Crítica: Brave (Indomable)

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Género: Aventura
País: Estados Unidos
Año: 2012
Duración: 124 mins.
Fecha de estreno Estados Unidos: 18 de Junio de 2012
Fecha de estreno España: 10 de Agosto de 2012
Web: www.disney.es/brave

Dirección – Mark Andrews, Brenda Chapman, Steve Purcell | Guión – Mark Andrews, Brenda Chapman, Steve Purcell | Producción -Katherine Sarafian, John Lasseter | Montaje – Nicholas C. Smith | Música – Patrick Doyle

Reparto: Kelly Macdonald (Merida), Billy Connolly (Fergus), Emma Thompson (Elinor), Julie Walters (La Bruja)

De un tiempo a esta parte Pixar no deja de darnos disgustos. La segunda parte de Cars es divertida pero demasiado convencional y el corto que hacía uso de los personajes de Toy Story y que acompañaba aquella producción era una decepción mayúscula y tras la genial tercera parte que vivimos junto a los juegues de Andy, casi una falta de respeto.

Ahora que en el estudio del flexo casi solo se anuncian secuelas de éxitos pretéritos, Brave era lo único que teníamos a mano para asirnos a la esperanza. Este nuevo personaje femenino es todo un referente para las nuevas generaciones ya que dotado de fuerza e independencia puede ser acogido entre las más jóvenes como un modelo a seguir. Tanto por caracterización como por el trabajo de los diseñadores y animadores, la princesa Merida sobresale claramente como la carismática figura central que es. Además, el tratamiento que se le ha dado a la relación madre-hija es aquí crucial, convirtiéndose su análisis en el eje central del film. Sin embargo, ya desde el principio y a pesar de lo genial de la propuesta visual, echamos en falta ese algo casi inexplicable que hace de los clásicos de Pixar lo que son.

A pesar de estar la historia enclavada en la escocia del siglo X, su desarrollo parece carente de magia y a medida que la trama va desarrollándose nos acerca más a los descafeinados productos de los inicios del estudio Dreamworks, por poner un ejemplo. Quizá parte de la culpa de la falta de potencia en la historia, es que gran parte de la trama la protagonista casi resuelve sus problemas a solas a pesar de estar acompañada en todo momento. Esta circunstancia, la separa de sus hermanas mayores donde siempre el protagonista estaba apoyado en todo momento por un secundario en el que reflejar sus miedos y refrendar sus convicciones y que de alguna manera servía para conocer siempre el estado interno del protagonista. Aquí, nuestra heroína hace frente a las adversidades y crece como personaje pero muchas veces es solo acción lo que vemos, y perdemos esos momentos más reflexivos que, a pesar de tener aquí cierta presencia, no funcionan como hubiera sido de esperar, quizá porque como digo, ese acompañante no está a la altura o no termina de funcionar en este universo.

También es evidente que el tener tres directores que además también han firmado distintas versiones del guión, denota algún tipo de problema durante el desarrollo de la historia que no ha sabido resolverse a tiempo. Esto mismo ocurrió con Ratatouille, cuando se contó con la pericia de Brad Bird para salvar el día.

La película no deja de ser un espectáculo veraniego en toda regla y de contener esos pequeños momentos mágicos de estas producciones, que deleitarán al espectador más exigente. También es necesario destacar que el cortometraje que acompaña al film, lejos de estar a la altura de algunos de los grandes, tiene una factura muy elegante y es sin duda de los más tiernos que hemos visto en los últimos años. A pesar de este pequeño traspiés, seguimos esperando con muchas ganas los próximos proyectos de Pixar, aunque a partir de ahora quizá nos acerquemos a la taquilla sin la seguridad de antaño.