La cuarta edición del Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera fue el expositor perfecto de joyas cinematográficas del género como Skin Walker, el debut en el largometraje del realizador Christian Neuman. El luxemburgués ha sido un artista visual y modista antes que director de cine. Sorprendió a propios y a extraños con un cortometraje absolutamente embriagador, The End of the world as you know it. A Guide, que podemos traducir como “El fin del mundo como lo conoces. Una Guía”. Un trabajo cinematográfico de un importante empaque visual que aventuraba todo un talento tras la cámara.

Regine es una hermosa joven urbanita que posee una importante fragilidad psicológica. Vive en una ciudad europea cuyo nombre nunca se menciona que decidió alejarse de la zona rural en la que pasó una infancia atormentada, como consecuencia de unos traumas, que la han vuelto emocionalmente inestable y vulnerable. El nacimiento de su hermano Isaac se saldó con la muerte de éste y la pérdida de la cordura de su madre. La joven trata de reconstruir su vida en la ciudad, que también le resulta estresante. El brutal asesinato de la abuela tiene lugar. Regine debe regresar a la oscura y vieja mansión aislada, donde el horror de su infancia acaeció, donde va a tener lugar gran parte de la trama, en un ambiente marcadamente claustrofóbico, y de alguna manera enfrentarse a ese pasado trauma familiar. Los problemas del pasado reaparecen, con una extraña manera de tratar de resolverlos, aunque la delgada línea entre realidad y percepción personal no siempre aparecerá del todo clara. ¿Es realmente cierta la historia familiar que Regine tenía claro hasta ahora? ¿Reaparecerá algún familiar con ideas de venganza? Skin Walker nos ofrece todos los elementos para ordenar y construir la historia, pero hay que visionarla con cierta concentración, que a veces es complicada en estos tiempos tecnológicos de fácil distracción.

Un poderoso drama familiar con elementos fantásticos

El filme visto en el Festival Isla Calavera 2020 tiene una compleja estructura de thriller psicológico, con pinceladas considerables de dosis de terror. Conforma igualmente un poderoso drama familiar con elementos fantásticos de fondo. Un complejo universo familiar atormentado con oscuros secretos que eclosionan desde el pasado, constituye el leit motiv de esta historia construida con mucha personalidad, dotada de una convincente atmósfera, una solvente imaginería gótica que envuelve la trama, en la que no es difícil encontrar reminiscencias a las paletas de colores, que incluyen diversas tonalidades de oscuridad, muy propias del cineasta italiano Darío Argento, uno de los reyes de la ciencia ficción y el terror en Italia en los años 60.

La atmósfera del filme subraya convenientemente la intrincada “tela de araña” argumental tejida por Christian Neuman, que también es el guionista del filme, entre cuyas influencias visuales también hallamos la de los filmes de horror de la mítica productora británica Hammer Films. Neuman sabe obtener óptimos réditos visuales de localizaciones como largos pasillos, las entrañas de un pozo, que ocultan un importante y terrible secreto, o un tétrico bosque filmado con admirable simbología visual.

'Skin Walker', de Christian Neuman
‘Skin Walker’, de Christian Neuman

Udo Kier, pura historia del cine

Pero por encima de todo, Neuman obtiene muy buenos resultados filmando de diversas maneras el inquietante rostro del actor alemán Udo Kier, todo un veterano del séptimo arte, a quien hemos podido ver en multitud de películas. Desde el thriller Suspiria (Italia, 1976), del mencionado realizador Darío Argento, hasta Brawl In Cell Block 99 (EEUU, 2017), de S. Craig Zhaler. En extravagancias de los años 70 como Carne para Frankenstein (Flesh for Frankenstein, EEUU, 1973) o Sangre para Drácula (Blood for Dracula, EEUU, 1974), ambas del realizador, actor y artista underground Paul Morrissey, o en el filme erótico sado-masoquista Historia De O (Historie d’O, Francia, 1975) de Just Jaeckin.

Kier ha sido actor fetiche de algunos cineastas de importancia como Gus Van Sant, quien dirigió su inquietante presencia en filmes tan memorables como Mi Idaho Privado (My own private Idaho, EEUU, 1991) o No te preocupes no llegará lejos a pie (Don´t worry, he won´t get far on foot, EEUU, 2018).

Su personalidad apabullante se ha dejado ver en joyas de género fantástico como Melancolía (Melancholia, Dinamarca, 2011), de Lars Von Trier; Blade (EEUU, 1998), de Stephen Norrington; Barb wire (EEUU, 1996), de David Hogan; El Fin de los Días (The End of Days, EEUU, 1999), de Peter Hyams; o The Lords of Salem (EEUU, 2012), de Rob Zombie. Kier es pura historia del cine. Sin duda, merece una importante retrospectiva. Quien sabe si en futuras ediciones del Isla Calavera seremos testigos de alguna.

Amber Anderson, protagonista

En cualquier caso, el filme deposita sus pilares narrativos en la actriz Amber Anderson, a quien en 2020 hemos podido ver en la nueva versión del clásico de Jane Austen, Emma (Reino Unido, 2020), de Autumn de Wilde. Anderson dota a su personaje de la necesaria paranoia y vulnerabilidad mental, para que la trama avance de manera confusa, hasta la impactante secuencia final.

Este largometraje se presentó en el Festival del Cairo en noviembre de 2019 (festival de donde vino Juanma Bajo Ulloa directamente al Festival de Cine Fantástico de Canarias 2020 para presentar su filme Baby. Skin Walker se exhibió con mucha aceptación en el Luxemburg City Film Festival de 2020. Su siguiente destino ha sido la mencionada cuarta edición del festival de cine fantástico tinerfeño, que acogió dos pases, uno en cada sala asignada por Multicines Tenerife.

En algunos países, este competente filme ha ido destinado directamente a plataformas, por lo que Skin Walker no es un título que pueda ser disfrutado asiduamente en la pantalla de una sala de cine.