El cine fantástico atraviesa uno de esos momentos de efervescencia que justifican la existencia de festivales especializados. La primera avanzadilla de títulos anunciados para la 59ª edición del histórico Festival de Sitges, que se celebrará del 8 al 18 de octubre, confirma que el género sigue expandiendo sus fronteras, mezclando registros, reformulando viejos mitos y encontrando nuevas formas de hablar del presente a través del terror, la ciencia ficción o el thriller.
Obsesiones contemporáneas
Más que una colección de películas, el avance dibuja un mapa de obsesiones contemporáneas. La religión, el cuerpo, la identidad, la inteligencia artificial, la maternidad, la culpa o el colapso social aparecen una y otra vez en una programación donde conviven cineastas consagrados con nuevas voces llamadas a marcar el futuro del fantástico.

Religión y mitología
Entre los títulos más esperados destaca Her Private Hell, con el que Nicolas Winding Refn vuelve a sumergirse en ese universo hipnótico de belleza y violencia que ha convertido en su sello personal. También llega avalada por su recorrido internacional Leviticus, del australiano Adrian Chiarella, una perturbadora aproximación al terror sobrenatural que utiliza el imaginario bíblico para reflexionar sobre el fanatismo religioso y la represión del deseo.
La revisión de los relatos bíblicos también está presente en The Carpenter’s Son, de Lotfy Nathan, protagonizada por Nicolas Cage, FKA Twigs y Noah Jupe, mientras que Guillaume Canet explorará los secretos del pasado en el thriller psicológico Karma.
El fantástico al frente de una selección diversa y heterodoxa
La adaptación de la novela de Virginia Feito Victorian Psycho, dirigida por Zachary Wigon y protagonizada por Maika Monroe, promete combinar con elegancia el terror gótico y el humor negro.
El fantástico contemporáneo sigue encontrando en el cuerpo uno de sus territorios más fértiles. Tres directoras exploran este espacio desde miradas singulares: Sanguine, debut de la francesa Marion Le Coroller; Forbidden Fruits, de Meredith Alloway, que recurre al folk horror y al body horror para construir una inquietante fábula sobre la amistad, el deseo y la identidad; y Nightborn, el regreso de Hanna Bergholm, revelación del género con Hatching, que convierte la maternidad en una experiencia cercana a la pesadilla.

Junto a estas propuestas conviven títulos que reivindican el placer más lúdico del género. Desde el humor negro de Kill Me, protagonizada por Charlie Day y Allison Williams, o Drag, hasta el regreso de las grandes películas de criaturas monstruosas con Hungry, donde un hipopótamo asesino siembra el caos en los pantanos de Luisiana.
El cine español también tendrá un lugar destacado. María Martínez Bayona debutará con The End of It, una original reflexión sobre la inmortalidad y la inteligencia artificial ambientada en un futuro donde morir se ha convertido en una elección. Y Carles Torrens presentará Apocalipsis Z: Nuevo Mundo, continuación de la exitosa adaptación de la saga de Manel Loureiro, que traslada la lucha por la supervivencia a nuestro archipiélago, como último refugio de una Europa devastada por un virus letal.
Cine asiático
Como es habitual, Asia vuelve a ocupar un lugar privilegiado en Sitges. El surcoreano Yeon Sang-ho, autor de Train to Busan, presentará su nueva película de infectados, Colony, un thriller de ciencia ficción sobre una epidemia desatada durante un congreso de biotecnología. Joko Anwar mezclará terror, acción y humor negro en Ghost in the Cell, mientras que Takashi Shimizu regresará al horror sobrenatural con The Mouths. La delegación asiática se completa con Salmokji: Whispering Water, del debutante Lee Sang-min; The Eyes, remake de Los ojos de Julia, el thriller psicológico español protagonizado por Belén Rueda, y una de las propuestas más inesperadas del año: Kokurojo: The Samurai and the Prisoner, en la que Kiyoshi Kurosawa debuta en el cine de samuráis sin renunciar a la inquietud y al misterio que caracterizan su filmografía.
Sitges Classics recupera grandes títulos
La memoria del fantástico tendrá también un papel protagonista en Sitges 2026 con la recuperación de grandes clásicos restaurados. El festival celebrará el 50º aniversario de Carrie, de Brian De Palma, y de ¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador, dos miradas esenciales sobre la infancia convertida en pesadilla. La sección Sitges Classics completará este viaje con joyas como The Devils (1971), King Kong (1976), Holocausto caníbal (1980) y Scanners (1981), mientras que dentro del cine español rendirá homenaje a Tesis, de Alejandro Amenábar, en su 30º aniversario.

Con este primer anuncio, Sitges vuelve a demostrar que continúa siendo el mejor termómetro para medir la salud del fantástico mundial. Un género que ya no necesita justificar su capacidad para entretener, y que se ha consolidado como uno de los espacios más fértiles para pensar los miedos, los deseos y las incertidumbres del presente.









