Paul Naschy, el gran mito del fantástico español

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De izquierda a derecha, Miguel Ángel Rodríguez, Sergio Molina, Daniel Fumero y Fernando de Iturrate, en el homenaje brindado por el Festival Isla Calavera a Paul Naschy. | Foto: Rommel Messia
De izquierda a derecha, Miguel Ángel Rodríguez, Sergio Molina, Daniel Fumero y Fernando de Iturrate, en el homenaje brindado por el Festival Isla Calavera a Paul Naschy. | Foto: Rommel Messia

Este sábado, 30 de noviembre, se cumplía el aniversario del fallecimiento de Jacinto Molina Álvarez, el polifacético actor, director de cine y guionista tras el nombre artístico de Paul Naschy. También fue un destacado levantador de pesas. Es un año para homenajes y tributos. En el marco de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, desde el 26 de octubre hasta el 14 de diciembre, se ofrece la exposición ‘Paul Naschy. Una autobiografía en imágenes’, un completo recorrido por su trayectoria vital y profesional a través de numerosas fotografías y elementos del archivo personal del artista, cedidos por su familia.

El Festival de Cine Fantástico de Canarias Isla Calavera, que cerraba el sábado las puertas de su tercera edición, recordó a Paul Naschy a través de la proyección de la película El retorno del hombre lobo, de 1981, con la presencia de su hijo Sergio Molina, con quien tuvo lugar un coloquio acerca del inolvidable legado del creador de cine fantástico, moderado por el periodista Miguel Ángel Rodríguez y en el que participaron Daniel Fumero, codirector del festival, y el profesor de Teoría e historia del Cine de la ULL Fernando de Iturrate Cárdenes, quien aseguró que vio en el cine, en su estreno, todas las películas del fantaterror español. “Tenían un público increíble. Directores como Amando de Ossorio, Jorge Grau y Narciso Ibáñez Serrador, llenaban las salas y en concreto Paul Naschy arrastraba muchísimo”, afirmó. “No todas las películas eran buenas, pero se estaba haciendo género y construyendo público e industria”, añadió.

Daniel Fumero destacó el “éxito de Paul Naschy más allá de las fronteras y más allá de las generaciones. El tiempo ha puesto en su sitio a Paul Naschy”. “Pude conocerle y era un hombre totalmente entregado a que sus personajes traspasen el tiempo”, explicó. Además, Fumero invitó a Sergio Molina a contar la misión que le encomendó su padre en sus últimos días, de que mantuviera vivo su trabajo. Y en este sentido el también director del Festival Internacional de Cine Fantástico Nocturna Madrid trata de acudir a todos los eventos que estén relacionados con Jacinto Molina.

Mi padre quedó fascinado con la película Frankenstein y el hombre lobo, de Roy William Neill, con Lon Chaney Jr.”, expresó. “Era una de esas películas que mezcla varios monstruos y le marcó para siempre”. Así, en el año 1967 escribió el guion de La marca del hombre lobo. Ya había participado en películas, pero su determinación le llevó a contactar con una productora alemana y ellos decidieron financiarla. La historia original estaba ambientada en España y estaba protagonizada por un asturiano llamado José Huidobro, pero debido a la censura fue determinante cambiar el origen y el nombre al personaje (“¿cómo iba a haber un hombre lobo español?”). Paul Naschy decidió que fuera un polaco llamado Waldemar Daninsky y como no se conseguía actor para el papel, él mismo decidió interpretar al licántropo. También fue necesario que se cambiara el nombre, para llegar al mercado internacional, pero solo le dieron media hora para decidirlo. Vio en un periódico una foto de Pablo VI y pensó en “Paul” y para el apellido recordó al levantador de pesas húngaro Imre Nagy, lo germanizó y le salió “Naschy”. Y éste es el origen de la leyenda.
El retorno del hombre lobo, vista en Isla Calavera, es la segunda coproducción hispano-japonesa después de El carnaval de las bestias (1980), también de Naschy.

Daniel Fumero también recordó que cineastas como Quentin Tarantino han elogiado el trabajo de Naschy. “Mi padre fue en 1996 a Sitges. Allí tuvo una experiencia un poco desagradable con un libro que hablaba mal del cine fantástico español. Coincidió que estaba por allí Tarantino y en la rueda prensa dijo que el máximo referente del fantaterror español era Paul Naschy, callando a los que habían sido tan críticos”, aportó Molina. “Se conocieron posteriormente, e incluso Tarantino le dedicó el prólogo de un libro”. Por otra parte, “Joe Dante en Aullidos puso a un personaje el nombre de Jack Molina, porque en la copia americana de El retorno del hombre lobo le citaban así en créditos”, añadió.

Por su parte, Fernando de Iturrate destacó la “fuerte presencia en pantalla de Paul Naschy”. “Tenía una personalidad enorme. Llenaba los espacios. Se podía pasar horas contando batallas. Lo echamos mucho de menos”, dijo Molina.

Tras una interesante charla repleta de anécdotas sobre el artista, Sergio Molina concluyó: “Mi padre no dormía en ataúd, ni llevaba colmillos en casa, pero le encantaba el cine de terror y dedicaba su vida a ello. Él creó su propio mito, su propio universo. Y es lo que nos ha dejado, un gran legado y un gran amor por el fantástico”.