Crítica: JOHN CARTER

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Fecha de estreno en España: 09 de marzo de 2012
Género: Aventura – Ciencia Ficción
País: España – EEUU
Año: 2011
Duración: 119 mins
Web: www.disney.es/john-carter

Dirección – Andrew Stanton | Guión – Andrew Stanton, Mark Andrews | Producción – Jim Morris | Fotografía – Dan Mindel | Montaje– Eric Zumbrunnen | Música– Michael Giacchino
Reparto: Taylor Kitsch (John Carter), Mark Strong (Matai Shang), Lynn Collins (Dejah Thoris), Willem Dafoe (Tars Tarkas)

Pixar se pasa a la acción real adaptando las aventuras de este héroe inventado por Edgar Rice Burroughs hace ya casi 100 años. Para ello han tirado la casa por la ventana y con un proceso de postproducción elefantiásico, han dado vida a este heroe pulp gracias a un presupuesto exorbitado. El resultado es excepcional aunque muchos se pregunten donde ha ido a parar esos más de 250 millones que ha costado el proyecto.

La historia tiene todos los ingredientes que se pueden esperar de una gran película de aventuras, y además está narrada con humor, sin tediosos tiempos muertos y haciendo honor al original sin desestimar los gustos del publico actual. El oscarizado director Andrew Stanton deja claro que su visión es igualmente valida para un proyecto como este y que contando con el equipo de guión de Pixar nada puede fallar.

El majestuoso diseño de producción consigue transportarnos realmente al planeta marte. Todo lo que allí vemos o escuchamos pertenece a unas razas que nos son ajenas, salvo en lo anatómico, donde es aparente que la princesa que se convierte en el interés amoroso del protagonista no podría lucir formas más humanas.

Esto nos lleva al tratamiento de uno de los principios esenciales del género: el sexo. Si bien queda todo contenido y sugerido, los actores elegidos para encarnar a la pareja protagonista no podrían hacer gala de mayor química en pantalla lo que sumado a unos encuadres elegidos con cierta astucia, y un vestuario no apto para cardíacos, nos da como resultado un buen número de insinuaciones de lo más ocurrentes.

Por otro lado no dejemos pasar el otro componente vital en este género: la violencia. Si bien estamos ante un producto para todas las edades, no está exento de momentos en los que la espada de John Carter sale a relucir, con especial mención a dos momentos de violencia inusitada, eso si, contra sendas especies alienígenas que nos son ajenas y que por su tintada sangre azul no emparentamos con la carnicería que realmente está teniendo lugar.

No hay que dejar de mencionar los fabulosos efectos visuales, los reyes de la función, que desde los fastuosos paisajes marcianos hasta las alucinantes maquinas de guerra dejan a la audiencia con la boca abierta en más de una ocasión. Los personajes sintéticos y un genial uso del 3D redondean un espectáculo digno de verse en pantalla grande.