Antigua Vamurta Saga Completa

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Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Mar Mar 12, 2013 18:58

Aquí está el book trailer de ANTIGUA VAMURTA - SAGA COMPLETA obra y gracia de la artista, fotógrafa y diseñadora Cristina Viñas Marcus, que a su vez es la creadora de la portada que pronto veréis.

Un book trailer para una larga novela de literatura fantástica. Un BookTrailer, tal como lo entiendo yo, es una tarjeta de presentación. Sólo insinúa, muestra, deja caer algún velo. De ahí su brevedad. El booktrailer antecede a algo.
Pronto será publicado el relato completo de Antigua Vamurta.

"Yo mismo de mi mal ministro siendo". Fco. de Aldana.

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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Mar Mar 12, 2013 19:06

no se visualiza.... Os dejo la entrada del blog donde sí está insertado.
Saludos desde Vamurta.

http://epicavamurta.blogspot.com.es/2013/03/book-trailer-de-antigua-vamurta.html
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Jue Mar 14, 2013 16:46

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Antigua Vamurta – Saga Completa ya está publicada en Amazon en formato ebook o libro electrónico. Vamurta es puro género fantástico, una de las novedades notables del 2013 en literatura fantástica. Y a su manera es una pequeña saga de fantasía. Es un relato de casi 800 páginas, un relato de aventuras, una historia épica, de amor y amistad.

Al fin y al cabo, Antigua Vamurta es la narración de unos seres que sueñan un mundo mejor. Unos seres que habitan un universo propio, distinto a otros que han existido, poblado de hombres grises, murrianos, sufones, hombres rojos, vesclanos y otras criaturas sobre las que guardo silencio. Un mundo fantástico convulso, violento, azotado por los vientos de un destino incierto.

En breve, Antigua Vamurta – Saga Completa estará también a la venta en papel. En concreto en CreateSpace, una empresa de Amazon. Cuando salga actualizaré esta entrada para dar toda la información sobre el libro en papel.

Si queréis comprar el libro en formato ebook os dejo los enlaces en esta lista:
• Amazon España: http://www.amazon.es/Antigua-Vamurta-Saga-Completa-ebook/dp/B00BSDJYDC/ref=pd_rhf_gw_p_t_1_CSYQ
• Amazon.com:http://www.amazon.com/Antigua-Vamurta-Completa-Spanish-ebook/dp/B00BSDJYDC/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1363170887&sr=8-2&keywords=antigua+vamurta
• En Amazon Gran Bretaña, Italia, Japón, Brasil, Francia, Alemania, etc., también estará disponible, con unos días de retraso.
Si os leéis el libro y os gusta y lo consideráis conveniente, cualquier comentario o recomendación es muy bienvenido. Publico por libre y realmente es muy difícil sacar la cabeza por la potencia de los grandes sellos editoriales.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Mar Mar 19, 2013 13:01

El libro ya está a la venta en Amazon Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, etc.
Saludos.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Dom Mar 24, 2013 17:05

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La Sinopsis

Las esperanzas de los hombres grises se desvanecen poco a poco. Vamurta está asediada. Los pueblos del oeste afianzan su poder y las nuevas tierras son disputadas por muchas razas. Antiguas fronteras que se resquebrajan, dioses que aúllan, magos que resurgen, mujeres que ostentan gran poder.

Por senderos y ciudades lejanas un puñado de guerreros, sin bandera ni tierra que defender, se adentran más y más en lo desconocido. Buscan un sueño en el que creer, anhelan el paraíso que una vez perdieron.

A lado y lado del Mar de los Anónimos se desenvainarán las espadas y los arcabuces rugirán. Hombres y mujeres grises, murrianos, vesclanos y sufones desean un mañana mejor, una paz que no llega, un descanso que se difumina en cada amanecer de hierro.

Si decides adentrarte en la niebla será demasiado tarde para volver atrás.
"Yo mismo de mi mal ministro siendo". Fco. de Aldana.

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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Sab Mar 30, 2013 17:15

El libro Antigua Vamurta también está a la venta en papel desde hoy. Dejo los enlaces para comprar el libro, que como sabéis, también está disponible como libro electrónico. Y publico aquí el primer avance.

En Amazon España: http://www.amazon.es/Antigua-Vamurta-II-Saga-Completa/dp/1482713853/ref=sr_1_cc_3?s=aps&ie=UTF8&qid=1364200653&sr=1-3-catcorr
En Amazon.com: http://www.amazon.com/Antigua-Vamurta-II-Completa-Spanish/dp/1482713853/ref=pd_rhf_gw_p_t_2_NV6P

Sobre los avances del libro de esta novela de género fantástico. Publicaré pocos fragmentos y deliberadamente desordenados para no avanzar o dar pistas sobre la trama.

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[b]40
LA RUTA DEL OESTE[/b
]
—Puede que sea un borracho y un fanfarrón. Eso es lo que decía mi madre —murmuró Dort Riala—. Pero, por todos los males que pueblan la noche: llegarás a Oquadé.
El hombro rojo había atado al murriano a la montura con una cuerda que rodeaba la cintura y el pecho de su compañero. Quería evitar que un desmayo fuera una caída fatal. Ambos renos rompían el camino, uno al lado de otro. Dort, con la gruesa mano izquierda, sujetaba las riendas de los dos animales que exhalaban, poderosos, grandes nubes de vaho. Era tal el frío que ni los gruesos jubones superpuestos a las corazas servían para dar calor. Incluso la luna, aupada sobre una nada negra, parecía un cristal helado.
El hombre rojo soltó una carcajada horrible, un trueno que resonó en la soledad de los campos y bosques que iban dejando atrás. Aldier abrió un ojo, recostado como estaba sobre el musculoso cuello de su montura.
—Ellos tampoco pueden espolear a sus bestias. ¡Esos insectos se romperían el cuello!, ¡esas cabezas calvas y puntiagudas! Como las de un puercoespín, ja, ja, ja. ¡Cabezas de coliflor, eso es lo que son!
El murriano sonrió, agarrándose al consuelo del coraje de su compañero.
—Te conozco, murriano. Crees que soy uno de esos hombretones que pasan sus días dando mamporrazos a todo lo que se pone delante y luego lloriquean sus desgracias agarraditos a una buena jarra, que por cierto, daría mi vida por una de ellas. Pero tengo ojos, estos —dijo, llevándose dos dedos sobre las profundas ojeras del que no ha dormido—. ¡Siempre te escondes! Pero te vi, te vi en esa isla.
No era posible hacer más. Desapacible noche para ser horadada. La luz de la luna manchaba el sendero convirtiéndolo en una traza. Espolear los renos equivalía a un suicidio, así que se limitaban a acortar la distancia que los separaba del campamento algo más rápido de lo que lo haría un hombre corriendo. El aire gélido cortaba las mejillas. El rojo cerró un poco la capucha de lana de su largo abrigo. Endureció las facciones, apretando los dientes. Sobre su barba hirsuta reposaba la escarcha. Bajo el cuero de sus guantes sentía el hielo que eran los muchos anillos con los que se adornaba las manos. Con su diestra, sacó algo de la alforja que colgaba de los traseros del reno.
—Tengo mis recursos, murriano. Los espíritus del viento no me doblegarán —Dio un trago del frasco de cerámica que sostenía con su mano libre—. No soy un Bálkida, ¡vive Tamboras!, pero tengo mis recursos. Ten, dale un buen lingotazo. Lo necesitas.
El cuerpo de Aldier botaba al unísono con el animal. Alargó el brazo y bebió con dificultad. Tosió. Aquel aguardiente de tubérculos quemaba. Sentía que la pierna seguía sangrando, a pesar del vendaje improvisado por el hombre rojo. Hilos de sangre que descendían por los muslos de acero hasta resbalar sobre la hendidura de su pezuña. Tenía tanto frío que solo deseaba que todo acabara.
—Sí, te recuerdo en la isla. Cuando esos gusanos de río, los llais, nos atacaron. Allí fuiste otro, magnífico a dos espadas. ¿Quién eres? ¿Ese, o el tipo parapetado bajo un jubón raído? Abriste una puerta para que pudiéramos escapar, aunque de todos solo quedamos nuestro estratego y yo… No queda mucho para Oquadé, murriano. Me he perdido las fiestas del Zintan y eso quiere decir que mis dioses no me favorecerán, al menos mientras dure el frío. ¿En qué creéis, los murrianos?
Aldier cabalgaba con los ojos cerrados. Dort frenó las monturas y se apeó. Los renos agradecieron la pausa. Notó el profundo silencio que los rodeaba. Nadie los seguía, al menos de cerca. Cubrió el cuerpo de su compañero con otra capa y lo aseguró a la silla.
—Bebe un poco más. —Únicamente sobresalía la cara romboidal de Aldier. Hasta sus bigotes caían a los lados—. Debes mantenerte despierto, amigo. Intenta estar derecho, como un dios.
El aire zumbaba en sus oídos, furioso. Lo tranquilizó no ver ni oír nada más que sus respiraciones y los bufidos de las monturas.
—Y oye bien lo que te digo, murriano. Tengo más de una buena razón para querer llegar a Oquadé. (....................) ¿cómo podría curarme, amigo mío? Soy un lobo hambriento que (......), soy un lobo que llora y ríe cada noche.
El hombre rojo emitió un aullido que acabó en una larga canción de risas y sollozos.
—Creo que si fuera lobo en estas tierras —El murriano tenía los dos ojos abiertos y sonreía, a pesar del dolor de la herida—, al oír el estertor de tus carcajadas procuraría no asomar la cabeza por aquí.
El hombre rojo respondió con otra sonora risotada. Exhortó a los renos en su lengua arcaica.
—Murriano. Las estrellas nos siguen y nos envidian. Llegaremos a Oquadé. Y lo haremos los dos, vivos.
Siguieron adelante. No había más remedio. Debían avisar al resto de la tropa de que los sufones volvían, que esta vez ni un milagro los salvaría.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Vie Abr 12, 2013 11:41

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Y ahora podéis descargar gratis en PDF los 5 primeros capítulos de Antigua Vamurta - Saga Completa.. No se necesita darse de alta en nada, es descarga directa.

https://sites.google.com/site/antiguavamurtapdfgratis/

Disfruta Antigua Vamurta
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Vie Abr 19, 2013 16:28

Segundo Avance de la Saga Completa...


«No muy lejos de allí, junto a la entrada de la ciudad, el antiguo conde de Vamurta se mordía el labio, prisionero de sus dudas. «¿Con cuántas lanzas cuento realmente? A muchos de los que hemos sacado de sus casas apenas los conozco de vista. ¿Cuántos sabrán luchar?». Miró la bóveda oscura del cielo y se dijo: «el vesclano tiene razón. Los mercenarios de Asch cuentan con renos, por mucha distancia que pongamos de por medio esta noche… Y nuestro rastro será como seguir a un buey herido en la nieve». Se encontraba rodeado de gentes de armas, pero también de tenderos, herreros, niños, curtidores y ancianos. No podrían escabullirse en el bosque y desaparecer.
—Lateas, acércate —dijo.
El viejo vesclano se aproximó, arrastrando su cola con cuidado. Sus grandes ojos redondos esperaban algo, chispeantes.
—¿Dónde se han atrincherado los vesclanos de Icet?
—En un almacén del muelle. Uno de los nuestros los vio resistir allí antes de que cayera la noche. Han fortificado el edificio, pero están rodeados. Hay arcabuceros de Asch parapetados en los edificios cercanos, esperando a la infantería al amanecer para lanzar el asalto.
—¿Cuántos son, vesclano?
—Muchos. Quizás sesenta de los míos y una nutrida compañía de mercenarios, hombres grises. Sin pequeños, prestos para luchar.
En las penumbras, Serlan podía adivinar la sonrisa esperanzada de aquel ser retraído, cuya voz parecía emerger de la oquedad. Con las fuerzas de Icet, la huída contaría con mayores garantías.
—¿Cómo podemos avisarlos, sabrán que vamos a ayudarlos a romper el cerco?
—¡Oh, Señor! ¿No lo sabéis? Claro. Usaremos el código de Sende, la voz de pájaro. Pero, ¿y los arcabuceros?
—Me atrevo a pensar que no saben que estamos aquí. Y de noche, con un enemigo que les llega por la espalda, las bocas de sus muchas armas de poco servirán —contestó Serlan—. Además, el murriano está creando confusión en su patio trasero.
Al otro lado de la Ciudad de los Lagos los incendios en el barrio sufón empezaron a formar una pared de fuego, una línea que crecía voraz. Desde la puerta se oía perfectamente el desconcierto causado por el murriano y los dos grises.
—Y, ¿cómo se saca a una rata escondida de su guarida? Ocúpate de ese canto de pájaro, vesclano, y agrupa a la mitad de los nuestros, a los de confianza. Que Sara y Eszul se queden aquí, asegurando nuestra retaguardia.
El conde se había girado para dar las nuevas a los suyos, cuando notó los dedos largos de Lateas sobre su espalda.
—En ese almacén están nuestros jóvenes —dijo el vesclano—. Algunos de los mejores de cada linaje. Mi pueblo no olvidará vuestro gesto.

En fila de a uno, pegados a las fachadas de la Avenida del Tardo que partía de la puerta, se adentraron en el barrio de los muelles, hasta ocupar en silencio los alrededores de los embarcaderos. Serlan había prohibido los filos largos; al igual que una pandilla de bandoleros, iban armados con dagas, cuchillos, puñales y hachas para no estorbarse una vez dentro de las viviendas. Les llegó el eco de un barullo formidable desde la otra punta de la urbe y el conde temió por Aldier o por el inicio de un ataque de las gentes de Asch.
Los vesclanos señalaron con gestos el almacén donde se habían hecho fuertes sus hermanos. Tal y como le había anunciado Lateas, era un edificio sólido de una única planta aunque su techumbre era de madera, lo que convertía aquella posición en insostenible en el caso de que los sufones lograran incendiar el tejado. Aquel depósito, muy cercano a la orilla y a los pontones, quedaba aislado. Enfrente, parapetados tras puertas y ventanas de un edificio, asomaban los vigilantes arcabuces del señor sufón. «Las armas de Leandra», recordó el conde, con un hilo de melancolía entretejido con la tensión del momento. Aquella amenaza se repetía en dos casas más, escogidas por sus muros de piedra. Viendo los cuerpos sin vida tendidos sobre la arena y sobre el empedrado del Tardo, resultaba evidente que los vesclanos habían luchado hasta ser forzados a buscar refugio, sin posibilidad de huída. Los sufones habían cerrado su puño de acero sobre aquellos desdichados.
—Escuchad, la sorpresa es nuestra mejor arma. Entraremos en tromba en el primer edificio. Metedles la daga entre las óseo-placas o cortadles las trompas. Los primeros en actuar, conmigo. Subiremos a la segunda planta sin descanso —ordenó el conde.
—¿Y los otros sufones? —preguntó Lateas.
—Liberando un flanco debería ser suficiente. Repetid la orden al resto y, vos, os lo ruego, empezad a cantar.
Se oyó la quejumbrosa voz de un búho sobre el constante romper del lago contra los embarcaderos. Una hembra pareció contestar y el macho replicó, con un canto que era alegre. El hombre rojo y dos grises, entre los más corpulentos, se habían situado delante de la portezuela lateral de aquella casa atestada de enemigos. «¡Ahora!», escucharon. Los herrajes saltaron por los aires y, con el conde detrás de ellos, penetraron en la casa como una exhalación, barriéndolo todo. Los sufones, sorprendidos y pendientes de los vesclanos que tenían delante, nada pudieron hacer para frenar la furia de aquella acometida. En el caos, Serlan acuchillaba con una daga en cada mano todo lo que tuviera un rostro blanquecino y una túnica roja. En las tinieblas de aquel interior el entrechocar de los aceros resonaba como mil martillos besando, incesantes, los yunques. Por un instante, rodeado en una esquina, el conde gritó: «¡Al primer piso!». Una cerrada descarga recibió a los primeros en subir, destrozando los cuerpos de un joven vesclano y Ventura. Pero aquella fue la única resistencia. La casa fue tomada en un abrir y cerrar de ojos, con tan solo dos muertos y un herido.
Al asomarse por una de las ventanas, Serlan observó a los vesclanos de Icet intentando abandonar el almacén para llegar hasta ellos, pero varias andanadas de los sufones apostados en los otros dos edificios les impidieron la salida. Entonces volvieron al interior del edificio e intentaron dañar a sus enemigos disparando sus arcos y ballestas.
Desde el fondo de la avenida les llegó el eco de un estrépito de cascos. No podían vislumbrar nada, pues las sombras devoraban la calle, pero pudieron intuir que algo se movía muy rápido. El conde distinguió un aullido, un sonido desgarrado que conocía.»
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Sab May 04, 2013 23:05

Y aquí os dejo un fragmento, el arranque del capítulo 39. Tercer avance.



37
Oquadé


Mientras se dirigían a la puerta de la ciudad, Eszul avisó al conde:
—Esas de allí, las que nos reciben. Son sacerdotisas, todas.
— Está bien. No tenemos nada que esconder, Eszul. Nos mostraremos tal como somos.
Siete damas de altura formidable aguardaban, rodeadas por una cohorte de guerreros sosteniendo el emblema negro y rojo de la ciudad, que flotaba sobre una gran asta. No era lo que tenían en mente, cuando les hablaron de Oquadé como una ciudad permisiva. Abrigadas con varias capas de tejidos finos de algodón negro, bajo los mantos se podían entrever una infinidad de argollas de acero que las aprisionaban. Sonreían, pero sus miradas eran gélidas como una mañana de invierno zaherida por el viento. Querían saber, eso el conde lo entendió enseguida. Los capitanes de la hueste caminaban lentamente, como si estuvieran en una ceremonia. Bajo los grandes aros, las sacerdotisas vestían una malla blanca que sobresalía en cuello y
mangas. Las largas uñas de las damas trazaron gestos extraños en el aire. ¿Los bendecían, los exorcizaban? No eran mayores, eran féminas de mediana edad y jóvenes también, pulcramente pintadas para la ocasión. Negro en torno a los ojos, morado oscuro en los labios, rojo chillón en las mejillas. Hermosas a su modo ancestral. Al llegar a su altura, observaron sin disimulo a la Bálkida, Eszul.
—Una mujer roja con gentes grises y vesclanos —dijo una.
—¿Para qué los seguirá? —preguntó otra.
—¿Por qué habéis venido a Oquadé, ciudad del límite? —inquirió una tercera.
Serlan dio un paso al frente. Antes de que pudiera abrir la boca, la más pequeña de todas ella, que era algo más alta que el antiguo conde, se situó frente a él. Cerró los ojos y apoyó sus palmas cobrizas sobre la frente del estratego. Se hizo un silencio absoluto, los hombres de armas de la aldea los vigilaban con atención.
—Podréis entrar en la ciudad —dijo la mujer, despegando sus manos del cráneo del capitán.
—Entrar pero no dormir —añadió otra.
—Y queremos saber. Saber quién es esa mujer roja, saber de la muchacha sin mano, saber. Saber sobre vosotros, los errantes. Sois nuestros invitados.
El conde asintió y les prometió contestar a sus preguntas. Sara las miraba, callada, sin que su expresión delatara lo que pensaba. Eszul, altiva, sonreía con malicia. Las sacerdotisas se hicieron a un lado, y los capitanes avisaron a la tropa de que se les permitía entrar.
Oquadé no se parecía al resto de ciudades libres. Se podría decir que solo existía una calle, tan amplia que por ella podrían transitar cuatro caravanas pegadas las unas a las otras, y el resto eran viviendas con fachada a estrechísimos callejones. Todas las casas tenían amplias ventanas para absorber la poca luz que llegaba del cielo y pequeños balcones floridos. En algunas azoteas se habían construido minúsculas jaulas de vidrio donde, acaso, alguien podía meditar o simplemente ver la lluvia caer sin mojarse. Lo sorprendente era que las fachadas estaban profusamente adornadas con bajorrelieves y pinturas de motivos alegres, desde estrambóticos conjuntos florales hasta animales y representaciones de los oficios. Unas imágenes que contrastaban con el acre olor a hierro fundido que se esparcía en el aire. Algunos propietarios de viviendas incluso plantaban árboles y flores sobre los tejados, lo que, a veces, daba la sensación de estar bajo un jardín. En aquella humilde urbe norteña, sus habitantes se preocupaban por ser felices.
La hueste avanzaba maravillada por la única avenida, abriéndose paso entre el gentío; los renos lanosos y malolientes, los mercaderes que se frotaban las manos viendo a tantos posibles compradores juntos ante sus puestos de venta. Los niños corrían entre sus piernas, admirándolos. Lemas, jugueteando con su cuchillo de matarife, pensaba que nunca los habían recibido con tanta cordialidad. Una de las callejuelas hedía a cuero curtido, la calle de los carpinteros a madera cortada y de la de los tejedores llegaba un caos de voces. Allí los aprendices cantaban mientras hilaban.
—Algo en vos les ha gustado a esas sacerdotisas, señor —dijo Eszul a Serlan—. Cuidaos de ellas.

A su lado, Éccate se intranquilizó. La pronta aparición de unos malabaristas que pedían la voluntad por su arte, lanzando aros de colores, los distrajo.
—De cualquier modo, cuidémonos de no disgregarnos por este bello laberinto —avisó Serlan a los mandos.
El griterío aumentaba. Llegaban a la plaza cuadrada, la única en toda la aldea, donde se aglomeraban las caravanas, el mercado y los dioses de todas las procedencias. Olía a especias y a metal, a pan recién hecho. Las estatuas de Onar y Sira convivían en armonía con las de Zintala, Osapa y Tamboras, de los hombres rojos. Lateas se alegró de ver un pequeño templo dedicado al Boadhais, cuya fachada estaba prácticamente forrada con musgo en toda su superficie, cuidadosamente regado y cortado.
—Aquellos son los edificios del Consejo —señaló el viejo vesclano—. Aunque parecen un gran bazar, si no fuera por esos guardias imponentes. Y aquel gran palacio es el de las sacerdotisas, llamado del Consejo, donde deciden junto a los prohombres de Oquadé. La plaza la llaman Las mil puertas, y es bien conocida por nuestros mercaderes.
Enseguida comprobaron que la colonia de hombres rojos era la dominante en la urbe y que su gobierno permitía y alentaba a cualquier recién llegado, fuese de la creencia que fuese.
Icet, que se había quedado atrás con sus vesclanos más próximos, lo observaba todo con su mirada taimada. En aquel gran mercado que era la plaza central de Oquadé, llegaban expediciones comerciales de todos los rincones de las colonias. Incluso podían encontrarse armas y artesanía que nunca antes habían visto: espadas exageradamente curvadas, arcos pequeños y manejables para jinetes, arcabuces de cañón esbelto, cerámicas esmaltadas de cuello alto y estrecho, tejidos con brocados y ribetes suntuosos.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Vie Jun 07, 2013 15:30

Durante unos días voy a dejar gratis el primer libro de Antigua Vamurta de los dos que componen la historia. Y además, es la última versión, un poco más perfilada, mejor que las versiones piratas que circulan. Tenéis el libro en el siguiente enlace:
http://www.smashwords.com/books/view/249650

Para mayor comodidad en la lectura del ebook, lo tenéis en distintos formatos: epub, pdf, mobi, kindle, word, etc, etc, etc.
Si os gusta la historia, no dejéis de recomendarla. Es la única manera. El dinero necesario para promocionar el libro lo perdí en los casinos de Montecarlo.
Recordad que el primer libro de Vamurta son los primeros 29 capítulos de un total de 61.

Disfruta Vamurta y olvida el pasado.


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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Dom Nov 24, 2013 16:19

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Guerras de Antigua Vamurta es el nuevo formato en ebook de la saga de Vamurta dividida en seis partes. He creado este nuevo formato de ebook en epub, pdf, kindle, mobi, etc. para ser descargado, dando más alternativas a los lectores de leer este relato épico y fantástico. Los dos primeros libros serán GRATIS. Así, el largo libro de fantasía de Antigua Vamurta es dividido en seis partes de cien y pico páginas casa una. Los podréis leer en todos los dispositivos: lectores de ebooks, android, Iphones, Ipad, pc, etc. Os dejo aquí el enlace de descarga de la primera entrega:
https://www.smashwords.com/books/view/354978

¿Qué se gana con esto? Primero, como los dos primeros libros de Guerras de Antigua Vamurta son gratis, se da oportunidad a los que no conozcan este mundo de zambullirse en él y se contrarresta, espero, el pirateo. Cualquiera puede bajarse los libros y, tras más de doscientas páginas, tener muy claro si quiere seguir adelante o no. Los siguientes libros tendrán un precio algo menor a un euro o un dólar. Vaya, que no voy a poner precios desorbitados más adelante.

También se gana en comodidad. No es lo mismo leerse un libro de 800 páginas que ir leyendo una saga en entregas de 120 páginas. Además, en cualquier momento se puede optar por no seguir, aunque espero que eso ocurra muy pocas veces. O se puede comprar la saga completa en Amazon en un clic si al lector le apetece.

Y espero, sobre todo, poder ofrecer el libro en formatos de ebook compatibles con todos los dispositivos: lectores Amazon, Ipad, ebooks de Sony, Android, tablets, pc, Iphones, etc. Tener el libro sólo en formato kindle limita. Por ejemplo, si descargáis el libro en Epub éste es compatible con: Apple iPad/iBooks, Nook, Sony Reader, Kobo, apps para leer Stanza, Aldiko, Adobe Digital Editions, y otros. El PDF es apto para todos los dispositivos, especialmente el ordenador.

Iré publicando el resto de la obra durante este 2013 y 2014. He creado nuevas portadas, buscando darles una uniformidad (fondo negro, protagonismo de la misma tipografía, pequeños motivos en plata o blanco) para que sean fácilmente identificables como volúmenes de una misma saga. En fin, he buscado la sencillez y el dar facilidades en cuanto al formato del libro en versión ebook.

Para los que no sepan qué es Antigua Vamurta: La historia de Antigua Vamurta nos adentra en un mundo antiguo y fantástico. Un lago de literatura fantástica. Vamurta es un libro de fantasía épica atípico, con corazón de novela histórica.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Dom Dic 22, 2013 21:22

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Los mejores regalos son los no esperados. Desde tierras escocesas, vía Internet, llega la segunda reseña de Antigua Vamurta - Saga Completa publicada en el blog de Viaje a la Nada. Llega una crítica con sello de originalidad sobre esta obra de literatura fantástica. Lean ustedes el diálogo que sirve de sorpresiva antesala. Es una reseña sincera en estos tiempos fecundos en falsas críticas y recomendaciones:

http://viajeanada.blogspot.com.es/2013/ ... -saga.html

Dejo un mordisco de la reseña, como siempre, lo mejor es acudir a la fuente:

«El libro empieza lento.Termina el primer volumen a un trote placentero, se mantiene a galope durante la segunda parte y acaba casi desbocado. (…) si la que suscribe se metiese a magnate del mundo editorial, sugeriría una poda salvaje del primer volumen de la saga hasta dejarlo tan liviano como el segundo. Después, media docena o más de novelas contando en detalle las biografías de los personajes secundarios.»
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Dom Feb 09, 2014 17:11

Ya está publicado el segundo volumen de Guerras de Antigua Vamurta que os podéis descargar gratis en este enlace: https://www.smashwords.com/books/view/364577. Así, quien quiera empezar a leer este largo libro de fantasía, se lo puede bajar gratuitamente y sin registro en cualquier momento y desde cualquier parte del mundo y a cualquier hora. Y en el formato de ebook que mejor le vaya.

Guerras de Antigua Vamurta es el nuevo formato en ebook de la saga de Vamurta dividida en seis partes. He creado este nuevo ebook en epub, pdf, kindle, mobi, etc. para ser descargado, dando más alternativas a los lectores de leer esta novela épica y fantástica. Los dos primeros libros son gratis.
Aquí os dejo el enlace al primer libro de Guerras de Antigua Vamurta, para que no tengáis que buscar mucho: https://www.smashwords.com/books/view/354978

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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Lun Mar 17, 2014 20:11

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Hace un año que publiqué Antigua Vamurta (la saga completa), así que para celebrarlo he cambiado, todavía no sé si definitivamente, la portada. La razón es que la primera portada tiene un aire dulce que no concuerda con el contenido de esta novela fantástica. Vamurta es un libro de guerra, amor y esperanzas. Una novela épica que retrata un mundo duro, realista. Quizá la primera portada, que muchos conocéis, parezca demasiado la carátula de una novela juvenil.

Así, he optado por diseñar una portada más austera y a la vez simbólica. Sencilla, ya que carezco de herramientas para hacer algo sofisticado. Además, aprovecho para seguir la línea de las portadas que estoy haciendo en “Guerras de Antigua Vamurta”, que no es más que dividir la saga en seis libros de cien y pico páginas para que puedan ser descargados como ebooks en los formatos que está usando casi todo el mundo (epub, pdf, mobi, kindle, etc).

En la versión de papel, que claro está, se está vendiendo mal al lado del ebook, mantengo la portada antigua por pura vagancia.
Puede que no sea éste un cambio definitivo y de momento solo será para Amazon. Si alguno quiere opinar, genial. No estoy seguro de lo que he hecho y cambiar la portada, otra vez, por la primera versión es cosa de cinco minutos. Incluso se podría hacer otra, con tiempo.
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Re: Antigua Vamurta Saga Completa

Mensajepor Igor » Lun Abr 21, 2014 12:07

Cuando la odisea parece estar llegando a su fin, cerca de los grandes y misteriosos lagos que son frontera entre sufones, grises, vesclanos y hombres rojos, el camino de los héroes de Vamurta se abre hacia nuevos senderos. En esta novela de fantasía épica, Antigua Vamurta, lo reinvento todo para no cambiar nada. Eso sí, quedan en sus páginas otros aromas, a lo mejor son los de siempre: la aventura, el esfuerzo y la lucha de un puñado de seres lejos de sus hogares, el amor y la venganza como fuerzas vitales. En los Lagos, las distintas civilizaciones han sido incapaces de dominar sus aguas, acaso atemorizadas por las antiguas leyendas que rodean todo lo que tiene que ver con este profundo abismo sobre la tierra.

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«Volvieron al salón donde ardía aquella gigantesca fogata. El viejo preguntó por Sara, por su familia. Aquel patricio había perdido mujer e hijos hacía muchos años, durante el naufragio de una de sus naos de tres palos que hacía la ruta entre Vamurta y las colonias. Desde entonces, había recorrido mundo. No, no había intentado fundar un nuevo hogar. Había visitado las ciudades zigurat de los sufones y las ciudades fortificadas de los vesclanos. También había conocido tribus de pescadores que prosperaban en las costas, al sur de las colonias, y había visto las tierras de los hombres rojos.
—Orgullosos, salvajes y obcecados. Muy capaces de cumplir con la palabra dada, un don que los grises hemos perdido —dijo de ellos.
Había conocido las tres ciudades de los puros, pero hacía tiempo que no había vuelto por allí. Se había establecido en la Ciudad de los Lagos cuando esta era poco más que un conglomerado de casas y factorías. Los avisó de que la ciudad estaba regida por dos señores más, Asc, el sufón, los aventajaba a él y al tercer señor en hombres y riquezas. Un sufón, decía el viejo, que no dudaba en estrangular o en dejar a pagar deudas si el otro no era lo bastante poderoso como para reclamárselas.
De los lagos dijo que eran una tierra virgen. Nadie había sido capaz de establecerse en las lejanas islas centrales. Enfermedades y leyendas rodeaban la desaparición de quienes lo habían intentado. Se hablaba de muchos desparecidos. Tripulaciones enteras y familias, de las que quedaban sus cabañas derrumbadas, escondidas en la casi permanente niebla y la densa vegetación.
El Alma Blanca era el centro de aquellas aguas, el centro de los lagos, una superficie enorme donde no se distinguía la línea tortuosa de las riberas.
—Explica una leyenda sufona que allí, las aguas son tan profundas que se comunican a través de túneles eternos con los mares. Se dice que abajo, muy abajo, habitan los primeros sircads, que ningún ser de nuestra tierra puede herir. Dice la leyenda que esas fosas abisales son el hogar de algún tipo de cíclopes marinos, un tipo de bestias gigantes, capaces de engullir y arrastrar hasta la más absoluta oscuridad una gran barca de pesca. Yo os puedo decir que cerca de allí he visto tiburones azules como el cielo y espricones largos como cinco hombres. Todo un mundo, todo un mundo…
Creo, y debéis recordarlo, que los lagos son las aguas de todos pero también son aguas de corsarios, y sí, nadie sabe bien qué hay en el Alma Blanca, ni qué hay en sus entrañas, muy abajo, donde no llega el calor del sol. No son aquellas buenas aguas para navegar.
El viejo patricio se calló de repente, haciendo una mueca extraña, como el que recuerda un mal pasaje del pasado. Se levantó y antes de marcharse los citó en la taberna de las Dos Anclas, a la mañana siguiente.
Serlan y Sara volvieron a su nuevo hogar. Pasaron la tarde acondicionándola y sacando polvo. Antes que llegara la noche, cuando las cosas guardan silencio. Se abrigaron y salieron a pasear. El conde no sabía cocinar, así que tras lavar las dos truchas y la carpa que habían pescado en el lago, dejó que Sara las hiciera en el rudimentario horno de arcilla, mientras él la observaba, bebiendo breves sorbos de vino.
Aquella noche, los dos sufrieron pesadillas. Algo los hundía en un remolino del que no podía salir, hacia el fondo de las aguas del lago, hasta el negro absoluto.»
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