En cuestión de pocos años, y tras el impacto de sus películas Barbarian y Weapons, Zach Cregger se ha convertido en uno de los nombres destacados dentro de una incipiente nueva generación de cineastas del género fantástico, donde también encontramos nombres como los hermanos Danny y Michael Philippou, Oz Perkins, Kane Parsons o Curry Barker. Nos faltan nombres femeninos ahí, aunque nos atreveríamos a decir que probablemente las mujeres cineastas que están despuntando van por una línea distinta, casi una generación paralela a ésta. Lo cierto es que, tras el impacto internacional obtenido con Weapons (el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto para Amy Sheridan incluido), Cregger ha hecho un movimiento que parecía llevarle a un cine más de estudio y comercial, pero que ha resultado ser totalmente personal y ha roto con los patrones de franquicia.

Un Resident Evil sin los personajes de Capcom

Tras las seis películas adscritas a Paul W.S. Anderson en calidad de director/ guionista/ productor (no siempre coincidiendo en las tres categorías), y que no cuentan por lo general con el beneplácito de los fans del juego, la franquicia cinematográfica de Resident Evil llevaba diez años a la deriva. Como niño al que le dan carta blanca en la tienda de juguetes, Cregger aprovechó su reciente ascenso en la industria para darse un capricho y dirigir su propia película de Resident Evil. Eso sí, sin recurrir a los personajes icónicos de Capcom o referencias concretas a la saga de videojuegos. Ante esto, la principal pregunta es “¿podemos entonces entender la película como una adaptación del videojuego?”. Nuestra respuesta, influenciada por el hecho de no ser fans acérrimos de la franquicia, sería “¡qué más da, si la peli es buena!”. La diferencia entre una cosa y la otra la marcará nuestra escala de valores y de expectativas.

Resident Evil, de Zach Cregger.
Resident Evil, de Zach Cregger.

Una película que respeta el espíritu del videojuego

Bueno, precisemos un poco. Resident Evil de Zach Cregger es coherente con la saga creada por Shinji Mikami y Tokuro Fujiwara en el sentido de que respeta el tono y la estética; aunque no adapta ningún juego en particular, su trama es encajable dentro del argumento global; y el cineasta ha inundado la película de guiños y referencias visuales reconocibles por los fans. Sin embargo, al mismo tiempo se trata de una película que funciona perfectamente de manera independiente, por lo que los absolutos desconocedores del videojuego no van a necesitar visitar blogs especializados, ni acudir a la Wikipedia para que les expliquen la trama o descubrir el trasfondo de los personajes.
En nuestra opinión, la película cuenta con una estupenda factura, donde podemos apreciar la puesta en escena intensa y agobiante que definió las dos películas anteriores de Cregger.

A esto ayuda mucho la fotografía de Dariusz Wolski o la increíble combinación de CGI y efectos prácticos que dan una mayor fisicidad a la acción, lejos del kitsch digital que definía las películas de Paul W.S. Anderson.

Resident Evil, de Zach Cregger.
Resident Evil, de Zach Cregger.

Un videojuego convertido en estructura narrativa

Estructurada de manera episódica, la película nos presenta a un protagonista que va, como personaje de un videojuego, pasando por diferentes escenarios, con diferentes personajes y conflictos que superar. Austin Abrams ofrece un espléndido trabajo, haciendo verosímil un personaje, Bryan, que, por otro lado, nos parece insufrible de principio a fin. Al mismo tiempo, el sentido del humor de la película acaba siendo también bastante cargante y resta verosimilitud al conjunto, aunque entendemos que forma parte también de ese homenaje como fan que el cineasta hace al videojuego.

Pese a esto, la película mantiene un buen ritmo, tiene una crescendo narrativo muy bien llevado y acaba llevando lo que parecía una adaptación minimalista del juego a un clímax de alto voltaje.

Una nueva puerta para Resident Evil

Con todo esto, Resident Evil tal vez no sea la adaptación que esperan los fans, y en nuestro ranking de la filmografía de Cregger nos parece un título menor y divertimento frente a Barbarian y Weapons; sin embargo, lo esencial es que se trata de una buena película de terror, con una factura cuidada, una narrativa contundente y que sigue manteniendo alto el listón del terror en este exquisito 2026.

Resident Evil, de Zach Cregger.
Resident Evil, de Zach Cregger.