Robert Eggers vuelve al territorio que mejor conoce: el del terror, el folclore y las épocas en las que la superstición formaba parte de la vida cotidiana. Su nueva película, Licántropo (Werwulf en su título original), se adentra en la Inglaterra medieval del siglo XIII para contar la historia de un humilde agricultor que, víctima de una maldición, se transforma en una bestia que aterroriza una comunidad rural.
El director de Nosferatu retrocede hasta la Edad Media
Producida por Focus Features y Universal Pictures, la película está protagonizada por algunos de sus actores fetiche, Aaron Taylor-Johnson (28 años después), Lily-Rose Depp (Nosferatu), Willem Dafoe (Spiderman, 2002) y Ralph Ineson (Los 4 Fantásticos), y llegará a los cines españoles como regalo de Reyes, el 8 de enero de 2027, mientras que en Estados Unidos será con Santa Claus, el 25 de diciembre. Eggers ha asegurado que se trata del guion más oscuro y retorcido que ha escrito hasta la fecha.
Entre ritos antiguos
La aproximación a la licantropía vuelve a alejarse de los códigos convencionales del cine de monstruos. La película busca sus raíces en la mitología cristiana antigua y plantea la transformación del protagonista desde una perspectiva visceral y psicológica, dejando de lado elementos clásicos del género como las balas de plata.
La obsesión de Eggers por la reconstrucción histórica también alcanza aquí al lenguaje. Los diálogos han sido desarrollados con la colaboración de profesores de la Universidad de Oxford para que los personajes hablen íntegramente en inglés medio, el utilizado durante la Edad Media. En esta línea, el guion está coescrito junto al poeta y escritor islandés Sjón, con quien Eggers ya colaboró en El hombre del norte.
Transformación física y caracterizaciones
Tras interpretar a Harding en Nosferatu (2024), la anterior incursión en los monstruos clásicos de Eggers, Aaron Taylor-Johnson es un agricultor condenado a convertirse en hombre lobo, un personaje que, al igual que el resto de los protagonistas humanos, carece de nombre propio. El actor se ha sometido a un exigente entrenamiento físico y a sesiones de maquillaje para construir una transformación alejada de los efectos digitales convencionales.
Lily-Rose Depp interpreta a su esposa y vuelve a ponerse a las órdenes del director después de sorprender en la mencionada Nosferatu en el papel de Ellen Hutter, por su intensa interpretación y sus escenas de posesión sin apenas efectos digitales. En Licántropo, la actriz aparece además con una caracterización radicalmente alejada de su imagen habitual, que incluye una prótesis facial con labio leporino para acentuar el aspecto de su personaje.
También repite Willem Dafoe, uno de los actores más estrechamente vinculados al cineasta. Licántropo supone su cuarta colaboración consecutiva, después de El faro, El hombre del norte y Nosferatu, como el profesor Albin Eberhart von Franz.
Ralph Ineson, quien interpretó en La bruja (2015), el aclamado debut de Eggers, al patriarca, y ha participado en todas sus películas menos en El faro, completa el elenco estelar.
Estética claustrofóbica y barro
Visualmente, vuelve a confiar en Jarin Blaschke, director de fotografía habitual de su cine. Rodada en formato 1,37:1, casi cuadrado y propio del cine clásico de Hollywood para potenciar la claustrofobia, apuesta por una estética áspera y grotesca, marcada por el barro, la lluvia, la sangre y los ritos paganos y religiosos de la época.
Regreso a Sitges y Premio a la trayectoria
Robert Eggers irrumpió en el cine en 2015 con La bruja, la primera película de género en ganar el Premio al Mejor Director en el Festival de Sundance. El filme, protagonizado por una entonces debutante Anya Taylor-Joy, inauguró aquel año el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Sitges, y convirtió al director en una de las grandes promesas del género. Ahora, más de diez años después de su primera visita, el autor regresará para presentar un avance de Licántropo. Eggers será uno de los invitados de honor de esta próxima 59ª edición, donde recibirá el Premio Màquina del Temps en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución a la renovación del cine fantástico y de terror.
Será un regreso simbólico al escenario que en 2015 acogió el estreno de su ópera prima y que ha acompañado desde entonces la evolución de uno de los cineastas fundamentales del terror contemporáneo.










