Si pensamos que las enormes idas y venidas de DC Cómics que llevamos escuchando (mientras la franquicia de Marvel navega viento en popa), son cosa exclusiva del presente (a estas alturas las cancelaciones, la retención de filmes ya rodados no son ningún secreto), no hay más que sumergirse en la gestación de Superman II: La Aventura Continúa y en algunas catastróficas decisiones que se tomaron.

Sarah Douglas en Isla Calavera 2022.
Sarah Douglas en Isla Calavera 2022.

La presencia de Sarah Douglas en el Isla Calavera, Festival de Cine Fantástico de Canarias Ciudad de La Laguna, en su sexta edición del año 2022, reabre un debate nada baladí entre la cinefilia. Su carrera que incluye exitazos como las series V y Falcon Crest, o filmes como La Tierra Olvidada por el tiempo (The Land That Time Forgot, Reino Unido, 1975), de Kevin Connor (filmada en la isla de La Palma), Conan el Destructor (Conan The Destroyer, EEUU, 1984), de Richard Fleischer, o El Señor de las Bestias 2 (The Beastmaster 2: Through The Portal of Time, EEUU, 1991), de Sylvio Tabet.

Richard Donner había tenido un enorme éxito comercial de su cuarto largometraje, La Profecía (The Omen, EEUU, 1976). A raíz de esa situación, su nombre sonó fuerte en las bambalinas de la industria para encargarse de Superman (EEUU,1978), compleja producción de los hermanos Alexander e Ilya Salkind, que dejó a toda una generación boquiabierta aquellos días de matinés y cromos coleccionables. Más de trescientos millones de dólares en la taquilla certificaron el rotundo éxito de la propuesta.

Donner había rodado múltiples secuencias para la continuación, continuando con su visión creativa. Aquellas que transcurren entre Lex Luthor (Gene Hackman) y Otis (Ned Beatty), toda la acción en la Luna que incluye la llegada del General Zod (Terence Stamp), Ursa (Sarah Douglas) y Non (Jack O’Halloran) al satélite y el asesinato del astronauta, o la llegada a la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos arrodillándose ante Zod, la secuencia del Daily Planet, etc., son escenas ya filmadas por Richard Donner.

Las desavenencias con los productores Alexander e Ilya Salkind fueron considerables durante la filmación del film original e iban in crescendo inexplicablemente durante su continuación. El 15 de marzo de 1979, Donner recibe un telegrama por cuya virtud los Salkind prescindían de sus servicios, contratando a Richard Lester que había dirigido las dos películas sobre los mosqueteros producidas por aquéllos. Lester era un realizador más propenso al humor, más pendiente de la técnica y poco interesado en la verosimilitud de Donner. Concedió al filme resultante un tono caricaturesco, más desenfadado y menos solemne que el original.

El proceso mencionado fue doloroso para el director de Arma Letal (Lethal Weapon, EEUU, 1987). El éxito de taquilla para este segundo Superman acompañó relativamente: 108 millones frente a los rotundos 300 del film de Donner. Pese a ello, los Salkind continuaron por esta ruta con el mismo timonel. Superman III (EEUU, 1983), potencia el humor hasta tal punto que parece un filme de Richard Pryor con el Hombre de Acero como estrella invitada.

Superman Returns

Fue con la entrada del milenio y el estreno de Superman Returns (EEUU, 2006), un absoluto canto de amor al filme original de Richard Donner, cuando apareció para deleite cinéfilo, el montaje lo más similar posible a la visión de éste: Superman II: The Richard Donner Cut. Muchos de los actores y actrices, incluyendo la británica Sarah Douglas, recuerdan perfectamente ese proceso de tránsito en el rodaje de Superman II. Recuerdan con muchísimo cariño a Richard Donner, un realizador que falleció a los 91 años, y que adoraba a los actores y su proceso.

Sin embargo, el resultado abordado por Lester no es del todo desdeñable. El comienzo en la Torre Eiffel y el proceso que culmina liberando a Zod, Ursa y Non de la Zona Phantom, con la llegada a La Tierra, posee su garra. Las secuencias en las Cataratas del Niágara entre la comedia y el drama, tienen su arraigo en el filme.