CRÍTICA: «HITCHCOCK»

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http://tumbaabierta.com/wp-content/uploads/2013/02/tumbaabierta_hitchcock-poster_espana.jpgGénero: Drama| Biopic
País: Estados Unidos.
Año: 2012.
Duración: 98 min.
Fecha de estreno en Estados Unidos: 1 de noviembre de 2012 (American Film Institute) y 23 de noviembre (Exhibición comercial).
Fecha de estreno en España: 1 de febrero de 2013.
Web: www.hitchcockthemovie.com

Dirección –Sacha Gervasi| Guión – John G. McLaughlin a partir del libro Alfred Hitchcock and the Making of Psycho (1990) de Stephen Rebello| Producción – Alan Marnette, Joe Medjuck, Tom Pollock, Ivan Retiman y Tom Thayer (Fox Searchlight)| Montaje – Pamela Martin| Fotografía – Jeff Cronenweth | Música – Danny Elfman.

Reparto: Anthony Hopkins (Alfred Hitchcock), Helen Mirren (Alma Reville), Scarlett Johansson (Janet Leigh), Danny Huston (Whitfield Cook), Toni Collette (Peggy Robertson), Michael Stuhlbarg (Lew Wasserman), Michael Wincott (Ed Gein), Jessica Biel (Vera Miles), James D’Arcy (Anthony Perkins), Richard Portnow (Barney Balaban), Kurtwood Smith (Geoffrey Shurlock) y Ralph Macchio (Joseph Stefano).

Tras un prólogo sobre el tristemente célebre asesino en serie Ed Gein (Michael Wincott), con el humor negro y la presentación del maestro del suspense incluida y al más puro estilo de Alfred Hitchcock Presenta, la segunda película de Sacha Gervasi (guionista de La terminal de Steven Spielberg, y cuya ópera prima fue el documental musical Anvil, el sueño de una banda de rock (2008)) nos adentra de lleno en el apasionante mundo de Alfred Hitchcock y en la gestación, rodaje, promoción y estreno de una de sus obras maestras más influyentes: Psicosis (1960).

El largometraje nos muestra una visión amable y respetuosa del realizador, apoyada por la convincente interpretación de un Anthony Hopkins que evita caer en lo grotesco (algo en lo que también ayuda la labor de maquillaje, con la que la película logró su única nominación a los próximos Oscar) para mostrar su lado más humano, y a la vez obsesivo y perfeccionista (reflejado en las apariciones del propio Ed Gein, que directamente interactúa en su propia consciencia, al ser una fuente primordial en el libro de base y en la creación de Psicosis).

Como contrapunto a su poderosa personalidad, Helen Mirren también está espléndida encarnando a su paciente esposa Alma Renville (aunque la auténtica era mucho menos atractiva), figura a reivindicar y siempre en la sombra, que fue una parte fundamental en la elaboración del guión y en el montaje final del film.

El resto de actores secundarios resultan correctos, y todos giran alrededor del director, como es el caso de su secretaria Peggy Robertson (Toni Collette), su agente Lew Wasserman (Michael Stuhlbarg), el desconfiado ejecutivo de la Paramount Barney Balaban (Richard Portnow), el censor Geoffrey Shurlock (Kurtwood Smith), o Whitfield Cook (Danny Huston), un guionista buscavidas y amigo íntimo de Alma, que su vez causa celos al realizador.

Por otra parte, la tarea más difícil recae en Scarlett Johansson, Jessica Biel y James D’Arcy, los cuales tratan de hacernos creer que son los icónicos actores protagonistas de Psicosis: Janet Leigh, Vera Miles y Anthony Perkins, y que logran salvar los muebles gracias a sus acertadas caracterizaciones (en especial la primera).

En su ajustado metraje, y desde una óptica dramática pero con ciertos elementos de comedia, la película también refleja otros aspectos muy interesantes sobre los entresijos de esta producción en tiempos donde no existían los making-off, y cuando los rodajes se mantenían en un absoluto secretismo. De este modo, agradecemos poder ver la recreación de la filmación de la mítica e impactante escena de la ducha, la lucha del cineasta por conservar su autoría, los problemas de producción ante la incredulidad del proyecto por parte de los grandes estudios (demostrando el desdén que éstos sentían hacia el cine de género), los conflictos de Hitchcock y Alma, la fascinación del director por sus actrices, incluyendo sus problemas personales con Vera Miles, o las reacciones al primer pase de la película. Al mismo tiempo, también hay claros guiños y homenajes (Hitchcock ojeando con cierta nostalgia las fotos de sus actrices, o el uso de los míticos e inquietantes compases de la emblemática banda sonora de Bernard Hermann, que Danny Elfman incorpora en determinadas y justificadas escenas, como también hace con el inconfundible tema central de Alfred Hitchcock Presenta), y una buena labor de vestuario y ambientación para recrear el glamour del Hollywood de finales de los 50 y principios de los 60.

En conjunto nos encontramos con un ejercicio de cine dentro del cine ameno y sin demasiadas pretensiones, que gustará especialmente a los amantes del cine clásico, a los seguidores del terror y el suspense, y a los admiradores de la obra de este influyente y genial autor.

Y para los que se queden con ganas de más, esta película podría ser un programa doble perfecto junto al telefilm de la HBOThe Girl” (2012) de Julian Harrold, centrado en la figura de Tippi Heddren (Sienna Miller), y en su relación con Alfred Hitchcock (Tobey Jones), el cual la dirigió en Los pájaros (1963) y Marnie, la ladrona (1964).