Crítica: “El último desafío” con Arnold Schwarzenegger

1
114

http://tumbaabierta.com/wp-content/uploads/2013/01/tumbaabierta_poster_ultimo_desafio_espana.jpg

Género: Acción| Thriller
País: Estados Unidos
Año: 2013
Duración: 107 mins.
Fecha de estreno en Estados Unidos: 10 de enero de 2013
Fecha de estreno en España: 1 de febrero de 2013.
Web: www.deaplaneta.com

Dirección – Kim Ji-Woon| Guión – Andrew Knauer y Jeffrey Nachmanoff | Producción – Lorenzo di Bonaventura| Montaje –Steven Kemper| Fotografía – Kim Ji-yong| Música – Mowg

Reparto: Arnold Schwarzenegger (Ray Owens), Forest Whitaker (Agente John Bannister), Eduardo Noriega (Gabriel Cortez), Jaimie Alexander (Sarah Torrance).

Al revés. Marcha atrás. Porque El último desafío es tan macarra que la ocasión lo merece. Así que allá voy. ¿Preparados? ¿Listos? Yyyyyy empiezo por el final, así ahorro tiempo y no hago esperar a nadie. Bien, si por una casualidad del destino, resulta que eres un gran fan de este señor de apellido impronunciable, y mucho menos escribible (aunque no hay nada que no arregle un “corta y pega”. Voilá): Schwarzenegger, este es tu título. Si por otro casual, resulta que lo que esperas es un film cargado de acción, de tiros, de hostias con la mano abierta (y cerrada), de coches a toda velocidad, de malos dándole cera a los buenos, y de buenos dándole cera a los malos, con tensión y cachondeo a raudales y a partes iguales, El último desafío vuelve a ser tu película. Pero, esto, un momento, que creo que no me estoy explicando bien. Disfruté tanto, que una vez dicho lo dicho, me parece poco, la verdad. Así que empiezo de nuevo. Ahora por el principio, a ver si así…

Ray Owens (Arnold Schwarzenegger), tras casi haber olvidado su antiguo puesto en el Departamento de policía de los Ángeles, procura llevar un día a día de lo más tranquilón como sheriff de Sommerton Junction, un pueblo fronterizo perteneciente al estado de Arizona. A su cargo, ayudándolo (es un decir) en su rutinaria tarea, tiene a una panda de ineptos aparentemente primos hermanos de Clancy Wiggum (el poli de los Simpsons), que de un modo u otro, lo quiera o no, entre meteduras de pata y arrepentimientos varios, le hacen la vida más entretenida. Salvo la moza, Sarah Torrance (Jaimie Alexander), la única con alguna luz más que el resto. Ésta sí que parece no tener tantos problemas para cumplir con su cometido. Aun así, es igual, porque en Sommerton Junction nunca pasa nada; no hay orden que poner, si quien más parece alterarlo es Frank Martínez (Rodrigo Santoro), detenido desde su primera aparición en pantalla por ser un juerguista redomado. Vaya tela… Cuánto estrés, ¿eh?

Pero, vaya por Dios, la cosa se complica a raíz de una llamada del agente John Bannister (Forest Whitaker), del FBI, donde advierte a Owens de que Gabriel Cortez (Eduardo Noriega), un famosísimo y peligroso narcotraficante, se acaba de fugar y es más que probable que pase por Sommerton. Aunque, bueno, de hecho la situación ya había cambiado un poco antes de esa llamada; en el pueblo están pasando cosas extrañas, aparecen personas de lo más sospechosas… Y Owens, sin pensárselo dos veces, se ha puesto manos a la obra.

Así, mientras yo pensé en encontrarme una mamarrachada más, protagonizada en esta ocasión por el cada vez más vejete y, como bien dicen por ahí, culo-carpeta, Arnold Schwarzenegger, lo que hallé fue precisamente eso mismo, una mamarrachada, pero con garbo y gracia. Con mucho estilo. Una película de casi dos horas que se pasa en un santiamén. Rodada a las mil maravillas (ciertas escenas, en concreto las del autobús de la escuela, me dejaron patitiesa), con una acción que por momentos quita el hipo. Y es que aquí los coches vuelan que es un gusto. Y corren que se las pelan. Vale, sí, los coches y las personas, y cualquiera no. Y los mamporros… esos mamporros que van y vienen, que incluso a ti, tranquilamente sentado en tu butaca, te duelen. Venga, o todo el mundo desparramado, o a correr, que nos pillan con el culo al aire… Y mientras, todo pasa entre un sobresalto y otro, una carcajada y la siguiente. Es una maravillosa oportunidad de poder pasártelo taaaan bien…

Pero volviendo a los personajes, que no quiero dejármelos en el tintero, en concreto a Schwarzenegger, creo que El último desafío es una vuelta a la gran pantalla más que digna. Sus dotes de actor siguen siendo las mismas, y en ocasiones, sobre todo cuando encañona un arma, volvemos a verle como nuestro añorado Terminator. Pero por lo demás, ese papel de sheriff le va que ni pintado. ¿Qué ya no está en plena forma física? Cierto. ¿Que anda muy raruno, como si de un momento a otro se le fuera a caer una pierna, o las dos? A veces sí, pero ahí está precisamente la gracia. Este hombre, en este papel, sigue teniendo el mismo carisma, la misma garra y gracia, llevadas al extremo precisamente por su estado físico y por su edad, que juegan aquí a su favor; son perfectos para caracterizar, prácticamente sin esfuerzo, al sheriff del pueblo. Sinceramente, no me imaginaría a muchos otros actores en el pellejo de Owens.

En cuanto al malote, al más malote, quiero decir, porque tenemos al malote amigo del más malo, Burrell (Peter Stormare), cuya interpretación no es que esté mal, pero tampoco es para tirar cohetes… volviendo al requetemalote, Noriega, que tras su fuga, después de esos primeros momentos en libertad, cuando ya parece recién salido de una tienda de Armani, es tan cabrón y tan retorcido, está tan venado, tan bien en su papel… En fin, ole por nuestro actor.

El resto del reparto tampoco se queda cojo. Destacaría a Lewis Dinkum (Johnny Knoxville), que aun siendo un cliché más (es cierto que en El último desafío hay muchos), está estupendo en su papel de pirado del pueblo, incluso asemejándose tantísimo a Murdock (El Equipo A); muy bien llevado ese toque de humor extra entre tanto tiro y tanta sangre (porque no se cortan). Y qué decir del papel del entrañable Harry Dean Stanton

Para concluir, quiero hacerlo recalcando una vez más que El último desafío es una cinta que hay que ver; es divertida y ofrece más de lo que muchos esperamos. Y eso que yo esperaba poco. También, porque, según parece, en EEUU está haciendo muy poca taquilla, y no es justo. Sin mayores pretensiones, y sin haber resultado excesivamente costoso, este film, además de estar impecablemente rodado, está calculado al máximo para entretener a los que gustamos de este tipo de películas (excelente trabajo el de Kim Ji-Woon, su director, y el del resto del equipo). ¿Se puede pedir más? Todo es casi perfecto. Así que por mí, bien por Schwarzenegger y bien por las abuelas con rifle. Que vengan muchas más como esta.

1 COMENTARIO

Comments are closed.