Así fue la carrera de GEORGE A. ROMERO (1940 – 2017)

0
502

Nació el 4 de febrero de 1940 en Nueva York (USA).

Creció en El Bronx y en su juventud empezó a grabar películas en 8 mm. Estudió en la Universidad Carnegie Mellon, donde se graduó en 1960. Posteriormente empezó a realizar sus primeros cortometrajes (como es el caso de Expostulations en 1962) y trabajó en el programa televisivo Mister Rogers’ Neighborhood. También realizó varios spots publicitarios a través de Talent Image, una compañía que fundó junto a John Russo y Russell Streiner.

Finalizada esta etapa, decidió fundar su propia compañía productora independiente, llamada Image Ten Productions. El primer proyecto de la misma fue La noche de los muertos vivientes (1968), dirigida, escrita y editada por él mismo. Esta película fue realizada con fotografía en blanco y negro y contó con un escaso presupuesto, aunque su autor demostró su enorme talento. Convertida en una obra maestra del terror y en una pieza fundamental del cine sobre temática zombie, su gran éxito comercial generó una oleada de films similares, o que directamente eran imitaciones.

Tras este triunfo, su siguiente película fue la comedia dramática There’s Always Vanilla (1971), que pasó desapercibida. Luego llegaron otros films de terror como La estación de la bruja (1972) y Los Crazies (1973).

A mitad de los 70 hizo algunos trabajos televisivos documentales, como la serie The Winners (1973-74) y la película O.J. Simpson: Juice on the Loose (1975). En 1978 regresó al cine de terror con la película de vampiros Martin, y con la estupenda Zombi, segunda entrega de su saga de muertos vivientes.

En 1981 rodó la singular Los caballeros de la moto. Un año más tarde volvió a triunfar con Creepshow, film de terror de episodios escrito por Stephen King, que era un homenaje a los cómics de terror de la editorial EC.

George Romero y Stephen King

Entre 1983 y 1988 produjo su propia serie de antologías de terror con Historias del más allá, que se mantuvo 4 temporadas en antena.

En 1985 dirigió El día de los muertos, tercera entrega de su famosa saga. En 1987 escribió Creepshow 2, aunque ahora la dirección corrió a cargo de Michael Gornick.

En 1988 dirigió el thriller Atracción diabólica. En 1990 realizó junto a Dario Argento Los ojos del diablo, un homenaje a Edgar Allan Poe compuesto de dos fragmentos: Él se encargó de dirigir La verdad sobre el caso Valdemar, y Argento fue el responsable de El gato negro. Ese mismo año colaboró en la reescritura del guion del remake de La noche de los muertos vivientes que dirigió su amigo Tom Savini.

En 1993 rodó la adaptación de la novela La mitad oscura de Stephen King. En 1998 dirigió un impactante spot publicitario para el videojuego Resident Evil 2, y aunque se rumoreó que podría ser el director de la primera película basada en esta franquicia y estrenada en 2001, el proyecto acabó en manos de Paul W.S. Anderson. Después de varios años alejado de la dirección de largometrajes, regresó con el thriller El rostro de la muerte (2000).

En 2005 volvió a la saga que le dio la fama con una cuarta entrega titulada La tierra de los muertos vivientes, que funcionó bien a nivel comercial. Sus dos últimas películas también pertenecieron a la franquicia, aunque pasaron mucho más desapercibidas: El diario de los muertos (2007) y La resistencia de los muertos (2009).

Entre 2004 y 2005 dio el salto al cómic con la miniserie de DC Toe Tags, y donde utilizó como base un guion que no pudo filmar. Tras el éxito de la serie The Walking Dead, la cadena AMC le propuso dirigir un episodio, pero él rechazó la oferta. En 2010 fue productor ejecutivo del remake The Crazies. En 2014 Marvel publicó la miniserie de cómics de temática zombie El imperio de los muertos, con guion suyo.

Hay que señalar que como actor, hizo algunos cameos en sus propias películas, e interpretó el breve papel de un Agente del FBI en El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme.

George A. Romero falleció el 16 de julio de 2017 en Toronto (Canadá), a la edad de 76 y a consecuencia de un cáncer de garganta. Con su muerte, el mundo del cine de terror se queda huérfano de uno de sus autores fundamentales.