Canarias acoge gran parte del rodaje de Hada, ópera prima de Tony Morales, una película de terror sobrenatural que se filma entre Madrid y Gran Canaria durante ocho semanas, hasta el 21 de agosto. Nacida a partir del premiado cortometraje homónimo que el director malagueño realizó en 2015, la historia recupera el mito del Hada de los Dientes para convertirlo en una experiencia de miedo ligada a los recuerdos de la infancia.

“El concepto principal no ha cambiado”, explica Tony Morales, que define el filme como “una montaña rusa de terror a partir de los miedos infantiles”. El autor de cortos como Abracitos o Alicia cita como referentes el J-Horror de finales de los 90 y principios de los 2000, además del cine de James Wan, y subraya uno de los recursos clave del proyecto: “Con cada cortometraje he aprendido que el silencio es la mejor herramienta para aterrar”.

Un reparto coral

Hada está protagonizada por la popular actriz mexicana Esmeralda Pimentel (Montecristo), quien interpreta a Abril, una asistente social que deberá enfrentarse a una fuerza sobrenatural para salvar al menor que tiene bajo su protección. Completan el reparto el niño Liam Segu, Lola Casamayor (Camino), Alberto Tierrez (The Walking Dead: Daryl Dixon), Chema Tena (Antidisturbios), la actriz especializada en comedia en vivo y burlesque Olga Redondo y el canario Luifer Rodríguez (Hierro).

Lola Casamayor en Hada, de Tony Morales. Foto de Rubén Chavero.
Lola Casamayor en Hada, de Tony Morales. Foto de Rubén Chavero.

Gran Canaria como aliada

Para Patricia González, productora de Eterno Island Pictures, el proyecto encaja de forma natural en la línea de la compañía: “Películas de género con vocación internacional, capaces de conectar con el gran público sin renunciar a una identidad propia”. Destaca además que Gran Canaria ofrece al filme una gran variedad de paisajes y recursos: “Nos permite contar la historia exactamente como la imaginamos”. El rodaje se desarrolla en localizaciones como Tejeda, San Bartolomé de Tirajana, Las Palmas de Gran Canaria, Teror, Tafira y Telde, aprovechando la diversidad de la isla para construir la atmósfera del relato.

Canarias, territorio fantástico

La película también confirma el peso creciente de Canarias como enclave para rodajes de cine fantástico y de terror, un fenómeno que en los últimos meses ha dejado varios títulos especialmente visibles. En Tenerife y Gran Canaria también se está rodando La Cathédrale, thriller psicológico de ficción dirigido por el cineasta tinerfeño Eduardo Cubillo, con Taz Skylar, Will Keen y Marta Nieto; mientras que La casa marrón, largometraje de terror quinqui escrito y dirigido por el grancanario David Sainz, se encuentra actualmente en postproducción tras rodarse en las islas en mayo y junio, con Mauricio Morales, José Manuel Poga, Javier Botet y Eva Santolaria en el reparto. Por otro lado, Apocalipsis Z: Nuevo Mundo, de Carles Torrens, basada en la saga literaria de Manel Loureiro, se rodó durante el mes de julio de 2025 y tendrá su estreno en el próximo Festival de Sitges, donde presentará su universo postapocalíptico ampliado con una historia coral ambientada en unas Canarias convertidas en el último refugio de Europa.

Paisaje y atmósfera

En ese contexto, Hada se suma a una corriente que aprovecha el atractivo visual, logístico y creativo del archipiélago para narrar historias de miedo, tensión o supervivencia. El propio Morales insiste en que los paisajes de la isla forman parte del relato: “Los paisajes vacíos, junto a la panza de burro, generan una atmósfera muy especial para construir la soledad de nuestros personajes”.

En esa misma línea, el productor Jordi Roca, destaca que el proyecto encaja de lleno con la filosofía de su productora: “En Rock & Ruz somos bastante anárquicos a la hora de definir una línea editorial: nos guiamos, sobre todo, por producir las películas que nos gustaría ver como espectadores”. Roca subraya que lo que les atrajo de Hada fue “el talento de Tony Morales para inquietar y aterrar al público”, y añade que la isla aporta “una diversidad visual y una sensación de aislamiento que enriquecen el universo de la historia y refuerzan su identidad”.

Con Hada, Tony Morales da el salto al largometraje sin abandonar el terreno que mejor domina: un terror pensado para vivirse en sala, con el espectador dentro de la historia desde el primer minuto. Gran Canaria se suma a esa pesadilla como un escenario clave para construir su atmósfera, reforzando además el papel de las islas como territorio cada vez más sólido para el cine de género.