ARACHNOPHOBIA: Pánico a las arañas

Los clásicos del cine fantástico de los 90 se han convertido en una mina de ideas para desarrollar remakes que suelen funcionar entre el público de distintas generaciones, bien por nostalgia o por su aproximación novedosa. Sin embargo, las críticas siempre son su punto débil y éstas llegan incluso desde que el producto es tan solo un proyecto.

Entre las revisiones recientes encontramos Flatliners, que aterrizó en los cines españoles en 2017 como Enganchados a la muerte, dirigida por Niels Arden Oplev, a modo de remake/ secuela de la original de 1990, titulada Línea mortal en nuestro país, con un reparto excepcional con Julia Roberts, Kiefer Sutherland, Kevin Bacon y William Baldwin, entre otros, dirigidos por Joel Schumacher, y una recaudación de más de 60 millones de dólares. Otras propuestas han sido Mortal Kombat, que llegaba en 2021, a modo de nueva adaptación del videojuego que ya había dado el salto al cine en 1995 por Paul W.S. Anderson; o las versiones cinematográficas de la serie de televisión Power Rangers‘, una de 1995 y otra de 2017.

La noticia más reciente en este sentido que ha revolucionado las redes ha sido la puesta en marcha de una nueva versión de la comedia de terror de 1990 Aracnofobia, producida originalmente por Steven Spielberg y su compañía Amblin Entertainment, que fundó en 1981 junto a Kathleen Kennedy y Frank Marshall, director de este filme sobre arañas asesinas en su debut en la realización.

La recordada película estaba protagonizada por Jeff Daniels, John Goodman, Julian Sands y Harley Jane Kozak y tenía como punto de partida una especie letal de arácnidos procedentes de las selvas de América del Sur que llegan accidentalmente a Estados Unidos en un ataúd, localizando la historia en un tranquilo pueblo de California donde empiezan a morir sus habitantes en extrañas circunstancias.

Christopher Landon, al frente del remake de ARACHNOPHOBIA

La buena noticia es que escribirá y dirigirá esta nueva versión de la cinta Christopher Landon, cineasta con una trayectoria más que interesante en la comedia de terror. Tras su ópera prima, Palmeras ardientes (2010), dirigió en 2014 Paranormal Activity: Los señalados‘ (no en vano había guionizado las tres entregas de la saga) y posteriormente Zombie Camp (2015), Feliz día de tu muerte (2017) y su secuela, y Este cuerpo me sienta de muerte (2020).

Ahora está inmerso en la postproducción de We have a ghost, una comedia familiar de terror para Netflix, sobre un hombre que descubre que un fantasma habita su casa, el cual, curiosamente, se parece al recordado actor Ernest Borgnine, y se hace popular en Internet. En el reparto, Anthony Mackie, quien da vida a Sam Wilson en las películas del Universo Cinematográfico de Marvel y en la serie Falcon y el Soldado de Invierno, y David Harbour, Jim Hopper en Stranger Things.

Al frente del proyecto de la nueva Aracnofobia está James Wan, creador de otras franquicias como Saw, Insidious o The Conjuring, a través de su productora Atomic Monster. Además, Frank Marshall se unirá al equipo como productor ejecutivo, por lo que tenemos los ingredientes perfectos para confiar en que saldrá un buen remake.

Crítica: TOP GUN. MAVERICK. La velocidad no envejece

Pete Mitchell, alias ‘Maverick’, no solo fue el papel que terminó de lanzar al estrellato a Tom Cruise, también pasó a ser uno de los héroes cinematográficos más representativos de aquel periodo histórico en Estados Unidos. Pongámonos en situación. Año 1986, Ronald Reagan lleva cinco años como presidente del país, acaba de revalidar su mandato con el apoyo incondicional de su partido y obteniendo una victoria demoledora contra el candidato demócrata Walter Mondale. Las políticas conservadoras, proteccionistas y neoliberales del exactor de Hollywood encandilaban a la sociedad estadounidense, mientras la amenaza del enemigo exterior, con la Guerra Fría aún en marcha, aunque Gorbachov ya había iniciado el proceso reformista conocido como el Glásnost y la Perestroika.

En los cines no sólo Top Gun seguía lanzando mensajes victoriosos al pueblo americano en su confrontación contra los rusos. Un año antes del estreno de la cinta de Tony Scott, Sylvester Stallone había llevado a Rocky Balboa a la mismísima Unión Soviética para enfrentarse a Iván Drago en Rocky IV y, como éste, había multitud de ejemplos de películas con las que Hollywood se apuntaba al discurso oficial contra el comunismo ruso. Podemos decir por lo tanto que en 1986 Top Gun era una película coyuntural. ¿Tenía, por lo tanto, sentido una secuela 36 años más tarde? Pues, Tom Cruise nos acaba de demostrar que sí.

LOS VIEJOS PILOTOS NUNCA MUEREN

Maverick era el prototipo de héroe de los 80: hábil, atractivo, rebelde, individualista, con una personalidad exuberante que respondía a un trauma de su pasado. Por otro lado, fue el personaje que estableció las cuatro constantes básicas del cine de Tom Cruise y que se siguen manteniendo en Top Gun. Maverick (Ray Bans, Moto, Escena sin camisa y Escena corriendo). ¿Hubiese sido Tom Cruise una gran estrella estos 36 años sin este personaje? Seguramente sí, pero no hubiese sido la misma. La estela de Maverick la podemos encontrar, de una manera u otra, en muchísimos de sus personajes posteriores del actor. Recordemos, por ejemplo, el trauma paterno-filial que marca a su personaje en Algunos Hombres Buenos o la facilidad para salirse de las normas y actuar por su cuenta del Ethan Hunt de Misión Imposible.

Por supuesto, para esta secuela no se podía rescatar al mismo personaje, tal y como lo dejamos en 1986, y el efecto del tiempo marca algunos de los nuevos aspectos que le definen, nuevos aspectos que, por otro lado, cambian las cosas para dejarlas igual. Ya no hay huella de aquella sombra del padre, pero sí de la culpabilidad por la pérdida de su mejor amigo y la sensación de padre fracasado del hijo de aquel. Ahora Maverick no es el rey del mambo, sino un vestigio del pasado que se niega a desaparecer. Si en 1986 su rebeldía era por romper los moldes establecidos y mirar al futuro; ahora la rebeldía es por no dejar desaparecer un estilo de vida y un modo de aviación obsoleto por la tecnología. Eso sí, la iconografía sigue intacta: las gafas de sol, la chaqueta de aviador con los parches, la entrada en moto y sin casco. Desde la primera secuencia, la película viene a dejarnos claro que seguimos encontrando a aquel personaje que nos fascinó en 1986.

LA IMITACIÓN ES EL MEJOR HOMENAJE

Top Gun. Maverick se apunta al modelo de secuela tardía actual. Básicamente es la misma trama de la original, actualizada en algunos conceptos; los guiños visuales a la original y el rescate de algunas de sus citas más recordadas está a la orden del día; hay nuevos personajes, pero estos son extrapolables a los de 1986. Definitivamente, quien se acerque a la sala esperando una película nueva y original, se ha equivocado de concepto.

Dedicada a la memoria de Tony Scott (fallecido en 2012), la película ha sido dirigida por Joseph Kosinski, cineasta en absoluto ajeno al tributo nostálgico (Tron. Legacy), quien aquí asume su posición como médium cinematográfico para encarnar la narrativa del director original. Desde el principio, la película despliega el estilo visual y narrativo de Tony Scott, y más concretamente, del Tony Scott de la década de los 80, antes de que se adentrara en el lenguaje aún más desaforado y postmoderno de sus últimos trabajos como El Fuego de la Venganza o Domino.

Hasta en el apartado musical, la cinta destila molonidad ochentera. No sólo regresan Kenny Loggins y Harold Faltermeyer para revisitar sus temas del pasado, sino que la incorporación de Hans Zimmer y Lady Gaga no busca darle un sonido contemporáneo a la película, sino que entran de lleno en este ceremonial nostálgico. Si bien el uso de sintetizadores a día de hoy está a la orden del día en la música para el cine, con el propio Zimmer como líder absoluto de esta tendencia, aquí lo que volvemos a escuchar son las sonoridades y los ritmos de la cinta original, adaptados a las nuevas imágenes y acompañados por temas incidentales herederos de aquellos.

SI PIENSAS, ESTÁS MUERTO

Como en la cinta original, aquí tanta chulería tenía que aflojar por algún sitio y el punto débil de ese maquinaria de combate que es Top Gun. Maverick está en lo endeble de su guion. Esa trama de übermenschs en busca de la gloria como pilotos no aparta su itinerario demasiado de lo ya narrado en 1986. Los personajes secundarios, con la excepción (siendo generosos) de Rooster (Miles Teller), son absolutamente estereotipados y olvidables. Se intenta dar una patina de modernidad introduciendo mujeres piloto, pero su relevancia en la trama es tan nula que de poco sirve.

Una actriz del peso de Jennifer Connelly está absolutamente desaprovechada en esta película, donde su labor no excede en ningún momento de ser el interés amoroso del protagonista. Al menos, en el 86, el personaje de Kelly McGillis tenía algo más de enjundia al tratarse de un oficial superior y porque ejercía de brújula moral del personaje de Maverick. Aquí, la subtrama de Penny Benjamin resulta más un relleno necesario para mantener la imagen de galán del protagonista y del actor que lo interpreta.

Top Gun: Maverick
Top Gun: Maverick

Esta indefinición de los personajes secundarios tiene, eso sí, una excepción fundamental, y es la emotiva secuencia entre Maverick y Iceman. El reencuentro entre los antiguos rivales no sólo es el gran momento emotivo de la cinta, sino que con un sencillo plano/ contraplano adquiere un peso narrativo tan impactante como todas las secuencias de vuelo.

LA NECESIDAD DE VELOCIDAD

Asumiendo lo anterior, vamos a lo verdaderamente relevante. La cuestión es que, más allá de las múltiples lecturas que se puedan sacar tanto a la original como a esta película, lo cierto es que “Top Gun” no es entretenimiento intelectual, es espectáculo cinético. Si triunfó en los 80 y si triunfa ahora es por la espectacularidad de sus imágenes y por el deslumbrante empleo de aviones de combate reales para las secuencias de vuelo, máxime cuando sabes que es el propio Tom Cruise quien pilota su avión.

Como decíamos, la puesta en escena de Kosinski es deudora de la narrativa de Tony Scott en la original, sin embargo, si en algo han querido sacar partido del paso del tiempo es en el avance de las técnicas de filmación. El desarrollo de tecnología para mantener la cámara lo más cercana a los aviones, el alucinante despliegue visual en la colocación de los aviones para generar planos generales de auténtico impacto, la extraordinaria labor de montaje para que cada secuencia de vuelo sea un auténtico gozo cinéfilo, y la apuesta personal de Tom Cruise para que la película sea un auténtico homenaje al arte de disfrutar de una película en una sala de cine, con una gran pantalla y un sonido subyugante, como si la fuerza G te estuviera afectando a ti también, son impagables. Sí, Top Gun. Maverick es puro artificio, pero ¡menudo artificio, que nos vuelve a colocar en la butaca como si tuviéramos 10 años!

Como Maverick, es posible que este tipo de cine tenga los días contados frente al auge revolucionario de las plataformas y nuevas formas de ocio audiovisual, pero Top Gun. Maverick nos recuerda que ese momento, inevitable, aún no ha llegado y que la vieja escuela aún no ha disparado la última bala.

El fanzine EL BUQUE MALDITO llega al número 36

Ya está a la venta el nuevo número del fanzine especializado en el género fantástico dirigido por Diego López. 40 páginas que de un ejemplar que puede comprarse en tiendas seleccionadas al pecio de 4€ o solicitar por correo añadiendo los gastos de envío.

¡Cincuenta años de todo un clásico del Fantaterror bien vale un número especial!
Y esa efeméride ha recaído, entre otras en este 2022, en la cinta de Jordi Grau Ceremonia sangrienta (1972). Al margen del cartel italiano del film en la portada de la publicación, recuperamos una entrevista con Grau realizada, en gran parte, durante el verano del año 2006 donde analizamos la cinta homenajeada. Cierra la celebración el artículo Ceremonia sangrienta, mucho más que un cuento de terror.

Entrevistas

Jordi Grau. Nos sumergimos con el realizador catalán en su entrada al fantástico en la década de los setenta, gracias a su investigación en torno a la condesa Bathory.

Librado Pastor. El compositor valenciano quedará unido, eternamente, a la figura del realizador Juan Piquer Simón debido al tándem que formaron en diversos títulos durante la década de los ochenta.

Pilar Alcón. Su cinta predilecta es USA, violación y venganza (1983), de José Luis Merino, pero su carrera abarcó diversos géneros cinematográficos: espada y brujería, thriller, terror… una trayectoria espléndida.

Emilio Gutiérrez Caba. Tras su premio en el SITGES 2021, nos relata su paso por el género a lo largo de prácticamente seis décadas en el mundo de la interpretación.

David Rocha. Enmarcado al clásico de Miguel Madrid El asesino de muñecas (1975), el actor extremeño nos explica sus años en el cine a las órdenes de otros ilustres, como Jesús Franco, Manuel Esteba, Ignacio F. Iquino o Jacinto Molina.

Artículos

Ceremonia sangrienta, mucho más que un cuento de terror. Amplio y minucioso análisis de la película protagonizada por Lucía Bosé y Espartaco Santoni.

Emilio Gutiérrez Caba, el hombre corriente del cine fantástico y de terror español. Desde Setó, pasando por Saura, hasta llegar a Chicho o Álex de la Iglesia, ¡fantastique en las venas!

Pilar Alcón. Belleza y compromiso hacia los géneros. La filmografía de la actriz se forjó gracias a su responsabilidad y actitud delante de la cámara, tareas que compartió al lado de Paul Naschy, José Luis López Vázquez, Mariano Ozores ¡o Arnold Schwarzenegger!

Pedidos e información: elbuquemalditofanzine@gmail.com

También disponible en tiendas:
Freaks (C/. Ali Bei, nº10, Barcelona)

El Setanta-Nou (C/. Tallers, 79, Barcelona)

Y próximamente:
La Mansión del Terror (C/. Alondra, 44, local 4, Madrid)

El buque Maldito 36

JURASSIC WORLD: DOMINION llega este jueves a la cartelera española

Este jueves 9 de junio se estrena en España, exclusivamente en cines Jurassic World: Dominion, el último capítulo de la historia que Steven Spielberg comenzó a escribir en 1993 y que se ha convertido en una de las franquicias más especiales de Hollywood.

Jurassic World: Dominion se ha estrenado este fin de semana en 15 países y ya lleva recaudados 55,5 millones de dólares a falta de estrenarse todavía en 58 mercados entre los que destacan Estados Unidos, China, Reino Unido, Francia, Alemania y España. En México, su apertura de 18,1 millones de dólares ha supuesto el mejor fin de semana de recaudación de la historia para Universal y se ha convertido en el mejor estreno de la franquicia, algo que ha sucedido también en otros países de la región como Argentina, América Central, Perú, Colombia, Chile, Ecuador y Uruguay. En Corea, con 15,1 millones de dólares, ha logrado el segundo mejor estreno del año. Y en Italia, la cinta ha conseguido el mejor estreno de la pandemia, alcanzando los 3,4 millones de dólares de recaudación.

Jurassic World: Dominion.
Jurassic World: Dominion.

Jurassic World: Dominion supone el épico final de la era Jurassic y reúne en su elenco a las generaciones Park, con Laura Dern, Jeff Goldblum y Sam Neill, y World, con Chris Pratt y Bryce Dallas Howard. Además, la película cuenta con rostros conocidos de la franquicia como BD Wong como Dr. Henry Wu u Omar Sy como Barry Sembenè, y nuevas incorporaciones como DeWanda Wise y Mamoudou Athie.

Sinopsis de Jurassic World: Dominion

Dirigida por Colin Trevorrow, el guionista de la saga de Jurassic World, esta nueva entrega transcurre cuatro años después de la destrucción de Isla Nublar. Ahora, los dinosaurios conviven – y cazan – con los seres humanos en todo el mundo. Este frágil equilibrio cambiará el futuro y decidirá, de una vez por todas, si los seres humanos seguirán en la cúspide de los depredadores en un planeta que comparten con los animales más temibles de la creación.

Jurassic World: Dominion, de Universal Pictures y Amblin Entertainment, impulsa a la franquicia que ha recaudado más de cinco mil millones de dólares hasta unos límites desconocidos, con dinosaurios nunca vistos, asombrosas escenas de acción e increíbles efectos visuales.

El reparto de la película cuenta con nuevos miembros como DeWanda Wise (Nora Darling), Mamoudou Athie, nominado a los premios Emmy (la serie Archivo 81), Dichen Lachman (Agentes de S.H.I.E.L.D.), Scott Haze (Minari, historia de mi familia) y Campbell Scott (The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro). Vuelven a interpretar su papel BD Wong como el Dr. Henry Wu, Justice Smith como Franklin Webb, Daniella Pineda como la Dra. Zia Rodriguez y Omar Sy como Barry Sembenè.

El director Colin Trevorrow llevó Jurassic World a recaudar en 2015 la asombrosa suma de 1.700 millones de dólares en todo el mundo. El guion es de Emily Carmichael (Battle at Big Rock) y Trevorrow, a partir de una historia de Derek Connolly (Jurassic World) y Trevorrow, basada en los personajes creados por Michael Crichton.

Frank Marshall p.g.a. y Patrick Crowley p.g.a., los productores de la aclamada franquicia, también se encargan de Jurassic World: Dominion, mientras que la producción ejecutiva corre a cargo de Steven Spielberg, el oscarizado creador de la franquicia, así como de Alexandra Derbyshire y Colin Trevorrow.

Póster de Jurassic World: Dominion.
Póster de Jurassic World: Dominion.

MEN, el thriller psicológico de Alex Garland, el 22 de julio en cines españoles

El próximo 22 de julio llegará a los cines españoles, tras haber pasado por la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, Men, el thriller sobrenatural de terror psicológico, escrito y dirigido por Alex Garland (Ex Machina, Aniquilación), uno de los directores de ciencia ficción más prestigiosos y reconocidos de la última década.

Esta escalofriante y espectacular película de terror psicológico, está protagonizada por Jessie Buckley, nominada al Óscar como actriz de reparto por La hija oscura, Rory Kinnear (Black Mirror, Sin tiempo para morir) y Papaa Essiedu (Puede que te destruya, Gangs of London).

SINOPSIS DE MEN

Tras sufrir una tragedia personal, Harper (Jessie Buckley) se retira sola a la hermosa campiña inglesa, con la esperanza de haber encontrado el lugar ideal para curarse. Pero algo o alguien parece estar acechándola. Lo que comienza como un pavor latente terminará convirtiéndose en una auténtica pesadilla, habitada por sus recuerdos y miedos más oscuros.

SOBRE LA PELÍCULA

Alex Garland, reconocido director, guionista y productor, británico, continua en su línea y nos sumerge de nuevo en un angustioso mundo de puro terror y realmente inquietante, con terroríficas visiones y un espléndido uso del sonido.

MEN es su tercera película y cuenta con la producción de A24, la prestigiosa y aclamada productora americana de títulos como Hereditary o Midsommar, que vuelve a meternos de lleno en el mundo fantástico y desasosegante que tan bien conocen.

Al mando de la producción están Andrew Macdonald y Allon Reich quienes ya habían trabajado con el director en Ex Machina, Aniquilación, y en la serie Devs.

DOCTOR STRANGE EN EL MULTIVERSO DE LA LOCURA. Ola de locura, ola de multiversos

A la hora de llevar un personaje del cómic al cine, no es necesario ser un conocedor del noveno arte. Tim Burton, por ejemplo, reconoció ignorar bastante la mitología del Caballero Oscuro antes de dirigir su primera entrega de Batman. Sin embargo, en el caso de Sam Raimi no es sólo que haya sido un lector de viñetas desde su más tierna infancia, es que la propia narrativa del comic está muy arraigada a su puesta en escena.

No se trata únicamente de su trilogía de Spiderman o, previamente, Darkman, que, sin ser una adaptación de un personaje del cómic, sí bebía mucho del género de superhéroes; sino que, en el conjunto de su filmografía, no es difícil encontrar ese aprendizaje de la narrativa secuencial y del tono de las historias a partir del cómic. Por esto, era de esperar que tarde o temprano el cineasta regresara al terreno superheroico, a pesar de que su despedida de la franquicia del arácnido fuera un tanto agridulce.

Resulta llamativo no sólo que este regreso tenga lugar justo después de que su variante del personaje de Spiderman entrara al UCM también a través de las puertas del multiverso, sino que además lo haga con otro personaje creado por la dupla Steve Ditko/ Stan Lee, el Doctor Extraño (ahora recuperado su nombre original, Doctor Strange).

EL MULTIVERSO ESTÁ LOCO, LOCO, LOCO

El concepto del multiverso se ha convertido en la gran apuesta de Marvel para la cuarta fase de su universo compartido. Un universo compartido que se ha vuelto aún más ambicioso y poliédrico a través de la incorporación de las series de televisión de Disney +. No vamos a negar que el concepto de multiverso nos resulta atractivo, aunque también lo vemos farragoso y que puede desvirtuar los aciertos hasta ahora logrados.

La posibilidad de tener variantes alternativas de todo lo visto hasta ahora, de poder recuperar a personajes caídos en la continuidad u ofrecer versiones complementarias de los personajes existentes (o importar a las variantes de otras franquicias, como sucedió en Spiderman. Sin Camino a Casa) puede ser muy enriquecedor. Por otro lado, ya tenemos esa sensación de que no importa lo que les pase a nuestros héroes, hay mil y una variantes deambulando por el multiverso y siempre será sencillo traerlos de vuelta.

Además, el concepto de multiverso es bastante complejo y nos tememos que también existe el riesgo de que Disney lo simplifique a un chascarrillo. Hasta ahora, los tres principales títulos que han lidiado con este concepto (Loki, Spiderman. Sin Camino a Casa y este Doctor Strange en el Multiverso de la Locura) han sido bastante conservadores (personalmente nos seguimos quedando con el tratamiento recibido en Spiderman. Un Nuevo Universo).

CONSTRUYENDO MUNDOS

Lo que está claro es que el UCM se ha expandido y su ratio de crecimiento se ha extrapolado. Esto implica que el estudio debe llevar un control aún más férreo de la continuidad, lo que se traduce en menor libertad creativa para los cineastas. Si ya en el pasado reciente muchos directores se habían quejado de la falta de decisiones con respecto a las películas, a medida que este multiverso se vaya desarrollando, menor control creativo aún van a tener los directores.

Es por esto llamativo el regreso de Sam Raimi, teniendo en cuenta, por un lado, que es un director al que le gusta controlar todo el proceso y, por otro, que precisamente las inferencias de producción fueron las que terminaron socavando su continuidad con Spiderman en el pasado. Entre Raimi y Kevin Feige parece haberse llegado a un término intermedio.

Raimi es consciente de que es un nuevo engranaje dentro de la maquinaria industrial de Marvel Studios, pero sí ha negociado unas condiciones ventajosas para su reincorporación al universo Marvel. Como parte de un todo, la película sirve de pieza de enganche entre lo pasado y lo que está por llegar. Hay muchos elementos que quedan en suspenso de cara a su futuro desarrollo y aspectos en los que Raimi debe mantener el tono y el tipo de espectáculo que Marvel le solicita. Por otro lado, sí existe un recinto cerrado donde el cineasta tiene permitido jugar a su manera con los muñecos que le presta el estudio, desmelenarse y llevar la narración a su terreno.

Lo que resulta curioso es que la variante Raimi que encontramos no es tanto la del Spiderman de 2002, sino más bien cercano al Raimi de Posesión Infernal y el género de terror. No, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura no es una cinta de terror, pero sí se divierte tanteando los límites y aquí podemos encontrar libros malditos, seres del inframundo y hasta algún cadáver andante.

EL MAGO Y LA BRUJA

Como viene siendo habitual, aunque se cuente como una película del Doctor Strange, la cinta es más bien un team-up de dos de los personajes del Universo Marvel, con la salvedad de que en este caso no van a ser aliados, sino contrincantes. El argumento de la cinta es tan relevante para Strange como para la Bruja Escarlata y ambos deben desarrollar en este espacio un importante viaje introspectivo marcado por sus heridas del pasado. De hecho, si bien los acontecimientos pasados experimentado por el protagonista son relevantes, la historia de la película depende mucho más de lo sucedido en Bruja Escarlata y Visión.

Benedict Cumberbatch recupera su papel de Stephen Strange con carisma, habilidad y humor, ofreciendo nuevamente una excelente interpretación, dotando al personaje de un bagaje emocional que adquiere múltiples facetas a medida que se contrasta con sus variantes en otros multiversos. Sin embargo, en nuestra opinión, el personaje estrella de la cinta es Wanda. Nos encontramos ante una Wanda emocionalmente destruida, que ha atravesado una profunda depresión al perder a todos aquellos a los que ha querido y cuyo dolor la conduce a un lado oscuro de su naturaleza, dejándose llevar por la venganza y el odio, aspectos muy bien reflejados en la interpretación de Elizabeth Olsen.

EL OJO DE AGAMOTTO

Sam Raimi coge estos elementos y nos presenta una aventura colorida, imaginativa y repleta de acción y de ritmo. Otros cineastas de Marvel deberían aprender de cómo sintetizar todas la trama y todas las acciones que sucede en esta película y encajarlo todo en un metraje de 126 minutos (contando con las dos escenas postcrédito). El estilo de Raimi sigue siendo barroco y dinámico, con una cámara que se mueve por la acción con soltura y fluidez, arrastrando al espectador por en medio de la acción como si de una montaña rusa se tratara.

El director aprovecha para hacer varios guiños visuales, no sólo a sus propias películas (esos travellings veloces al estilo Posesión Infernal), sino a obras ajenas (espléndida referencia a El Resplandor durante la huida en busca del Libro de Vishanti a mitad de la película). Raimi llega incluso a apuntarse algunas escenas tremendamente originales, como el duelo a encantamientos musicales (es fantástico tener de vuelta a un Danny Elfman en estado de gracia).

La pena es que el principal perjudicado en ese entendimiento entre la parte industrial y la parte artística, el principal afectado es el guion. Existen muchas ideas colisionando, muchos compromisos asumidos, muchos aspectos servidos para agradar al público afín, que acaban provocando un guion repleto de callejones sin salida, flecos sin cerrar, incongruencias varias que, con una película independiente, sin esas deudas adquiridas, no se hubiesen producido.

Esto acaba afectando a uno de los momentos, a priori, más atractivos de la película, la presentación de los Illuminati. El gran momento fan service de la película acaba desembocando uno de los tramos más ridículos e incoherentes de la cinta.

CONJURO FINAL

Pese a sus irregularidades, a nosotros Doctor Strange en el Multiverso de la Locura nos ha parecido una cinta tremendamente entretenida. Quien busque una película Marvel la va a encontrar y con un buen listón; quien quiera ver una película de Sam Raimi, la sabrá reconocer como tal, aunque para llegar a esa hibridación se hayan tenido que hacer muchas concesiones por el camino.

LA SEMILLA DEL DIABLO: ¿Qué pasó con el bebé de Rosemary?

El 12 de junio de 1968, hace 54 años, tenía lugar en Nueva York la première de La semilla del diablo, de Roman Polanski. El filme llegaba a los cines españoles en febrero del 69, y supuso la primera nominación al Óscar para el cineasta polaco, al mejor guion adaptado, basado en la novela de Ira Levin. Ruth Gordon recogió el premio de la Academia de Hollywood a la mejor actriz de reparto, mientras que la protagonista, Mia Farrow, no logró ser candidata.

La semilla del diablo está en todas las listas de mejores películas de terror de todos los tiempos, está considerada una de las mejores cintas de suspense y “cultural, histórica y estéticamente significativa” por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Cuenta la historia de una joven pareja, Rosemary Woodhouse, ama de casa, y Guy, actor de teatro, quienes desean tener un bebé, cuando se trasladan a un apartamento de la Casa Bramford, un antiguo edificio en Nueva York que atesora leyendas oscuras relacionadas con sus residentes. Junto al magnífico thriller psicológico Repulsión (1965) y El quimérico inquilino, de 1976, La semilla del diablo conforma la “Trilogía del apartamento” de Polanski, en las que la acción y el suspense se desarrollan principalmente en interiores. El fabuloso edificio Dakota, ubicado en la parte alta del Westside, en Manhattan, fue escogido para convertirse en la ficticia Casa Bramford del filme, pese a que no se logró permiso para rodar en su interior. El histórico inmueble sería testigo del asesinato, años más tarde, de uno de sus famosos residentes, John Lennon.

La semilla del diablo sería el quinto largometraje de Polanski, primero en rodar en Estados Unidos, tras su ópera prima El cuchillo en el agua (1962, candidata al Óscar a la mejor película de habla no inglesa); la mencionada Repulsión, con Catherine Deneuve, que tuvo su estreno en Cannes; Callejón sin salida (1966), mezcla de cine noir y humor negro con la que logró el Oso de Oro de Berlín; y la comedia de terror El baile de los vampiros (1968), su primer filme en color.

Con 23 años, Mia Farrow estrenó La semilla del diablo.
Con 23 años, Mia Farrow estrenó La semilla del diablo.

La historia del bebé de Rosemary juega con el relato, desde el punto de vista materno, de la concepción y el nacimiento del Anticristo y de la cordura de la protagonista. Para este papel central, Roman Polanski ha contado que en la lectura de la novela se imaginó a una chica robusta, física y mentalmente, y pensó en la actriz Tuesday Weld para su interpretación, quien en 1960 había logrado un Globo de oro a mejor actriz revelación, por sus numerosas y destacadas apariciones en cine y televisión. Sin embargo, el productor ejecutivo de Paramount Pictures Robert Evans consideró contar con una intérprete más popular y la seleccionada fue Mia Farrow, no tanto por su trayectoria, como por su papel en la serie de televisión Peyton Place y su reciente matrimonio con Frank Sinatra (de quien se separaría durante la filmación de La semilla del diablo). Para interpretar el papel de su marido, Guy Woodhouse, se eligió a John Cassavetes, después de valorar como primeras opciones a Robert Redford y Jack Nicholson.

¿Qué pasó con el bebé de Rosemary?

En 1976 se estrenó en Estados Unidos un fallido telefilme titulado ¿Qué pasó con el bebé de Rosemary?, en el que se retomaba la historia y algunos personajes de la novela de Ira Levin. Ruth Gordon repitió en el papel de la excéntrica y entrometida vecina Minnie Castevet, mientras que Patty Duke (Óscar a la mejor actriz por El milagro de Ana Sullivan), interpretó el papel de la señora Woodhouse. Esta secuela fue dirigida por Sam O’Steen, montador del filme original y otras de Polanski como Chinatown o Frenético, además de otros clásicos como El graduado o ¿Quién teme a Virginia Woolf?, de Mike Nichols. Por otro lado, en 2014 NBC lanzó una miniserie protagonizada por Zoe Saldana en la piel de Rosemary en una nueva versión de la novela de Ira Levin, rodada en París bajo la dirección de la cineasta polaca Agnieszka Holland, responsable de la aclamada Europa Europa (1990).

El Aula de la Cine de la ULL ofrece LA SEMILLA DEL DIABLO

La semilla del diablo podrá verse este miércoles, 8 de junio, en pantalla grande, en Multicines Tenerife, en el marco del ciclo ‘El nuevo Hollywood’, del Aula de Cine de la Universidad de La Laguna, como título representativo del cine de terror que se gestó dentro del movimiento cinematográfico estadounidense que se desarrolló desde mediados de la década de los 60 hasta principios de los 80 y modernizó la producción de cine que se realizaba en Hollywood.

El cine fantástico de CANNES 2022

El género fantástico no es que se prodigue precisamente en el devenir de la programación Festival de Festivales. Sin embargo, la 75 edición del Festival de Cine de Cannes, ha contribuido al estreno y difusión de algunos filmes que pronto estarán masivamente en las carteleras del mundo, contribuyendo a expandir universos y premisas de género. Para no ser un evento dedicado al género Fantástico, como lo son el Festival de Cine Fantástico de Cataluña, o el Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera, Cannes pareció Sitges el primer día de andadura.

COUPEZ!, película inaugural

La película proyectada en el Grand Theatre Lumière, sala que alberga la gala de apertura, fue, nada menos, que Coupez! (Final Cut, Francia, 2022), el nuevo filme de Michel Hazanavicius. Constituye un remake como sabemos, de un filme japonés reciente de subgénero zombie. Terminada la gala, la prestigiosa sala de cine se llenó hasta la última butaca para observar las hordas incontroladas de zombies, gore y risas, orquestadas por Hazanavicius.

El director Michel Hazanavicius y los protagonistas de Coupez!, en la inauguración de Cannes 2022.
El director Michel Hazanavicius y los protagonistas de Coupez!, en la inauguración de Cannes 2022.

David Cronenberg regresa a Cannes

La segunda y tercera aportación del Fantástico a la 75 edición del Festival de Cine de Cannes fueron los más recientes trabajos de dos veteranos cineastas que comenzaron sus respectivas andaduras en los años 70. Actualmente, cumplidos sobradamente los 70 años, ambos están viviendo auténticas segundas juventudes en términos de creatividad e ilusión y energía a la hora de abordar proyectos.

Tras una década emprendiendo aventuras fílmicas de corte más realistas, el realizador canadiense David Cronenberg entrega en esta edición del festival, un filme en la línea transitada desde sus comienzos, y por la que se ha convertido en leyenda del género. Crimes of The Future, mismo título que uno de sus primeros cortometrajes, aparece claramente emparentada con aquellos filmes que tratan de carne humana en fusión con la tecnología.

Rodaje de Crimes of the future, de David Cronenberg.
Rodaje de Crimes of the future, de David Cronenberg.

Su debut en el largo, Vinieron de dentro de… (They Came from within, Canadá 1975), pero también con Videodrome (Canadá, 1983), La Mosca (The Fly, 1986), Inseparables (Dead Ringers, 1988), Crash (Canadá, 1996), o Existenz (Canadá, 1999) abordan esta temática. Se le ha criticado a Cronenberg que ha hecho la misma película de siempre. Sería como criticar a Howard Hawks por haber hecho Río Bravo, El Dorado y Río Lobo por el hecho de que repitan premisas. ¿Cuántas veces ha filmado Paul Schrader el final de Le Pickpocket, de Robert Bresson? Al menos en American Gigoló, Posibilidad de Escape y El Contador de Cartas. Es lógico que determinados cineastas con personalidades fílmicas muy fuertes, encuentren ciertos lugares comunes.

Crimes of the future, de David Cronenberg.
Crimes of the future, de David Cronenberg.

George Miller presenta THREE THOUSAND YEARS OF LONGING

Por su parte, la legenda del cine George Miller después de su atronador regreso con Mad Max: Fury Road (EEUU-Australia, 2015), un tardío, pero definitivamente estimulante retorno a la saga que lo encumbró desde sus inicios, regresa a Cannes. Three Thousand years of Longing es el motivo. Un filme inolvidable, que navega maravillosa y equilibradamente entre la realidad y la fantasía, la de descubrimiento de nuevos mundos y reinos exóticos y nuevas historias que merecen ser contadas. Miller al contrario de Cronenberg es un realizador que rara vez ha abandonado el género fantástico en su carrera.

George Miller en la rueda de prensa de Three thousand years of longing, en Cannes 2022.
George Miller en la rueda de prensa de Three thousand years of longing, en Cannes 2022.

THE LAIR, de Neil Marshall

Durante el transcurso del festival, en el Marché du film, ese centro neurálgico de la parte financiera del audiovisual, que transcurre paralelamente al Festival, en la planta -1 del Palacio de Congresos y Festivales, lugar donde se cierran acuerdos de producción de filmes, de venta de derechos de exhibición, etc. el realizador Neil Marshall exhibió con vistas a la distribución, su más reciente filme The Lair. Un filme, protagonizado por la actriz británica Charlotte Kirk, cuyo teaser pudo verse en el Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera 2021 en exclusiva mundial, edición que contó con la presencia de Marshall y de Kirk. Promete un trasgresor cruce entre un filme de guerra en Afganistán, con criatura monstruosa en el camino, a la manera de Predator, el clásico de John McTiernan.

Rodaje de The Lair, de Neil Marshall.
Rodaje de The Lair, de Neil Marshall.

MEN, de Alex Garland

Con criaturas monstruosas perturbadoras bajo las facciones de un mismo actor (Rory Kinnear), en claro mestizaje del terror con el género fantástico, ha podido verse igualmente Men, el tercer filme de Alex Garland. Recordaremos que Garland comenzó como guionista para Danny Boyle en filmes como 28 días después, o Sunshine, iniciando carrera como realizador con las irregulares, pero estimulantes, Ex Machina (Reino Unido, 2014) y Aniquilación (Annihilation, Reino Unido, 2018) y que lleva ya tres filmes en el género.

Men, de Alex Garland.
Men, de Alex Garland.

En definitiva, el festival que marca tendencia en lo que veremos en lo que queda de año, ha exhibido al menos cinco joyas enmarcadas en el fantástico, cuatro programadas y una quinta a los estrictos efectos y fines financieros, pero de la que pronto tendremos noticias. Un realizador francés internacional, dos veteranos en segunda juventud y dos jóvenes realizadores, todos ellos con muchas historias que narrar aún.

Pantallafrenia, sesiones dobles de cine de terror en la Sala Berlanga de Madrid

La Fundación SGAE ha organizado del 31 de mayo al 4 de junio el ciclo de cine de terror Pantallafrenia, una muestra con algunos de los títulos más recientes del género de terror español en sesión doble, a las 19 horas y 21 horas, que acogerá la Sala Berlanga (C/Andrés Mellado, 53. Madrid). Entradas a la venta en taquilla y en entradas.com, a un precio de 3,50 €.

Pantallafrenia ofrecerá la oportunidad al espectador de encontrar tanto creaciones de aliento clásico y fantasmal como No dormirás de Gustavo Hernández; como apuestas por el thriller de aroma independiente que encontramos en La pasajera de Raúl Cerezo y Fernando González; la inspiración en la más aterradora realidad, emanada de la crónica negra periodística con títulos como La vampira de Barcelona de Lluís Danés; o la vuelta de tuerca zombie a la memoria histórica, entre el horror y el sarcasmo, de Malnazidos de Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro.

Además, la expresión radical del cine de autor estará presente con Veneciafrenia, donde Álex de la Iglesia, como siempre, expresa sus rasgos creadores a través de su empatía por un género tan estremecedor como maravilloso.

Programación de Pantallafrenia

La muestra arrancará el 31 de mayo, a las 19:00 horas, con la proyección de La pasajera, peculiar road movie donde los ocupantes de una furgoneta que transporta a una excursionista herida deben evitar sentarse a su lado durante el viaje. Ese mismo día (21 horas), será la ocasión para disfrutar con La vampira de Barcelona, multipremiada creación de Lluís Danés (cinco Premios Gaudí en 2020, incluyendo Mejor película, y el Premio del Público del Festival de Sitges en ese mismo año). Ambientada en la desaparición de la hija de una familia rica de la Barcelona de principios de siglo XX, será un periodista el que se adentre en el Raval para descubrir la verdad de los crímenes que se atribuyen a “la vampira” del popular barrio.

Al día siguiente (1 de junio; 19 horas), los espectadores podrán disfrutar con la coproducción No dormirás, del cineasta uruguayo Gustavo Hernández; thriller sobrenatural protagonizado por la actriz Belén Rueda y Natalia de Molina. El escenario: un hospital psiquiátrico abandonado, donde un grupo de teatro vanguardista experimenta con el insomnio para la preparación del montaje de una obra creada 20 años atrás por un grupo de pacientes.

Los seguidores de Álex de la Iglesia tienen una cita el viernes 3 de junio (19 horas) y el sábado 4 de junio (21 horas) para ver Veneciafrenia, un filme de terror facturado el pasado año 2021. Con guion de Jorge Guerricaechevarría y del propio director, la música de Roque Baños contribuye a crear la atmósfera de terror apropiada para disfrutar esta película. Venecia y los turistas que la visitan en masa son el telón de fondo de esta historia que empieza siendo un viaje de ocio para convertirse en una historia de supervivencia.

Todo ciclo de cine de terror que se precie tiene que incluir una película de zombies. En este caso, esa cuota la cubre Malnazidos, thriller fantástico que podrá verse el 3 de junio (viernes, 21 horas) y el 4 de junio (sábado, 19 horas). Protagonizada por Aura Garrido y Luis Calleja, revisa la memoria histórica y la Guerra Civil española desde una original perspectiva: la de los muertos vivientes.

Acerca del ciclo

El cine de género fantástico, cuya tradición en nuestra cultura siempre ha tenido orígenes e identidades inciertos y controvertidos, ha reproducido modelos foráneos, pero los ha integrado de modo tan hábil en las últimas décadas, que no solo constituye un formato de calidades contrastadas (que cada vez atrae más a los nuevos realizadores), sino que cuenta con un discurso netamente apropiado para reflejar nuestra intrahistoria, e incluso nuestra historia.

Pantallafrenia
Pantallafrenia

CANNES 2022: MEN, de Alex Garland. Criaturas acosadoras en la campiña inglesa

La Sala Theatre Palais Croissette situada en la calle R. F. Amouretti, perpendicular a la avenida principal del Festival, junto al JW Marriot Casino Des Princes, sede de la Societé des Realisateurs (SRF) albergó una sorpresa la tarde del 27 de mayo de 2022 para los amantes del género Fantástico y de Terror: Men, lo nuevo de Alex Garland.

Harper (Jesse Buckley) es una joven londinense que acaba de vivir un suceso traumático. Su marido James (Paapa Essiedu), manipulador emocional, controlador (es de los que revisa el teléfono móvil de su pareja) y finalmente maltratador (le propina un puñetazo a la joven que motiva que lo expulse de su casa), fallece cayendo por accidente o suicidio (nunca lo sabrá) desde la azotea del edificio donde viven, precipitándose por delante de la terraza a la vista de la joven, para destrozarse completamente en la caída quedando empalado en unas verjas de la entrada del inmueble.

Jessie Buckley y Paapa Essiedu en Men, de Alex Garland.
Jessie Buckley y Paapa Essiedu en Men, de Alex Garland.

(Atención: spoilers)

Como consecuencia de lo vivido, y precisamente para tratar de superar tan desagradable relación y vivencias, por consejo de su amiga Riley (Gayle Rankin), Harper decide tomar unos días de vacaciones a cuatro horas de distancia de Londres en coche, con destino a una casa rural de ensueño con todas las comodidades imaginables.

Ya el director Sam Peckinpah nos dejaba claro en su filme Perros de Paja (Straw Dogs, EEUU, Reino Unido, 1971) que igual la campiña inglesa y sus rústicos habitantes no constituían el marco incomparable que debían ser.

Por su parte, el realizador Neil Marshall también nos advirtió sobradamente en El Descenso (The Descent, Reino Unido, 2005), que un encuentro con la naturaleza para solventar traumas recientes no era precisamente la más brillante de las ideas. Todo parece ir de perlas para la joven.

Es verdad que el casero (Roy Kinnear) es un rústico un poco extravagante, bastante curioso y burlón, pero una vez le ha hecho el recorrido por la propiedad a la joven y se ha ido de la casa, todo está bajo el control de Harper. Sin embargo, pronto empiezan los problemas.

Un bucólico paseo por el campo, entre hermosos parajes de diversos contrastes, con predominio de diversas tonalidades de verde, entre árboles, cañadas, un túnel que reproduce el eco de las voces de un modo peculiar, y una suave lluvia, se convierte en toda una incomodidad cuando entra en escena a lo lejos cierto personaje masculino (nuevamente Roy Kinnear). Un hombre completamente desnudo que la observa detenidamente y comienza a seguirla. Pronto tendrá que llamar a la policía pues el hombre llega hasta las inmediaciones de la casa intentando incluso entrar. Harper advertirá cierta familiaridad entre el casero, el acosador desnudo, el cura del pueblo (que justifica que un hombre pegue a su mujer de vez en cuando), un policía (que le dice que ha tenido que soltar al acosador por falta de evidencias) y un joven que quiere jugar con ella a Hide and Seek y que no se toma demasiado bien la negativa de la joven. Lo que comenzó con un tono un tanto hostil y un incómodo Stoker o acosador, se convierte en un asedio a la casa rural de dimensiones fantasmagóricas y terroríficas que al mismo tiempo constituye un enfrentamiento con los propios miedos y demonios de la protagonista.

Tercer filme de Alex Garland

El tercer filme del escritor, guionista, productor y realizador británico Alex Garland vuelve a enmarcarse en el terreno de lo Fantástico, donde parece encontrarse muy cómodo. Sus dos filmes anteriores Ex Machina (Reino Unido, 2014) y Aniquilación (Annihilation, Reino Unido, 2018) eran dos filmes de ciencia ficción pura y dura.

Además, sus guiones para otros realizadores se enmarcan igualmente en tales territorios. Suyos son los libretos de 28 días después (28 Days Later, Reino Unido, 2002), de Danny Boyle, Sunshine (Reino Unido, 2007), de Danny Boyle, o Dredd (Reino Unido-EEUU, 2012), de Pete Travis.

En el caso de Men, Garland prefiere, de un modo similar al de George Miller en su reciente Three Thousand Years of Longing, que también ha podido ser vista en Cannes 2022, contar una historia de fantasía lo más anclada posible en la realidad, de modo que los elementos fantásticos vayan entrando en la narración de un modo natural.

El resultado es un filme competente a nivel visual, que en el terreno del guion juega con la metáfora del acoso y el amor posesivo, tendiendo al exceso en su tramo final, absolutamente surrealista.

Una película valiente, osada, que reposa en las estupendas interpretaciones de sus dos actores principales, la mencionada Jesse Buckley y Rory Kinnear, el cual asume siete personajes, interpretados maravillosamente por este versátil actor con la idiosincrasia que cada personaje requiere.

A Jesse Buckley, actriz y cantante irlandesa, la hemos podido ver previamente en las series Chernobyl (HBO, 2019) y la tercera temporada de Fargo (Showtime, 2020), así como interpretando a la Reina Victoria en el filme Las Aventuras del Doctor Dolittle (The Adventures of Doctor Dolittle, EEUU, 2019), de Stephen Gaghan.

Men, de Alex Garland.
Rory Kinnear en Men, de Alex Garland.

Por su parte, Rory Michael Kinnear es un sólido actor británico, que ha trabajado nada menos que en la Royal Shakespeare Company o en The Royal National Theatre. En Televisión destaca su composición de la criatura de Frankenstein en la serie Penny Dreadful (Showtime, 2014-2016), y en el cine hemos podido verle recientemente en el último filme de James Bond de la etapa Daniel Craig Sin Tiempo Para Morir (No Time To Die, Reino Unido, 2021), de Cary Fukunaga.