TECNÓMADAS. Capítulo 7.2

LOGUS

Los humanos eran una especie muy rara. Le resultaba increíble cómo podían dejarse llevar por sus emociones antes que por razonamientos lógicos. Él, que había querido experimentar esa misma sensación de inestabilidad mental para saber qué se sentía, necesitaba la ayuda de un órgano de ánimos que indujera artificialmente las emociones. Si a eso se añadía un estimulante talámico para redondear la pirueta química, ¡aleluya!, ya estaba un paso más cerca de poder ver el mundo como lo veían aquellos primates sin pelo.

Ningún idor recordaba su anterior existencia de ser humano, antes de ser mutado por el Metacampo. De eso, él era plenamente consciente. Era como si junto con el cambio le hubiesen borrado no solo su memoria personal sino también la memoria genética. Lo que le había regalado el poder mnémico era la posibilidad de observar la humanidad desde fuera y emitir juicios imparciales sobre ella. Gracias a ese poder era capaz de observar virtudes y defectos de los que —de eso estaba seguro— ni siquiera los humanos eran conscientes.

Para empezar, su instinto gregario los volvía más fuertes a un nivel grupal pero más débiles en el individual. Estaba claro que poseían inteligencia avanzada, no eran rumiantes que se limitaran a ir de aquí para allá con la cabeza gacha, alerta ante cualquier indicio de avena. Sus ojos revelaban perspicacia y conciencia de todo lo que tenía importancia, y esa información era transmitida a un centro de procesamiento que había sido entrenado por la evolución para saber qué hacer con ella. Pero entonces, ¿cómo era posible que algo tan intangible y difuso como el amor, esa emoción que ellos aún no habían logrado erradicar, se interpusiera tanto en sus decisiones? Observó a Telémacus, cómo hacía todos sus gestos: cómo abrazaba a su hijo, que se había arriesgado estúpidamente para salvar a su padre con el camión. Y a su esposa, que había aceptado acompañarlo a este éxodo suicida a través del desierto. Había un factor de caos que no comprendía en todo aquello. Nadie debía olvidar que los humanos participaban de lo absurdo en igual medida que de lo milagroso. Jamás debían exaltarse ni ensoberbecerse por ello, pues, ¿acaso no era cierto que los seres vivos constituían siempre el mejor telón de fondo para sí mismos?

Ni siquiera el dravismo, a medida que se desarrollaba en torno a la veneración de los dravs hasta constituir una teología completa, hacía que el concepto de los que se quieren, de los amantes, tuviera una definición cerrada. Telémacus estaba en lo cierto cuando hablaba de arriesgarse él para mantener a salvo a su familia, pero Logus comprendió que estar en lo cierto no tenía mucho que ver con ganarse el aprecio de una mujer.

Logus decidió archivar esas dudas ontológicas para más tarde y entró en el edificio hasta llegar a la habitación del falso suelo de esporas. Desvió su visión hacia una banda de radiación más cómoda y pudo ver a Tsunavi y su jefa, que estaban terminando de liquidar o de asustar a lo que quedase allí que fuera capaz de andar sobre dos patas, para que los colonos pudieran hacer su expolio de cualquier objeto útil. Se acercó a la cazadora.

—Usted es Arthemis, ¿verdad?

—Yo no tengo la culpa. —Logus advirtió que el tono de su voz era curiosamente despiadado.

—Eh… claro. Vengo a decirle que me asombró su actuación durante la pelea. Y que lamento lo de su subordinado, Bloush.

—Bloush era un imbécil, se merecía lo que le pasó —respondió, ahuecándose el cabello que le brotaba por detrás del casco—. Demasiada testosterona y poco cerebro para gestionarla.

—¿No le apena que haya muerto?

—En cierto modo, lo lamento porque hemos perdido una buena pistola. Pero no te confundas: no éramos amigos, ni siquiera me caía bien. Simplemente trabajábamos juntos por conveniencia.

—Oh… —Fue un oh de compromiso, pero también de «qué raros son los humanos: me ratifico». Se contradecían, actuaban mal… Una abundancia de polisilábicas nulidades.

Telémacus entró en la sala.

—Nos vamos en quince. Daos prisa —dijo a los que estaban allí. Tsunavi le dio una patada a algo, en el suelo, y varias planchas cayeron hacia abajo. Todos se apartaron por si el agujero se agrandaba demasiado, pero se quedó en una oquedad de solo un par de metros.

—Creo que acabo de encontrar algo que llevaba muuucho tiempo cerrado —dijo la mercenaria. Todos se acercaron a mirar: sí, parecía haber un espacio oculto allí abajo. Los haces de las linternas taladraron caminos polvorientos hasta un objeto grande que reposaba allá abajo, en la penumbra.

—Parece una nave biplaza muy vieja —murmuró Telémacus al ver aquella chatarra.

—¡Espera, espera, espera! ¡Hip! —exclamó Arthemis. (¿Era un hipido?)

—¿Qué ocurre?

—Recuerda nuestro trato, hombretón: accedí a acompañarte a este loco viaje a cambio de tener preferencia en el reparto de cuanta antigua tecno encontrásemos. Y esto sin duda encaja en esa definición. Yo bajaré primero.

Telémacus se encogió de hombros.

—Está bien.

—Decidiré si me gusta para quedármelo o no, y te daré un decibelio de ventaja si quieres gritarme. Piensa en la respuesta, dóblala y divídela por dos.

—Mi respuesta es… de acuerdo. —Sonaba normal… su habitual yo argumentativo—. Debo confiar en tu criterio como guerrera veterana. Eres una chica lista.

—Tan lista que ya estoy buscando otro trabajo.

Arthemis y Tsunavi se guiñaron un ojo mutuamente y bajaron de un salto. El espacio allí era tenebroso, una oscuridad apelmazada por el peso de los siglos. Se notaba que este santuario no había sido descubierto por ningún buscador de tecno, hasta ahora. Eso lo convertía automáticamente en un tesoro, aunque luego no hubiera nada útil que rapiñar entre los restos.

Las mujeres fueron con cuidado, apuntando con sus armas en todas direcciones por si había algún depredador oculto. Y sí que lo había, un insectorraptor que saltó desde las sombras. Sin embargo, las dos estaban prevenidas, y le volaron la cabeza de un disparo cuando no había recorrido ni media habitación. Su sangre las bañó con una pulverización de rubíes.

—Joder, esto mancha —protestó Tsunavi.

Se acercaron a la nave. Era un transporte biplaza con una cabina en forma de burbuja de plástico que asomaba tanto por encima como por debajo del vehículo, a la que rodeaba un fuselaje con forma de lágrima. No tenía el perfil agresivo de un caza de combate, por lo que dedujeron que se trataba de alguna lanzadera personal que acabó allí abajo tras estrellarse, bien porque la derribaron, bien por un fallo en los motores. Dentro de la cabina había dos esqueletos medio fosilizados, recubiertos por una excrecencia de hongos.

—Menuda chatarra —se quejó Arthemis. Aun así, registró a fondo la cabina, el compartimento de carga y la zona de los motores, por si hubiera alguna célula de potencia que aún funcionara. Con dificultad, su compañera y ella extrajeron de uno de los impulsores gemelos una batería que parecía en buen estado—. ¡Premio! Si todavía le queda energía a esto, podemos sacar un buen pico en el mercado negro del Kon-glomerado.

—¿Ya puedo bajar? —preguntó Telémacus desde arriba.

—¡Aún no! Todavía no he registrado los cadáveres… —El rostro de Arthemis asumió esa expresión que indicaba que cualquiera que no fuera ella misma, en esos momentos estaba siendo excluido del mundo.

¿Qué pudo salir mal en el último vuelo de aquella nave? ¿Un enemigo la derribó, o su sapiencial imaginó una cantidad absurda de números primos y eso le creó una psicosis? Para una computadora, los números aleatorios eran el equivalente al libre albedrío para los humanos, pero si los números se volvían demasiado aleatorios —esto era algo que los dravs les habían repetido miles de veces—, se convertían en una enfermedad mental. Y las máquinas enloquecían. Ese era el rasgo que más las hermanaba con los seres vivos: no que pudiera pensar, sino que podían enloquecer.

—A lo mejor su girocompás se volvió loco —caviló Arthemis—, y calculó mal la rotación del planeta. Su velocidad. Y se estrellaron aquí.

—O a lo mejor los dioses se enfadaron con todos los pájaros que volaban por sus cielos, y les ordenaron aterrizar —sonrió Tsunavi. Se metió en la carlinga, apartó sin delicadeza los esqueletos y vio que uno de ellos estaba sentado sobre algo duro—. Aquí… Esto.

Sacó el objeto. Parecía un instrumento musical, una especie de cítara, solo que su caja de resonancia era extraña, sin una lógica interna para el flujo del aire. Sin embargo, sus cuerdas todavía estaban tensas, y parecía ser capaz de producir música bajo unos dedos hábiles. Se la enseñó a su jefa.

—¿Y esta mierda?

El hallazgo sorprendió a Arthemis con la boca abierta, y empujó las palabras de vuelta a su garganta. Lo cogió. No parecía ser un objeto valioso, ni siquiera por su artesanía, pero allí estaba. Y era lo único que se podía rescatar aparte de la célula de energía. Se lo tiró a las manos a Telémacus.

—¡Mira a ver si le sacas algún rendimiento a eso, artista! Así al menos nos alegrarás las noches con unas baladas.

En cuanto las tuvo en las manos, Telémacus sintió ganas de pulsar aquellas cuerdas, de tocar el instrumento, aunque lo único que saliese fuera ruido. Podía ser una forma de establecer un vínculo con aquella gente de otra época que sin duda llevaba más de un siglo muerta. Una manera de decir gracias por haberles traspasado ese pedazo de su historia. Ese trocito de cultura.

Pero ahora no. Ya llevaban demasiado tiempo allí, lo cual resultaba peligroso. Tenían que poner en marcha el convoy.

—¡Arthemis!

—Ahora mismo no estoy en casa. Deja tu mensaje.

—Nos vamos en diez, así que date prisa en registrar ese cementerio. Voy poniendo en marcha los camiones.

(Dijo confiar en el criterio de ella como aventurera veterana. Ustedes lo oyeron). Se marchó sin darle tiempo a replicar y se encontró con Logus en el camino de vuelta. El alienígena miró el instrumento con el interés de un citarista.

—Vaya, buen botín, señor mercenario.

—Gracias, aunque hay gente ahí atrás que no opina lo mismo. Súbete al camión en el que quieras viajar porque nos vamos.

El idor hizo girar más rápido sus órganos.

—¿Nos internaremos más en el desierto? ¿Vamos en busca de lo desconocido? Quizá un poco de indívigo les vendría bien a estos guerreros, para que se mantengan despiertos.

—¿Qué…?

—Lo conoces por el nombre de su alcaloide: dietilamida. A los humanos os sienta bien, aunque no hay que abusar de ella.

—Yo no lo habría expresado mejor, colega.

—Sí que hay una forma mejor de expresarlo, señor Telémacus: una afirmación fundamentada en las tres declaraciones básicas de la semántica es que poner en riesgo la vida de uno, y de paso las de terceros, no tiene por qué considerarse un hecho demostrado, sino que existe por sí mismo desde que uno hace la proposición conveniente. La estupidez se demuestra a sí misma, invalidándose, igual que la valentía… y que el… el… eh…

El mercenario se quedó un segundo callado, mirándolo, y Logus carraspeó.

—Ejem. En el fondo es lo mismo que decir «¡Pisa el acelerador, colega!».

—Así me gusta —sonrió Telémacus.

Salieron fuera y dieron la orden. Minutos después, una vez cargados todos los sacos de grasa saturada de agua que pudieron extraerle a la madre insectoide, y con toda la tribu subida encima, los camiones volvieron a rugir. La caravana se dirigió hacia las dunas distantes, mirando cada pocos minutos hacia atrás por si algo aparecía en el horizonte.

No sabían lo cerca que estaban sus temores de la verdad.

 

 

PADRE ADDAR

 

El Intérprete de los Muertos dejó el palacio móvil de Bergkatse y viajó en aerodeslizador hasta la ciudad de Múnegha, una de las capitales gemelas del Kon-glomerado. Una ciudad que había sido edificada justo allí no por lo que sus habitantes creían, sino para ocultar algo: posiblemente el mayor secreto que había en aquellos días en Enómena.

Llegó hasta el centro de la ciudad, entró en la fortaleza más protegida con la que contaba su ejército y descendió a las bóvedas subterráneas más profundas, a través de una serie de ascensores que bajaban más y más hacia lo profundo del planeta, a un antiguo búnker que solo cuatro seres en el mundo sabían que existía. Y de ellos, uno acababa de morir achicharrado bajo el lanzallamas de una mercenaria.

Al atravesar el último control, un mortífero pasillo flaqueado por cañones automáticos, se paró frente a una puerta tan inmensa que parecía una fuerza de la naturaleza. Introdujo un código en un panel —uno que no ofrecía segundas oportunidades, por lo que si cometía un error en algo de los dígitos las armas vaporizarían su cuerpo al instante—, y unos retumbantes servomecanismos actuaron tras las paredes. La puerta se arrastró sobre sus guías como una cansada mole, y el tesoro mejor guardado de todos los imperios guerreros de Enómena quedó expuesto ante él.

Los hecatonquiros eran columnas de dos metros de altura alineadas dentro de un gran cubo de piedra negra con fisuras que dejaban ver su interior. De los diez originales, solo dos quedaban en funcionamiento; Addar lo sabía porque los otros eran simples torres de deuterio inertes, muertas, mientras que los dos que aún «vivían» vibraban de un modo que no había palabras en su idioma para describir. Era como si la extraña energía contenida en ellos los hiciera existir en varios planos de realidad superpuestos, coincidentes, y un observador pudiera verlos chocando unos contra otros. El efecto era el de una materia que no parecía sólida, sino que se desintegraba y volvía a reconstruirse muchas veces por segundo, de ahí el parpadeo.

Padre Addar no tenía ni idea de qué era aquella monstruosidad, ni de cómo funcionaba. Quizás Logus, de haber estado presente, podría haber iluminado las tinieblas de su ignorancia con algún dato crudo, como que en efecto aquellos ¿robots, androides, hiperdroides…?, tenían un porcentaje de deuterio en su organismo. Y este había que fabricarlo artificialmente, pues en la naturaleza esa clase de isótopos no nacieron en el alba de los tiempos, y no se podía llegar a ellos mediante procesos naturales. Otra de las maravillas del Imperio Gestáltico fue su capacidad para fabricar xenomateria de alto nivel, dedicando parte de ella a su industria militar.

Pero estas cosas Addar jamás sería capaz de entenderlas. Ni siquiera se molestaría en intentarlo.

Miró a los hecatonquiros con el asombro reverencial de quien contempla dioses, o bien sus obras directas. Pero aquello no era magia, sino tecnología extrema procedente de otra época. Por enésima vez intentó imaginarse a las personas que poseían conocimientos para hacer algo así, y cómo sería su civilización… y por enésima vez fracasó.

Se acercó a una consola e introdujo en una ranura la llave de iridio. Una cifra en la pantalla fue cambiando mientras una abscisa brillante descendía en la rejilla. Eso activó a uno de los hecatonquiros, que adoptó una forma vagamente humana —sin dejar de temblar estocásticamente— y salió de la caja. El monstruo se quedó allí, mirando a su amo. Esperando órdenes.

Addar miró a la monstruosidad y tragó saliva. Le mostró una imagen tomada durante el ataque a la fortaleza móvil en la que se veía a Telémacus y a los demás Tábanos.

—Tus presas. Ya sabes lo que tienes que hacer. Aprende de ellas todo lo que puedas… y mátalas.

El monstruo se giró y empezó a caminar. Y atravesó la pared, fluyendo a través de sus átomos como un fantasma. Addar se encomendó a sus dioses, y rezó por el alma de aquellos pobres mercenarios. No sabían lo que se les venía encima.

 

 

‘A TALE OF PAPER’, el videojuego de Open House Games, presenta tráiler

El videojuego de aventuras y plataformas del estudio catalán Open House Games, presenta nuevo tráiler y nuevas imágenes de su desarrollo, próximo a su culminación.

A Tale of paper, que fue ganador en la V Edición de los Premios PlayStation con el galardón a “Mejor Juego del año” en 2018, presenta una historia en formato side scroller 3D en la que Line, un muñeco de papel, cobra vida para cumplir el sueño de su creador. Con Line el jugador recorrerá escenarios atmosféricos en los que deberá huir de una aspiradora, el enemigo principal de esta artística y cuidada aventura.

A Tale of Paper está siendo desarrollado en el PlayStation®Talents Games Camp de Barcelona, y llegará próximamente a PlayStation®4.

Primer avance de programación de SITGES 2020: El gabinete de los zombis

El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que tiene lugar en la localidad costera de Sitges y es conocido en el mundo entero por su trayectoria y relevancia, alcanza este año su quincuagésimo tercera edición, pese a los tropiezos que le está poniendo la crisis de la Covid-19.

Según anunciaron esta semana en rueda de prensa la directora de la Fundación del Festival de Sitges, Mònica García, y el director del evento Ángel Sala, por primera vez seguirá “un modelo híbrido, con un formato físico y online a la vez, pero potenciando las películas en los cines y todo lo que pueda ser presencial”.

El cartel del evento, que según lo previsto se celebrará del 8 al 18 de octubre, rinde claro homenaje a “la primera gran película de género fantástico de la historia del cine”, El gabinete del doctor Caligari, y su inolvidable estilo expresionista, cuando se cumplen cien años de su estreno. De producción alemana y 50 minutos de duración, la cinta de Robert Wiene y su influencia en el fantástico se abordará a través de un libro y de la muestra retrospectiva Sombras de Caligari, que permitirá revisar otros grandes clásicos como The Trial (El proceso) (1962), de Orson Welles, o Desafío total (1990), de Paul Verhoeven, que podrá disfrutarse en resolución 4K en el marco de su 30º aniversario.

El cine de temática zombi tendrá un peso importante en el programa

En cuanto a los primeros títulos confirmados, destacan dos propuestas con el universo zombi como punto en común. Así, la apertura de esta atípica edición será con Malnazidos, una cinta de acción dirigida por Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro. Miki Esparbé, Aura Garrido, Luis Callejo, Álvaro Cervantes y María Botto encabezan el reparto coral de esta prometedora adaptación de la novela Noche de Difuntos del 38 de Manuel Martín Ferreras que cuenta la historia de un grupo de combatientes huidos de bandos rivales durante la Guerra Civil que tendrán que aliarse para hacer frente a un enemigo común, los muertos vivientes.

Además, el festival ofrecerá el estreno de la coreana Península, secuela de Train to Busan, un título que despuntó en Sitges 2016 y se llevó los premios a la mejor dirección para Yeon Sang-ho y a los mejores efectos especiales. La película, que este 15 de julio llegaba a los cines de Corea del Sur, sitúa la acción cuatro años después de los hechos que conocimos en la primera entrega, cuando un virus que convierte a los afectados en zombis letales irrumpe en la república asiática y un grupo de personas tratan de sobrevivir en un tren repleto de no-muertos con destino a la localidad de Busan.

En cuanto a la celebración de la popular Zombie Walk, el multitudinario pasacalles que se ha convertido en una cita ineludible para los aficionados al terror, con cientos de participantes y espectadores, según la organización se prepara una adaptación a la nueva normalidad y “se están valorando opciones para que se pueda parecer algo a la tradicional”.

Títulos esperados que llegan dirigidos por mujeres y formarán parte del programa

También se confirmó la participación de otro de los títulos más esperados de este año, Relic, debut de la directora australiana Natalia Erika James, que sorprendió el pasado mes de enero en Sundance con una historia que da una vuelta de tuerca al subgénero de casas encantadas a través de los mazazos de una cruenta realidad que golpea a las tres protagonistas.

Otros títulos programados que llegan dirigidos por mujeres son: la cinta francesa Jumbo, de Zoé Wittock; la norteamericana 12 Hour Shift, de Brea Grant, y la canadiense Slaxx, de Elza Kephart, una comedia de terror que propone el ataque de unos pantalones vaqueros “poseídos”.

Otros largometrajes confirmados

Y es que el programa de Sitges 2020, si bien verá reducido el número de proyecciones debido a las medidas de seguridad con motivo del coronavirus, abordará un amplio abanico de tipologías del fantástico. Así, contará con varios ejemplos de “terror festivo”, con títulos como Psycho Goreman, de Steven Kostanski; Benny Loves You, de Karl Holt, o The Queen of Black Magic, de Kimo Stamboel.

El festival acogerá también los estrenos de No matarás, de David Victori, un thriller protagonizado por Mario Casas dando vida a un personaje que se verá contra las cuerdas; y La vampira de Barcelona, un terrorífico drama basado en los hechos reales que acontecieron en la capital catalana a comienzos del siglo XX.

Rodaje 'La vampira de Barcelona'. Foto: Lucía Faraig
Rodaje ‘La vampira de Barcelona’. Foto: Lucía Faraig

Lamentablemente, no formará parte del programa uno de los títulos más esperados para esta edición, Halloween Kills. La nueva entrega de la popular franquicia slasher, según anunciaron el propio John Carpenter y el director David Gordon Green ha aplazado su estreno hasta el mes de octubre de 2021.

En cualquier caso estamos convencidos de que este evento, referencia en el cine fantástico a nivel mundial, encontrará su camino dado que nadie sabe más de pandemias que los seguidores del género.

Sitges 2020
Sitges 2020

 

SOMBRA, el festival de cine fantástico de Murcia, prepara una edición adaptada a la nueva normalidad

La novena edición del Festival de Cine Fantástico Europeo de Murcia, Sombra tendrá lugar del 18 al 26 de septiembre y se celebrará como habitualmente en la Filmoteca Regional y también en Filmin.

Tras haberse adaptado a la nueva normalidad, Sombra mantiene casi la totalidad de su programación con 29 películas, 22 cortometrajes y 16 invitados. Además, añade algunas películas en la plataforma online y mantiene el 12 de septiembre el Cine Car, evento celebrado en la plaza de la Ciencia del Barrio del Carmen con la batalla fílmica y el concierto de Bosco entre otras actividades.

La inauguración se mantiene con Diana Peñalver, la actriz coprotagonista de Braindead (Peter Jackson, 1992), quien recibirá el premio Serial Killer a toda su carrera el 18 de septiembre.

A consecuencia de la irrupción del coronavirus, el Sombra, al igual que otros festivales y eventos se vio aplazado en marzo. Actualmente está confirmada la nueva fecha cuyas entradas estarán a la venta desde el 24 de agosto.

Sombra en Filmin

Sumándose a la reinvención de un festival de cine, Sombra, aunque ha mantenido la mayoría de sus proyecciones, ha añadido unas cuantas a la plataforma online Filmin.

En el ciclo Jinga Films, se proyectará Soy tóxico (Daniel de la Vega, Pablo Parés, 2018) y Antrum (David Amito, Michael Laicini, 2019). En el ciclo Blood Window, Sendero (Lucio A. Rojas, 2015), Francesca (Luciano Onetti, 2015) y una selección de cortometrajes argentinos. También se podrá ver la sección oficial de cortometrajes de Sombra, con hasta 18 trabajos de lo mejor del panorama nacional.

Películas a concurso

En las películas a concurso, se mostrará lo mejor del cine fantástico europeo con un claro guiño al español con la proyección de dos estrenos, uno de ellos de dos directoras murcianas.

La sección oficial se compone de:

  • A good woman is hard to find (2019), dirigida por Abner Pastoll,
  • El Cerro de los Dioses (2019), con su director Dani M. Caneiro y actriz Itziar Castro como invitados,
  • Amigo (2019) con Javier Botet, uno de los mejores actores de monstruos en la industria,
  • The Curse of Valburga (Tomaž Gorkič , 2019),
  • Blood Machines (Raphaël Hernandez , Savitri Joly-Gonfard , 2019),
  • Urubú (2019) de Alejandro Ibáñez, quien estará presente en la proyección,
  • y los estrenos de Ma petite Sophie (Rubén Bautista, 2018) y Nikolina (Nuria Muñoz y Eva Libertad, 2016).

Como cada año, el Sombra está pensado para hacer disfrutar a toda la familia, desde los más pequeños de la casa, con el ciclo Sombra Kids, hasta los acérrimos de Lovecraft.

Entre otras actividades y siempre y cuando la situación lo permita, Sombra celebrará masterclasses, Q&A o exposiciones que completarán la programación del festival.

‘GHOST OF TSUSHIMA’, ya a la venta

PlayStation y el estudio Sucker Punch presentan el tráiler de lanzamiento del esperado videojuego de acción y mundo abierto Ghost of Tsushima. En él, se puede apreciar la diversidad de ambientes y biomas que Jin Sakai, el protagonista de esta épica aventura, recorrerá en busca de la salvación de su pueblo.

Ghost of Tsushima es un videojuego de acción y aventura de mundo abierto cuya historia se inspira en el año 1274, en la oleada invasora de Mongolia a Japón.

En este escenario, el jugador se pondrá en la piel de Jin Sakai quien, criado de joven en el sendero samurái por su tío, el señor de Tsushima, deberá cambiar sus tácticas y alejarse de su formación para hacer frente al ejército mongol. De este modo, el sigilo y el engaño serán sus mejores aliados en un viaje por toda la isla, donde establecerá alianzas insólitas para derrotar al líder mongol Khotun Kan y convertirse en El Fantasma.

Ghost of Tsushima cuenta además con una espectacular banda sonora original, ideada por dos grandes compositores de renombre: Ilan Eshkeri (47 Ronin) y Shigeru Umebayashi (La casa de las dagas voladoras), quienes han utilizado instrumentos tradicionales del folklore japonés.

Además el estudio Sucker Punch ha anunciado un nuevo álbum,ya está disponible a través de diferentes plataformas musicales, en el que diferentes artistas han realizado sus propias versiones de cuatro de los temas principales del videojuego. El álbum, llamado Sound of The Storm, Ghost of Tsushima Soundtrack: Reimagined, cuenta con artistas de la talla de Tycho, TOKiMONSTA, Glitch Mob, y Alessandro Cortini de Nine Inch Nails, en un total de cuatro remixes de temas icónicos de la banda sonora del videojuego:

Saikuron (The Glitch Mob Remix) – The Glitch Mob
Bushido (Alessandro Cortini Re-Work) – Alessandro Cortini
Ghost of Kodoku (Tycho Remix) – Tycho
The Ghost Burns (TOKiMONSTA Remix) – TOKiMONSTA

Ghost of Tsushima llega hoy en exclusiva para PlayStation 4 a un precio recomendado de 69,99€ y PEGI 18, disponible a través de PlayStation Store y puntos de venta habituales. El título cuenta con una crítica global excelente, y es uno de los pocos videojuegos de toda la historia en conseguir la máxima puntuación en la prestigiosa revista japonesa Famitsu.

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Alejandro Amenábar rueda este verano una serie de investigación y aventuras

Movistar+ y la compañía norteamericana AMC Studios han firmado un acuerdo de producción para una serie del ganador del Oscar Alejandro Amenábar. Se trata de una de las alianzas más relevantes firmada por Movistar+ para la producción de ficción en el terreno internacional. La asociación de ambas marcas garantiza la distribución de la serie en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Latinoamérica Caribe y territorios asociados.

Movistar+ producirá con AMC Studios y en colaboración con MOD Pictures esta serie de 6 episodios de 45 minutos de duración que comenzará a rodarse este verano y se estrenará en 2021, en exclusiva en Movistar+.

AMC Studios, que posee en su catálogo títulos de reconocido prestigio como The Walking Dead o NOS4A2, suma su fortaleza en el terreno de la producción y difusión para hacer de esta serie un fenómeno internacional desde su puesta en marcha.

Inspirada en ‘El tesoro del Cisne Negro’, de Paco Roca

Alejandro Amenábar, director de éxitos del género como Los otros, Abre los ojos o Tesis, se pone detrás de las cámaras tras el éxito de su largometraje Mientras dure la guerra (Original Movistar+) para dirigir todos los episodios de esta serie televisión cuyo guion ha coescrito junto a Alejandro Hernández. Concebida como una serie de investigación y aventuras, está inspirada en la novela gráfica El tesoro del Cisne Negro de Paco Roca y el diplomático y escritor Guillermo Corral.

Ed Carroll, chief operating officer de AMC Networks ha declarado: «Este proyecto narra una historia inédita entre España y Estados Unidos, inspirada en hechos reales que en ocasiones parecen superar la ficción. Una trama repleta de intrigas internacionales y batallas judiciales en torno al mayor tesoro submarino de la historia. Es un verdadero placer asociarnos a Movistar+ en esta apasionante aventura transatlántica y trabajar junto a un equipo con gran talento liderado por Alejandro Amenábar«.

En declaraciones de Sergio Oslé, presidente de Movistar+: »Estamos muy satisfechos e ilusionados de trabajar junto con AMC Studios en un proyecto que desde el principio tenía una gran ambición internacional. Este acuerdo es un hito muy relevante no solo para para Movistar+ sino para la industria audiovisual en español. Nos unimos a uno de los grandes productores de ficción de calidad en el entorno global con quien compartimos nuestro deseo de hacer más grandes nuestras historias y difundirlas en el mayor número de territorios».

Sinopsis de la serie

Alex Ventura, un joven e inexperto diplomático, se ve convertido sin proponérselo en el líder de una misión que pondrá a prueba todas sus convicciones: recuperar el tesoro submarino robado por Frank Wild, un aventurero que recorre el mundo saqueando el patrimonio común de las profundidades del mar. Conformando un singular equipo con Lucía, una funcionaria de armas tomar, y Jonas Pierce, un brillante abogado norteamericano apasionado por las viejas historias de piratas, Alex emprenderá la aventura de su vida, descubriendo la importancia del amor, la amistad y del compromiso con aquello en lo que uno cree.

Crítica: ‘DANIEL NO ES REAL’. El amigo invisible

Llama la atención la madurez y el riesgo de las películas que han ido saliendo bajo el paraguas de Spectrevision, la joven productora de Elijah Wood y Daniel Noah (invitado de la pasada edición del Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera para presentar precisamente una de sus películas, la espléndida El Color que Cayó del Cielo).

Uno de sus trabajos más recientes, Daniel No Es Real, es el segundo largometraje de Adam Egypt Mortimer y se basa en la novela de Brian DeLeeuw In This Way I Was Saved. Esa premisa inicial con joven con problemas psicológicos que se hace acompañar por un extraño personaje aparentemente imaginario puede parecer poco original; sin embargo, hay varios elementos que hacen de esta película un título interesante y distinto.

En primer lugar, Mortimer elude con habilidad los lugares comunes de la vertiente adolescente de la historia y apuesta por una puesta en escena sórdida y sucia. Ninguno de los dos protagonistas pretende ganarse la empatía del público. El protagonista, Luke, resulta demasiado pusilánime, mientras que el atractivo de Daniel lo convierte en un prepotente y un egocéntrico, antes incluso de que la situación empiece a torcerse.

Los dos actores, Miles Robbins (hijo de Tim Robbins y Susan Sarandon) y Patrick Schwarzenegger (hijo de, bueno, ya saben quién), hacen un excelente dúo protagonista, restando interés, eso sí, a los dos personajes femeninos principales. Sin embargo, lo más sobresaliente de la cinta cuando se adentra por territorios más propios de autores como H.P. Lovecraft o Clive Barker.

Daniel No Es Real se salda como una historia inquietante, incómoda e inteligente, que logra coger al espectador con el pie cambiado e indefenso ante su verdadera identidad.

‘TRAIN TO BUSAN 2: PENÍNSULA’ competirá en SITGES en sección oficial

Train to Busan 2: Península (Peninsula) se presentará en la Sección Oficial a Competición de la 53 edición del Festival de Sitges, que se celebrará del 8 al 18 de octubre de este año. La película fue una de la elegidas de la selección oficial del Festival de Cannes 2020.

La nueva película de Yeon Sang-ho, director de Seoul Station, The Fake o Psychokinesis, es la continuación de su exitosa Train to Busan, una de las grandes sensaciones del cine fantástico coreano reciente, y que además se presentó también en el Festival de Cannes en su edición de 2016. Estrenada ese mismo año, la película consiguió más de 11 millones de espectadores en su país, convirtiéndose en el primer film en superar la barrera de los 10 millones de espectadores. Train to Busan 2: Península se estrenaba en Corea del Sur este 15 de julio.

En esta ocasión, los hechos se sitúan cuatro años después de los acontecimientos narrados en Train to Busan. El virus que desató el caos zombi se ha propagado por la península de Corea, y en un desierto postapocalíptico, un grupo de supervivientes vagan de noche huyendo de los muertos vivientes.

Train to Busan 2: Península cuenta con un reparto formado por Gang Dong-won, Lee Jung-hyun, la joven actriz Lee Re, Kwon Hae-hyo («El día después»), Kim Min-jae y Koo Kyo-hwan.

A Contracorriente Films estrenará en cines Train to Busan 2: Península en el primer semestre de 2021.

Sitges 2020
Sitges 2020

 

Este viernes 17 de julio, estreno de ‘MADRE OSCURA (THE WRETCHED)’

Selectavisión estrena en cines españoles, este viernes 17 de julio, la terrorífica película Madre oscura (The Wretched), dirigida y escrita por los hermanos Brett y Drew T. Pierce (Deadheads).

Presentada en el Fantasia Film Festival, ha pasado por varios festivales de género, como el Frightfest de Londres y se ha convertido en un fenómeno en Estados Unidos durante la crisis del Coronavirus, donde ha conseguido ser el TOP 1 de la taquilla durante seis semanas seguidas.

Protagonizan la película de terror el joven John-Paul Howard (Snatchers, Midnight, Texas, Comanchería), Piper Curda (¡Yo no he sido!, Teen Beach 2), y Jamison Jones (True Detective, 24).

Los hermanos Pierce se sumergen en el terror

Madre oscura (The Wretched) es un pequeño y oscuro cuento de hadas para la era moderna inspirado en nuestro amor por Las Brujas de Roald Dahl y la experiencia de vivir el divorcio de nuestros padres. [···] Nada puede ser más aterrador para un niño que la separación de sus padres. En el proceso, te das cuenta que tus padres tienen una dualidad de cualidades buenas y malas que antes no sabías que existían. Y este es el sentimiento que queríamos inyectar en cada aspecto de la historia y de la criatura misma. ¿Conoces realmente a las personas que amas y puedes confiar en ellas?”, comentan los directores y guionistas Brett Pierce y Drew T. Pierce.

Madre oscura (The Wretched) es el reflejo de nuestro miedo a confiar en las personas más cercanas a nuestros corazones así como una carta de amor a las películas de género que nos asustaron cuando éramos niños”, concluyen.

Los hermanos Pierce son los autores del éxito Deadheads, una película de zombies de 2011 convertida en film de culto. Desde la infancia han estado obsesionados con el género de terror, habiendo crecido en medio de la producción del clásico de Sam Raimi, The Evil Dead, en el cual su padre fue artista de FX. Madre oscura (The Wretched) es su segundo largometraje.

SINOPSIS DE ‘MADRE OSCURA (‘THE WRETCHED)’

Ben, un adolescente rebelde, visita la casa de su padre durante el verano. Allí realiza un descubrimiento inquietante: un demonio malévolo de los bosques profundos acecha a una familia que vive al lado. Cuando toma posesión de la madre, la criatura empieza un juego aterrador en el que se aprovecha de los niños de la localidad. Ante la incredulidad de sus allegados, Ben se lanza en solitario a una peligrosa cruzada para detener al maléfico diablo antes de que éste consuma todo lo que aprecia.

Póster 'Madre oscura'. Selectavisión.
Póster ‘Madre oscura’. Selectavisión.

Los zombis ‘MALNAZIDOS’ abrirán SITGES 2020

El Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña acogerá el estreno mundial de Malnazidos, película de acción y aventuras en la que un grupo de combatientes huidos de bandos rivales durante la Guerra Civil deben aliarse para hacer frente a un adversario común… ¡zombis! Para lograrlo, tendrán que dejar de lado el odio mutuo y así evitar convertirse en uno de ellos.

Codirigida por Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro, está escrita por Jaime Marques Olarreaga, Alberto Fernández Arregui y Cristian Conti a partir de la novela Noche de Difuntos del 38 de Manuel Martín Ferreras. La película cuenta con un reparto coral encabezado por Miki Esparbé, Aura Garrido, Luis Callejo, Álvaro Cervantes, Jesús Carroza y María Botto, entre otros.

Malnazidos, que inaugurará la próxima edición de Sitges 2020 el 8 de octubre en el auditorio del hotel Meliá Sitges, fue rodada en distintas localizaciones de Cataluña. Escenarios naturales acogieron el rodaje de complejas escenas de explosiones, enfrentamientos armados, huidas por el bosque, ataques zombies y de los minuciosos procesos de trasformación que forman parte de un proyecto de esta envergadura.

El Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña se perfila como el espacio perfecto para el estreno mundial de Malnazidos. Como apuntan sus directores, Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro, “desde la gestación del proyecto, siempre pensamos en hacer una película para el público de Sitges. Un público que conocemos bien, porque hace décadas que formamos parte de él”.

Malnazidos es una producción de Telecinco Cinema, Cactus Flower Producciones, Malnazidos AIE, La Terraza Films e Ikiru Films, con la participación de Mediaset España y Mediterráneo Mediaset España Group.

Será distribuida en España por Sony Pictures Entertainment Iberia y tiene previsto su estreno en España en enero de 2021.

SINOPSIS DE ‘MALNAZIDOS’

Meses de sangrientos combates han dejado tras de sí miles de muertos en las trincheras. Jan Lozano, capitán de la quinta brigada, cae prisionero. La única posibilidad de escapar a la sentencia de muerte es hacer frente a una misión imposible en campo enemigo. Pero un peligro mayor del esperado obligará a los bandos rivales a unirse contra un nuevo y desconocido adversario. Tendrán que dejar de lado el odio mutuo y así evitar convertirse en zombis.