CRÍTICA: “EL ANSIA” (The Hunger 1983), la primera película de Tony Scott

5509

[dcs_img width=”212″ height=”300″ thumb=”true” framed=”black” mleft=”15″ author=”MGM” desc=”El Ansia (The hunger)” lightbox=”true” title=”El Ansia” pos=”right” mright=”15″]https://tumbaabierta.com/wp-content/uploads/2012/08/tumbaabierta_El_Ansia_the-hunger_tony_scott.jpg[/dcs_img]
[dcs_p color=”#FFFFFF” size=”11″ fheight=”16″ bgcolor=”#0f0f0f” margin=”-20px 247px 0px 0px” padding=”20px 20px 20px 20px” rounded=”10″]
Género: Terror | Suspense
País: Gran Bretaña
Año: 1983
Duración: 97 mins.
Fecha de estreno Estados Unidos: 29 de Abril de 1983

Dirección – Tony Scott | Guión – Ivan Davis, Michael Thomas sobre la novela de Whitley Strieber | Producción – Richard Shepherd | Montaje – Pamela Power | Fotografía– Stephen Goldblatt | Música – Denny Jaeger, Michel Rubini

Reparto: Catherine Deneuve (Miriam Blaylock), David Bowie (John Blaylock), Susan Sarandon (Sarah Roberts), Cliff De Young (Tom Haver), Beth Ehlers (Alice Cavender), Dan Hedaya (Teniente Allegrezza)[/dcs_p]
[dcs_thinspliter size=”large”]
Coincidiendo con el inesperado fallecimiento del realizador Tony Scott, es un buen momento para recordar su primera película, una propuesta más atípica, personal, y alejada de las superproducciones que luego rodó en Hollywood.

El ansia (1983) fue una producción británica basada en la novela homónima de Whitley Strieber, publicada en 1981 (y editada España en 2003).
Su argumento se centra en Myriam Blaylok (Catherine Deneuve), una atractiva vampiresa originaria del Antiguo Egipto y residente en el Manhattan actual, que durante siglos ha aliviado su soledad en compañía de humanos a los que concede una juventud casi eterna, hasta que estos terminan envejeciendo. Ante el inminente proceso de deterioro de su amante John (David Bowie), al que conoció hace doscientos años, Myriam se siente interesada por el trabajo de la Dra. Sarah Roberts (Susan Sarandon), la cual está realizando una serie de investigaciones sobre el envejecimiento. De manera inevitable, ambas acabarán sintiéndose atraídas.

El reparto se completa con las apariciones secundarias de actores como Cliff De Young (en el papel Tom Haver), Dan Hedaya (dando vida al Teniente Allegrezza), o la veterana actriz de cine mudo Bessie Love (que en su último trabajo interpretativo dio vida a Lillybelle). También encontramos a Williem Dafoe,  que en su tercera incursión cinematográfica realizó una breve aparición como un transeúnte que se encuentra en una cabina telefónica.

Con un presupuesto de 10 millones de dólares, en el momento de su estreno norteamericano tan solo recaudó la mitad de esta cifra y recibió malas críticas, pero con el paso de los años se ha convertido en un título de culto.

Su director llevó a cabo una realización muy esteticista e influenciada por sus trabajos anteriores para la industria publicitaria, razón por la que contó con el director de fotografía Stephen Globlatt, también procedente de este campo, y que empleó teleobjetivos, decorados con exceso de humo, y escenas con abundante uso de luces y sombras. Este hincapié en los aspectos estéticos también fue trasladado a la labor de vestuario, para la que Scott contó el diseñador Yves Saint-Laurent, encargado de crear los trajes que luce Deneuve.

En lo relativo a su banda sonora, esta resultó de lo más ecléctica, incluyendo música clásica (“Sonata para pianoforte en si bemol mayor, D 960. Andante sostenuto (2º tempo)” y” Trío en sol menor op. 100” de Franz Schubert; “Miserere” de Gregorio Allegri; “Gaspard de la nuit” de Maurice Ravel; o “Suite no. 1 para violoncello solo en si mayor. Preludio. I movimiento” y “Partita no. 3 en sol mayor ‘Gavotte en Rondeau‘” de Johann Sebastian Bach), junto a temas de Iggy Pop (“Nightclubbing” o el dueto con BowieFuntime“) o el grupo Bauhaus (que aparecen en el film interpretando “Bela Lugosi is Dead“).

Si se consiguen superar todos estos excesos y sus problemas de ritmo, el film, sin ser para nada una obra maestra, resulta bastante singular, malsano, y con cierto erotismo (palpable en escenas como el primer encuentro sexual entre Myriam y Sarah). Por otra parte, su base literaria consigue reformular y actualizar ciertos conceptos del subgénero vampírico.

Al margen de todo ello, sus mayores logros residen en su solvente y acertado trío protagonista, y en el excelente trabajo de maquillaje obra del gran Dick Smith, el cual alcanza altas cotas convirtiendo a David Bowie en un anciano totalmente decrépito.

Entre 1997 y 2000, Tony y Ridley Scott crearon una serie derivada titulada The Hunger, que a pesar de no tener una relación evidente con la película, constó de dos temporadas de episodios independientes, y cuyas historias unían el terror y el erotismo. En la primera temporada la labor de presentación corrió a cargo de Terence Stamp, mientras que en la segunda fue David Bowie quien ejerció como maestro de ceremonias.

En el ámbito literario, El ansia contó con dos secuelas tituladas The Last Vampire (2001) y Lilith’s Dream: A Tale of the Vampire Life” (2003), también escritas por Whitley Strieber.