Imaginar a Patricia Highsmith en un duelo intelectual con un agente literario es la premisa de Talento para matar (A talent for murder), un thriller dirigido por Anton Corbijn que convierte un encargo profesional —convencer a la autora para que escriba una nueva entrega de su saga dedicada a Tom Ripley— en una partida de ajedrez donde ficción y realidad se contaminan. La historia adapta la obra de teatro Switzerland (2014) de Joanna Murray-Smith, quien también firma el guion.
Su reparto reúne a dos generaciones del cine internacional: Helen Mirren, ganadora del Óscar, encarna a Highsmith con la autoridad y la ironía que exige el personaje, mientras que Alden Ehrenreich (Han Solo. Una historia de Star Wars) interpreta al agente literario que intenta doblegarla. A ellos se suman Olivia Cooke (La casa del Dragón) y James Faulkner (Puñales por la espalda: De entre los muertos), en un conjunto que refuerza el tono íntimo y asfixiante de un duelo a puerta cerrada donde cada réplica es un movimiento en el tablero.
Première en Toronto
Tras celebrar su première mundial este lunes en el Festival Internacional de Cine de Toronto dentro de la sección Gala Presentations, Talento para matar llegará a las salas españolas el 27 de noviembre. El filme marca el regreso a la gran pantalla del cineasta holandés Anton Corbijn, famoso por sus videoclips de Depeche Mode, U2 o Nirvana y por títulos de atmósfera contenida como Control (2007) o El hombre más buscado (2014). Su primer largometraje de ficción en más de una década apuesta por la intensidad del duelo verbal y la precisión visual para convertir una conversación en suspense.
La poeta del crimen
Patricia Highsmith (1921-1995), bautizada por Graham Greene como “la poeta de la aprensión”, es una arquitecta del suspense moderno. Su obra explora la ambigüedad moral, la culpa y los rincones oscuros de la psicología humana con atmósferas claustrofóbicas y personajes grises.
Tom Ripley, antihéroe amoral y hedonista, protagoniza una pentalogía literaria que arranca en 1955 y ha generado versiones muy distintas: del seductor Alain Delon en A pleno sol (1960) al Ripley vulnerable de Matt Damon en la aplaudida adaptación dirigida por Anthony Minghella en 1999. Otras entregas incluyen El amigo americano (1977, con Dennis Hopper), El juego de Ripley (2002, con John Malkovich) y Ripley under ground (2005, con Barry Pepper).
En 2024, el personaje saltó a la televisión con la fabulosa miniserie Ripley (Netflix), dirigida por Steven Zaillian y protagonizada por Andrew Scott, elogiada por su fidelidad al tono sombrío de la novela.
Más allá de Ripley, el universo Highsmith ha nutrido el cine de suspense con historias de obsesiones destructivas y crímenes cruzados. Destacan Extraños en un tren, adaptada por Alfred Hitchcock en 1951; Carol (Todd Haynes, 2015), basada en El precio de la sal y nominada a seis Óscar; Las dos caras de enero (2014), con Viggo Mortensen, Kirsten Dunst y Oscar Isaac; y las múltiples versiones de Aguas profundas, desde la francesa Eaux profondes (1981, con Isabelle Huppert y Jean-Louis Trintignant) hasta la de Adrian Lyne (2022, con Ben Affleck y Ana de Armas). También figuran El grito de la lechuza (adaptada por Claude Chabrol en 1987) y joyas europeas como Hasta el último infierno (1977, con Gérard Depardieu) o La celda de cristal (1978), señalada por la propia Highsmith como una de sus adaptaciones favoritas.
Con Talento para matar, su legado regresa a los cines en una propuesta que no busca biografiarla, sino habitar su imaginario: un lugar donde la escritura, el poder y la moral se cruzan en un juego peligroso.












