ENTREVISTA: De Coco a Frasier. Las Mil voces de Antonio Esquivias.

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El viernes 3 de junio, el actor de doblaje Antonio Esquivias participó en una charla-entrevista en el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna (Multicines Tenerife), la cual fue moderada por sus responsables, Ramón González Trujillo y Fernando de Iturrate

El intérprete encargado de prestar su voz a Frasier (Kelsey Grammer) en el doblaje español, destacó por su gran sentido humor (no tuvo problemas en imitar a algunos de sus personajes más conocidos, incluyendo a Coco de Barrio Sésamo y al Actor secundario Bob de Los Simpson), amabilidad y predisposición, en una amena velada donde explicó distintos aspectos y anécdotas sobre  trayectoria, y confesó algunos secretos de un oficio tan desconocido y poco valorado, como es el doblaje. El evento se completó con la emisión en pantalla grande del episodio de Frasier titulado Kisses Sweeter than Wine, el favorito de Kelsey Grammer.

La visita de Esquivias a Tenerife coincidió con su participación en una master class en la Escuela de Locución y Voz Centro Mencey, algo que tuvo lugar el 4 de junio.

¿Cómo fue ser la voz de Frasier durante casi 20 años?:

Fueron 11 años de Frasier, y anteriormente también doblé al personaje en Cheers, que empezamos a grabar a finales de los 80. La gente se cree que me dieron Frasier por Cheers pero no, fui reelegido en un casting de voces donde tuve que competir con otros actores como Carlos Revilla (que es el que ponía la voz en los carteles, y que luego fue director de doblaje en la serie y en Los Simpson), y Juan Perucho (la voz de Padre de familia).

¿Cómo viste la evolución del personaje de Frasier Crane a lo largo de los años?:

Me quedé muy contento, fue una pedazo de serie, muy premiada en Estados Unidos, con esos guiones tan frescos. El chiste es constante, creativo, hábil y nunca aburre, yo creo que ese fue el secreto del éxito.

¿Cuánto hay de Antonio Esquivias en Frasier?:

Hay veces en que uso el mismo tono de mi vida cotidiana. Kelsey Grammer tiró de mi, pero yo a su vez tiré de él. En ocasiones yo entonaba algunas frases de un modo diferente al original, yo aportaba cosas mías.

¿Hubo alguna vez un cambio en el devenir de la serie?:

No, Kelsey Grammer es un actor fuera de serie, en todo lo que hace. Lo que noté fue una gran diferencia cuando el doblaje lo llevaba Carlos Revilla, y luego lo empezó a realizar Ana María Simón. Carlos tuvo que abandonar la dirección de la serie debido a que realizaba esta misma labor en Los Simpson, donde era la voz de Hommer.

¿Hubo ocasiones en las que tuviste que parar la grabación por la comicidad de una secuencia?:

Muchas veces, en especial cuando grababa con José Padilla, que hacía la voz de Niles Crane. Lástima que ahora, con lo digital, los doblajes no se hacen con compañeros, al grabar las pistas de forma individual, y eso hace que la interpretación sea más fría.

¿Qué sentiste cuando finalizó Frasier?:

Fue dramático. Me dejaron solo por una pista aparte, y los compañeros de iban despidiendo de uno en uno.

Una vez finalizada, también pusiste la voz a Kelsey Grammer en la serie dramática Boss, ¿cómo fue ese cambio de registro?:

Me encontré a un Kelsey Grammer que representaba más edad de la que tenía edad en la vida real, multimillonario pero descuidado, un alcalde de Chicago muy mala gente, y con mucha mala leche. En esta serie estaba inmenso, muy bien dirigido, se notaba que llevaba el micro en la solapa, y su chorro de voz sonaba como un trueno. Así que sabía que o salía airoso, o me quedaba hecho una mierda. Creo que fue el doblaje más difícil que he hecho. Lástima que la serie durase tan poco tiempo, sólo fueron dos temporadas y 18 episodios.

¿Por qué no contaron contigo cuando Kelsey Grammer hizo de Bestia en X-Men: la decisión final? (2006):

Yo hice el trailer, pero no hice la película por un malentendido, porque los del doblaje entendieron que no estaba disponible al haberme ido de crucero, pero yo ya había vuelto a Madrid. Al final lo hizo Héctor Cantolla.

¿Has podido conocer a Kelsey Grammer en persona?:

No, mi madre lleva años diciéndome que debería conocerlo y escribirle, pero no lo he hecho porque soy muy vago.

¿Cómo ha sido tu experiencia en Los Simpson?:

Aparte del Actor secundario Bob, también pongo la voz a Chalmers, Dios o a Melvin Van Horne (el que lleva un huesito en la cabeza). De todos ellos me quedo con Bob (que en la versión original también lo hace Kelsey Grammer), porque es un personaje al que le puedes sacar mucha miga, es el malo, y cuando sale, se hace el dueño del capítulo. Me gusta hacer de malo, es algo que he hecho millones de veces.

Hace unos años, la Fox consideró el doblaje en castellano de Los Simpson como el mejor de toda Europa. ¿Cómo sienta tener ese reconocimiento?:

Sienta muy bien, y de hecho no lo sabía y me alegro. Yo a mi amigo Carlos del Pino (el actor que dobla a Flanders) siempre le digo la suerte que tenemos de estar en antena 365 días al año en diferentes canales, algo que no le pasa ni a Matías Prats.

Algo que agrada de Los Simpson, es que se respeten las traducciones del original cuando se hacen referencias a personajes que en nuestro país no se conocen. Esto hace que no se manipulen y españolicen los diálogos, como  sucede en películas como Ted (2012), donde se hace mención a personajes populares sólo en España. ¿Qué opinas de esta tendencia?:

Me parece horrorosa, hay muchas formas sustitutivas en el doblaje, sin necesidad de nombrar a los famosos españoles. Y eso en vez de tener gracia, lo que queda es hortera.

¿Qué otros trabajos habías hecho anterior y posteriormente?:

Yo empecé en 1981, antes de Cheers ya había hecho la serie de Fama, y otras como Las aventuras de bravo soldado Schweik, y La fuga de Logan. En fechas recientes también doblé a dos personajes en Juego de tronos, los dos muertos, pero es que en esa serie matan a todos.

En tu primera etapa fuiste la voz de Coco en Barrio Sésamo, ¿el hecho de que supieras cantar fue un plus para que te seleccionaran?:

Sí, yo veía Barrio Sésamo antes de participar en el programa. A mi me seleccionaron cuando ya Coco empezó a cantar, porque se hicieron castings de gente que pudiera hacerlo. Una de las canciones que canté fue “Suave y azul”.

¿Hay muchas ocasiones en las que no te han seleccionado para un determinado papel?:

Si, he hecho millones de castings en los que no me han cogido, incluso para interpretar a un búho, algo que al final agradecí, porque tenía que dejarme la voz.

¿Qué personaje o actor te hubiera gustado doblar?:

Creo que a Brad Davis, el protagonista de El expreso de medianoche (1978), o a Daniel Stern en Solo en casa (1990).

¿Qué opinas de los que piensan que los actores de doblaje son unos imitadores de los actores originales?:

Yo pienso que esto no es cierto, porque muchas veces el doblaje ha mejorado el original, por tono de voz e interpretación. Si tu ves Casablanca (1942), está mejor doblada por José Guardiola, en comparación con la voz de Humphrey Bogart. Esto también pasaba en Gilda (1946), cuando Rita Hayworth fue doblada por la maravillosa Celia Honrubia.

Por otra parte, también hay veces en que se iguala, y otras en las que se empeora, ya que con un mal doblaje te has cargado una película.

¿Cómo se aprende la técnica del doblaje?:

Primero, y ante todo, hay que ser actor, y luego aprender la técnica, que es lo más complicado, por el hecho de que tienes que leer, interpretar, y ajustarte a los labios del actor original. Yo tengo compañeros con voces de todo tipo, desde átonas, a roncas o timbradas. La voz, quizá es está más valorada cuando haces publicidad.

El doblaje es una gran escuela de dicción. Hay gente que trabaja en televisión que viene al doblaje para mejorar en eso, o para quitarse el miedo escénico. Es un trabajo de precisión.

¿Cómo es la técnica de doblar vídeojuegos?:

La técnica es diferente. En vídeojuegos tu no ves la boca, sino un gráfico de audio. Tienes que ir exacto en tiempos, pero no importan tanto las pausas de en medio, porque las mueven. La técnica es mucho más fácil que en el doblaje tradicional, ya que vas repitiendo lo que dice el doblador original en inglés. Es un terreno que tiene mucho futuro, porque además es una industria muy potente. Hubo años en que gané más dinero en vídeojuegos que en series y películas.

¿Crees que el circuito de los actores de doblaje es muy cerrado?:

Cuando yo empecé lo era, pero ahora hay muchas más escuelas de doblaje, y no es tan difícil acceder.  A pesar de que ahora hay mucho más contenido multimedia y plataformas, cuando yo empecé el nivel de trabajo era mucho mayor.

¿Qué opinas de actores de doblaje como el ya citado José Guardiola o Constantino Romero?:

Constantino era un monstruo. No tuve la oportunidad de conocerle porque pertenecía al colectivo de Barcelona. Las dos grandes potencias de doblaje son Madrid y Barcelona, aunque también se dobla en Valencia, La Coruña o El País Vasco.

A Guardiola si tuve el placer de conocerlo y trabajar con él en mis comienzos, aprendí mucho gracias a su ayuda.

También destacaría a Manolo Cano, que fue la voz de Norman Bates en Psicosis (1960), y que fue una de la voces más hermosas que ha dado este país. De los actuales me gusta Luis Porcar, el que hace la voz de Hugh Laurie en House.

Respecto a la actrices, destacaría a Rosa Guiñón, la voz de Meryl Streep, que está para comérsela y siempre me quedo embobado escuchándola; o a María Luisa Solá, que hace a Sigourney Weaver.

Mucha de esa gente está a punto de jubilarse o ha fallecido (el propio Carlos Revilla, o Antonio Fernández, que hacía la voz del padre de Frasier, murió muy poco tiempo después de grabar la última temporada de la serie, lo cual para mi fue un palo enorme). A veces le digo a mi compañera Ana Ángeles García (que fue la voz de Marco), que ahora nosotros somos los clásicos.

¿Qué opinas del hecho de que haya espectadores que sólo les gusta ver películas en versión original y detesta el doblaje?:

Este es uno de los temas polémicos que tenemos en España. Igual no lo veremos nosotros, pero a la larga, la versión original ganará la batalla. Lo de ver películas y series en versión original cada vez es más potente, aunque sea por los que piensan que así aprenderán mejor inglés.

¿Cómo viviste la huelga de actores de doblaje de 1993?:

Marcó un antes y un después, fueron 101 días sin ingresos. Fue una la segunda huelga más larga jamás llevada a cabo en España, quitando el 15-M. La idea era unificar los precios de doblaje en cada Comunidad Autonóma. Pero esto era bastante utópico, porque cada Comunidad tiene potestad para hacer lo que le de la gana con sus precios. Perdimos un 50% de poder adquisitivo, y ganaron la huelga las empresas, los cuales se aprovecharon de la situación.

¿Cuál es tu opinión de que famosos, actores o cantantes se pasen al doblaje sin tener experiencia en la técnica?:

Esto pertenece a una gran labor de marketing, donde hay mucho dinero de por medio. El hecho de que una determinada celebridad como un cómico, ponga la voz a un personaje, tiene tirón de público, y eso va a existir siempre. Sin embargo, esta gente sin experiencia en doblaje, tarda muchísimo más que los que nos dedicamos a ello habitualmente.

¿Y que en algunos musicales se doblen las canciones?:

Esto pasa por ejemplo en Sonrisas y lágrimas (1965). Cuando Julie Andrews canta en español, utilizan una cantante, no lo hace la misma actriz que la dobla en los diálogos. Lo mejor es que se mantengan las canciones en inglés, porque por muy buenas cantantes que escojan, no quedan bien porque el doblaje cantando se nota más.

En lo referente a tu labor como actor delante de la cámara, empezaste tarde, en el 2007. ¿Cómo fue este cambio?:

Yo es que soy muy vago, y empecé tarde, eso me lo recrimino. Participé en 2015 en un episodio de Cuéntame, donde hice del cardiólogo de Antonio Alcántara (Imanol Arias). También aparecí en un capítulo de El ministerio del tiempo que se emitió recientemente.

En 2012 participé en el cortometraje vinculado al 15-M y titulado Bastille, sobre el poder económico contra el poder político. Lo raro fue que pudo proyectarse en el Palacio del Senado de Madrid, delante de todos los senadores, lo cual no es moco de pavo. Había un senador a mi lado que decía: Cuando le cuente a mi señora que he estado al lado de Frasier. Y yo le contesté “Pero señoría, yo no soy Frasier, sólo soy la voz”, y él me dijo Sí, pero eres la voz, da igual.

Yo aconsejo a mis alumnos que alternen el doblaje con la interpretación de imagen, para que no llegues tarde, como me pasó a mí, y además es más fácil conseguir trabajo.

¿Qué otros trabajos recientes has realizado y cuáles son tus últimos proyectos?:

En 2014 puse la voz a Kai en Frozen. Ahora he estado poniendo doblando al villano Damien Darhk (Neal McDonough) en las series Arrow y Legends of Tomorrow. Es un malo muy exagerado, y para mi es lo más fácil de hacer.

Por otra parte, fui el narrador del documental Cervantes, la búsqueda (2016) sobre la búsqueda de los restos del autor de El Quijote; y hace poco volvía doblar a Kelsey Grammer en una película que se llama Breaking the Bank (2014).

Ahora mismo estoy haciendo una serie italiana titulada Alex & Co, y tengo pendiente un trabajo publicitario.