Quentin Tarantino, Globo de Oro al mejor guión por “DJANGO DESENCADENADO”

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El director Quentin Tarantino ha sumado un nuevo Globo de Oro a su impresionante colección de premios por su filmografía, en esta ocasión como autor del mejor guión por Django desencadenado. El cineasta opta a un Premio Oscar en la misma categoría.  La película llega a la cartelera española el 18 de enero de 2013.

La aventura de Django desencadenado a la gran pantalla comenzó hace más de diez años cuando el director y guionista Quentin Tarantino pensó por primera vez en el personaje principal de la película, Django. “El germen de la idea fue la de un esclavo que se convierte en cazador de recompensas y persigue a los capataces que se esconden en las plantaciones”, recuerda Tarantino. “Comencé a escribir y Django se me presentó sin más. En un principio fue lo que era, el sexto esclavo encadenado en una cadena de siete. Pero a medida que escribía continuaba revelándose más y más”.

A pesar de que Django desencadenado transcurre en el sur de Antebellum, Tarantino descubrió que la historia de Django podría ser reflejada mejor en un western. “Siempre quise hacer un western. Me gustan todos los tipos de western, pero como para mí el favorito siempre ha sido el spaghetti western, pensé que el día que hiciera uno sería dentro del universo de Sergio Corbucci, cuenta Tarantino.

Para Tarantino, los western representan descripciones magistrales del bien y el mal. Y halló que el género y la estructura se adecuaban a la perfección a esta historia en particular de un hombre que se infiltra en una importante plantación para rescatar a su esposa. “Jamás podrá alcanzar los límites de pesadilla que fue en la realidad. Ni llegar a los límites de lo surrealista que fue en la vida real. Tampoco el nivel de atrocidad que tuvo en la vida real”, continúa Tarantino. “Es inimaginable el dolor y el sufrimiento que sufrió este país, y eso lo convertía en algo perfecto para ser interpretado en un spaghetti western. La realidad encaja dentro del mayor marco posible para esta historia”.

El productor Reginald Hudlin coincide en que la elección de género era poco convencional pero encajaba. “El cambiante tono moral, los rincones oscuros, la complejidad moral de Por un puñado de dólares (A Fistful Of Dollars) y de las películas de Corbucci fueron una gran influencia para la narrativa de Quentin. El profundo estudio de Quentin del género fue lo que inspiró la idea de combinar la historia del esclavo con la narrativa del spaghetti western lo que da por resultado una película nunca vista”.

Poco después del estreno de Malditos bastardos (Inglourious Basterds), Tarantino trabajó febrilmente en el guión de Django desencadenado. Christoph Waltz, ganador del Oscar® por Bastardos, estuvo presente en la mayor parte del proceso creativo. “Leí el guión a medida que se estaba escribiendo”, Waltz, que interpreta al Dr. King Schultz, recuerda. “Se fue revelando casi frente a mis ojos. Fui a casa de Quentin y me sentó frente al escritorio, puso delante el guión y se sentó a mirarme mientras lo leía. Fue un ritual fantástico. Me emocionó mucho que me dejara participar no en la génesis del guión sino en el hilo de su pensamiento”.

Como fan del género del spaghetti western, Waltz entendió la estrecha conexión del guión con ese género. “El mejor momento del spaghetti western coincidió con la época en que comencé a estar interesado en el cine, cuando aún era un niño, a finales de los 60, principio de los 70 y más tarde”.
El nombre “Django” resulta familiar para los seguidores del spaghetti western: el primer personaje que interpretó Franco Nero en 1966 fue en Django. Nero se unió a la producción para hacer un cameo enDjango desencadenado. “Para nosotros los austríacos ‘Django’ era un nombre archiconocido. No era el de Franco Nero sino ‘Django’”, explica Waltz. “Todos los spaghetti western que aparecían, incluso los más desconocidos, en la versión alemana tenían la palabra ‘Django’ en el título, aunque no hubiera un Django en la historia. Simplemente ponían ‘Django’ porque en realidad era una palabra clave, como si fuera el nombre del género. Si la palabra ‘Django’ estaba en el título ya se sabía que se trataba de un spaghetti western”.

“Me gusta evocar el título de Django por lo que significa para el spaghetti western y su mitología”, establece Tarantino. “Al mismo tiempo, existen unas 40 falsas secuelas de Django que tienen su propio lugar dentro de la historia del género. Estoy orgulloso de decir que somos una nueva edición de esas falsas secuelas de Django que no tienen nada que ver con él”.

Desde luego, el Django original fue tan popular que otras películas tomaron prestado el nombre como herramienta de marketing. Entre los títulos más imaginativos se incluyen Otro maldito (Django, Kill); Django The Avenger; El clan de los ahorcados (Viva! Django) y Ballad Of Django, por nombrar algunos.
Tarantino finalizó el guión el 26 de abril de 2011 y comenzó a compartirlo con amigos y compañeros de profesión. A medida que se acercaba el “día de su publicación”, los productores comenzaron a calentar máquinas para la producción. “En cuanto escuchas que Quentin está escribiendo en casa, ya estás un par de meses retrasado, así que tienes que empezar a llamar a los “jugadores”. Tienes que llamar a Jeff Dashnaw, y a Mark Ulano, y a Heba Thorisdottir; tienes que llamarlos a todos y decirles que él está a punto. Y hay que hacer lo posible para que todo el mundo esté disponible, porque somos como una familia, hemos hecho tantísimas películas juntos que nos encanta trabajar juntos”, cuenta la productora Pilar Savone.

La reacción al guión fue abrumadora. Hudlin, por ejemplo, admiró el desprecio honesto a la esclavitud en los años previos a la Guerra Civil y la originalidad del guión. “No solo tenemos que recordar lo mejor que somos, sino también nuestra peor parte”, asegura Hudlin. “Y no vamos a poder apreciar lo mejor que tenemos hasta que no celebremos el heroísmo de la gente que vio la maldad y luchó contra ella. A pesar de que estos son personajes de ficción, representan a centenares, si no más, de hombres y mujeres de raza negra y blanca que se plantaron frente a la maldad y dijeron: ‘no’”.

Con el guión terminado, Tarantino se dedicó a buscar a los actores para el reparto. Jamie Foxx, ganador del Oscar por Ray, ganó el papel de Django. “Nos reunimos y él fue simplemente alucinante”, recuerda Tarantino. “Entendió la historia, el contexto de la historia y la importancia histórica de la película. La entendió al cien por cien. Es un actor extraordinario y es perfecto para el personaje porque hay algo en él de vaquero. Cuando lo conocí, me imaginé que si hubieran contratado a negros en los años 60 para protagonizar las series western de entonces, no habría duda que Jamie hubiera podido tener su propia serie de televisión. Se ve fantástico galopando a caballo y la ropa le queda como un guante”.

Foxx se sintió conmovido por el retrato honesto de la brutalidad de la esclavitud reflejada en el guión. “Es el guión más alucinante que he leído en mi vida”, asegura Foxx. “Pensé, ‘¿Quién tiene las agallas y el conocimiento para contarlo tal como en realidad es?’ Pensé que si la forma en que cuenta la historia -honesta y fiel a los acontecimientos- te desgarra por dentro y por fuera, que así debía ser. Esto es lo que me emocionó del proceso”.

Extracto de las Notas de producción de Django desencadenado