SITGES anuncia dos nuevos premiados de lujo: Geoffrey Rush y Alexandre Aja

El actor Geoffrey Rush, mejor conocido como el capitán Barbossa en la saga Piratas del Caribe, será galardonado con el Gran Premi Honorífic de esta edición del 57º Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que se celebrará del 3 al 13 de octubre. Ganador de un Oscar al Mejor Actor por Shine y dos BAFTAs al Mejor Actor Secundario por El discurso del rey y Elizabeth: La edad de oro, el intérprete australiano también ha abrazado el cine de género en películas como Dioses de Egipto, Mystery Men o House on Haunted Hill (1999). El actor irá al Festival, donde también se proyectará su última película, The Rule of Jenny Pen, como parte de la Sección Oficial a Competición.

Por otro lado, el cineasta Alexandre Aja recibirá este año el Premi Máquina del Temps. El realizador francés lleva más de dos décadas explorando todas las esquinas del terror, desde el slasher en su celebrado remake de Las colinas tienen ojos hasta las animaladas en Infierno bajo el agua o Piraña 3D. Este año Aja volverá a Sitges, donde su polémica Alta Tensión se llevó tres galardones en 2004, para recibir este reconocimiento y, ya de paso, presentar su última película: Nunca te sueltes (Never Let Go), la cual se encargará de poner el punto y final al Festival.

Los galardones a Geoffrey Rush y Alexandre Aja se suman a los premiados ya anunciados en julio: Mike Flanagan, Nick Frost, Heather Lagenkamp, Ovidio G. Assonitis, Christophe Gans, Fred Dekker y Fabio Testi.

Sitges 2024
Sitges 2024

El documental sobre Jacinto Molina CALL ME PAUL / LLÁMAME PAUL tendrá su estreno en SITGES

La película documental Call me Paul / Llámame Paul, dirigida por Víctor Matellano, con guion coescrito por el cineasta y Ángel Sala, verá la luz en la próxima edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

La historia de Call Me Paul está contada por la actriz inglesa Caroline Munro, quien trabajó con Naschy en El aullido del diablo; el actor norteamericano Jack Taylor, que compartió con él proyectos como Dr. Jekyll y el hombre lobo o La venganza de la momia; el productor Sergio Molina, hijo de Molina/ Naschy y coprotagonista de varias películas suyas como Mi amigo el vagabundo o la propia El aullido del diablo; y el actor de doblaje Héctor Cantolla, quien aquí pone voz a Naschy, tal y como hizo en la mayoría de sus películas.

El noveno largometraje del cineasta Víctor Matellano, en este caso un documental sobre la figura clave del fantástico Paul Naschy, tendrá así su estreno en Sitges. Justo se produce este anuncio en el mes en el que Naschy hubiese cumplido noventa años.

Call Me Paul / Llámame Paul indaga en la personalidad y el carácter creativo del mítico cineasta madrileño Jacinto Molina, quien con el pseudónimo de Paul Naschy, se convirtió en una figura fundamental del cine fantástico mundial, primero como guionista y actor, y después también como director.

Rodada en inglés y español, en Reino Unido y España, cuenta con montaje de Abián Molina, fotografía de David Cortázar, sonido de Manuel Cora, vestuario de Marta Fenollar, ayudantía de dirección de Felipe Arguello y música de Javier de la Morena.

Tras el paso por el festival de Sitges, Call Me Paul se verá en otros festivales nacionales e internacionales, como el también prestigioso Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna Isla Calavera, estando previsto su estreno comercial para finales de año.

Call me Paul, nuevo documental de Víctor Matellano.
Call me Paul, nuevo documental de Víctor Matellano.

Sinopsis de Call me Paul

Agosto de 1991. El cineasta Jacinto Molina, más conocido como Paul Naschy, está sufriendo un infarto. Mientras que es llevado a quirófano, todos sus recuerdos pasan por su mente como una película. Le vienen a la cabeza buenos y malos momentos, y una película en la que volcó sus filias y sus fobias, El aullido del diablo. Y todos los recuerdos de su niñez que le dejaron impronta en su cine, un claro símbolo de autoría. Mientras, como una ensoñación, un niño es perseguido por un lobo en el bosque…

El cartel del documental es un trabajo del diseñador Daniel Fumero (LimboKids Studio).

Póster de Call me Paul, nuevo documental de Víctor Matellano.
Póster de Call me Paul, nuevo documental de Víctor Matellano. (c) Daniel Fumero

ALIENS VS. PREDATOR y ALIEN: EARTH. El futuro de la saga

Fede Álvarez ha colocado un buen tronco de leña al fuego de los rumores sobre la franquicia cuando después del estreno de Alien: Romulus ha revelado que le gustaría codirigir con Dan Trachtenberg, director de Prey (EEUU, 2022) (el quinto filme de la franquicia sobre las horripilantes criaturas cazadoras, ambientada esta vez en el siglo XVIII y lanzada directamente a streaming por Disney+), un tercer cruce entre los Aliens y los Predators.

Las palabras textuales de Álvarez son: “Tal vez sea algo que tengo que codirigir con mi amigo Dan…”, (Dan Tratchenberg) “…Quizás deberíamos hacer como hicieron Tarantino y Robert Rodríguez con Abierto hasta el amanecer. Yo dirigiré la mitad y él dirigirá la otra mitad…”.

Recordemos que el cruce de los Aliens y los Predators tuvo lugar en el mundo de la viñeta de manera bastante afortunada, con unas historias realmente atractivas, no así en su traslación al cine. Alien vs. Predator (AVP, EEUU, 2004), de Paul W.S. Anderson y Alien vs. Predator 2 (Alien Vs Predator Requiem, EEUU, 2007), de Colin Strause y Greg Strause, se construyeron en parámetros de serie B, sin el menor relieve de personajes, y sin alma, pareciendo en ambos casos una plasmación de videojuego que filmes en sí. Ambos dieron más de 100 millones de dólares, 170 y 130 respectivamente. Habrá que ver si Álvarez y Trachtenberg, primero, se hacen cargo del siguiente filme de esa franquicia conjunta, o si Álvarez se refería a otro tipo de film, y luego, ver que son capaces de hacer con ella.

Alien: Earth

La plataforma Disney+ estrenará en 2025 su serie de televisión, Alien: Earth, producción FX, con los créditos de Ridley Scott y Walter Hill, en la producción, serie que será desarrollada por un showrunner de auténtico lujo, Noah Hawley, cuyas credenciales, excelentes, aparecen vinculadas a la extensión del universo del filme de los hermanos Coen, Fargo (ídem, 1995), serie que ya posee la friolera de 5 temporadas.

El planteamiento de Hawley, que lleva en desarrollo desde 2020, como el de Álvarez, constituye otro canto de amor a los dos primeros filmes, de 1979 y 1986. Hawley, admirador del trabajo inicial de Scott, evita en su serie el origen de la criatura xeromórfica como arma biológica creada por “Los Ingenieros”, de tecnología avanzada que aparece perfilada y desarrollada en Prometheus y Alien: Covenant.

Ha declarado que, para él, la criatura Alien es, como dejaba claro el desarrollo de la seminal saga, un producto biológico de millones de años de evolución, y su serie va a estar trufada de aquella tecnología retro futurista de los filmes de Ridley Scott y James Cameron fundacionales de la saga.

La trama en Alien: Earth, la serie, transcurre, por vez primera, en el planeta Tierra, antes incluso que los hechos narrados en Prometheus, hasta ahora los comienzos cronológicos de la saga. Es más, se anuncia que, dentro del relato de la serie, lo expuesto en los filmes de 2012 y 2017, se va a eludir por completo, y se va a acudir, como en Alien: Romulus, a la criatura en su forma más pura, como deja claro el teaser que ya circula.

La nave espacial USC SS Maginot, propiedad de la entidad mercantil Weyland Yutani porta docenas de huevos de la criatura Alien, que esta vez no van a tener el acotado y claustrofóbico marco de una nave, una estación o de una prisión en el espacio. El USC SS Maginot se estrella en la ciudad de Prodigy, controlada por la corporación del mismo nombre. La catástrofe es monumental: el impacto masivo produce el destrozo de gran parte del casco urbano, penetra en los niveles más bajos y profundos de la ciudad, inutiliza el metro, así como los barrios más humildes y determinadas secciones subterráneas pobladas por millones de personas de bajo estrato social. El inmediato anuncio por parte de Weyland Yutani de reparar el daño e indemnizar a los supervivientes y familias de los fallecidos, despierta suspicacias desde la corporación rival.

La lucha de clases vista en los dos filmes iniciales, ese toque referido de “camioneros en el espacio” del primer filme, y el del retrato de aquellos que son enviados por las grandes corporaciones para “realizar el trabajo sucio” del filme de James Cameron, prevalece en una historia de supervivencia y de la denuncia de desigualdades, donde está en juego, no sólo la supervivencia de unos pocos, sino la propia existencia de la humanidad.

Reparto de Alien: Earth

En el reparto de Alien: Earth aparecerán rostros como los de Sidney Chandler, que interpreta a Wendy, la protagonista, la heroína, siguiendo la tradición, Kit Young, Sandra Yi Sencindiver, Essie Davis, Alex Lawther, Samuel Blenkin y Timothy Olyphant como el androide Kirsh, mentor de Wendy.

Resulta evidente que Disney+ no va a dejar dormir una franquicia tan rentable, en esa dinámica de explotación de todas las posibilidades que sus activos (Pixar, Marvel, Lucasfilm…) encierran. Seguiremos hablando de la franquicia Alien.

UNA CARTOGRAFÍA DE LA SAGA ALIEN. DE NOSTROMO A ROMULUS

1. LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

2. EL REGRESO DE SCOTT A LA SAGA. DE LA NAVE CIENTÍFICA PROMETHEUS A LA NAVE COLONIAL COVENANT

3. ORÍGENES DE LA SAGA ALIEN. DE LA NOSTROMO AL PLANETA PRISIÓN FIORINA FURY 151. LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS.

4. ALIEN ROMULUS. ATAJO DE MOCOSOS EN LA ESTACIÓN ROMULO Y REMO

5. EL FUTURO DE LA SAGA. ALIENS VS PREDATOR Y ALIEN: EARTH

STEVEN SODERBERGH abrirá SITGES con su nueva película, PRESENCE

La 57ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya dará el pistoletazo de salida con un invitado de lujo. La película inaugural será Presence, lo nuevo del ganador de la Palma de Oro y del Oscar Steven Soderbergh.

El polifacético director estadounidense, responsable de títulos como Ocean’s Eleven, Contagio, Sexo, mentiras y cintas de vídeo, Traffic o Solaris, entre muchos otros, presentará en el festival su nuevo largometraje, un intrigante relato sobre una familia acechada por una misteriosa presencia.

Tras su éxito en la última edición del festival de Sundance y Toronto, Presence será presentada en Sitges con la presencia (nunca mejor dicho) de su director. La cita es el jueves 3 de octubre.

Sinopsis de Presence

Rebekah (Lucy Liu), su marido (Chris Sullivan) y sus hijos comienzan a experimentar fenómenos inexplicables tras mudarse a su nueva casa. Las extrañas presencias que se manifiestan a su alrededor les harán cruzar la delgada línea entre la realidad y la percepción.

Nunca te sueltes, de Alexandre Aja.
Nunca te sueltes, de Alexandre Aja.

Película de clausura

Por otro lado, el sábado 12 de octubre Nunca te sueltes (Never Let Go) de Alexandre Aja será la película de clausura. Un cuento sobrenatural en una cabaña en el bosque protagonizado por Halle Berry.

ALIEN: ROMULUS: Atajo de mocosos en la estación Rómulo y Remo

Llegamos a 2024. Año de estreno de Alien: Romulus. Se opta por concebir un filme que guarda cierta continuidad con el filme original de 1979 y que encaja tanto temporal como conceptualmente, entre éste y el de 1986.

Fede Álvarez con su guionista habitual Rodo Sayagues, han escrito el texto del nuevo filme de la franquicia. El resultado es alarmantemente desigual, aunque entretenido, un poco pobre, aunque ingenioso en el trazado de las reminiscencias a otros filmes de la saga, pero demasiado referencial.

Alien: Romulus comienza de un modo impactante. Los restos en el espacio de la nave Nostromo. El fósil del Alien en el espacio que lanzó Ripley, es recuperado por una nave que se ha dirigido al cuadrante del espacio donde orbitan los restos de la nave de nombre conradiano. Incorpora este filme algunas ideas de interés: un grupo de jóvenes parias desencantados en un implacable mundo de explotación colonial, denominado Jackson, un planeta que podría ser uno de los mundos donde se enviaba a los Replicantes en Blade Runner (ídem, 1982), de Ridley Scott.

Jackson está gobernado y dominado, como no, por la entidad Weyland Yutani que explota a los colonos, prolongando voluntaria y deliberadamente los tiempos de duración de los contratos de trabajo a voluntad, incumpliendo las normas contractuales más elementales. Sabedores de que existe una nave fletada y abandonada en la órbita de la colonia, los jóvenes protagonistas deciden abordarla con la Corbellan, su vehículo espacial, con el propósito de recoger combustible y navegar hacia Yuaga 6, una especie de “tierra prometida” dotada de mejores oportunidades, para lo que necesitan sumirse en un crio sueño de 7 largos años.

La idea de un grupo de jóvenes sin futuro cierto, expertos en tecnología, que buscan una mejor oportunidad y deciden robar a la compañía para escapar de la explotación de la misma, está desarrollada de un modo realmente atractivo. El pequeño inconveniente con el que los jóvenes no cuentan es, primero que la supuesta nave en el espacio que pretenden robar, no es una nave, es la Estación Rómulo y Remo, y su interior está infestado de material clasificado: las famosas criaturas Xenomorfas, deseosas de recuperar el tiempo perdido en el espacio.

Alien: Romulus © 2024 20th Century Studios
Alien: Romulus © 2024 20th Century Studios

Reparto

La actriz Cailee Spaeny, vista recientemente en dos filmes espléndidos como son Priscilla (EEUU, 2023), de Sofia Coppola y Civil War (EEUU, 2024), de Alex Garland, encabeza el reparto interpretando a la joven colona Marie Rain Carradine. Ha perdido a sus padres en las minas y solo tiene en el mundo a Andy (David Jonsson), a quien llama su hermano, un sintético provisto de una sola directriz instaurada por el padre de la joven: hacer siempre lo mejor para Rain.

Cuando Tyler (Archie Renaux), su hermana Kay (Isabella Merced), su primo Bjorn (Spike Fearn) y Navarro (Aileen Ju) le piden a Rain que participe en el robo de equipo sofisticado en el interior de lo que consideran una nave a la deriva, para escapar de Jackson (realmente involucran a la joven porque Andy al ser una inteligencia artificial podría burlar fácilmente las autorizaciones necesarias para abrir compuertas y accesos de seguridad en cualquier nave espacial), a la joven no le quedará más remedio que tomar el relevo de heroínas frente al alienígena más famoso de la historia. Es decir, Rain tomará la antorcha de Sigourney Weaver, Sanaa Lathan, Reyko Aylesworth, Noomi Rapace o Katherine Waterston en propuestas anteriores cuando las cosas se desmadren.

El filme constituye las dos horas que transcurren entre el planteamiento de la trama y la llegada de jóvenes llegan a la estación Romulo y Remo, y en concreto a la sección Romulus, y la huida desesperada de los supervivientes a la Corbellan, la misma nave de reducidas dimensiones en la que llegaron, antes de que la estación colisione o se estrelle contra los anillos del planeta y se destruya, escapando al mismo tiempo de las criaturas monstruosas ya conocidas.

Álvarez emplea un recurso poco utilizado en la saga, como es la propia criatura Facehugger, ese amasijo de patas que se adhiere al rostro del huésped y le introduce la criatura que estallará en el pecho. La propia criatura en sí aparecía en otros filmes, pero siempre tan sólo una de ellas y para proporcionar un susto puntual. En esta ocasión, aparece, pero en un número considerable, y ampliando sus posibilidades al atacar en horda a los jóvenes protagonistas; y en una secuencia se dice que no pueden ver, sino que se guían por el calor que desprenden los cuerpos de sus víctimas.

Otra idea interesante es esa “purga gravitacional” que lleva a cabo la estación, por la cual se termina transitoriamente con la gravedad cero; o la situación de suspense motivada por la necesidad del cambio de credenciales del sintético de a bordo, destrozado en el suelo de la nave, al cerebro de Andy (éste necesita un reseteo de unos minutos, durante una situación de tensión, ante el nuevo disco de información en su cerebro), para salir de la cámara donde dos personajes quedan encerrados con los bichejos abraza rostros. El sintético de la estación, oficial Rook, pertenece a la misma serie que Ash, pues tiene sus mismas facciones (el rostro del fallecido actor Ian Holm en 1979 implantado digitalmente, obviamente), velando siniestramente por los intereses de la compañía, proporcionando a Andy un cambio de directriz en tal sentido, en un momento determinado, para complicar aún más la trama.

Alien: Romulus © 2024 20th Century Studios
Alien: Romulus © 2024 20th Century Studios

No falta la referencia al patógeno de Prometheus en un intento de conciliar este filme con los dos de Ridley Scott estrenados en 2012 y 2017, respectivamente. Scott coproduce a través de Scott Free, su productora.

Alien: Romulus poco aporta realmente a la franquicia. Siendo un filme entretenido, no deja de constituir un “fan service” de principio a fin. Ciertas situaciones de los personajes, determinadas posiciones de la cámara recordando planos y secuencias legendarias, los créditos iniciales con el mismo molde de letras que el filme de 1979, ciertas referencias sonoras (las balas de las ametralladoras con el sonido igual a las que aparecen en el filme de James Cameron disparadas por los marines y por Ripley), o expresiones de los personajes (el mítico: Get away of her, you bitch!) no dejan lugar a la duda de que, en definitiva, es un cúmulo de reminiscencias a los dos primeros filmes de la saga.

Alien: Romulus contiene, por otra parte, algunas incoherencias insalvables, dos en concreto, que dificultan su ensamblaje temporal y narrativo:

  • Primer interrogante. Si 20 años después de los hechos del filme de 1979, se puede viajar tan fácilmente hasta los restos de la nave Nostromo y recuperar el Alien que Ripley lanzó al espacio al final del primer filme ¿por qué no se hace la menor tentativa al respecto 37 años después, es decir, cuando transcurren los hechos del filme de 1986, cuando Ripley blande su inocencia ante la comisión que retira su licencia como piloto, ante la falta de evidencias de su versión de los hechos una vez ella despierta de su criosueño?
  • Segundo interrogante: ¿cómo es posible que los Aliens en todas sus manifestaciones, los facehuggers, los huevos, el Xenomorfo, etc., se encuentren en una estación espacial, que tiene una sección dotada con todas las innovaciones científicas, y la misma esté abandonada en la órbita de la colonia Jackson, sin nadie al mando, con su sintético destrozado, y a punto de ser destrozada por su colisión por los anillos del planeta, cuando todos los filmes de la saga dejan claro que Weyland Yutani está desesperada por utilizar a los alienígenas en su referenciada división de armas biológicas? En los filmes de Scott de 2012 y 2017 incluso vemos a Peter Weyland bajo los rasgos de Guy Pearce, y su particular interés por las referidas criaturas.

Además, la previsibilidad del filme en el segmento final, resulta palpable.

Esquemáticamente es calcado del clímax final del filme original. Rain, ataviada con pantalón corto y camisilla (los tiempos de corrección política no permiten la vestimenta de Ripley directamente en bragas antes de colocarse el traje espacial en el último enfrentamiento con la criatura en el filme original).

A la joven le toca enfrentarse a la criatura nacida del vientre de Kay, más humana que alienígena, en una caracterización que no desentonaría en el filme de Steven Spielberg Mi amigo el gigante (The BFG, EEUU, 2016). Más que miedo da ternura o risa, la criatura final.

Toda la secuencia está, insistimos, armada en la misma estructura del enfrentamiento final en Alien el 8º Pasajero, con la bestia expulsada al espacio incluida. En este caso, con el añadido de que la Corbellan esté a punto de estrellarse contra los anillos del planeta Jackson, cosa que ya ha pasado a esas alturas con la estación espacial. La secuencia es un poco más larga que en el filme de 1979, e intervienen dos personajes más, Kay (dando a luz lo que cree es su hijo, pero realmente no lo es) y Andy, en seguida destrozado por la criatura. Rain transita una y otra vez por los rincones de la nave, incluida la zona de carga por donde, se supone, se va a expulsar a la criatura.

El resultado de Alien: Romulus, en definitiva, es lineal, entretenido, irregular y completamente intrascendente, destacando sin grandes problemas la excelente labor de Cailee Spaney, uno de los nombres del momento en el más reciente cine de su país. El resto de los actores, más allá de mostrar antipatía o ceño fruncido y cara de lamento continuo en el caso de Andy, poco más dan de sí.

UNA CARTOGRAFÍA DE LA SAGA ALIEN. DE NOSTROMO A ROMULUS

1. LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

2. EL REGRESO DE SCOTT A LA SAGA. DE LA NAVE CIENTÍFICA PROMETHEUS A LA NAVE COLONIAL COVENANT

3. ORÍGENES DE LA SAGA ALIEN. DE LA NOSTROMO AL PLANETA PRISIÓN FIORINA FURY 151. LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS.

4. ALIEN ROMULUS. ATAJO DE MOCOSOS EN LA ESTACIÓN ROMULO Y REMO

5. EL FUTURO DE LA SAGA. ALIENS VS PREDATOR Y ALIEN: EARTH

CRÍTICA | EL CUERVO, de Rupert Sanders. Fuera de plano

Hay películas que se convierten en éxitos por capricho de una confluencia de elementos y que, tal vez, fuera de ese momento tan particular en el que fueron estrenadas no hubiesen tenido igual calado. El Cuervo, la película de Alex Proyas de 1994, basada en la novela gráfica de James O’Barr, podría ser un ejemplo de esto. Con un irrisorio presupuesto de 23 millones, a partir de un cómic en blanco y negro, editado por una editorial independiente en Estados Unidos, protagonizada por un actor de películas de serie B o directas a formato doméstico, aupado por el apellido de su padre, y sacando tajada de la moda de superhéroes oscuros marcada por Tim Burton y su Batman de 1989, nada podía presagiar que la película iba a tener el encaje entre el público que tuvo.

CULTO A LA MUERTE

Pero he ahí la confluencia de elementos. El director, Alex Proyas, había ya captado la atención de un sector determinado de espectadores, fans de la ciencia ficción, la fantasía y la estética gótica, con su anterior (y superior) película, Dark City. El director de fotografía escogido, Dariusz Wolski, era un joven profesional llegado del mundo del videoclip y que, gracias a esta película, daría el salto a la liga superior, convirtiéndose en uno de los mejores iluminadores de la actualidad. La película se apoyó en un diseño artístico modesto, pero muy cuidado para respetar la estética gótica del cómic. A esto le añadimos un potente apartado musical, tanto en la tribal partitura de Graeme Revell como en la espléndida selección musical.

Brandon Lee vio en este personaje una profundidad y una tristeza con la que se sintió identificado. Su trágica muerte se vino a sumar al tono fúnebre que arrastraba esta historia, recordemos que la inspiración inicial de James O’Barr vino de la muerte de su prometida por culpa de un conductor borracho. Las circunstancias del violento fallecimiento de Lee hicieron que, en la percepción del público, la conexión entre personaje y actor fuera más estrecha. Todos estos elementos, como decíamos, confluyeron para hacer que una película abocada a una distribución minoritaria y a caer en el olvido, pasara a triunfar en las salas de cine y convertirse en un fenómeno de culto.

HECHIZOS FALLIDOS

Como todo éxito de Hollywood, el siguiente paso era rentabilizar la franquicia. El Cuervo contó con tres secuelas (estrenadas en 1996, 2000 y 2005), a cada cual peor. Hubo también una serie de televisión, de una única temporada, emitida entre 1998 y 1999, y protagonizada por Mark Dacascos, pero también abocada al fracaso. Para ninguno de estos títulos hubo confluencia de astros que influyera en su éxito.

Desde 2008, se empezó a trabajar en un remake de la primera película, por el que pasaron directores como Scott Derrickson, Juan Carlos Fresnadillo o F. Javier Gutiérrez, sin que el proyecto terminara de fructificar. Finalmente, ha sido Rupert Sanders, director de Blancanieves y la Leyenda del Cazador o el live-action de Ghost in the Shell, quien ha llevado a final de trayecto la película, entendemos que con un collage de ideas y diseños heredados.

El Cuervo (c) TriPictures
El Cuervo (c) TriPictures

DE ENTRE LOS MUERTOS

La nueva versión de El Cuervo llega convertida en un amalgama de conceptos, no todos compatibles y donde hay dos posturas principales en conflicto. Una que busca aprovechar el legado de la película de 1994 y otra que busca distanciarse y crear (sin éxito) una identidad y una estética propia. Sanders, si bien en los proyectos que ha tenido previos no ha convencido como director, sí es un realizador elegante, que sabe sacar partido plástico a su planificación. Eso es positivo para una película como ésta.

Desgraciadamente, mientras que tanto el cómic como la película de 1994 eran historias sencillas y directas, dos muertes y una venganza; aquí, se quiere aportar todo un trasfondo psicológico a los personajes, especialmente al protagonista, lo que dilata ad nauseaum la trama. Sanders se toma media hora para presentar la infancia de Eric Draven y su relación de amor con Shelly, mientras que su adaptación postmortem a los poderes de El Cuervo, se extienden hasta el minutos 85 del metraje.

Todo esto, para nada, para llevarnos hasta la casilla de salida del cómic y la película anterior, sin que la pretendida profundidad psicológica de los personajes haya añadido nada salvo tedio. Cuando ya hemos superado la marca de hora y media de duración, por fin, nos reencontramos con el personaje de El Cuervo, por fin la cinta coge con fuerza la acción (ojo, desproporcionada, violenta y gore, eso que tiene la película a su favor).

Pese a todo el empeño impuesto, no hay química entre la pareja protagonista, salvo en los violentos 25 minutos finales, Bill Skarsgård no logra convencer como El Cuervo, entre otras cosas, porque ni siquiera el propio personaje se lo cree. Danny Huston está desaprovechado como villano y, de su larga lista de esbirros, sólo Laura Birn como Marion tiene algo de entidad.

Uno de los grandes méritos de Proyas en 1994 fue darle personalidad a su película. Aquí todos aquellos elementos de interés brillan por su ausencia, dando como resultado una película deslavazada y aburrida.

El Cuervo (c) TriPictures
El Cuervo (c) TriPictures

Sangre española en SITGES 2024

El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Sitges, se ha convertido en el mayor escaparate internacional de cine de género, con el estreno de las producciones más esperadas y con una amplia representación de producción española. Así, más de cincuenta títulos nacionales formarán parte del programa de la 57ª edición del certamen, que tendrá lugar del 3 al 13 de octubre en la localidad catalana, demostrando la vitalidad de nuestro fantaterror.

A las anteriores confirmaciones de Una ballena, de Pablo Hernando; Apocalipsis Z: El principio del fin, de Carles Torrens; o el documental Exorcismo, de Alberto Sedano, se suman a la Sección Oficial Fantàstic a concurso esperadas propuestas.

Daniela Forever

Nacho Vigalondo no podía faltar a la cita con su nuevo y personal trabajo, Daniela Forever, protagonizada por Henry Golding y Beatrice Grannò. La historia de un hombre que decide formar parte de un ensayo clínico para poder controlar sus sueños y conseguir volver a reunirse con su novia fallecida.

Rich Flu

También regresa a la competición oficial de Sitges Galder Gaztelu-Urrutia, tras lograr el premio a la mejor película en 2020 con El Hoyo. Con un reparto de lujo en el que destacan nombres como el de Mary Elizabeth Winstead, Jonah Hauer-King o Timothy Spall, en Rich Flu el director bilbaíno vuelve a explorar los temas de la avaricia, la ambición y la riqueza desmedida.

Luna

Alfonso Cortés-Cavanillas promete dar que hablar con Luna, una propuesta de ciencia ficción con Marian Álvarez, Greta Fernández, Asier Etxeandía y Roberto Álamo.

Bodegón con fantasmas

Cabe también destacar la participación de Enrique Buleo con su ópera prima, Bodegón con fantasmas una prometedora comedia negra coral, con elementos autobiográficos y típicos de la idiosincrasia española avalada por Juan Cavestany.

Estela

En la sección Panorama, el público podrá disfrutar, por un lado, de la coproducción española-mexicana filmada en Jalisco Estela, dirigida por Adrián Araujo, sobre una pareja que decide mudarse a una mansión frente a un lago, en busca de una tranquilidad que les permita convertirse en padres. Sin embargo, su obsesión terminará por atraer el fantasma de una niña que busca una madre.

Historias de Halloween

Además, Kiko Prada estrenará Historias de Halloween, con un gran elenco en el que brillan nombres como Macarena Gómez, Javier Botet, David Pareja o Aida Folch.

Mariposas negras

Cabe además destacar la presencia del cineasta canario, natural de Garachico, David Baute, quien participará en la nueva sección del festival Sitges Collection, con su largometraje de animación Mariposas negras: un relato inspirado por mujeres reales que propone un viaje desde África, el Caribe y Asia hacia un futuro incierto para la humanidad. Migran con motivo de un cambio climático que avanza despiadadamente y cuyas víctimas siempre son los más vulnerables. El largometraje, que cuenta con música escrita por el tinerfeño Diego Navarro, verá la luz en Sitges tras participar en la sección Contrechamp de la pasada edición del Festival de Annecy.

Mariposas Negras, de David Baute.
Mariposas Negras, de David Baute.

Superklaus

En el apartado Sitges Family, también podremos encontrar propuestas españolas y con representación canaria. Así, han anunciado el estreno mundial de Superklaus, de Steve Majaury y Andrea Sebastiá, una coproducción entre España y Canadá que narra una nueva aventura de Papá Noel, en la que al golpearse la cabeza, se cree un superhéroe y se enfrenta a un empresario obsesionado con vender juguetes. Se trata de la primera producción propia de la compañía 3Doubles Producciones, afincada en Tenerife, que también cuenta con Diego Navarro en la composición de la banda sonora.

Superklaus, una comedia familiar de animación y aventuras, dirigida por Andrea Sebastiá y Steven Majaury.
Superklaus, una comedia familiar de animación y aventuras, dirigida por Andrea Sebastiá y Steven Majaury.

Orígenes de la saga ALIEN: De la Nostromo al planeta prisión Fury 151

LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS

Recordemos que, sumergido en sus películas de 2012 y 2017, Ridley Scott logró el veto de Fox de un proyecto emprendido por el cineasta sudafricano Neill Blomkamp, que habría sido una secuela directa de Aliens: el regreso (Aliens, EEUU, 1986), de James Cameron, con Sigourney Weaver y Michael Biehn nuevamente enfrentados a las criaturas más famosas del espacio. Nunca sabremos las reales dimensiones de este proyecto, muy querido por los fans de la saga, en cuanto que han transcendido numerosos términos conceptuales de dicho abordaje principalmente a través de los bocetos publicados por el propio cineasta.

A la hora de retomar la saga es necesario descartar un guion registrado en el Gremio de Guionistas de la costa oeste (WWGA) por parte de los guionistas Walter Hill y David Giler, que escribieron el referido tratamiento durante la pandemia, antes de la muerte del segundo, que tuvo lugar el 19 de diciembre de 2020. Dicho texto fílmico tiene fecha de 13 de marzo de 2020. Walter Hill definió el trabajo de ambos del siguiente modo “…sería contar una historia que asuste y aterrorice a tu cita, patee el culo de un nuevo Xenomorfo, y sea una reflexión sobre el universo de la franquicia de Alien y el destino mismo de la teniente Ripley”. Poco más ha trascendido de ese proyecto.

Venecia, 2022

Las palabras de Sigourney Weaver en el entorno de la Mostra de Venecia de 2022, donde acudió a apoyar el filme de Paul Schrader El Maestro Jardinero, (filme reseñado en el entorno de la Mostra di Venezia de 2022 en tumbaabierta.com) y donde ella misma pronunció un discurso y entregó al cineasta Paul Schrader su merecido León de Oro por toda una carrera, contrastan con la vertidas en el mismo Festival, en su edición de 2024.

En el año 2022 Weaver descarta completamente retomar el personaje de Ripley, ni en el proyecto de Blomkamp, ni en el de Hill y Giler. Dijo en la 79 edición del festival celebrado en la Isla de Lido di Venezia lo siguiente: “No sé, puede que Ripley haya hecho ya su trabajo. Se merece un descanso”. Walter Hill estuvo presente en esa edición del festival con su western El Cazador de Recompensas (Dead for a Dollar, EEUU, 2022) (como  se dio oportuna cuenta en tumbaabierta.com) ¿habrán hablado Hill y Weaver de Alien 5 al pie del Mar Adriático? Entre ambos amigos queda la respuesta a esa información.

Venecia, 2024

El sentido de las palabras de la actriz cambia respecto a las vertidas en 2022. Weaver concede una entrevista para la revista Deadline, publicada el 27 de agosto de 2024. Cuando se le pregunta a propósito de la afirmación hecha por James Cameron de que nadie muere en el género de ciencia ficción, y si es ese el futuro de Ellen Ripley en la gran pantalla, la actriz afirma lo siguiente: “Siento como si ella nunca se ha ido, pero, por otra parte, tengo todavía que leer un guion que me haga decir ‘tengo que hacer esto’. Así, para mí, ella está en esta otra dimensión, por el momento a salvo del Alien. No creo que eso pase, pero no es completamente imposible y ciertamente hay muchos cineastas que se inspiran en el material existente. ¿Cuánto necesita, o cuánto quiere el público realmente ver otra película de Ripley? Realmente no siento esa necesidad, y pienso bastante al respecto, pero si llega a ocurrir, lo consideraría. Ha surgido un montón de veces la posibilidad, pero también he estado ocupada haciendo otras cosas. Ripley se ha ganado su descanso”.

La posibilidad o no de sacar a Ripley de su descanso, no parece del todo imposible, lo cual constituye una buena noticia, que, de ocurrir, se hará claramente con un texto a la altura de las expectativas. Veremos.

Aliens: El regreso
Aliens: El regreso

Los orígenes

Pero retrocedamos en el tiempo para explorar los orígenes, no de la criatura, sino de los primeros tres filmes, que es la respuesta al porqué hasta la fecha ha sido imposible visualizar un filme que si quiera iguale en calidad a cualquiera de los tres primeros filmes de la franquicia. El origen de la saga hay que encontrarlo hacia la mitad de la década de los 70 del siglo XX.

Dan O’Bannon es un antiguo estudiante de cine de la USC (sí, esa universidad tan “selecta” que, en una entrevista personal, decidió rechazar la solicitud de un joven estudiante de cine llamado Steven Spielberg), que había debutado con John Carpenter en el filme Dark Star (EEUU, 1974), decepcionado y deprimido por el tiempo desperdiciado en un proyecto maldito, el intento de adaptación de la novela de Frank Herbert Dune según la “colosal” concepción del cineasta chileno Alejandro Jodorosky, busca refugio en el apartamento de su amigo Ronald Shusett. Éste es un antiguo estudiante de teatro, pero con aspiraciones en el cine. Al fin y al cabo, vive en Los Ángeles.

Ambos, O’Bannon y Shusett, escriben un guion que pasa por varios títulos, de Memory a Star Beast, así como por diversas manos, entre las que se encuentra, como no podía ser de otro modo, la factoría de Roger Corman (a punto estuvo de ser un filme de serie B).

El texto llega a Brandywine Productions, la productora creada por Gordon Carroll, y los mencionados David Giler y Walter Hill, con la idea de desarrollar proyectos creativos, principalmente para Fox. Mark Haggard, documentalista y realizador, propone a O’Bannon y a Shusett llevarle el texto a Walter Hill, con el que tiene amistad.

El texto llega a su destino, y el futuro realizador de Calles de fuego (Streets of Fire, EEUU, 1984) lo recibe y lo lee. Unas reescrituras de Hill en solitario primero, y otras muchas éste con Giler después, convierten al guion en objeto de interés para Alan Ladd Jr., presidente de Fox. Esas reescrituras, hasta ocho, para llegar al texto definitivo, elevaron, insistimos, al proyecto desde la serie B de Roger Corman a la que se hallaba direccionado, a una producción de 11 millones de dólares de Twentieth Century Fox.

Los pasos en la buena dirección hacia el casting, los técnicos de efectos especiales y a un capitán de navegación como Ridley Scott, son ya historia del cine y la demostración de que las películas son fruto de un arte colaborativo. La importancia, en cualquier caso, del meticuloso trabajo de Walter Hill y David Giler está ya fuera de toda duda pese a no figurar por cuestiones arbitrales del gremio de guionistas, su nombre en los créditos del guion.

La labor de ambos cineastas se puede apreciar en la creación de personajes (particularmente en la construcción de la teniente Ellen Ripley y de los demás tripulantes, incluido el oficial científico, sintético, personajes perfectamente delimitados entre sí); la estratificación jerárquica de la tripulación, es decir, ese toque “camioneros del espacio” que se desprende de las conversaciones de los diferentes miembros de la tripulación, con sus reivindicaciones salariales y contractuales de Parker y Brett (excelentes Yaphet Kotto y Harry Dean Stanton, respectivamente), o su vestuario, claramente de clase trabajadora siempre, con mono y la gorra, o de mostrarlos realizando sus cotidianas labores de mecánica, soldadura, etc., circunstancias todas estas que ya serían inherentes a cualquier filme posterior del género que se precie.

También puede verse la tarea ardua de reescritura en estructuras narrativas como la del complot de MADRE, el ordenador de a bordo, con Ash (Ian Holm), el oficial científico (personaje íntegramente creado por Hill y Giler) y la compañía Weyland Yutani, etc.
La continuación del filme de 1979, pese a su tremendo éxito de público, se hizo esperar. El estudio ya no estaba dirigido por Ladd Jr., y se daba prioridad a otro tipo de proyectos.

Respecto al filme de 1979 había una importante corriente que pensaba que era un buen filme, pero muy desagradable, y que el público no quería ver nuevas historias de una criatura tan odiosa. Los chicos de Brandywine sin embargo pensaban diferente. Intentaron reflotar una y otra vez la secuela.

Hill y Giler tenían una historia por la que entendían que Alien II tenía que ir. Pero desde las alturas no se daba el visto bueno. La fugar entrada de Lawrence Gordon como jefe de producción en 1985 fue providencial. Gordon mostró su sorpresa respecto a la pregunta de cómo era posible que no se diera luz verde a la continuación de Alien, el octavo Pasajero. La reunión de éste con Hill y Giler proporcionó todas las claves. Gordon había producido no sólo el debut de Hill como realizador, El Luchador (Hard Times, EEUU, 1975), sino algunas de sus películas más prestigiosas como Driver (The Driver, EEUU, 1978) y Límite: 48 horas (48 Hrs., EEUU, 1982).

Cuando Hill y su socio David Giler le expusieron a Gordon que lo que tenían en mente para la continuación era una especie de cruce entre La Presa (Southern Comfort, EEUU, 1984) y Los Siete Magníficos (The Magnificent Seven, EEUU, 1960), el proyecto se abrió de par en par.

El hallazgo del realizador adecuado, James Cameron, que adoptó las ideas de Hill y Giler, de Ripley con soldados y la acción en el planeta del primer filme, convirtió a su secuela en un asombroso filme bélico y de ciencia ficción que navega entre la espectacularidad, los instantes de ternura y humanidad provistos de gran sutilidad, en medio de la ciencia ficción y tecnología más avanzadas que cabían en aquel momento. Ello no impedía que fuese un filme muy conectado, por otra parte, a la realidad de 1986. El éxito fue ensordecedor. Como decía un artículo del rotativo LA Times, en los días de estreno de Aliens: El regreso costaba encontrar un solo ejecutivo que confesase su reticencia a hacer el filme antes de su concepción y desarrollo.

Alien 3
Alien 3

Alien 3

La tercera entrega de la franquicia, obviamente, no tardó tanto en desarrollarse. Enseguida todos miraron hacia los chicos de Brandywine que se pusieron a pensar y pusieron sobre la mesa sus condiciones: Ripley tenía que morir sacrificándose por la humanidad, evitando que el Xenomorfo que albergaba en su interior desplegase su poder devastador. No sería tampoco un filme bélico al estilo del filme de 1986 (al contrario, no habría armas de fuego), sino que transcurriría en un lugar recóndito del espacio, con un toque más primitivo, más terrorífico, cercano al estilo del primer filme.

Lo que siguió fue un túnel sin final aparente de ideas, cual más estrafalaria, y una tonelada de guiones, derroche de dinero y tiempo, que elevaron a millones el gasto presupuestario de un filme antes de empezar a su filmación. Las ideas del neozelandés Vincent Ward en torno a una orden religiosa cuasi medieval y las de Larry Ferguson en torno a un planeta prisión, fueron finalmente adoptadas, recogidas parcialmente y ensambladas y sintetizadas por David Giler y Walter Hill (llegó un momento en el que había que dejar de recabar guiones, y remangarse los hombros, pues al fin y al cabo ambos productores eran buenos guionistas), que entregaron el texto a filmar, sin perjuicio de alguna corrección final de Sigourney Weaver y de David Fincher, que debutaba con Alien 3.

Los resultados en taquilla no fueron precisamente los más halagüeños, pero tampoco del todo malos. El filme resultante rompe con las deudas narrativas anteriores inmediatamente, desde sus créditos, y lleva al personaje de Ripley a un particular descenso de los infiernos que afronta con gran entereza y determinación, sacando fuerzas de la flaqueza. Los personajes, muy bien trazados, convictos que abrazan la religión o aprovechan la oportunidad de vivir en la soledad del espacio, desengañados o marginados en la vida social, la lúgubre puesta en escena de Fincher y la banda sonora, acorde con el profundo lamento que es el filme, aclimatan toda una elegía de muerte tan espiritual como física, donde las ideas de devastación, codicia corporativa, dignidad personal, sacrificio e integridad, rebosan una trama tan melancólica, solemne y triste como eficazmente construida y llevada a cabo que lleva inexorablemente al final del camino para Ripley.

Brandywine continúa recibiendo sus créditos en labores de producción cada vez que aparece el Alien en pantalla, pero el talento de Giler y de Hill jamás se vio plasmado en ninguno de los textos de los filmes posteriores de la serie de filmes.

Alien: Resurrection

1997 es el año que ve la luz Alien: Resurrection (Alien Resurrection, EEUU, 1997), de Jean-Pierre Jeunet, donde Sigourney Weaver no es Ripley sino un clon sujo y donde con un grupo de piratas espaciales, al modo de marines de Aliens: El regreso, deben escapar de una nave infestada de criaturas alienígenas, junto con el clon del personaje central de la saga.

Respecto de Alien: Resurrección, Hill apunta en entrevistas que lo único que hicieron él y su socio fue recomendar a Fox que no se hiciera la cuarta película. Brandywine declinó, por tanto, poder de decisión en el proceso creativo, sentando un precedente en tales términos ya para el resto de la franquicia, lo que no les impide figurar y recibir sus royalties.

El guion finalmente recayó en Joss Whedon, mucho antes de sus filmes sobre Los Vengadores para Marvel Studios, que ese año de 1997 estrenaba la serie de televisión Buffy, cazavampiros, basada en el filme del mismo título dirigido por Frank Rubel Kuzui en 1992, escrito por el propio Whedon.

La realización fue asignada al francés Jean-Pierre Jeunet, cuyo éxito con Delicatessen (ídem, Francia, 1991), codirigida por Marc Caro, había dejado impresionado a todo el mundo. Jeunet se trajo a algunos rostros habituales de su cine como Ron Perlman o Dominique Pinon, y reclutó a Winona Ryder o Michael Wincott o Dan Hedaya, entre otros.

El resultado, pese a hacer gala de la personalidad de Jeunet, es un filme irregular, divertido a ratos, provisto de algunas ideas visuales atractivas, pero con un segmento final entre el clon de Ripley y una variante de la criatura irritantemente decepcionante.

Francamente, la ausencia de Giler y de Hill al timón de la historia, se notaba.

UNA CARTOGRAFÍA DE LA SAGA ALIEN. DE NOSTROMO A ROMULUS

1. LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

2. EL REGRESO DE SCOTT A LA SAGA. DE LA NAVE CIENTÍFICA PROMETHEUS A LA NAVE COLONIAL COVENANT

3. ORÍGENES DE LA SAGA ALIEN. DE LA NOSTROMO AL PLANETA PRISIÓN FIORINA FURY 151. LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS.

4. ALIEN ROMULUS. ATAJO DE MOCOSOS EN LA ESTACIÓN ROMULO Y REMO

5. EL FUTURO DE LA SAGA. ALIENS VS PREDATOR Y ALIEN: EARTH

Una cartografía de la saga ALIEN: De Nostromo a Romulus

LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

La estrategia de marketing y de publicidad a lo largo del planeta para anunciar el regreso de la criatura más parásita y despiadada del universo a lo largo de este año 2024, se ha venido produciendo prácticamente en términos y con la contundencia de una estrategia militar. El mundo, en definitiva, se ha llenado de imágenes alienígenas. Probablemente, cuando el General Patton desembarcó en Sicilia, no había trazado una campaña tan astuta ni metódica como la emprendida por la todo poderosa Disney con el reboot de una de las franquicias más longevas y rentables de la otrora productora y distribuidora 20th Century Fox Film Corporation, convertida hoy en 20th Century Studios al ser absorbida por la empresa del ratón Mickey el 20 de marzo de 2019.

Salas de cines con enormes xenomorfos en fachadas o en pasillos, figurantes en el suelo con face-huggers adheridos a sus rostros han marcado la campaña. Criaturas, en definitiva, que parecen cobrar vida y abalanzarse sobre el público. Las enormes pantallas en lugares estratégicos de las grandes ciudades del mundo, incluido un lugar tan emblemático como Times Square, el epicentro de Manhattan, y el bombardeo constante en las redes sociales de los diferentes trailers, cada vez más explícitos que terminas reproduciendo quieras o no. Todo ello expuesto en bucle como si no hubiese un mañana. Hay al menos dos aspectos en esa estrategia que llaman poderosamente la atención:

  • El primero es el desembarco masivo en salas comerciales del mundo entero un mismo día: 16 de agosto de 2024. No es que sea una estrategia novedosa, pero sí indicativa de la posibilidad de que no hubiera una excesiva confianza en el bocaoreja respecto al filme. Habrá quien afirme que es una estrategia que otrora pudo servir para esos fines, pero que hoy se emplea como consecuencia de la realidad del enorme coste de llenar las salas de cine en tiempos de plataformas digitales y en tiempos que las alternativas de ocio son numerosas. Probablemente los fans de la saga irán a verla sin problemas, pero a la gente más joven, es otra cosa, hay que incentivarlos en su propio terreno, el tecnológico y virtualmente masivo. Los 480 millones recaudados hasta la fecha avalan definitivamente la decisión del estreno sincronizado.
  • La otra cuestión relevante concierne al empleo como parte del reclamo comercial de Alien: Romulus el nombre del realizador uruguayo Fede Álvarez, que, francamente, ha ido ganándose a pulso la fama merecida de un artesano competente, capaz de moverse con presupuestos ajustados por las diferentes franquicias que se le han encargado, con bastante éxito artístico y comercial. Su remake del Evil Dead original de Sam Raimi, demostró que el uruguayo sabía crear tensión, implementar un ritmo adecuado a las imágenes y que manejaba bien los espacios y lugares donde transcurre la acción, al mismo tiempo que rendía respeto absoluto al filme original. Fede Álvarez rescribió un filme meritorio original plagado de no pocos artefactos cinematográficos de gran interés.
Fede Álvarez en el rodaje de Alien: Romulus. © 2024 Murray Close 20th Century Studios
Fede Álvarez en el rodaje de Alien: Romulus. © 2024 Murray Close 20th Century Studios

Cuando a David Fincher le dijeron desde el estudio que su remake del primer filme de la saga fílmica de Millenium y la hacker Lisbeth Salander, Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres (The Girl with the Dragon Tattoo, EEUU, 2011), que emprendió con Daniel Craig y Rooney Mara, era demasiado caro y que los siguientes filmes tenían que ser económicamente más viables, aquel emigró hacia pastos (plataformas) más verdes (más adeptos a contenidos enormes y más caros). Álvarez se hizo cargo de un filme posterior sobre Salander, Millenium: Lo que no te mata te hace más fuerte (The Girl in the Spider’s web, EEUU, 2018), que nada tiene que ver con la trilogía fílmica sueca, demostrando que esa serie de filmes podía ser, efectivamente, más viable sin perder interés.

El cineasta uruguayo también se ha hecho cargo de un trabajo para el cine de concepción original, con una excelente planificación y empleo del espacio y del tiempo. No respires (Don’t Breathe, EEUU, 2016), es un excelente filme de suspense donde se propone un ingenioso juego del gato y el ratón, el aparente roedor se convierte rápidamente en el cazador. El filme tuvo tanto éxito que contó con una competente secuela, dirigida por el guionista habitual de Álvarez, Rodo Sayagues, No respires 2 (Don’t Breathe 2, EEUU, 2021), también protagonizada por Stephen Lang. Álvarez y Sayagues son coautores de los dos libretos de ambos filmes.

Por estas razones, no es de sorprender que, cuando, ya desde la plataforma Disney+, aparecida durante la pandemia para competir de tú a tú con Netflix, gigante del mercado, propietaria de cientos de proyectos y franquicias después de sus absorciones y adquisiciones, cuando se decide continuar la saga Alien, se opte por hacer un filme relativamente modesto en presupuesto (ha costado unos 80 millones de dólares, campaña publicitaria aparte), pero amplio en pretensiones, es decir, de masivo alcance a todo tipo de audiencias para tratar de llenar las salas de cines, tanto a los maltrechos fans, como a los adictos a los cómics desarrollados principalmente desde el segundo filme de la franquicia, y por supuesto, a la gente más joven, cada vez más reticente a pasar dos horas desconectado de sus redes sociales en una sala de cine.

Desde la cúpula de Disney en esos instantes se toma la decisión de descartar los senderos emprendidos por Ridley Scott en la saga del Xenomorfo con las definitivamente decepcionantes Prometheus (EEUU, 2012) y Alien: Covenant (EEUU, 2017), pese a los buenísimos resultados en taquilla de ambos filmes. Ambas eran las dos películas más taquilleras de la saga, hasta Alien: Romulus.

El éxito de crítica y público ha sido rotundo. Lleva recaudados alrededor de 480 millones de dólares, superando al filme de 2017, la segunda película más taquillera de la saga después del filme de 2012. Este contundente éxito de público posee un mérito enorme y asegura que la gente quiere ver más películas de Alien. ¿significa eso que Alien: Romulus sea la gran película que se está diciendo a los cuatro vientos? La realidad es que no pasa de ser un filme correcto, entretenido e irregular. Mejor que los dos filmes dirigidos por Scott la pasada década, sin duda, y mejor integrados en la saga que ellos también.

UNA CARTOGRAFÍA DE LA SAGA ALIEN. DE NOSTROMO A ROMULUS

1. LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

2. EL REGRESO DE SCOTT A LA SAGA. DE LA NAVE CIENTÍFICA PROMETHEUS A LA NAVE COLONIAL COVENANT

3. ORÍGENES DE LA SAGA ALIEN. DE LA NOSTROMO AL PLANETA PRISIÓN FIORINA FURY 151. LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS.

4. ALIEN ROMULUS. ATAJO DE MOCOSOS EN LA ESTACIÓN ROMULO Y REMO

5. EL FUTURO DE LA SAGA. ALIENS VS PREDATOR Y ALIEN: EARTH

El regreso de Ridley Scott a la saga ALIEN: De la nave científica Prometheus a la nave colonial Covenant

Ridley Scott, gran realizador, de eso no cabe duda a estas alturas, pretendió regresar a la saga Alien, la serie de filmes sobre la criatura más letal del universo, y al género de ciencia ficción, después de anunciarse, curiosamente, que quien se haría cargo del regreso sería su hijo Jake Scott (sic), también realizador, noticia ésta que no duró más allá de “dos telediarios”, valga la expresión. Enseguida se actualizó la información, con Scott padre al mando ya del proyecto.

Se anunciaba una trama que rompía con todo lo visto hasta entonces, profundizando en los orígenes de la criatura, sorprendiendo, no necesariamente para bien, a los fans de la saga, ya decepcionados por un filme irregular como fue Alien: Resurrección (Alien Resurrection, EEUU, 1997), de Jean-Pierre Jeunet.

Ridley Scott en el rodaje de Prometheus.
Ridley Scott en el rodaje de Prometheus.

Prometheus (2012)

Scott regresa a la franquicia partiendo de una idea propia, que planteó al estudio, recibió el visto y él mismo desarrolló con sus guionistas ¿quién era aquel piloto, esa criatura fosilizada de considerables proporciones, sentada, apoyada en una especie de enorme arma que apunta la cielo y con el pecho reventado hacia afuera, que se encuentra de la nave alienígena donde Kane (John Hurt) y otros tripulantes del Nostromo entran, en un lejano planeta del sistema solar, cuando MADRE, el ordenador que controla la nave Nostromo, recibe una señal llegada de ese planeta?

Esa inmensa figura, todo un prodigio de diseño, resulta ser integrante de una raza superior llamada “Los Ingenieros”, seres dotados de tecnología superior a la del ser humano. Hace miles de años decidieron utilizar nuestro planeta como laboratorio para crear al ser humano. De paso, dejaron pinturas rupestres en diferentes lugares del planeta como muestras de sus evidencias.

La conexión entre dichas obras artísticas y la labor de esta raza superior, es detectada por los científicos Elisabeth Shaw (Noomi Rapace) y Charlie Halloway (Logan Marshall-Green). El magnate Peter Weyland (Guy Pearce), decide financiar el viaje del Prometheus al conocido planeta del primer filme a la búsqueda de respuestas científicas. Dicho planeta fue utilizado por Los Ingenieros para crear a los parásitos alienígenas.

Prometheus fue muy bien recibida en la taquilla mundial, probablemente no por ser un filme de la saga Alien, sino por muy complaciente con los creyentes en esas teorías de que los humanos fuimos creado por extraterrestres, que se encuentran incluso entre nosotros, que se lleva escuchando al menos desde los tiempos de J.J. Benítez y su saga literaria de El Caballo de Troya. En definitiva, entre los seguidores de una de las tesis conspirativas más famosas, el filme tiene todo un predicamento y legiones de seguidores. El filme se zambulle en busca de respuestas sobre los orígenes y el destino de la humanidad. Scott y sus guionistas sostienen que Los Ingenieros crearon genéticamente a los Aliens, y se escaparon rápidamente a su control. Cuando los protagonistas del filme logran revivir a uno de Los Ingenieros, descubren que tienen un odio visceral a los humanos y que pretenden lanzar la nave plagada de criaturas xenomorfas a la tierra para exterminar a la raza humana, que ellos mismos habían creado (sic).

La doctora Elisabeth Shaw (Noomi Rapace) gritará aquello de “¡O destruimos la nave o no habrá casa a la que volver!”. Nunca se llega a explicar el porqué de ese odio visceral, conteniendo el filme de 2012 dos criaturas monstruosas. El Ingeniero revivido, único superviviente de su raza en ese planeta, que desea aniquilar a los pocos humanos que van quedando de la nave Prometheus, incluida la doctora Shaw, que es salvada in extremis precisamente por los Aliens, que constituyen realmente “la otra criatura” monstruosa del filme.

Ese final abierto donde la doctora, como única superviviente del Prometheus, capaz de utilizar una de las naves de Los Ingenieros, gracias a David (Michael Fassbender), la inteligencia artificial de la expedición, pudiendo regresar a La Tierra, decide viajar con David al planeta de los Ingenieros y averiguar el porqué de ese odio visceral.

Efectivamente, ella sola con el androide decide ir a “la boca del lobo”, a un planeta donde todo habitante del mismo quiere aniquilarla, solo para buscar respuestas que es probable que no obtenga. Aparte de poner de relieve toda una ausencia de sentido común, esa decisión final evidencia la carencia total de una explicación de una esencial porción de su trama.

Hasta Prometheus, el filme, la saga Alien había trabajado la idea de que la raza alienígena es claramente una raza biológica, que se ha ido desarrollando con los años como una especie parásita y letal, reproductora y sagaz en cuanto a perpetuar la especie, como marcan las reglas de la naturaleza. Admirando estas circunstancias, la corporación Weyland Yutani desea como punto de partida para su “división de armas biológicas”, poder utilizar parte de esas cualidades.

El filme de 2012, no cabe duda de que es correcto en cuanto a que Scott obtiene un partido sensacional del paisaje, en este caso Islandia sirve de localización para el planeta donde transcurre la acción. El filme contiene, por otra parte, algunas secuencias como la de la tormenta eléctrica que obliga a la tripulación a regresar al Prometheus en extremis, o la intervención quirúrgica de Shaw, para extraerse a una criatura de su vientre, con la ayuda de una máquina quirúrgica de última generación (que no contiene la cesárea entre sus parámetros de actuación). Imágenes impactantes que, probablemente, pasen a la antología de la saga. Poco balance en general para los fans, sin embargo, el de un filme que, francamente, poco aporta a la serie, más allá de despistar por la falta de coherencia con el resto de los filmes. No siempre en definitiva tratar de hacer algo diferente es necesariamente mejor.

Prometheus, de Ridley Scott.
Prometheus, de Ridley Scott.

Alien: Covenant (2017)

Pero la cosa no termina ahí. El “delirio” de Scott llega a grados superlativos en el siguiente filme de la saga, Alien: Covenant. En 2017 se nos pide que nos olvidemos del viaje final de la doctora Shaw, y nos vamos por otros derroteros argumentales diferentes a Prometheus. Sin embargo, los derroteros territoriales no cambian, pues el filme transcurre igualmente en el planeta de los Aliens.

Permeable a las críticas que sufrió el filme de 2012, Scott decidió “culpabilizar” por todas las deficiencias de este filme, y de la lluvia de críticas recibidas a su coguionista Damon Lindelof. Una importante comunidad cinéfila mordió ese anzuelo, y escribió y habló sobre que la culpa de todo el fracaso del guion la tenía Lindelof.

El cambio de tendencia narrativa entre ambos filmes es notable. El primer texto lo firman, en primer lugar, Jon Spaiths, bastante novel en aquel entonces, y fue avanzado el proceso de escritura, se llamó al mencionado guionista de reconocida solvencia en televisión gracias a series como Perdidos (Lost, ABC, 2004-2010) y The Leftovers (ídem, HBO, 2014-2017), como es Damon Lindelof.

Para el segundo de los libretos, se sustituyeron ambos guionistas, por John Logan, escritor de filmes como Gladiator (ídem, 2000), de Ridley Scott, La Invención de Hugo (Hugo, EEUU, 2011), de Martin Scorsese, o Skyfall (ídem, Reino unido-EEUU, 2012), de Sam Mendes, y Dante Harper, todo ello según una historia de Jack Paglen y Michael Green (quienes habrán tenido su influencia en el giro de la narración de un filme al otro, especialmente el segundo).

En Alien: Covenant se reinicia la fórmula, pero continuando con ese origen genético de la criatura, y su manera de introducción en el cuerpo humano de los pobres colonos del Covenant, no de la manera biológicamente parasitaria que todos conocemos, sino por esporas microscópicas que se introducen en el ser humano por cavidades auditivas o respiratorias y cuando llega el momento de expulsar al parásito ¿por qué vamos a hacerlo por el pecho como siempre ha ocurrido? La espalda del ser humano es el lugar elegido por Scott y sus guionistas para expulsar a la monstruosa criatura para sembrar el terror.

Pero la criatura más aterradora no es el Alien, al fin y al cabo es una criatura impulsiva e irracional. David, (que se había ido con la doctora Shaw al referido mundo de los Ingenieros en Prometheus, insistimos) resulta ser la criatura más aterradora de la función. En Alien: Covenant nos encontramos al sintético viviendo como un ermitaño en el planeta de siempre. Los colonos dan con él huyendo de los Aliens que han utilizado a dos de ellos como huéspedes. La nave Covenant (los últimos filmes de la saga tienen el nombre de naves o estaciones espaciales después del nombre de la franquicia), cargada de colonos buscadores de mundos idílicos y habitables, aterriza en el planeta en la búsqueda de un mundo mejor.

Ahora los Aliens ya no son creados por Los Ingenieros, como se nos dijo en Prometheus, sino por David que, se nos explica está obsesionado con la creación y parece que se aburre mucho en el planeta en el que se encuentra como él mismo dice como una especie de Robinson Crusoe. ¿A qué dedica el tiempo? A criar criaturas Aliens. Él fue quien exterminó a los Ingenieros que habían venido al planeta, infestándolos de las criaturas creadas genéticamente (sic).

El filme de 2017 termina decantándose por un enfrentamiento “de toda la vida” entre una joven claramente inspirada, nuevamente, en Ripley, Daniels (Katherine Waterston) y el Alien de turno. Este enfrentamiento ocurre tanto abandonando el planeta, todavía en la atmósfera de éste, y, por supuesto, ya en el espacio cuando los supervivientes se creen a salvo. Pero eso no es todo. Casi como Freddie Krueger o cualquier psicópata de turno, David se revela en el último momento a la pobre Daniels. En los últimos instantes de estancia en el planeta, hay una pelea entre Walter, el sintético del Covenant, y David (ambos interpretados por Michael Fassbender). Parece que ha sido el primero quien ha ganado, pero, justo cuando Daniels está en su cámara de crio sueño, después de derrotar a dos Aliens, se percata de que es el siniestro David y no Walter quien está a cargo de la nave mientras la tripulación se va durmiendo. Nada parece poder evitar que cuando todos despierten del crio sueño, los colonos estén infestados de criaturas Aliens, sembrando el caos del nuevo mundo que van a colonizar.

No por el hecho de pretender ser nuevo, se es eficaz, y no todo lo nuevo tiene porqué gustar, y por supuesto, pese a que el tratamiento sea novedoso, ello no exime de la sana crítica. En definitiva, el planteamiento de Scott que no terminó nunca de encajar con el filme original, ni terminó por desarrollar sus aparentemente novedosas pretensiones. Todo ello sin perjuicio de que, en resumidas cuentas, sus dos filmes narrativamente, no dejan de ser variantes narrativas del primer filme de la saga, donde un grupo de humanos llegan al mismo lugar de siempre en una nave espacial, encontrándose enseguida superados por la dichosa criatura.

Seis años después de ‘Alien: Covenant’, se rueda una nueva entrega de la saga de ciencia ficción.
Alien: Covenant, de Ridley Scott.

Por mucho que formalmente traten de diseñarse de otro modo, los dos filmes de Scott proponen algunas referencias a las ideas de siempre, y generosas dosis de escasa coherencia con la saga original. Siendo ambos films dos productos realizados de una manera solvente, sólo faltaría, como lo es su británico realizador. Pero no dejan de adolecer de importantes carencias narrativas, y resulta un tanto imperdonable cierto desperdicio interpretativo respecto a actores y actrices tan eficaces como Noomi Rapace, Idris Elba, Charlize Theron o Michael Fassbender y Katherine Waterston, así como la mencionada dispersión narrativa.

Prometheus y Alien: Covenant dejaron sin duda con ganas de ver un buen filme de y con criatura Alien. El proyecto de Scott se quedó en la segunda de las aventuras previstas, sin filmar la tercera. Teniendo en cuenta los finales abiertos de los dos filmes, la dosis de decepción es supina. Todo ello lo manifestamos, reconociendo el tremendo éxito ya mencionado de ambos filmes en la taquilla.

UNA CARTOGRAFÍA DE LA SAGA ALIEN. DE NOSTROMO A ROMULUS

1. LOS NUEVOS GRITOS EN EL ESPACIO

2. EL REGRESO DE SCOTT A LA SAGA. DE LA NAVE CIENTÍFICA PROMETHEUS A LA NAVE COLONIAL COVENANT

3. ORÍGENES DE LA SAGA ALIEN. DE LA NOSTROMO AL PLANETA PRISIÓN FIORINA FURY 151. LA IMPORTANCIA DE BRANDYWINE PRODUCTIONS EN EL DESARROLLO DE LAS TRES PRIMERAS HISTORIAS.

4. ALIEN ROMULUS. ATAJO DE MOCOSOS EN LA ESTACIÓN ROMULO Y REMO

5. EL FUTURO DE LA SAGA. ALIENS VS PREDATOR Y ALIEN: EARTH