia dónde va éste, a toro pasado, en la historia que se cuenta. El filme con la voz fuera del plano, definitivamente colocaba la narración de 1982 en el pasado. En estas circunstancias, Deckard es un asesino con conciencia, que narra aquellos hechos que lo llevaron a su certidumbre actual, posterior a los hechos que narra el filme. Se define a sí mismo cuando se presenta, además de como un hombre divorciado, como “Ex policía-Ex Blade Runner-Ex asesino”.

Suprimir la voice over de Deckard, coloca la acción en el presente y convierte al personaje en alguien más despiadado, más carente de humanidad. “Como cualquier otra máquina, los replicantes pueden ser beneficiosos o peligrosos. Si son beneficiosos no son asunto mío” dirá el personaje en una frase que diría cualquier detective a lo Phillip Marlowe. Es un ex Blade Runner que, poco a poco irá adquiriendo la conciencia de que su profesión es la de un asesino profesional. Sin la voz en off, en definitiva, apreciamos a tiempo presente todo el proceso de enseñanzas, dudas, inseguridades, angustias y certezas morales que se van apuntalando en el personaje, especialmente al enamorarse de Rachel, a lo largo de la historia. El ex Blade Runner se enamora de una replicante, a la que ha identificado en un test, y a la que desengaña de su realidad. La secuencia en la que Rachel trata de convencer al agente con la foto de ella de niña con su madre de que es un ser humano y que, por tanto, puede documentar sus recuerdos, hace comprender al protagonista, en una cualidad empática de la que carecía, la importancia de las fotos para los replicantes, como modo de aferrarse a su creída existencia como ser humano. El proceso de toma de conciencia se incrementa cuando Rachel salva su vida de una muerte cierta en manos de León (Brion James).

Resulta igualmente fascinante todo el arco argumental de Roy y los replicantes, que poseen una vida limitada a cuatro años y su influencia en la personalidad del protagonista, definitivamente humano. Los androides no tienen empatía, ni nostalgia, ni reclaman la comodidad de una vida confortable en la Tierra. Si han regresado del mundo exterior a nuestro planeta es porque desean una prórroga vital, y para eso acuden a hablar con su creador. La imposibilidad de conseguirla desata angustia, miedo, impotencia, depresión y una suerte de rebelión contra su creador, en lo que constituye, en opinión de este cronista, en una metáfora de la rebelión del hombre contra los dioses. El personaje de Roy, después de matar a Tyrell (Joe Turkel) y a J. F. Sebastian (William Sanderson), comprende y acepta que no va a durar, que el final de sus cuatro años está próximo.

Es tanto su amor a la vida, y es tan clara su comprensión del miedo a morir que aprecia en Deckard en toda la secuencia final, que decide salvar a su cazador en el último momento, cuando apenas puede sostenerse, con los dedos rotos, la lluvia intensa y a punto de caer de lo alto del edificio Bradbury. Es más fuerte el amor del replicante Roy a todo eso, que el odio que pueda sentir frente al humano que ha acabado con el amor de su vida, la replicante Pris (Daryl Hannah), la misma persona que pretende cazarlo.

Lágrimas en la lluvia

Una vez salva la vida del ex asesino, Roy, en medio de la constante lluvia y con una paloma en la mano (que puede ser artificial o no) comparte con su verdugo una última reflexión acerca de algunas de las cosas hermosas que el replicante ha podido ver en otros mundos, y la realidad más agónica posible: la de que todos esos recuerdos desaparecerán en el tiempo como las lágrimas en la lluvia. Aquello que vemos muere con nosotros.
¿Cómo podría Deckard seguir ejerciendo su profesión y persiguiendo replicantes para exterminarlos de manera implacable, para cuya acción el cuerpo utiliza el eufemismo de “retiro”?

Gracias a los continuos proyectos de la franquicia, ‘Blade Runner’ nunca se perderá "como lágrimas en la lluvia".
Gracias a los continuos proyectos de la franquicia, ‘Blade Runner’ nunca se perderá «como lágrimas en la lluvia».

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DE ALIEN A BLADE RUNNER. SCOTT, CAMERON Y VILLENEUVE. PRIMERAS SECUELAS

1. UNAS PALABRAS INTRODUCTORIAS. CINE DESDE EL WEST END
2. RIDLEY SCOTT. SUEÑOS DE CREDIBILIDAD. ALIEN, EL 8º PASAJERO O LA GÉLIDA SOLEDAD EN EL ESPACIO EXTERIOR
3. RIDLEY SCOTT (II). SUEÑOS DE UNICORNIO. BLADE RUNNER O LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO
4. JAMES CAMERON Y LA CATARSIS BÉLICA. RIPLEY 57 AÑOS DESPUÉS: ALIENS EL REGRESO O LAS CONSECUENCIAS DEL NEOCOLONIALISMO CORPORATIVO.
5. DENIS VILLENEUVE, EL APRENDIZ DE REALIZADOR DE GÉNERO FANTÁSTICO. BLADE RUNNER 2049. ¿SUEÑAN LOS HUMANOS CON REPLICANTES EMBARAZADAS?
6. PROYECTOS INMEDIATOS. LA BUENA SALUD DEL GÉNERO DE CIENCIA FICCIÓN ESTADOUNIDENSE

ALIEN, de Ridley Scott. Sueños de credibilidad

Sabido es que el realizador británico Ridley Scott llegó al set de rodaje de Alien, el 8º Pasajero después de un primer filme extraordinario, Los Duelistas (The Duelists, Reino Unido, 1977). Su ruidoso debut compitió a la Palma de Oro, y obtuvo el premio a mejor ópera prima en el Festival de cine de Cannes de 1977. El filme estaba basado directamente en el relato (o novela corta) El Duelo de Joseph Conrad; después de más de una década dedicado a la publicidad, primero para otros, luego para sí mismo con una compañía de producción propia.

Desde muy joven, Scott le daba muchas vueltas al cine en general, pues era un espectador ávido de emociones en la década de los sesenta, unos años de descubrimiento personal. Particularmente el género de ciencia ficción le provocaba un mar de sentimientos encontrados.

Por una parte, le encantaba el desarrollo y la imaginación de las que hacían gala ciertos filmes. Las posibilidades de especular y anticipar eran infinitas. Sin embargo, el joven publicista afincado en Londres tenía enormes problemas para la inmersión en los filmes de género. No conseguía la suspensión de la incredulidad. Todo le parecía artificial, de imágenes forzadas, tratamientos de guion más bien discretos y unos efectos especiales muy pobres. Por muy atractivas que pudieran parecer las tramas, el joven publicista no terminaba de conectar con ninguna película que explorase otros mundos y tiempos futuros.

Y llegó 1968. El joven espectador decidió hacer un break en su jornada profesional para acudir entusiasmado a una de las salas de cine del West End (como hizo este cronista los días 21 y 22 de noviembre de 2024), y entró a ver el nuevo filme de Stanley Kubrick. El joven ejecutivo oriundo de South Shields deseaba entrar al juego que proponía un filme de género. Se decía a sí mismo que, si el maestro Kubrick había decidido estrenarse en el género de ciencia ficción, es porque había encontrado una manera realista de contar su visión de El Centinela, el relato de Arthur C. Clarke. Senderos de Gloria (Paths of Glory, EEUU, 1957) y Teléfono Rojo: Volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove or how I learned to stop worrying and love the bomb, EEUU, 1964), le habían sacudido profundamente. Eran obras de un cineasta visionario.

Las expectativas, desesperadamente altas, se cumplieron. Scott regresó una y otra vez a las pantallas de cine donde proyectó el nuevo filme de Stanley Kubrick, el comienzo de una era dorada para el género. La concepción de la historia como una prolongación de la realidad, la dotación de un presupuesto generoso, cosa nada habitual en un filme de ciencia ficción y especialmente la credibilidad científica, provocaron una rendición incondicional. Scott se prometió a sí mismo que en algún momento de su vida haría ciencia ficción realista, como aquélla. Tendrían que pasar diez años para que se le encomendase un filme a esa altura.

ALIEN, EL 8º PASAJERO O LA GÉLIDA SOLEDAD EN EL ESPACIO EXTERIOR

Sabido es, igualmente, que el proyecto que terminaría en Alien, el 8º Pasajero, pasaría por diversos status. Concebido por Dan O’Bannon con la inestimable ayuda de Ronald Shusett, el guion, conocido en diferentes fases como Memory o Star Beast antes del definitivo, categórico e influente nombre de Alien, hasta entonces utilizado como jerga legal para referirse a la emigración ilegal en un país muy susceptible a ella.

El guion de Dan O’Bannon (y Ronald Shusett, pues, aunque sólo figure en la historia, su labor fue tremendamente relevante) iba camino de convertirse en un filme de ciencia ficción de serie B producido por Roger Corman, si no se hubiese cruzado en el camino del proceso la productora Brandywine Productions, compuesta por Gordon Carroll, David Giler y Walter Hill. Fue la concienzuda reescritura de Hill y Giler, la que otorgó el necesario y legendario toque realista, que marcaría al género para siempre, y que atraería, primero a la 20th Century Fox, vía su presidente en aquel momento, Alan Ladd Jr. (que ya había rechazado el tratamiento de O’Bannon y Shusett).

Se valoraron y descartaron igualmente a cineastas de trayectoria de peso como Robert Aldrich o Peter Yates, o el propio Walter Hill que prefirió dirigir The Warriors, los amos de la noche (The Warriors, EEUU, 1978).

El artista conceptual inglés, que ya pasa la cuarentena, que posee toda una prestigiosa trayectoria en el mundo de la publicidad, que trae consigo desde su ADN grandes ideas conceptuales y visuales, y que continúa deslumbrado por el filme de Kubrick de 1968, estaba atascado con un proyecto que no terminaba de arrancar.

Ridley Scott planea una adaptación de la historia de Tristán e Isolda tamizada por la ópera de Wagner, para Paramount Pictures. Sandy Lieberson, director del departamento de producción de la 20th Century Fox, gran admirador de Los Duelistas, le remitió una copia del guion al británico. Cuarenta minutos después de haber empezado la lectura del texto, directo y muy rico en cuanto a background y desarrollo y delimitación de personajes, rubricado por Hill y Giler basado en el previo texto de O’Bannon y Schusett, Scott vio las infinitas posibilidades y decidió sobre la marcha que aquél sería su pasaporte al género, como 2001, una odisea del Espacio había sido el pasaporte de Kubrick.

El realismo de la prosa lacónica y ese toque camioneros en el espacio, con la delimitación jerarquía y profesional, las conversaciones sobre reivindicaciones salariales, pluses y bonus salariales a la cabeza, así como ciertas y cláusulas de penalización contractuales, y el tono conspirativo, propio del cine de estadounidense y europeo de los años 70, sin duda, deslumbraron al cineasta británico, y lo convencieron de que se iba a poner al timón de algo grande.

El éxito de Alien, el 8º Pasajero dejó claro que Scott era uno de los cineastas del momento y que su presencia era la apropiada al poseer la visión y la energía suficiente para la dirección y coordinación del equipo de genios en los diferentes departamentos, que ya formaba parte del proyecto, muchos de los cuales venían del fallido proyecto de Dune del chileno Alejandro Jodorowsky, y que acudieron vía Dan O’Bannon, uno de los artistas convocados por aquél para la adaptación de la obra de Frank Herbert.

Sigue siendo asombroso el poder de convicción de Alien, el 8º Pasajero 45 años después de su estreno. A los elementos realistas mencionados, el filme se anticipó, incluso al empleo de la inteligencia artificial como parte de la resolución de cualquier problema o dilema, o para obtener información precisa en el rumbo de nuestras vidas. Sabido es que actualmente cualquier aspecto vital, desde las posibilidades de gestionar nuestros sentimientos hacia otra persona, a cambiar el grifo de nuestra bañera, o incluso la preparación de un interrogatorio en sede judicial, siempre tendremos algún consejo en Internet.

Cualquier inteligencia artificial, como el chat GPT, está organizada, programada y dispuesta a proporcionarnos generosas fuentes de información en la búsqueda de mejores soluciones prácticas. Pues bien, los oficiales del Nostromo, a medida que la criatura que inesperadamente ha entrado en la nave comercial de regreso a La Tierra a través del cuerpo de Kane (John Hurt), y va diezmando a la tripulación convirtiendo la nave Nostromo en el corredor de lucha por la supervivencia extrema, el Capitán Dallas (Tom Skerrit) primero, y la Teniente Ellen Ripley (Sigourney Weaver) cuando aquél muere de la mano de la criatura, deciden consultar a la inteligencia artificial de abordo, la computadora MADRE. La consulta afecta a la información existente sobre el xenomorfo en los archivos de la compañía Weyland Yutani, así como al interés por recabar posibles parámetros para acabar con el intruso.

El resultado, lejos de las complacientes y generosas respuestas que nos puede otorgar a cualquier consulta que le realicemos hoy, en el caso de Dallas, las respuestas son evasivas sobre la insuficiencia de información. Ripley afina un poco más y la respuesta será escalofriante: la Inteligencia Artificial no solo no va a ayudar, pero deja clara la intención de preservar a la criatura, por encima de cualquier otro parámetro, lo que incluye el importante dato de que la tripulación es sacrificable respecto a ese propósito de preservar a la criatura para la división de armas biológicas de la compañía.

No es todo. Walter Hill y David Giler han colocado otra cápsula realista y fatalista. Uno de los tripulantes no es humano. El oficial científico Ash (Ian Holm) es una especie de agente encubierto colocado por la compañía en ese propósito. Ash permite el paso a bordo de Kane con el facehugger adherido a su rostro, pese a la orden contraria de Ripley; impide que nadie toque a la criatura que ha brotado del pecho de Kane; e intenta liquidar a Ripley cuando ésta no parece muy dispuesta a dejarse sacrificar. Cuando los supervivientes le preguntan al androide como acabar con la criatura, el androide responde que no van a poder, pero que cuentan con su simpatía.

Proyección en Prince Charles Cinema

Se agradece que el pase programado en los cines Prince Charles de Leicester Sq. fuese el mismo montaje que se vio en salas de cine en 1979. En 2003 se realizó un remontaje que incluye una secuencia que se había descartado previamente, pues ralentizaba el segmento de la huida de Ripley hasta la cápsula de salvamento. En la referida escena, la teniente se encuentra a un moribundo Capitán Dallas cuyo cuerpo empieza a estar envuelto como uno de los huevos que se encontró Kane en el interior de la nave en el planeta LV426 y le pide a la joven que lo mate y termine con su agonía. No es sólo que ralentice el ritmo del filme, sino que su descarte permitió a James Cameron desarrollar con total libertad creativa la manera de reproducirse de los extraterrestres en Aliens, el regreso, es decir, los huevos los pone una reina extraterrestre.

Scott en 1979 sometió a su equipo previamente a la filmación de Alien, el 8 pasajero al visionado de La Matanza de Texas y 2001, Odisea del Espacio, o Encuentros en la tercera fase (Close Encounters on the Third Kind, EEUU, 1977), de Steven Spielberg. La idea es que todo el equipo captase los excelentes mecanismos del terror empleados por Tobe Hooper en su legendaria película, más sutil que de exhibición gore, o los realistas resortes de la ciencia ficción instaurados por Kubrick y lo opuesto a lo que se pretende, respecto al filme de Spielberg, pues la criatura parásita alienígena nada tiene que ver con el buenismo extraterrestre en la, por otro lado, excelente obra de 1977.

La asociación de Sir Ridley Scott a Alien, el 8º Pasajero, y a su siguiente película, Blade Runner (EEUU, 1982), otorgan la talla de un gran cineasta, visionario, que jamás ha vuelto a tales estándares de calidad, si acaso con alguna excepción puntual como Black Hawk Derribado (Black Hawk Down, EEUU, 2002) su último gran film, sin perjuicio de que Gladiator II, visto por el viajero cinéfilo cronista el 21 de noviembre a las 10.30 de la mañana en el BFI IMAX, constituye un vigoroso y muy entretenido filme de aventuras que ha recaudado la no despreciable cifra de 55 millones de dólares en su primer fin de semana de exhibición, cifra que, siendo buena, está muy lejos aún de la cantidad necesaria para que el filme sea rentable.

A sus 87 años recién cumplidos, Scott lleva un ritmo imparable en su carrera que no va a parar. Nuevos proyectos se le amontonan, incluido un cierre de su posterior trilogía sobre el xenomorfo, iniciada con Prometheus (EEUU, 2012) y Alien: Covenant (Alien Covenant, EEUU, 2017).

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DE ALIEN A BLADE RUNNER. SCOTT, CAMERON Y VILLENEUVE. PRIMERAS SECUELAS

1. UNAS PALABRAS INTRODUCTORIAS. CINE DESDE EL WEST END
2. RIDLEY SCOTT. SUEÑOS DE CREDIBILIDAD. ALIEN, EL 8º PASAJERO O LA GÉLIDA SOLEDAD EN EL ESPACIO EXTERIOR
3. RIDLEY SCOTT (II). SUEÑOS DE UNICORNIO. BLADE RUNNER O LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO
4. JAMES CAMERON Y LA CATARSIS BÉLICA. RIPLEY 57 AÑOS DESPUÉS: ALIENS EL REGRESO O LAS CONSECUENCIAS DEL NEOCOLONIALISMO CORPORATIVO.
5. DENIS VILLENEUVE, EL APRENDIZ DE REALIZADOR DE GÉNERO FANTÁSTICO. BLADE RUNNER 2049. ¿SUEÑAN LOS HUMANOS CON REPLICANTES EMBARAZADAS?
6. PROYECTOS INMEDIATOS. LA BUENA SALUD DEL GÉNERO DE CIENCIA FICCIÓN ESTADOUNIDENSE

De ALIEN a BLADE RUNNER. Ridley Scott, James Cameron y Denis Villeneuve

Un caminante por las calles del centro de Londres, al que le encanta hacer turismo cinematográfico, se aproxima a Leicester Square utilizando el servicio de metro, el famoso Underground de la ciudad. Una sala Imax, un enorme Burger King, un casino, el espectáculo Magic Mike, algunas tiendas de comida … Pero ninguno de esos lugares bulliciosos constituye su objetivo. Va hacia un lugar más discreto, pero también más suculento. Una pequeña bocacalle, Leicester Place, en la esquina noreste de Leicester Square, justo antes del barrio chino.

Dejando Leicester Square a la espalda y subiendo por la calle a mano derecha, el último edificio alberga los cines Prince Charles.

Prince Charles Cinema
Prince Charles Cinema

Unas palabras introductorias. Cine desde el West End

La realizadora británica Lisa Downs, autora de la serie de documentales Life After… en su asistencia a la octava edición del Isla Calavera Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna, con su espléndido documental, Life after Neverending Story (Reino Unido, 2024), le había recomendado al viajero esas salas de cine, con una emisión constante de clásicos en celuloide, además de estrenos actuales.

El viajero ya tenía clara la asistencia a las salas del BFI Southbank. Concretamente ya había obtenido entradas para el screening de Le Llaman Bodhi (Point Break, EEUU, 1991), el inmenso thriller de Kathryn Bigelow, con ecos del nuevo Hollywood de los años 70, como si los surfistas de El Gran Miércoles (The Big Wednesday, EEUU, 1978), de John Milius, para mantener su nostálgico y surfero modo de vida atracasen bancos en una astuta deriva. Se exhibía en una copia remasterizada a 4K.

También estaba en el punto de mira Bullit (EEUU, 1968), el debut estadounidense del británico Peter Yates, que marcó, no sólo el estándar de filme taquillero para la personalidad artística de Steve McQueen, sino también el patrón del thriller americano en la década siguiente, y en particular a su necesidad de contener una persecución por las calles de la ciudad en la que se desarrollase la trama. Yates llegó a este thriller, después de demostrar sus cualidades con el magnífico thriller británico El Gran Robo (Robbery, Reino Unido, 1967). Existen copias magníficas en formato doméstico de este soberbio filme, pero el visionado en la gran pantalla de Bullit, con su granulado, su música y esos planazos del hierático rostro de McQueen. Ver, en definitiva, este icónico filme donde pertenece, no tiene precio.

Por supuesto, el viajero no iba a dejar pasar la oportunidad de un nuevo visionado de Anora (EEUU, 2024), el imaginativo, dinámico y magníficamente escrito e interpretado filme de Sean Baker, todo un homenaje a la comedia americana de los años 30, y ganador de la Palma de Oro en Cannes 2024. Anora es para este cronista, la mejor película de 2024, con el permiso de La Sustancia (The Sustance, Reino Unido), de Coralie Fargeat (ese tratado sobre el consumismo y la imagen de la mujer en los tiempos de redes sociales), ganadora del premio en el festival de Cannes al mejor guion, o de Megalópolis (Megalopolis, EEUU, 2024), de Francis Ford Coppola (ese inmenso filme que propone desde la libertad creativa plena una reflexión más que lúcida sobre la creatividad, el poder y trabajar para el bienestar de la colectividad. Definitivamente, un filme que la clase política debería ver varias veces).

Con permiso también de tantos otros filmes hermosísimos que se han estrenado en un 2024, todo un año de gracia para el cine, y todavía pendientes de ver, como Emilia Pérez (Francia, 2024), de Jacques Audard, Oh Canada (EEUU, 2024), de Paul Schrader, el esperado remake de Nosferatu (EEUU, 2024), el nuevo filme de Robert Eggers, que lleva un “tres de tres” películas impresionantes en su personal haber cinematográfico, o el filme de Brady Corbet, The Brutalist (EEUU, 2024) que promete, junto al mencionado y polémico filme de Coppola, otra variante muy atractiva de El Manantial (The Fountainhead, EEUU, 1948), de King Vidor, con un arquitecto húngaro interpretado por Adrien Brody.

Los cines Prince Charles tienen dos salas: la Upstairs cinema y la Downstairs cinema. Ésta última posee un hall previo a su acceso, con una barra de bar, cuya base en la parte que da al público, posee unas pequeñas estanterías cubiertas con casetes del antiguo sistema VHS y algunos DVD. Especialmente filmes de terror y clásicos de los 80.

Prince Charles Cinema. Taxi Driver
Prince Charles Cinema. Taxi Driver

Las paredes, a su vez, están decoradas con posters de películas como Taxi Driver (EEUU, 1976), de Martin Scorsese, La Muerte os sienta tan bien (Death Becomes Her, EEUU, 1992), de Robert Zemeckis, o La Matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, EEUU, 1974), de Tobe Hopper, de la que vimos, por cierto, una copia impecable en el Isla Calavera 2024.

Upstairs cinema

La sala Upstairs cinema, la más pequeña en capacidad de público, albergó los días 22 y 23 de noviembre los pases de Alien el 8º Pasajero (Alien, 1979), de Ridley Scott, en su montaje de los cines, y de Aliens, El regreso (Aliens, EEUU, 1986), de James Cameron, en su versión extendida, respectivamente.

Upstairs Cinema de los cines Prince Charles.
Upstairs Cinema de los cines Prince Charles.

Maratón Blade Runner

La jornada del 22 de noviembre continuó hasta la noche. Se complementó en el Upstairs cinema con el maratón Blade Runner, con el pase de los filmes de Scott y de Denis Villeneuve. Unos excelentes screenings, con un respeto absoluto por el formato de cada film, en unas copias en estado de absoluta gracia. Fueron, en definitiva, sesiones muy intensas de cuatro filmes eternos que han obligado, cada uno en su línea, al replanteamiento de un género en constante evolución. Scott, Cameron y Villeneuve son tres de los más ilustres exponentes del género en los últimos años, junto a John Carpenter, Christopher Nolan o George Miller, que todavía tienen mucho que decir en el género de la ciencia ficción.

Estos pases de clásicos del cine en la gran pantalla, constituyen claramente actos de resistencia de los cines en todo el mundo para que el destino de las películas, de una manera u otra, siga siendo el lugar al que pertenecen: la oscuridad de una sala de cine como el mejor ecosistema para ver ininterrumpidamente un filme. De este modo las diferentes generaciones pueden apreciar estos filmes en similares circunstancias a la fecha de su estreno. La operación es en cierto modo similar a la de acudir a cualquiera de los grandes museos del mundo para ver una obra de arte.

El salto de Alien, el 8º pasajero a Blade Runner y Blade Runner 2049, las tres vistas en la misma tarde-noche, y el visionado de Aliens el regreso al día siguiente, han motivado las reflexiones que el viajero cinéfilo comparte a continuación en torno a estas cuatro excelentes películas, y en cuanto a la importancia de sus tres realizadores en la historia del cine, y en el género de la ciencia ficción, así como respecto a cómo llegan todos ellos a dicho género con un denominador común: una pasión irrefrenable experimentada en algún momento de sus vidas.

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DE ALIEN A BLADE RUNNER. SCOTT, CAMERON Y VILLENEUVE. PRIMERAS SECUELAS

1. UNAS PALABRAS INTRODUCTORIAS. CINE DESDE EL WEST END
2. RIDLEY SCOTT. SUEÑOS DE CREDIBILIDAD. ALIEN, EL 8º PASAJERO O LA GÉLIDA SOLEDAD EN EL ESPACIO EXTERIOR
3. RIDLEY SCOTT (II). SUEÑOS DE UNICORNIO. BLADE RUNNER O LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO
4. JAMES CAMERON Y LA CATARSIS BÉLICA. RIPLEY 57 AÑOS DESPUÉS: ALIENS EL REGRESO O LAS CONSECUENCIAS DEL NEOCOLONIALISMO CORPORATIVO.
5. DENIS VILLENEUVE, EL APRENDIZ DE REALIZADOR DE GÉNERO FANTÁSTICO. BLADE RUNNER 2049. ¿SUEÑAN LOS HUMANOS CON REPLICANTES EMBARAZADAS?
6. PROYECTOS INMEDIATOS. LA BUENA SALUD DEL GÉNERO DE CIENCIA FICCIÓN ESTADOUNIDENSE

El FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE CANARIAS ISLA CALAVERA hace balance de una edición histórica

El Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera cierra su octava edición con unas cifras que confirman el crecimiento del certamen. Más de 20.000 personas de todas las edades disfrutaron de las proyecciones, actividades paralelas y galas de apertura y clausura, llenando el Teatro Leal de La Laguna, las salas de Multicines Tenerife y las exposiciones desplegadas en el Antiguo Convento de Santo Domingo (Jonay Bacallado, Ilustrador de cine), en la isla de Palma (Pequeños Monstruos) y en el propio cine (Godzilla 70 aniversario).

María José Cantudo, Premio Isla Calavera Leyenda del Fantástico.
María José Cantudo, Premio Isla Calavera Leyenda del Fantástico.

Estrellas internacionales como Ron Perlman (Hellboy), Henry Thomas (E. T. El Extraterrestre), Adrienne Barbeau (1997: Rescate en Nueva York), Lou Ferrigno (El increíble Hulk), Fabio Testi (Revólver), Javier Botet (IT), Tami Stronach (La historia interminable), María José Cantudo (El huerto del francés) o el director Marcus Nispel (remakes de La matanza de Texas y Viernes 13) fueron homenajeados y participaron en inolvidables encuentros con el público, en los que compartieron emocionantes vivencias de rodajes. Los artistas visitaron las calles de La Laguna, Ciudad Patrimonio de la Humanidad y sede del festival, y distintos enclaves turísticos que también han servido de localización a destacadas producciones audiovisuales.

Ron Perlman en El Teide.
Ron Perlman en El Teide.

Otros invitados

Otros invitados que desfilaron por la alfombra roja del festival con sus nuevos trabajos fueron Macarena Gómez y Elisabeth Anne Miller (Historias de Halloween), Javier Pereira (El Instinto) y Pablo Puyol (Cava) y los directores Kiko Prada, Juan Albarracín, Lisa Downs, Víctor Matellano, Manuel Velasco, Jonathan Bellés y el mago Jandro, que presentaba su primer cortometraje, Cava.

El productor Adrián Guerra (Buried, Escape), que fue distinguido con el Premio S. S. Venture al talento canario, los directores de los festivales de cine fantástico de Sitges, San Sebastián y Pucela, Ángel Sala, Josemi Beltrán y David Pérez; el actor Borja Pérez y actrices como Laura Galán (Premio Goya a la Mejor Actriz Revelación), Iris Díaz o Aïda Ballmann, así como los actores de doblaje Camilo García, Maife Gil, Graciela Molina y Luis Posada también formaron parte de un elenco de más de sesenta invitados. Además, la Fundación Pedro Zerolo fue reconocida con el Premio Isla Calavera Fantástico Social, por su labor cultural a través de su Cinemateca.

La actriz canaria Irene çAlvarez, el músico Jonay Armas, y los actores de doblaje Graciela Molina, Luis Posada, Maife Gil y Camilo García, en el evento dedicado a Las manos de Orlac.
La actriz canaria Irene çAlvarez, el músico Jonay Armas, y los actores de doblaje Graciela Molina, Luis Posada, Maife Gil y Camilo García, en el evento dedicado a Las manos de Orlac.

Daniel Fumero y Ramón González Trujillo, codirectores del festival, confirman su satisfacción al cierre de esta entrega con estas palabras: “Finalizamos con éxito la edición del festival más ambiciosa realizada hasta el momento con la certeza de que el público comparte el espíritu y la pasión con la que lo organizamos. Esperamos haber creado momentos únicos entre la audiencia que puedan recordar toda la vida”. “Ha sido un año cargado de emociones y de estrellas, en el que las instituciones públicas y los patrocinadores y colaboradores privados han dado el impulso para que el único festival de cine fantástico que se celebra en Canarias se consolide en el circuito internacional”, añaden.

VI Encuentro de Industria Rodar en Canarias

La sexta edición del Encuentro de Industria celebrada en el marco del Festival Isla Calavera con el impulso de Tenerife Film Commission favoreció que los productores y creadores invitados, del ámbito nacional e internacional, descubrieran de primera mano las ventajas de rodar en Canarias.

También fueron un éxito las sesiones matinales para escolares programadas durante la semana del Festival para fomentar entre las nuevas generaciones acudir a las salas de cine y apreciar el visionado de películas en pantalla grande. Actividades enriquecedoras especialmente pensadas para los alumnos que este año pudieron disfrutar de clásicos, una charla sobre las películas y la visita guiada a través de la exposición dedicada a Godzilla con motivo de su 70º aniversario.

Palmarés de la Sección Oficial a Competición

El palmarés de la Sección Oficial a Competición, en la que participaron 13 largometrajes y 16 cortometrajes, coronó a la producción francesa MadS, dirigida por David Moreau, con los premios a la Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guion y Mejor Actriz, mientras que el Premio al Mejor Cortometraje fue para la animación La valla, escrita y dirigida por el cineasta valenciano Sam Orti, que también recibió el reconocimiento de los espectadores por votación popular. El Premio del Público al Mejor Largometraje fue para Historias de Halloween.

Preestrenos

Además, el festival acogió el preestreno en España de la película de aventuras y fantasía Man and Witch: The Dance of Thousand Steps, producido y protagonizado por Tami Stronach, así como el preestreno oficial en Canarias de la coproducción internacional de animación Superklaus y el cortometraje Helen, del estudio afincado en el archipiélago 3Doubles Producciones.

El Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera celebrará su próxima entrega del 7 al 16 de noviembre de 2025.

Sobre el Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera

El Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera, organizado por la Asociación Cultural Charlas de Cine, la Asociación Cultural Isla Calavera, Multicines Tenerife y la publicación especializada TumbaAbierta.com, celebró su octava edición del 8 al 17 de noviembre, con el patrocinio del Ayuntamiento de La Laguna, a través de la concejalía de Cultura, el Cabildo de Tenerife, Promotur, Turismo de las Islas Canarias, Islas Canarias Latitud de Vida, Canarias avanza con Europa; el Instituto Canario de Desarrollo Cultural y Canary Islands Film.

Además, contó con la colaboración de Tenerife Film Commission, la Universidad de La Laguna, La Laguna Zona Comercial, Zulay Panaderías, Playmedusa Videojuegos, Grupo Fly Luxury, Juan Antonio Ribas Subtítulos y Ediciones Digitales, Consejo Regulador de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo, Mercado Nuestra Señora de África, Cinedfest, Fimucité, CinemaNext, Iro Pictures, Flaming Frames, Teatro Leal, José Acosta Style, Coca-Cola, Royal Bliss, Audi Canarias y la plataforma de streaming especializada en cine de terror Shadowz. Fundación Diario de Avisos, Televisión Canaria y Canarias Radio participaron como media partners.

Los próximos proyectos de Lou Ferrigno: La otra cara de Hulk

Lou Ferrigno visitó recientemente Tenerife con motivo del homenaje que le brindaba el Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera, donde recogió el Premio Isla Calavera Leyenda del Fantástico, en reconocimiento a su carrera y a los personajes que con su interpretación han pasado a la historia. El reputado culturista y actor neoyorquino es recordado por su papel de la Masa, como se le conoce en español, en la serie El Increíble Hulk (1978-1982), además del héroe mitológico hijo de Júpiter en El Desafío de Hércules (1983) y La Furia del Coloso (1985), de Luigi Cozzi, o el marino de Las mil y una noches en Simbad, el rey de los mares (1989), de Enzo G. Castellari, quien asistió al festival en 2018, distinguido con un premio honorífico.

The Hermit

El artista participó en un encuentro abarrotado de público, tras la proyección del aplaudido episodio piloto de la serie de la CBS dedicada al superhéroe de Marvel, que en España tuvo estreno en cines, precisamente el día en que cumplía 73 años, recibiendo las calurosas felicitaciones de los asistentes a la proyección y a la charla alrededor de su trayectoria. Un momento que Lou Ferrigno devolvió ofreciendo a los asistentes, en primicia, el tráiler de una de sus próximas películas, The Hermit (El Ermitaño). Se trata de una escalofriante cinta de terror de producción estadounidense del director de origen italiano, afincado en Los Ángeles, Salvatore Sclafani, quien debuta en el género fantástico con este título.

El veterano actor interpreta el papel protagonista, en la piel de un criador de cerdos de tendencias caníbales que vive aislado en el bosque. La historia sigue a dos jóvenes, Lisa y Eric, que pretenden pasar unos días rodeados de naturaleza. Pero tras desviarse del camino, llegan a una granja en medio de la nada y deciden entrar movidos por su curiosidad. Lo que descubrirán será solo el principio de una espeluznante pesadilla, al conocer al eremita que vive allí con extrañas costumbres culinaria. Se trata del Ermitaño interpretado por Ferrigno, un aterrador “hombre del saco” con que el intérprete de aleja por vez primera del papel de héroe abriendo así todo un abanico de posibilidades acordes a su imponente físico.

Le acompañan en el reparto Malina Pauli Weissman (Violet Baudelaire en la serie Netflix Lemony Snickett’s Una serie de catastróficas desdichas) y Anthony Turpel (The Bold and the Beautiful).

La película está pendiente de estreno tras ser adquiridos sus derechos de distribución por Scatena & Rosner Films en el Marché du Film de Cannes celebrado el pasado mayo.

Lou Ferrigno, tras recibir el Premio Isla Calavera de Honor en la gala de apertura del Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna. Foto: Rommel Messia
Lou Ferrigno, tras recibir el Premio Isla Calavera de Honor en la gala de apertura del Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna. Foto: Rommel Messia

Hard Redemption

Además, el actor presentó en exclusiva en el momento de recoger su galardón en la ceremonia de apertura del festival las primeras imágenes de otro de sus próximos trabajos, el largometraje de acción Hard Redemption, que coprotagoniza junto a los artistas marciales Jino Kang y David Kurzhal. Una producción independiente del propio Jino Kang junto a Christine Lam, que tiene previsto ver la luz en 2025.

CRÍTICA | WICKED. Pintando de verde el camino a Oz

Las reescrituras, relecturas, variantes, nuevas versiones de cuentos tradicionales no son algo nuevo. Si nos vamos a la Edad Media, por ejemplo, cada nueva versión de Tristán e Isolda era diferente de la anterior (por cambiar, cambió hasta el nombre de la protagonista, originariamente bautizada como Iseo). No es lo mismo el cuento de Caperucita Roja en la versión de Charles Perrault (siglo XVII) que la de los Hermanos Grimm (siglo XIX). En la segunda mitad del siglo XX, con los movimientos postmodernos, muchos autores optaron por la reescritura como firma de reflexionar sobre los discursos originales y adaptarlos a una mirada adulta o a tiempos modernos. Así, la reescritura se convirtió también en un vehículo para, por ejemplo, el discurso feminista. Existe también el concepto de ‘qué pasaría si…’, es decir, cambiar las características de la historia o de los personajes para relatarnos desde otra perspectiva.

HÉROES Y VILLANOS

El cambio del discurso hegemónico nos ha llevado a cuestionar la separación dogmática entre héroes y villanos. El concepto de monstruo como ser incomprendido, que no encaja en la estructura social y que atenta contra los prejuicios de lo normativo es precisamente una de las bases de la obra de cineastas postmodernos como Tim Burton (¿no es acaso Eduardo Manostijeras una reescritura de Frankenstein desde la perspectiva de la Criatura?). Con sus precuelas galácticas, George Lucas transforma a uno de los grandes villanos de la historia del cine, Darth Vader, en un ser atormentado en espera de su redención. En los últimos años, con títulos como Maléfica, Cruella o Joker, se reescribe también la historia de estos icónicos personajes, cambiando la perspectiva y convirtiéndoles en seres a los que la sociedad forzó a tomar un camino tenebroso.

En 1995, con Wicked: Memorias de una Bruja Mala, el escritor Gregory Maguire optó por darle esta oportunidad de redimirse a La Malvada Bruja del Oeste, la gran villana de la obra original de L. Frank Baum, El Maravilloso Mago de Oz. De esta novela pensada más para un público adulto, el compositor Stephen Schwartz creó uno de los mejores musicales escénicos de principios del siglo XXI, plagado de canciones maravillosas y con un acercamiento a Elphaba Thropp, futura Bruja Malvada del Oeste, que abre las puertas a temas contemporáneos como el bullying, la discriminación o el adoctrinamiento político. Todo esto venía envuelto en papel de celofán repleto de colores, pero manteniendo el sabor amargo en el corazón de aquel bombón de chocolate.

EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS DEL MUSICAL

Director de videoclips antes de dar el salto la cine, Jon M. Chu tuvo unos inicios en la pantalla grande también muy musicales con la franquicia de películas de bailes urbanos Step Up (Street Dance, Step Up 3D). Después vendrían Jem y los Hologramas o En un Barrio de Nueva York, al mismo tiempo que dirigía otro tipo de películas como G.I. Joe. La Venganza, Ahora Me Ves 2 o Crazy Rich Asians.

Para Wicked, el cineasta se ha mantenido fiel no sólo a las constantes estéticas del musical escénico, sino también ofreciendo espacio de transición a El Maravilloso Mago de Oz de 1939. Su puesta en escena resulta vibrante, dando espacio para que los números musicales respiren y luzcan, pero también para que los personajes se desarrollen y muestren sus contradicciones. Si bien durante una parte de la trama la cinta se envuelve en el manto de comedia musical de instituto, el fondo dramático de la historia va marcando el devenir de los personajes. Chu logra con nota ese equilibrio entre el espectáculo y la construcción de la tragedia.

ELPHABA Y GLINDA

El musical de Stephen Schwartz se apoyaba principalmente en la dicotomía entre las dos protagonistas, antagonistas en la obra de Baum y la película de Warner, pero aquí convocadas a ser amigas. La elección de Cynthia Erivo y Ariana Grande como principales protagonistas resulta todo un acierto, no sólo encarnando a la perfección ambas a sus respectivos personajes, sino una química conjunta que eleva sobremanera la película.

Ariana Grande no tiene inconveniente con lidiar con los aspectos más chirriantes de Glinda (superficial, cursi, egoísta, aprovechada) sin restarle humanidad (una humanidad que se manifiesta por su relación con Elphaba); sin embargo, Erivo parece nacida para interpretar a Elphaba. La actriz conecta a la perfección con el dolor interno del personaje y armadura emocional, le da naturalidad y el espectador se rompe con ella cuando sufre la decepción definitiva. La presencia en pantalla de Idina Menzel y Kristin Chenoweth (las Elphaba y Glinda originales de la obra escénica) no hace más que confirmar de manera emotiva ese paso de testigo generacional.

LA PARTICIÓN

Al igual que sucediera recientemente con la adaptación de Dune por parte de Denis Villeneuve, el musical original de Stephen Schwartz ha sido aquí compartimentado en dos películas, la que aquí nos ocupa y una segunda entrega que llegará el próximo año. Sin embargo, a diferencia de la película de Villeneuve, esta primera entrega de Wicked, pese a dejar muchos cabos sueltos (principalmente, el destino de Nessarose, la hermana de Elphaba, y el del triángulo amoroso formado entre las dos protagonistas y Fiyero), argumentalmente funciona como unidad y podría conectar directamente con las aventuras de Dorita en Oz.

La versión española ha empleado la traducción de las canciones de la escenificación en España del musical escénico, por lo que la traducción es ajustada. Las voces escogidas son de alto nivel, por lo que la versión doblada no daña a la película, salvo que ya lleguemos a la sala con las canciones originales grabadas a fuego en la memoria. En cualquier caso, desde aquí recomendamos, siempre que sea posible, optar por la versión original.

LA CIUDAD ESMERALDA

Wicked se salda como una espléndida adaptación de uno de los mejores musicales de las últimas décadas, una película deliciosa que funciona a varios niveles, con un apartado de dirección artística estratosférico, un excelente elenco de actores y bailarines, virtuosas coreografías y sublime ejecución musical, con las partes orquestales adaptadas para la ocasión por el propio Stephen Schwartz y el compositor John Powell (por favor, quédense en los créditos finales y disfruten de la espectacular suite musical). Son dos horas y cuarenta minutos de absoluta fantasía.

Proyectos de futuro y otras inquietudes artísticas de Adrienne Barbeau

La enorme versatilidad de la actriz Adrienne Barbeau se demuestra al descubrir las diferentes facetas que abarca su trabajo. En 1998 decide dar rienda suelta a su talento musical con el álbum de música folk que lleva su nombre.

En 2006 la actriz decide lanzar al mercado editorial sus memorias, There are worse things I could do (Hay peores cosas que podría hacer), que se coloca en el puesto número 11 de ventas del periódico Los Angeles Times. Ese mismo año en un regreso a sus orígenes interpreta en el Off-Broadway a la mítica actriz Judy Garland en la obra teatral The Property Known as Garland.

2008 es el año en el que la actriz publica su primera novela, Vampyres of Hollywood, que coescribe con Michael Scott. La novela narra como un asesino en serie va acabando con las grandes estrellas del firmamento estadounidense de una manera que recuerda a algún clásico del cine. La narración es en primera persona entre Osvanna More, la reina del grito de otro tiempo, realmente una vampira de 500 años de edad, oculta entre el glamour y los flashes, y el detective de homicidios de Los Ángeles Peter King. Barbeau escribió en solitario su continuación, Love Bites (Vampyres of Hollywood II), publicada en 2010.

Adrienne Barbeau, en el Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera 2024. Foto: Rommel Messia
Adrienne Barbeau, en el Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera 2024. Foto: Rommel Messia

Sobre sus siguientes proyectos, Adrienne Barbeau comentó lo siguiente en el encuentro con el público celebrado en el Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna, tras la proyección de 1997: Rescate en Nueva York:

“Tengo un cortometraje que fue estrenado en el Screen Fest LA llamado Oddities, que costó mucho sacar adelante por la pandemia, pero ha hecho un buen resultado en el circuito de festivales donde ha ganado varios premios. Tengo un par de cortometrajes más, un filme de terror y una TV movie que me gustó mucho hacer. Cuando no actúo, hago descripción para ciegos, describo la acción de la pantalla entre los diálogos para las películas en formato doméstico. Si ven esas películas y pasan a esa pista de audio, escucharán los diálogos y también mi voz describiendo lo que pasa. Además, he adquirido una opción sobre los derechos de un libro, y lo he hecho con la directora de uno de los últimos telefilmes que he rodado. Acabamos de terminar un borrador de guion, con la idea de llevarla a la pantalla. Es una novela escrita por una muy famosa novelista de misterio en EEUU llamada Nevada Barr. En fin, me mantengo ocupada”.

La actriz regaló todo un dechado de sonrisas y simpatía en su paso por la isla de Tenerife. La fama y los logros de su carrera no son incompatibles con la humanidad, y ella lo sabe bien. En nuestra tierra, Adrienne Barbeau dejó todo un legado repleto de cine y de una personalidad única e inspiradora, así como un posado de imágenes inmortales en entrevistas, en el photocall, con los fans. Y por supuesto, será largamente recordada su asistencia y su presencia en el ecosistema de la sala de cine 17 de Multicines Tenerife, donde Adrienne Barbeau reina.

Adrienne Barbeau junto a Manuel García de Mesa, autor del reportaje, en el Festival Isla Calavera 2024.
Adrienne Barbeau junto a Manuel García de Mesa, autor del reportaje, en el Festival Isla Calavera 2024.

Una jornada con Adrienne Barbeau en el FESTIVAL ISLA CALAVERA

1. LA DIVINIDAD DEL GÉNERO FANTÁSTICO Y DE TERROR DE LOS 80
2. UNA MUJER HAWKSIANA. ADRIENNE BARBEAU Y JOHN CARPENTER
3. OTROS PILARES EN EL REINO DEL PARAÍSO DEL FANTÁSTICO. GEORGE A. ROMERO Y WES CRAVEN
4. EL DIVINO REINADO EN EL NUEVO MILENIO. CARNIVALE y UNEARTH
5. OTRAS INQUIETUDES ARTÍSTICAS. PROYECTOS DE FUTURO

Adrienne Barbeau: CARNIVALE y UNEARTH, el divino reinado en el nuevo milenio

Adrienne Barbeau comenzó el milenio interviniendo en la magnífica serie de HBO (cuando era un canal de pago antes que una plataforma, ya definitivamente denominada Max), Carnivale (EEUU, 2003-2005) que narra un enfrentamiento entre el bien y el mal en un desolado EEUU por la depresión que muy bien podría ser el descrito en Las Uvas de la Ira, la inmortal novela de John Steinbeck.

Esta serie se planeó inicialmente para cinco temporadas, cerrándose, definitivamente, en la segunda que trata de concluir como puede todas las tramas abiertas en la season inicial. Barbeau interpreta a uno de sus personajes preferidos de toda su carrera, la bailadora con serpientes Ruthie. Preguntada en su encuentro con el público en el marco del Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera por este rodaje la actriz dijo lo siguiente:

“Me gusta mucho Carnivale. Mucho, mucho, mucho (en español). Ok, tengo una historia fantástica para vosotros que pasó en el rodaje de Carnivale: Yo interpreto a una bailarina con serpientes. En mi primera audición me preguntaron qué tal me siento con la idea de bailar con una serpiente y les digo que bien, sin problemas. Y cuando vamos a comenzar con el rodaje me dicen, claro, que tengo una escena en la que bailo con una serpiente, así que, como tan sólo puede ocurrir en Los Ángeles, encontré a una mujer que bailaba profesionalmente con serpientes. Fui y tomé algunas lecciones y rápidamente pude averiguar que tú no puedes organizar la coreografía. Tan solo puedes hacer aquello que la serpiente quiere que hagas. Así que el primer día empezamos rodando la danza con la coreografía. Yo tenía puesto un vestido precioso y empezamos, creo recordar que estábamos en un ensayo, cuando noto algo húmedo bajando por mi pierna. La serpiente, que solo defecan una vez al mes, cada vez que me ponía el vestido y empezábamos a bailar, esta serpiente decidía que iba a perder su desayuno sobre mi vestido (risas). Cuando terminé mi jornada diaria de bailar con la serpiente, empezando desde el suelo, luego levantándome, etc., estaba tan cansada que no podía caminar al siguiente día. Al día siguiente tuve que rodar mi escena de amor y cuando el director me decía, ok, tienes que ponerte debajo, luego arriba, etc. yo le dije no me podía mover (risas)…Nos llevó un poco de creatividad lidiar con aquella escena de amor. En cualquier caso, fue una maravillosa serie y fue maravilloso hacerlo. Amo cada cosa de ella.

Halloween: El origen

Adrienne Barbeau, Rob Zombie y Malcolm McDowell, en el rodaje de Halloween: El origen.
Adrienne Barbeau, Rob Zombie y Malcolm McDowell, en el rodaje de Halloween: El origen.

En 2007, Adrienne Barbeau fue llamada por el cantante de Heavy Metal metido a realizador, Rob Zombie, para hacer un cameo en su formidable remake de Halloween, Halloween: El origen (Halloween, EEUU, 2007). La escena de la actriz se quedó finalmente en la sala de montaje, pero puede verse en la edición del filme en el formato doméstico. En ella, la veterana actriz interpreta a una empleada de una agencia de adopción que se niega, por protección de la intimidad personal, a facilitar al doctor Loomis (Malcolm McDowell relevando a Donald Pleasence en el filme de John Carpenter) cierta delicada información acerca de la familia Myers.

La secuencia comienza cuando ya llevan un rato hablando, pues los ánimos entre ambos están bastante crispados. El doctor insiste en que necesita saber del hogar de los Myers y la empleada en la privacidad de los informes de adopción, no importando la urgencia o la condición de doctor del solicitante. Zombie reclutó para sus dos filmes sobre Michael Myers a un nutrido grupo de actores y actrices de otro tiempo, de diversos países y de filmografías eclécticas, como Udo Kier, Richard Lynch, Dee Wallace o la propia Barbeau, que sin duda aportan mucha personalidad a ambas películas, que exceden de ser simplemente aplicados remakes, para esgrimir su propia voz y personalidad.

En 2010 la actriz obtiene el premio a la mejor actriz del Festival de Cine de Terror de Chicago por su conmovedora interpretación en el cortometraje Alice Jacobs is dead, donde interpreta a la esposa de un científico, víctima de un virus que está a punto de acabar con la humanidad.

En 2012 aparece en un pequeño papel en el filme dirigido por Ben Affleck, Argo (EEUU, 2012), interpretando a la esposa del personaje al que da vida el actor Alan Arkin.

Adrienne Barbeau en Unearth.
Adrienne Barbeau en Unearth.

Unearth

El prestigio de Barbeau como gran dama del cine fantástico y de terror continúa intacto en nuestros días, pues en 2020 protagonizó el filme de eco-terror Unearth (EEUU, 2020), de John C. Lyons y Dorota Swies, vista en primicia en la cuarta edición del Isla Calavera, desarrollada entre los días 10 y 13 de diciembre de 2020. En este filme los Dolan y los Lomack son dos familias vecinas que poseen sendas explotaciones agrarias en el medio oeste americano, bastante castigadas a nivel económico, motivo por el cual se enfrentan a un profundo dilema. Resistir desarrollando la agricultura, o ceder a la crisis y ante los explotadores de recursos naturales, dispuestos a comprar y/o arrendar las tierras florecientes en tiempos decididamente pretéritos y mejores. El cabeza de familia de los Lomack, George (Marc Bluca), carcomido por las deudas, y con dos hijas y un nieto recién nacido a su cargo, opta por vender una parte importante de sus propiedades, a una empresa perforadora en busca de petróleo y gas, desencadenando la tragedia de la historia. Todo ello con la visible y contundente desaprobación de su familia y del clan de los Dolan, liderado por Kathryn (Adrienne Barbeau).

No tardará demasiado tiempo en brotar del suelo algo decididamente maligno y turbador, una especie de criatura aletargada en las turbias entrañas de la tierra, que ha permanecido latente durante siglos. El filme pretende funcionar como advertencia y a la vez denuncia de los peligros de sobreexplotar la naturaleza, para que seamos conscientes de lo peligrosos y dañinos que somos y podemos ser para nuestro entorno, para nuestros ecosistemas. Una contundente crítica hacia las monstruosas empresas explotadoras de la tierra, y de cómo el planeta se defiende de nuestros ataques, algo que la humanidad tiene perfectamente claro en el año 2020 ante la crisis sanitaria del COVID-19.

Unearth es, en definitiva, un filme de corte marcadamente realista, que pretende realizar un retrato social de la América rural que marcha sin prisa, pero sin pausa, en lugar de ir directamente al meollo terrorífico y gore, debido principalmente al interés que tienen los realizadores por desarrollar y delimitar perfectamente a los personajes de la historia, para que así desde el público nos familiaricemos con ellos. El Jurado de la cuarta edición del Isla Calavera, Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna, le ha concedido a este filme el premio al mejor guion: “por transmitir una mezcla genial entre mensaje ecológico en la América Profunda y una situación económica desesperante”, según expresó su jurado.

Cuando se le pregunta a Adrienne Barbeau si es fan del cine de terror y si ha visto muchos filmes de ese tipo, paradójicamente su respuesta es negativa, pero lo argumenta:
“Recuerdo un filme… lo vi en televisión, era muy joven, era en blanco y negro y se llamaba El Cerebro de Donovan. Nunca he visto Psicosis. No me gusta que me asusten. Quiero decir, incluso hoy, cuando veo hachas o criaturas babosas, digo ‘Dios, no quiero ver esto’ (risas), así que no, no era un género que conociera para nada. La primera vez que recuerdo ver en pantalla una película de este tipo fue la noche que tuvo lugar el pase de La Noche de Halloween, de John Carpenter, y Tom Atkins, que interpreta a Rehme (en 1997: Rescate en Nueva York), un buen amigo mío, yo lo había presentado a John, e hicimos entonces La Niebla juntos. Tom estaba saliendo con una actriz llamada Gard Stevens, que sale en Halloween III y ambos vinieron al pase conmigo. Yo estaba sentada aquí, y ellos estaban sentados más allá. Al final del pase John tenía amoratadas las piernas, porque me había pasado todo el pase pateándolo. Cuando terminó, Tom Atkins miró a su amiga Garn Stephens, y dijo dirigiéndose a todos: ‘Tengo que anunciar que estamos saliendo juntos, acabamos de anunciar en el show de Johnny Carson que estamos prometidos’. John Carpenter dijo: ‘Me parece que no podemos permitir que ella se case con él’ (Risas). A partir de ahí he trabajado con muchos directores del género de terror y cada uno de ellos son personas maravillosas, cariñosas y cercanas. La antítesis de lo que podemos esperar por el género de películas que hacen”.

Recordando a Tony Todd (1954-2024)

Adrienne comentó en su entrevista que trabajó en un par de filmes con el actor Tony Todd (Candyman en la saga del mismo nombre), recientemente fallecido, pero que no compartió ninguna escena con él. Su amistad con Tony vino de participar en las convenciones de fans. Ambos han coincidido en dos filmes: Hellblazers (EEUU, 2022), de Justin Lee y en el filme pendiente de estreno, The Pitchfork Retreat (EEUU, 2025), de Gregory Van Voorhis y Nicole Van Voorhis.

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Una jornada con Adrienne Barbeau en el FESTIVAL ISLA CALAVERA

1. LA DIVINIDAD DEL GÉNERO FANTÁSTICO Y DE TERROR DE LOS 80
2. UNA MUJER HAWKSIANA. ADRIENNE BARBEAU Y JOHN CARPENTER
3. OTROS PILARES EN EL REINO DEL PARAÍSO DEL FANTÁSTICO. GEORGE A. ROMERO Y WES CRAVEN
4. EL DIVINO REINADO EN EL NUEVO MILENIO. CARNIVALE y UNEARTH
5. OTRAS INQUIETUDES ARTÍSTICAS. PROYECTOS DE FUTURO

George A. Romero y Wes Craven: Otros pilares en el reino del paraíso del fantástico de Adrienne Barbeau

Después de sus primeros filmes bajo la dirección de John Carpenter, la actriz Adrienne Barbeau realizó alguna comedia como Los Locos del Cannonball (The Cannonball Run, EEUU, 1981), de Hal Needham, donde compartió cartel con Burt Reynolds, Farrah Fawcett-Majors, Dom de Louise o Roger Moore, o su pequeño papel en el filme Regreso a la Escuela (Back to School, EEUU, 1886), de Alan Metter, junto al cómico Rodney Dangerfield, como su esposa.

Sin embargo, Barbeau continuó consolidándose como reina del horror. 1982 fue un buen año para ella. Creepshow (EEUU, 1982), dirigida por George A. Romero, con guion de Stephen King, está basado en los comics EC comics de los años 50. La actriz interviene en el cuarto de los cinco episodios o cortometrajes unidos por secuencias transicionales de animación que forman el filme, denominado La Caja.

Barbeau encarna a repelente y maleducada Wilma “Billy” Northup, la esposa de Northup (Hal Holbrook), profesor universitario, que ve la oportunidad de deshacerse de su vulgar mujer, que no cesa de humillarle públicamente, a través de una providencial criatura monstruosa metida en una caja, descubierta en el sótano de la universidad por el conserje del campus. La caja contiene una fecha y un lugar de origen: 19 de junio de 1835 expedición del Ártico.

Adrienne Barbeau en Creepshow, de George A. Romero.
Adrienne Barbeau en Creepshow, de George A. Romero.

1982 es igualmente el año de estreno de la adaptación del comic de Len Wein y Berni Wrightson para DC, La Cosa del Pantano (Swamp Thing, EEUU, 1982), acometida por otro enfant terrible del género, Wes Craven, después de haber realizado los filmes de culto La Última casa de la Izquierda (The Last House on The Left, EEUU, 1972) y Las Colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, EEUU, 1977), e inmediatamente antes de crear sagas como Pesadilla en Elm Street o Scream.

En el filme basado en el héroe del cómic, Adrienne Barbeau da vida a Alice Cable, la intrépida mujer que ayuda al científico Alec Holland (Ray Wise), el héroe convertido en criatura monstruosa de los pantanos de Georgia, a combatir al siniestro doctor Anton Arcane (Louis Jourdan), obsesionado por la inmortalidad y cierta fórmula obtenida por Alec y su hermana Linda (Nannette Brown), asesinada ésta última por Arcane.

Nuevas adaptaciones a la televisión

Barbeau ha regresado a las nuevas adaptaciones televisivas de ambos universos de estos filmes de culto de 1982. Así, en 2018, con producción de Greg Nicotero, en 2018 arrancó la serie Creepshow (2019-2023), Barbeau protagoniza junto a Giancarlo Exposito y Tobin Bell el episodio piloto de la primera temporada, Materia Gris, basado en el relato de Stephen King, dirigido por el propio Nicotero.

En 2019 arrancó igualmente la serie de televisión La Cosa del Pantano (Warner Bros., 2019), con dirección del episodio piloto por parte de Len Weisman. El octavo episodio, The Long Walk Home, tiene a Adrienne Barbeau en el destacado personaje de la doctora Palomar.

2000 años después

La actriz, después de un prolífico 1982, se retira para tener a su hijo Cody Carpenter, que nace en 1984. Es igualmente el año de su divorcio con el realizador John Carpenter. Reaparece en el filme de ciencia ficción 2000 años después (The Next One, EEUU, 1984), de Niko Mastorakis, donde encarna a la viuda de un astronauta que junto a su hijo entabla amistad en una isla griega con un misterioso hombre que viene del futuro, interpretado por Keir Dullea.

Los años 80 del siglo XX concluyen para Barbeau con un extravagante, pero muy atractivo papel: la doctora Kurtz en el filme Las Mujeres caníbales en la selva del aguacate (Cannibal Women in the Avocado Jungle of Death, EEUU, 1989), de J.F. Lawton, toda una parábola sobre el feminismo, las películas de serie B, la demagogia política o las excentricidades de las celebridades, para convertirse en una suerte de adaptación de la novela El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad, y por tanto, contiene reminiscencias hacia el filme de Francis Ford Coppola Apocalypse Now, (EEUU, 1979), en un tono claramente desenfadado y de serie B.

En el centro del estado de California hay una tupida jungla donde se cultiva el aguacate, que no puede caer en manos de espías rusos de la Unión soviética. El gobierno de EEUU le pide a la doctora Margo Hunt (Shannon Tweed), una reivindicativa feminista docente universitaria, que se adentre rio arriba en la selva para pedirle a una tribu de mujeres que abandone la selva y se vaya a vivir a una reserva en Malibú. De paso, la doctora Hunt debe averiguar qué pasó con la doctora Kurtz (Barbeau), que se adentró en la selva, en idéntica misión rio arriba, desapareciendo sin dejar rastro.

Adrienne Barbeau, en Los ojos del diablo (Dario Argento y George A. Romero, 1990).
Adrienne Barbeau, en Los ojos del diablo (Dario Argento y George A. Romero, 1990).

Los Ojos del Diablo (Two Evil Eyes, EEUU, 1990) es también un filme episódico. Dos adaptaciones de sendos relatos de Edgar Allan Poe. Los relatos son «La verdad sobre el caso del señor Valdemar«, dirigido por George A. Romero, y “El gato negro”, de Darío Argento. La actriz interpreta en el episodio de Romero a Jessica Valdemar, una mujer que planea mantener con vida a su marido Ernest Valdemar por medio de la hipnosis hasta que redacte su testamento, para disfrutar con su amante de su inmenso patrimonio. Para Barbeau no sólo supuso el reencuentro con Romero, sino también con Tom Atkins, que intervenía en el episodio de inicio y cierre del filme Creepshow, sin coincidir en ningún momento con Barbeau en aquel filme.

En 1991 la actriz coprotagoniza junto a Ricky Schroeder y Wildford Brimley el western Blood River (EEUU, 1991), basado en un antiguo guion de John Carpenter, para el que trató de reclutar a John Wayne delante de la cámara, que llegó a leer el texto. Carpenter había expresado su interés en que su mentor Howard Hawks se colocase en la silla de director. La dirección de este telefilme recayó en el desconocido Mel Damski.

En 1999 realizó una notoria aparición en la serie Star Trek: Espacio Profundo 9 (Star Trek: Deep Space Nine, EEUU, 1993-1999), en el episodio Inter Arma Enim Silent Leges, como la imponente senadora romuliana Kimara Cretak, Por esta intervención como estrella invitada, la actriz consiguió una nominación al premio OFTA de televisión.

Adrienne Barbeau en el Festival Isla Calavera 2024. Foto: Rommel Messia
Adrienne Barbeau en el Festival Isla Calavera 2024. Foto: Rommel Messia

Barbeau puso la voz al personaje de Catwoman en el universo animado de DC entre 1992 y 2019. Respecto a esta última experiencia la actriz refirió el pasado día 10 de noviembre en su encuentro con el público del Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera que es muy diferente hacer un trabajo de doblaje en animación que un show de imagen real, siendo una de las ventajas el hecho de que no tenía que maquillarse, arreglarse el pelo o ponerse un vestido, sino que tan sólo debe acudir al estudio de grabación, con sus líneas de diálogo y atender a las instrucciones del director.

Refiere la actriz que es un trabajo solitario, pues no coincidió con ningún otro actor. Tan solo se ha visto con los demás actores de la serie en las diferentes convenciones de cómic.

La veterana actriz refirió que fue un enorme placer para ella coincidir con sus compañeros, así como que todos sintieron mucho el fallecimiento de Kevin Conroy en 2022, el actor que solía poner la voz a Batman en los filmes animados de DC de animación.

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Una jornada con Adrienne Barbeau en el FESTIVAL ISLA CALAVERA

1. LA DIVINIDAD DEL GÉNERO FANTÁSTICO Y DE TERROR DE LOS 80
2. UNA MUJER HAWKSIANA. ADRIENNE BARBEAU Y JOHN CARPENTER
3. OTROS PILARES EN EL REINO DEL PARAÍSO DEL FANTÁSTICO. GEORGE A. ROMERO Y WES CRAVEN
4. EL DIVINO REINADO EN EL NUEVO MILENIO. CARNIVALE y UNEARTH
5. OTRAS INQUIETUDES ARTÍSTICAS. PROYECTOS DE FUTURO

Una mujer hawksiana. Adrienne Barbeau y John Carpenter

Adrienne Barbeau estaba llamada a convertirse en una de las grandes damas del cine de terror y de ciencia ficción estadounidense. El joven ascendente realizador John Carpenter tuvo mucho que ver en su destino. Barbeau fue convocada para el casting del telefilme Alguien me está espiando (Someone’s watching me!, EEUU, 1978). La protagonista era la modelo y prometedora actriz Lauren Hutton, y Barbeau se hizo con el papel, secundario pero suculento, de Sophie. El flechazo entre John Carpenter y Adrienne Barbeau fue considerable. En 1979 contraen matrimonio.

Adrienne Barbeau en La Niebla, de John Carpenter.
Adrienne Barbeau en La Niebla (1980), de John Carpenter.

La Niebla

La actriz debutó en la gran pantalla nada menos que con el clásico de culto La Niebla (The Fog, EEUU, 1980), el tercer largometraje para el cine de Carpenter.

El papel de Stevie Wayne, la locutora de radio que emite desde el faro de Spyvey Point, para la población de Antonio Bay, entre grandes éxitos discográficos, mientras flirtea con el hombre del tiempo y esquiva la niebla que asola la modesta población cercana a San Francisco y sus efectos, constituye una gran entrada en el cine.

La Niebla es un filme excepcional. Posee una gran historia de fantasmas (el fenómeno natural del título del filme se asocia a la llegada de un grupo de fantasmas-bucaneros que tienen que ver con el oscuro pasado de la fundación de Antonio Bay) y un acabado técnico sobresaliente, comenzando por el inteligente sentido del encuadre de su realizador.

El filme resultó un gran éxito de taquilla. Con el debut de la actriz en el cine, se rompió una regla de oro en la industria. Comentó Barbeau que cuando eras actriz de televisión no hacías cine, por la sencilla razón de que, según la filosofía de los productores, nadie pagaría por verte en el cine si podía verte cada semana en la televisión. Carpenter había tenido un enorme éxito comercial con La Noche de Halloween (Halloween, EEUU, 1978), que había instaurado las bases del slasher, con el permiso de algunos precedentes de Tobe Hooper y Bob Clark, y se trajo a Jamie Lee Curtis de aquel casting, pero otorgó a Barbeau el emblemático personaje mencionado.

Jamie Lee Curtis y su madre Janet Leigh, junto a Adrienne Barbeau, constituyen los tres personajes femeninos principales de este emblemático filme de género. Esa frase final de su personaje, Stevie, y la advertencia radiofónica dirigida a todos los habitantes de la ciudad de que no se confíen y vigilen la niebla, permanece como uno de los grandes finales de la carrera de John Carpenter, un cineasta proclive a “clavar” en la butaca al espectador hasta el final de la proyección.

Sobre el rodaje de La Niebla, la actriz californiana recordó en el Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera lo siguiente:

Fue un maravilloso rodaje porque los miembros del equipo éramos una familia. Una cuestión que probablemente es desconocida por parte de la gente afecta a una de las últimas escenas, cuando yo estoy en el tejado del faro, rodeada por la niebla y los fantasmas vienen persiguiéndome hasta la parte alta del faro. En 1979 no teníamos CGI y trabajábamos con algo que llamábamos ‘zumo de niebla’, que era queroseno o aceite, o algo así. Era una sustancia grasienta y que olía fatal. Lo más que podíamos hacer era subir la niebla cuando filmábamos en una escena, pero no se podía evacuar, es decir, no se podía hacerla salir. En la secuencia en lo alto de la torre yo había sido perseguida por los fantasmas y estaba rodeada por la niebla, llegué a la parte alta y entonces opera una especie de deux ex machina. Los fantasmas desaparecen y la niebla va hacia atrás en el faro y yo estoy a salvo. Y eso no lo podíamos hacer. John me dice que tenemos que rodar esta escena al revés y entonces, no conozco los aspectos técnicos de esto, pero revertimos la escena y lo rodamos desde arriba hacia abajo. De esta manera, tuve que empezar en lo alto del faro, estando aliviada y liberada, no sabiendo que ocurre porque la niebla se había desvanecido, y entonces la niebla viene hacia mí, y seguidamente tengo que estar aterrorizada abajo, como he descrito. Si me miran con atención en la película, podrán identificar todo ese proceso (risas). Por otra parte, la zona donde filmamos es una de las zonas más bonitas de Estados Unidos, cerca de San Francisco. Siempre consideramos que la localización elegida por John para el rodaje era un personaje más en el filme, tanto como cualquiera de nosotros”.

Adrienne Barbeau visita Tenerife esta semana, con motivo del Festival Isla Calavera.
1997: Rescate en Nueva York (1981)

1997: Rescate en Nueva York

El siguiente y suculento papel escrito por Carpenter para Adrienne es el de Maggie en el mítico film 1997: Rescate en Nueva York (Escape from New York, EEUU, 1981). Barbeau contó en la sala 17 de Multicines Tenerife cómo fue su propio proceso de preparación de tan emblemática mujer:

“Para ese personaje cociné un pavo y utilicé los huesos del pavo como pinza para el pelo, pues pensaba que, en ese Nueva York, ¿dónde iba Maggie a encontrar accesorios para el cabello? (risas). Creo que una de las razones de darme este papel es porque provengo de una línea familiar de mujeres armenias muy fuertes. Es un pueblo muy resistente. Sobrevivió a un holocausto, viajaron a Nueva York, criaron sus familias y fueron transmitiendo de madres a hijas esa personalidad tan fuerte. Mi madre era una mujer muy independiente. Otra decisión que tomé fue utilizar fueron pilas derretidas como pintura de uñas. Pero más que todo ello, tuve la suerte de contar con el guion que escribieron John (Carpenter) y Nick (Castle) que me guiaba. Como todos sabrán seguramente, como director, John es un gran fan de la obra de Howard Hawks, y de las mujeres en sus películas, interpretadas por actrices como Katherine Hepburn o Lauren Bacall, que son poderosas. Por un lado tienen su parte de humor, pero por otro son capaces igualmente de cuidar de sí mismas. Cuando John me vio en la sitcom Maude creo que identificó en mí esa personalidad fuerte que él quería para la película Alguien me está espiando y que después me conduciría al personaje de Maggie. No interpreto muy bien a una víctima, me han matado un par de veces (risas), como en la serie Hijos de la Anarquía, pero no es lo habitual, suelo ser una mujer fuerte. Es todo lo que puedo decir”.

Adrienne contó una anécdota muy jugosa que tiene que ver con la secuencia de la muerte de su personaje de Maggie en 1997: Rescate en Nueva York, y con una muy aguda pregunta por parte de un adolescente que llegaría a ser alguien fundamental en la industria.

“Me gustaría contarles una anécdota en torno a este filme, que probablemente no conozcan, pues yo me enteré hace relativamente poco tiempo…” afirmó la actriz. “…En el montaje original que John hizo, mi escena en el puente terminaba con el Duque viniendo hacia mí disparando y él saliendo de su coche, o puede ser que él no saliera del coche, no lo recuerdo. Cuando John montó la película, tuvo un pase para los ejecutivos de AVCO Embassy. El presidente de AVCO Embassy era Bob (Robert) Rehme, de ahí viene el nombre del personaje de Tom Atkins. John montó el filme, y cuando el pase terminó, pidió comentarios a los ejecutivos. JJ Abrams, a quien probablemente ustedes conocerán, era un adolescente, pero su padre era uno de los ejecutivos. JJ estaba en el screening. El padre de JJ hizo una sugerencia a John, respecto a la que JJ estaba mortificado, así me lo dijo él recientemente. Estaba mortificado por el hecho de que su padre le dijera a John, ‘quizá deberías cortar la primera escena’, cosa que él (John Carpenter) hizo. Entonces JJ reunió el coraje, levantó su mano, y le preguntó a John ‘¿Qué pasó con Maggie?’. En base a ese comentario, volvimos a volvimos a colocar los coches en la vía de acceso, me volví a poner el vestido, volví a cocinar otro pavo, me pusieron en el suelo, con toda esa sangre alrededor mío, y rodamos esa última toma de la muerte de Maggie. Culpé a JJ por acabar con carrera como Maggie y gracias a eso no pude aparecer nuevamente como ese personaje en otras películas (risas). Esa es la historia de cómo fue el final de Maggie”.

John Carpenter y Nick Castle crearon todo un icono cultural que resuena desde entonces. El filme de 1981 tuvo una secuela, 2013: Rescate en Los Ángeles (Escape from LA, EEUU, 1996) y algún fallido intento de remake no consumado (sonó con fuerza un filme protagonizado por Gerald Butler y dirigido por Len Wiseman, que se ha quedado definitivamente varado).

El éxito del filme le debe muchísimo al carisma de Kurt Russell y su composición de un (anti) héroe lacónico, desencantado y anarquista. Pero el casting es un permanente estado de gracia. Donald Pleasence aporta la tradición británica de los filmes de la productora Hammer Films, tan del agrado de John Carpenter. Lee Van Cleef trae un irresistible mestizaje entre la tradición clásica del cine americano de Budd Boetticher o John Ford, y del euro western de Sergio Leone. Ernest Borgnine, un actor muy presente en ese tránsito del Hollywood clásico al denominado ‘Nuevo Hollywood’, proviene igualmente de unos comienzos en el Hollywood más clásico, durante los años 50, con el punto de ruptura de su filme Marty (EEUU, 1955), de Delbert Mann, primer papel protagonista y óscar de la academia.

En contraste, nuevos rostros como el de Harry Dean Stanton, después de sus trabajos memorables para Arthur Penn, Mark Rydell o Ridley Scott, o Tom Atkins, éste una presencia habitual en el cine de John Carpenter.

No debemos olvidar la estimulante presencia de un insólito Isaac Hayes, principalmente músico, pero con alguna escapada a la interpretación.

Todos ellos, más la presencia de rostros familiares como Season Hubley, o Tom Atkins, y por supuesto una carismática Adrienne, que brilla en expresividad y carisma en todas sus secuencias, configuran un ecléctico, pero memorable reparto. Atkins, efectivamente, como contó la actriz, se llama Rehme en el filme de 1981 (y estaba en el cast de La Niebla), como uno de los productores.

De la misma manera que Frank Doubleday, el siniestro sicario del duque en este modélico filme de 1981 se llama Romero, y el personaje encarnado por John Strobel (también presente en el filme de 1980), se llama Cronenberg.

John Carpenter continuó, por tanto, con las divertidas referencias a cineastas o a personajes de filmes emblemáticos, en los nombres de los protagonistas de sus filmes, que ya había iniciado a modo de guasa en la referenciada La Niebla. En ese filme, por ejemplo, Tom Atkins se llama Nick Castle, Charles Cyphers se llama Dan O’Bannon, George “Buck Flowers” se llama Tommy Wallace y Darwin Johnson interpreta al Doctor Phibes, cuyo nombre es el del emblemático asesino de doctores encarnado por Vincent Price en el filme británico El Abominable Doctor Phibes (The Abominable Dr. Phibes, Reino Unido, 1971), de Robert Fuest.

Preguntada Adrienne Barbeau por si intuyó ella o alguien del equipo de filmación de 1997: Rescate en Nueva York que estaban ante un filme que se convertiría en toda una referencia para generaciones de cineastas, su respuesta fue rotunda y en castellano: “nada” dijo la actriz. “En 1980 apenas contábamos con el VHS, así que la gente no podía ver una y otra vez las películas. Ninguno de nosotros, respecto a ninguno de aquellos filmes, La Niebla o 1997: Rescate en Nueva York, Creepshow, La Cosa del Pantano pudimos adivinar su impacto. Simplemente estábamos allí haciendo las películas, haciendo nuestro trabajo, pasando un tiempo maravilloso haciéndolo, pero ninguno de nosotros nunca pensó nada acerca del futuro. Supongo que, si hiciéramos alguno de esos filmes ahora, podríamos pensar ¡Oh, este filme va a sobrevivir!, pero, no teníamos grupos de fans, no teníamos convenciones, no teníamos redes sociales, así que no, no, simplemente nadie habló nada sobre esto”.

Cuando se le pregunta a Adrienne Barbeau por John Carpenter, con quien tuvo una intensa relación personal y profesional, ambos son los padres de Cody Carpenter, compañero de John en su satisfactoriamente creativa carrera musical, su rostro se le ilumina:

“Afortunadamente, nos conocimos en el filme para TV, Alguien me está espiando. John me llamó y me entrevistó para interpretar, no recuerdo que escena de este telefilme, pero, fue la primera mujer gay en un filme para televisión. Me llamó para entrevistarme, así es como nos conocimos. Durante nuestra entrevista apenas podía verle detrás del humo del tabaco, pero pensé ‘este es un hombre muy atractivo’. Comenzamos hablando acerca del papel, y en particular de la escena en la que el personaje revela que es gay y él dijo ‘esto lo tengo que comentar con los chicos’… bla, bla, bla. Cuando él dijo ‘los chicos’ yo pensé, ‘¡oh!, mierda! es gay’ (risas), y pensé ‘¿lo encontrabas muy atractivo?, ¡olvídalo!’ (risas). Lo cierto es que empezamos a trabajar juntos y luego tuvimos la relación, pero lo conocí primero como director de cine. Y ¿sabes qué? Él me dio uno de los mejores consejos de actuación que nadie me había dicho hasta ese momento de mi carrera, porque hasta entonces solo había hecho teatro, sitcoms y telefilmes. Cuando trabajamos en ‘Alguien me está espiando’, no recuerdo si fue durante la escena que ella revela que es gay u otra secuencia, vino y me dijo: ‘eso fue genial, vamos a hacerlo de nuevo, y haz menos’ yo dije asombrada ‘¿Qué haga menos?’ y él dijo ‘sí, haz menos’, y entendí que lo que estábamos haciendo no era teatro, no era una sitcom y que debía bajar la intensidad un poco. Me llevé eso conmigo, hasta que George Romero me pidió que hiciera más (risas). Pero el momento en el que terminamos de hacer ‘La Niebla’, confié en él completamente. John sabía lo que quería y como conseguirlo. Incluso con ‘1997 rescate en Nueva York’, a John no le gustaba la improvisación, ‘tienes que decir las palabras que están en el guion’, decía. Harry Dean intentaba maquillar las palabras, pero rápidamente John le decía ‘mantente en el guion’. Cuando hacíamos ‘La Niebla’, tan sólo tuvimos un desacuerdo, una discrepancia entre director y actriz. Fue la escena donde hay unos arbustos que se prenden fuego y ella apaga el fuego con el extintor. John me dijo, ‘ok, ahora siéntate y vamos a seguir’. Yo le dije ‘¿cómo voy a sentarme? Oh, John, no creo que ella se siente, ella esta nerviosa o preocupada o lo que sea’, ‘quiero decir va a venir el fuego’. Él dijo, ‘de acuerdo, levántate y vamos a seguir’. Esa fue la única discusión que tuvimos. No recuerdo ningún otro desacuerdo, porque él sabía lo que quería, yo sabía que podía confiar en él y que escribió aquellos papeles para mí. John posee una gran facilidad para el casting y una vez el reclutaba a la gente que él consideraba apropiada, les dejaba hacer su parte. No he visto a mucha gente hacerlo así, pero creo que es una porción importante del secreto de su éxito. Mi película favorita de John, y no las he visto todas, especialmente las últimas, porque no soy un fan de los filmes de terror, es ‘Starman’. Creo que, si no han visto ustedes ‘Starman’, deberían verla. Es simplemente un filme maravilloso.

La actriz trabajaría para Carpenter una vez más. La voz del ordenador Chess Wizard, con el que McReady (Kurt Russell) juega al comienzo de La Cosa (The Thing, EEUU, 1982) es la de la intérprete oriunda de Sacramento.

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Una jornada con Adrienne Barbeau en el FESTIVAL ISLA CALAVERA

1. LA DIVINIDAD DEL GÉNERO FANTÁSTICO Y DE TERROR DE LOS 80
2. UNA MUJER HAWKSIANA. ADRIENNE BARBEAU Y JOHN CARPENTER
3. OTROS PILARES EN EL REINO DEL PARAÍSO DEL FANTÁSTICO. GEORGE A. ROMERO Y WES CRAVEN
4. EL DIVINO REINADO EN EL NUEVO MILENIO. CARNIVALE y UNEARTH
5. OTRAS INQUIETUDES ARTÍSTICAS. PROYECTOS DE FUTURO