Al escribir esas palabras me lleno de un gran sentimiento de melancolía? me hace recordar con nitidez los días en que Tumba Abierta era como una segunda casa para mi. Y es que a mi ser inmortal sediento de sangre, la Rowan que siempre será Rowan, la niña vampiro que creció entre estas letras, la apasionada, sin querer se convirtió en dama.
Me encuentro a 36 días de cumplir 18 y la transformación se culmino. Me perdí por la gran vereda que todos cruzan en algún momento de sus vidas: enfrentar al amor en tiempos de maduración, a reconocer que es una verdadera obligación vivencial, a crecer a pasos agigantados en un camino lleno de personas a tu alrededor pero en la soledad misma? dicen que las mejores y mas dulces experiencias de las vida (así como las mas amargas y difíciles) las vivimos y conocemos al 100% solo con una persona que no puede fingir: nosotros mismos.
Regreso con aquellos que me han hecho falta durante el proceso, por seres magníficos e imperiosos que han ocupado gran parte de mi pensamiento y por los cuales vale la pena asomar la cabeza al lugar de los debates eternos, aunque lleno de hojas secas y recuerdos en cada pared, aun es mágicamente tenebroso y encantador. Por todos los que falta por conocer, por reconocer?
Llego con mi apellido de soltera, para contarles grandes historias de este viaje que ha dejado llena de nuevas pasiones entre las cuales puedo destacar 4 muy grandes que espero compartir de nueva cuenta: el cine, los musicales, la fotografía y el baile. La señorita Mayfair, esta lista de nuevo para entrar en el mundo de las sombras.
Sin más en estos calurosos y también lluviosos días de primavera, desde la siempre criolla ciudad de México y con cariño para todos ustedes, su siempre fiel tumbera:
Rowan Mayfair




