La 98ª edición de los Premios Óscar, que se celebra este 15 de marzo de 2026 en el Dolby Theatre de Los Ángeles, podría marcar un momento significativo para el cine fantástico y de terror, géneros históricamente infrarrepresentados en los grandes premios de la Academia.

El gran protagonista de esta edición es Pecadores (Sinners), la película de vampiros dirigida por Ryan Coogler, que ha logrado un récord de 16 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Dirección y Guion Original. Según analistas de la temporada de premios, el film figura entre los favoritos en varias categorías técnicas y mantiene opciones reales en premios principales, lo que supondría un hito para el cine de terror contemporáneo.

La presencia del género no se limita a este título. Otras producciones vinculadas al fantástico y al terror también han logrado presencia en las nominaciones. Frankenstein, de Guillermo del Toro, suma nueve candidaturas, entre ellas Mejor Película, Guion Adaptado, Fotografía, Diseño de Producción, Diseño de Vestuario, Maquillaje y Peluquería, Sonido y Banda Sonora Original, además de una nominación interpretativa para Jacob Elordi como actor de reparto.

En el caso de Weapons, el reconocimiento llega en la categoría de Mejor Actriz de Reparto para Amy Madigan, por su interpretación en este thriller de terror dirigido por Zach Cregger. Por su parte, la producción noruega La hermanastra fea, de Emily Blichfeldt, ha sido nominada al Óscar a Mejor Maquillaje y Peluquería, en reconocimiento al trabajo de caracterización que sostiene buena parte de su propuesta de body horror.

Este reconocimiento es especialmente significativo si se observa la relación histórica entre la Academia y el cine de género. A lo largo de casi un siglo de premios, el terror apenas ha logrado penetrar en las categorías principales. De hecho, solo una película del género ha ganado el Óscar a Mejor Película: El silencio de los corderos (1991). Antes y después de ella, solo unos pocos títulos han alcanzado la nominación principal, como El exorcista (1973), Tiburón (1975), El sexto sentido (1999), El cisne negro (2010) o Déjame salir (2017).

El fantástico tampoco ha tenido un recorrido mucho más amplio en la categoría reina. El caso paradigmático sigue siendo El señor de los anillos: El retorno del Rey (2003), que arrasó con once premios, incluido Mejor Película, convirtiéndose en el gran referente del género dentro del palmarés de la Academia.

El creciente reconocimiento al género también se ha hecho visible en temporadas recientes. Un ejemplo fue La sustancia, la provocadora película de terror corporal dirigida por Coralie Fargeat y protagonizada por Demi Moore, que en la temporada de premios de 2025 logró varias nominaciones de la Academia, especialmente en categorías técnicas como maquillaje y caracterización, que le valió la estatuilla.

Sin embargo, la evolución reciente de los Óscar —con una mayor diversidad de votantes y la expansión de las nominaciones a Mejor Película— ha abierto la puerta a propuestas menos convencionales. Si Pecadores lograra imponerse en alguna de las principales categorías, la ceremonia de 2026 podría consolidarse como uno de los momentos más relevantes para el reconocimiento del cine fantástico y de terror dentro del sistema de premios de Hollywood.

En ese contexto, la gala de este domingo no solo premiará a las mejores películas del año: también pondrá a prueba hasta qué punto la Academia está dispuesta a abrazar definitivamente a uno de los géneros más populares del cine contemporáneo.