EL DIARIO DE JULIÁN LARA EN L.A. #6: Summer time en Los Angeles

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En Los Angeles no es oro todo lo que reluce, ni todo el monte es orégano, pero sí es cierto que hay más dinero (y orégano) que en otros sitios, y eso se nota mucho más en verano, porque los coches descapotables y las chicas ligeras de ropa abundan por doquier. Aunque hay que tener en cuenta un «ligero» detalle, y es que los coches más llamativos, léase Ferraris o Lamborghinis, así como las mujeres más llamativas, tienen algo en común: ninguno es de Los Angeles.

En esta ciudad la gente puede presumir -literalmente- de haber nacido y crecido aquí, o como dicen ellos, «born and raised», porque esta ciudad tan cosmopolita alberga todo tipo de personas, de todas las nacionalidades que te puedas imaginar. Y a qué viene esto? Pues que con la llegada del verano, llega aún más gente a esta inmensa ciudad. Desde luego el verano ha llegado con fuerza, porque la primavera ha sido un poco fría para lo que cabría esperar de una ciudad como Los Angeles.

Sin embargo para mí el verano ha empezado con una ardua tarea que llevar a cabo: mi tesis. Para muchos de mis compañeros la tesis es su primer corto, como la primera que te enamoras, una sensación distinta… pero para mí es algo más importante, porque me juego mucho. Así que aunque muchos vean en mi Facebook fotos de cómo voy de fiesta en fiesta en Hollywood, no todos los días son divertidos, ya quisiera yo. Pero si algo es seguro es que aquí las fiestas siempre permiten hacer nuevos y más contactos, algo imprescindible para sobrevivir en esta urbe.

Todo esto viene a colación del «Summer Break«, una semanilla de vacaciones que tuve con motivo del 4 de julio, donde pude desconectar un poco de las tareas diarias para dar un poco de rienda suelta al jolgorio en el estío hollywoodiense, algo que de vez en cuando es necesario. Algunos de mis amigos tienen piscina -y jacuzzi-, un buen sitio donde refugiarse en los días calurosos, y si es en buena compañía y con unas cervecitas o una botellita de vino, pues mucho mejor.

Para qué negarlo, el verano aquí es genial, y respecto a mis minivacaciones, estas comenzaron con una celebración del 4 de julio por todo lo alto en otra de esas inmensas mansiones de Hollywood Hills a las que me he vuelto adicto… y por qué no? Una mansión llena de carne a la barbacoa, alcohol, chicas en bikini, gente del gremio, un tobogán en la piscina… y hasta un loro… ah! y la botella de Jack Daniels de 2 litros… en fin, fue una fiesta genial en la que acabé metido en un jacuzzi calentito a las tantas de la noche en medio del bosque que rodea las colinas de Hollywood, de película… que para eso estamos en LA.

En esta semana también me hice amigo de la cantante Veronica Romeo, a la que conocí en otra fiesta en Hollywood Hills. La ex concursante de OT me sorprendió gratamente con dos conciertos consecutivos que dio la pasada semana. Su primera actuación en acústico, en el Rolling Stone lounge estuvo genial; pero la del día siguiente en el Avalon, una de las discotecas más importantes de Hollywood, fue impresionante. Ese toque techno y dance le hizo ganarse a un público totalmente entregado. Es cierto que puede sonar raro en mí, pero Veronica lo hizo genial y me gustó mucho su actuación.

Por supuesto, no descuidé mis deberes, así que entre fiesta y fiesta hice cosas de provecho… y empecé a reclutar a parte de mi equipo técnico para el corto. Como siempre, me gusta rodearme de lo mejor, así que le pedí a un par de buenos amigos que me ayudaran en mi primera aventura americana, el rodaje de mi tesis: «Till Death Do Us Part». Aún estoy reuniendo el cast and crew, pero de momento estoy muy contento de tener conmigo a Guillermo Escalona como productor y a Jon Aguirresarobe como director de fotografía.

La semana de vacaciones acabó como dios manda: de fiesta… y he ahí que de pronto me encontré rodeado de amigos y desconocidos en la pool party del hotel Standard de Hollywood (hay otro en downtown): bebidas gratis, buena compañía, buena música, y el sol tostando mi piel… esas cosas no se pueden olvidar ni pasar por alto. Con esto quiero decir que «si no triunfo, al menos habré disfrutado en el intento», no? mmmm, ¡ese podría ser el título de mi próximo libro!

Pero que no todo van a ser fiestas, que el deber me llama y esta semana comienza el Festival de cine latino de Los Angeles, que durante 9 días me tendrá atareado entre cocktails, galas y proyecciones… por no mencionar que me tendré que partir por la mitad para asistir al mismo tiempo a la Comic-Con de San Diego, donde está previsto que aparezca gente muy importante y donde no puedo faltar porque tengo mi pase de filmmaker (sí, sí, gratis, je je je)… Quién dijo que ir de fiestas, festivales, cocktails y galas fuera tarea fácil? Dios mío dame fuerzas para no faltar a ninguna y disfrutar de todas ellas!!!

Arriba: Guillermo Escalona, Jon Aguirresarobe y Julian Lara

 

En la pool party del Standard hotel en Hollywood.